Mar 8 2018
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Opini贸nPol铆tica

El asedio a Venezuela

La brutal campa帽a desatada contra la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela por EE.UU. y sus c贸mplices latinoamericanos y europeos, oculta sus verdaderos prop贸sitos detr谩s de una cortina de mentiras que aplica las t茅cnicas de la guerra sicol贸gica. Chile es uno de los pa铆ses peor informados sobre las intenciones de los enemigos de Venezuela, entre los cuales participa el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

鈥淟os militares no estamos para imponer pol铆ticas de miseria鈥.
(Hugo Ch谩vez, en 鈥淧unto Final鈥 N潞 327, octubre de 1994).

El imperio dice defender la democracia, que en Venezuela goza de buena salud. En la 鈥渄ictadura鈥 venezolana, existe una coalici贸n de partidos opositores que tiene absoluta libertad para expresarse a trav茅s de la prensa, radio y televisi贸n, y convocar a manifestaciones pac铆ficas cada vez que le d茅 ganas. Esa oposici贸n, apadrinada y financiada por EE.UU., gan贸 las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015 con 56,2% de los votos. Su victoria (la primera en 17 a帽os) se consum贸 mediante las mismas normas que ahora denuncia como fraudulentas y que le llevan a restarse de las elecciones presidenciales y legislativas regionales del pr贸ximo 20 de mayo.

La intenci贸n es obvia: denunciar un 鈥渇raude鈥 y declarar ileg铆timo al nuevo gobierno. Ya EE.UU. y la Uni贸n Europea, el Grupo de Lima, la OEA y otras sabandijas han declarado ileg铆timas las pr贸ximas elecciones. No es la primera vez que la oposici贸n decide no participar en una confrontaci贸n electoral. Lo hizo en las elecciones de gobernadores y alcaldes de 2017 (aunque un sector particip贸 y gan贸 cinco gobernaciones). Tambi茅n se abstuvo en la elecci贸n de la Asamblea Nacional Constituyente del a帽o pasado, convocada por el presidente de la Rep煤blica de acuerdo a una facultad que le otorga la Constituci贸n.

Tampoco la oposici贸n particip贸 en las parlamentarias de 2005, y su l铆der Henry Ramos Allup -que hace dos a帽os, como presidente de la Asamblea Nacional anunci贸 que demorar铆an s贸lo seis meses en derrocar a Maduro-, reconoci贸 que no lo hicieron debido a la presi贸n de los due帽os de los medios de comunicaci贸n. El bloque opositor est谩 resquebrajado pues Henri Falc贸n, uno de sus dirigentes, opt贸 por rechazar la abstenci贸n y se presenta como contendor de Maduro.

El objetivo m谩s importante de la agresi贸n imperialista es recuperar el control de la enorme riqueza petrolera, de gas natural, hierro, diamantes y recursos h铆dricos que posee Venezuela. Es una reserva estrat茅gica de enorme magnitud para su pueblo y la Humanidad. Su control asegurar铆a a EE.UU. la condici贸n de primera potencia mundial. Es el mismo motivo que llev贸 a la invasi贸n de Afganist谩n, Libia e Irak y que promueve la tr谩gica 鈥済uerra civil鈥 en Siria.

Otro objetivo encubierto de la cobarde guerra contra Venezuela es propinar una paliza inolvidable a un pueblo que decidi贸 ser libre e independiente. Lo mismo ocurri贸 en Chile en 1973 y el terrorismo de Estado produjo la desmoralizaci贸n del pueblo que a煤n padecemos. EE.UU. necesita hacer un escarmiento para notificar una vez m谩s a Am茅rica Latina que no acepta desaf铆os en su 鈥減atio trasero鈥. Los errores, debilidades y contradicciones que se pueden atribuir al gobierno de Venezuela son asuntos del 谩mbito de su soberan铆a. Solo corresponde dirimirlos al pueblo venezolano mediante la v铆a democr谩tica que ha escogido.

El sistema electoral de Venezuela es uno de los m谩s seguros del mundo, como han corroborado organismos t茅cnicos ajenos a cualquier sospecha de parcialidad. Lo mismo sucede con la Constituci贸n Pol铆tica, sin duda la m谩s democr谩tica de Am茅rica Latina porque fue elaborada por una Asamblea Constituyente (en 1999) con mayor铆a de v铆ctimas de la dictadura de P茅rez Jim茅nez y de las represiones de los gobiernos socialdem贸cratas y socialcristianos.

Es para la risa que el gobierno de Chile critique a Venezuela por no respetar su Constituci贸n, cuando nuestro pa铆s a煤n soporta la Constituci贸n de Pinochet.
La revoluci贸n bolivariana se ha convertido en la piedra en el zapato de Washington. A tal punto que Obama, Premio Nobel de la Paz (sic), declar贸 a Venezuela una 鈥渁menaza extraordinaria e inusual鈥 para la seguridad de EE.UU., lo cual ha sido renovado por el esquizofr茅nico presidente Trump.

El Departamento de Estado parece no compartir el diagn贸stico del tambaleante presidente peruano, Pedro P. Kuczynski, en el sentido de que Am茅rica Latina es 鈥渃omo un perro simp谩tico que est谩 dormido en la alfombrita y no genera ning煤n problema鈥, salvo Venezuela. De otro modo no se explican las giras del secretario de Estado Rex Tillerson, ex presidente de la Exxon Mobil Co., y del subsecretario Thomas Shannon.

En Colombia, el secretario Tillerson -convertido en ventr铆locuo- us贸 como mu帽eco al presidente Juan Manuel Santos para disuadir a la oposici贸n venezolana -mediante un llamado telef贸nico- de firmar los acuerdos a que hab铆a llegado la noche anterior en el di谩logo en Rep煤blica Dominicana. En los hechos se acordaron las mismas normas que se aplicar谩n en las elecciones del 20 de mayo, incluida la fecha y las garant铆as que exig铆a la Mesa de Unidad Democr谩tica (MUD).

Es evidente que Am茅rica Latina no es 鈥渆l perro simp谩tico que duerme en la alfombrita鈥. EE.UU. quiere liquidar por la v铆a r谩pida la experiencia revolucionaria de Venezuela. Pr贸ximas elecciones presidenciales en el continente arrojan sombras de duda al triunfalismo imperial. El aire se ha cargado de vientos progresistas en los pa铆ses m谩s importantes. En M茅xico crecen las expectativas de Andr茅s Manuel L贸pez Obrador que ha sido v铆ctima en 2006 y 2012 del fraude electoral institucionalizado. Parece dif铆cil que lo intenten por tercera vez.

En Colombia, el m谩s peligroso pe贸n norteamericano debido a su extensa frontera con Venezuela, ocurre algo parecido. El ex alcalde de Bogot谩, Gustavo Petro, 鈥淎ureliano鈥 de las milicias del M-19, puede ganar las elecciones del 27 de mayo (una semana despu茅s de Venezuela). En Brasil el ex presidente Luiz In谩cio Lula da Silva marcha a la cabeza en los pron贸sticos para las elecciones de octubre, pese a las maniobras del golpista y corrupto Michel Temer. Y en Argentina, la resistencia social al gobierno de Mauricio Macri hace presumir que en diciembre del pr贸ximo a帽o Cristina Fern谩ndez de Kirchner regresar谩 a la Casa Rosada.

El tercer objetivo en la agresi贸n norteamericana es destruir la alianza pueblo-ej茅rcito, que es el pilar de la revoluci贸n bolivariana. Este fue uno de los aportes m谩s relevantes del presidente Hugo Ch谩vez a la historia pol铆tica latinoamericana. Constituye el coraz贸n de la revoluci贸n bolivariana y su desintegraci贸n, ya sea por golpe de Estado o invasi贸n extranjera, liquidar铆a las esperanzas del pueblo venezolano y servir铆a de lecci贸n a los militares latinoamericanos. Muchos soldados del continente deben estar reflexionando sobre el futuro que espera a Am茅rica Latina si contin煤a sirviendo a la estrategia depredadora del imperio.

Am茅rica del Sur posee enormes riquezas naturales: m谩s del 20% de las reservas probadas de petr贸leo y 3% del gas natural. El 65% de las reservas mundiales de litio, 42% de plata, 38% de cobre, 33% de esta帽o, 21% de hierro, 18% de bauxita, 14% de n铆quel y, sobre todo, 隆32% de los recursos h铆dricos del mundo!(1) Somos un pobre continente rico, por la avidez de las oligarqu铆as y las transnacionales. Pero llegar谩 un d铆a en que los soldados patri贸ticos y antimperialistas produzcan -como hizo el comandante Ch谩vez- la unidad pueblo-ej茅rcito que asegure la soberan铆a e independencia continental.

Para su agresi贸n a Venezuela EE.UU. se vale del llamado Grupo de Lima: doce gobiernos entre los que se cuentan los m谩s corruptos del hemisferio. Resulta un agravio al honor de Chile que en ese grupo de lacayos se cuente el gobierno chileno. Aunque algunas voces (del Partido Comunista) se han levantado para acusar a la Canciller铆a de conducta servil con el imperio. Pero llama la atenci贸n c贸mo se calla la responsabilidad de la presidenta Bachelet. Los rebuznos del canciller Mu帽oz, sin duda, merecen severa cr铆tica. Pero quien dirige la pol铆tica exterior es la presidenta de la Rep煤blica.

El canciller es un funcionario -quiz谩s muy influyente- que aplica la pol铆tica que traza la mandataria. Michelle Bachelet se ha hecho c贸mplice as铆 del cuadrillazo contra Venezuela. Act煤a tal como hizo el anterior presidente 鈥渟ocialista鈥, Ricardo Lagos, al apoyar el frustrado golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Hugo Ch谩vez. Lagos y Bachelet dieron la espalda a la dolorosa experiencia de Chile y a las miles de v铆ctimas de la tiran铆a, destino que espera al pueblo de Venezuela si EE.UU. logra sus prop贸sitos

Nota

(1) Datos tomados de Al铆 Rodr铆guez Araque, Los recursos naturales como eje din谩mico en la estrategia de integraci贸n y unidad de nuestros pa铆ses, marzo 2013.

*Editorial de 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 894 (final), 9 de marzo 2018.

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