Oct 5 2018
781 lecturas

CulturaSociedad

El capitalismo universitario, el papa Francisco y el ciclo reaccionario

Vivimos un tiempo en el que las mayores anomal铆as ocurren bajo el manto de la m谩s rutinaria normalidad y en el cumplimiento escrupuloso de todos los reglamentos vigentes. Son afloramientos de una cultura pol铆tica y burocr谩tica que se caracteriza por la manipulaci贸n de las reglas en la convicci贸n de que quien es v铆ctima de ella no tiene condiciones para identificarla o reaccionar contra ella.

Constituyen la falacia de la democracia: cuando se desconoce la 茅tica democr谩tica, lo excepcional deja de serlo por la simple frecuencia con la que ocurre. Los verdaderos designios que lo promueven son ocultados por el barniz burocr谩tico. Entre los ejemplos m谩s recientes podr铆amos mencionar el proceso de impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff y la manera injusta en la que se conden贸 y encarcel贸 al expresidente Lula da Silva.

El pasado 29 de agosto, la comunidad de la Pontificia Universidad Cat贸lica de S茫o Paulo (PUC-SP) fue sorprendida por un documento del Consejo Superior de la Fundaci贸n S茫o Paulo (Fundasp), 贸rgano mantenedor de la universidad, dirigido por el cardenal Odilo Pedro Scherer. En apariencia, una normalidad impecable: la Fundaci贸n tiene legitimidad para enviar el documento, estaba prevista la revisi贸n de los estatutos actualmente vigentes, la comunidad tiene sesenta d铆as para responder y proponer cambios, puesto que la Fundaci贸n decidir谩.Resultado de imagen para El capitalismo universitario,

Sucede que las medidas propuestas implican la destrucci贸n de la PUC-SP tal como la conocemos y el periodo de discusi贸n coincide (y no por casualidad) con el actual periodo electoral, en el que muchos de los miembros de la comunidad PUC-SP est谩n comprensiblemente preocupados por el futuro de la democracia en el pa铆s y ciertamente m谩s concentrados en esa lucha que en cualquier otra. Entre las medidas 鈥減ropuestas鈥: acabar con la elecci贸n del rector y de los coordinadores departamentales, el poder acad茅mico pasa a la Fundaci贸n, de quien el nuevo rector pasar谩 a ser un鈥 vicerrector, y el propio control del conocimiento producido y publicado por la editorial tambi茅n pasa a la Fundaci贸n. El eufemismo de un 鈥渄ocumento de trabajo鈥 para lanzar una bomba at贸mica emerge aqu铆 como una cruel manifestaci贸n m谩s de la falacia de la democracia.

No abordo los detalles de algunas de las propuestas y admito que se necesitan algunas revisiones, siempre que se lleven a cabo con la participaci贸n plena y de buena fe de la comunidad de la PUC-SP y con el objetivo de preservar y profundizar la identidad de una instituci贸n cuyo trabajo acad茅mico e intervenci贸n social nos acostumbramos a respetar y admirar. Pienso sobre todo que la investigaci贸n tiene que ganar un nuevo impulso y que la situaci贸n de los docentes y funcionarios que dedicaron toda su vida a la instituci贸n debe protegerse plenamente.

Me gustar铆a resaltar aqu铆 (y, si es posible, denunciar) los designios m谩s profundos a los que obedece esta iniciativa de la Fundaci贸n San Pablo decidida en este momento, un momento que es cualquier cosa menos inocente. El primer designio puede llamarse capitalismo universitario. Se trata de un movimiento global de pol铆tica universitaria que ha sido promovido por el Banco Mundial, la OCDE y otras instituciones multilaterales para transformar las universidades en empresas que producen mercanc铆as con alto potencial mercantil: conocimiento con valor de mercado (especialmente el que genera patentes) y diplomas que dan acceso a salarios de nivel medio o superior.

Para ello, la gesti贸n debe seguir la l贸gica empresarial: los profesores y empleados son colaboradores proletarizados y los estudiantes, clientes solventes; la responsabilidad social de la universidad reside en su consonancia con las exigencias del mercado; las 谩reas no rentables de la universidad deben deshabilitarse progresivamente; la precariedad de las relaciones laborales es la m谩s adecuada para responder a las exigencias siempre cambiantes de los mercados; los productos universitarios deben someterse a unidades universales de medida que en el futuro permitan la libre comercializaci贸n global de los cursos universitarios (de ah铆, los rankings y las publicaciones evaluadas seg煤n factores de impacto). En este contexto, el tradicional gobierno universitario democr谩tico, adem谩s de ineficiente, constituye un obst谩culo a la imposici贸n de las exigencias del mercado.

Resultado de imagen para universidad publica libre y gratuitaEl designio del capitalismo universitario est谩 siendo promovido hoy a nivel global en las universidades privadas y en las mismas universidades p煤blicas. Estas 煤ltimas est谩n sujetas a la asfixia financiera con el objetivo de forzarlas a producir recetas propias que, a su vez, las obligan a actuar como si fuesen empresas privadas. Es un movimiento poderoso, pero ha encontrado resistencias fuertes, tanto en las universidades p煤blicas como en las universidades privadas m谩s antiguas, creadas sin la l贸gica de la universidad-negocio, como es el caso de las universidades pontificias.

La PUC-SP es, en este momento, el laboratorio para la aplicaci贸n plena del capitalismo universitario en las universidades que todav铆a no son universidades-negocio. Para el efecto est谩 contribuyendo tambi茅n el hecho de que la PUC-SP es hoy (como lo fue en tiempos de la dictadura) un basti贸n de lucha contra el v茅rtigo autoritario y antidemocr谩tico que asola el pa铆s en la actualidad con la bendici贸n del Cardenal ultraconservador que preside la Fundaci贸n S茫o Paulo. De ah铆 que para esta Fundaci贸n ya no basta ser mantenedora de la PUC-SP. Es necesario ser due帽a.

Pero la acci贸n de la Fundaci贸n obedece a otro designio. Consiste en la conspiraci贸n del ala conservadora de la Curia Romana contra el papa Francisco a fin de forzarlo a su renuncia. La conspiraci贸n est谩 en curso y los cat贸licos brasile帽os deben saber que el cardenal Odilio Scherer forma parte de la misma. La Iglesia Cat贸lica oscil贸 siempre entre la burocracia o el evangelio, entre estar del lado de los opresores o del lado de los oprimidos, entre escandalizar por la ostentaci贸n o por la penuria. En general, reserv贸 el papado y el obispado para la burocracia, la bendici贸n de los opresores y el esc谩ndalo de la ostentaci贸n, dejando para el bajo clero y los laicos el evangelio, la defensa de los oprimidos y el esc谩ndalo de la penuria.

Siempre que se intent贸 transgredir esta 鈥渄ivisi贸n del trabajo鈥 hubo turbulencia y los Concilios no siempre fueron eficaces para neutralizarla. Con todas sus ambig眉edades y fragilidades humanas, el papa Francisco ha estado dando la mano al evangelio. Las ambig眉edades y fragilidades tienen que ver sobre todo con el modo en que ha tratado el tema del abuso sexual de ni帽os y j贸venes por parte de curas y obispos. El papa Francisco ha sido vacilante en este campo, incluso cuando hizo m谩s para denunciar tales situaciones que todos sus antecesores m谩s recientes, en especial aquel a quienes los conservadores perdonaron todo en vista de los inestimables servicios que les prest贸 con su descontrolado proselitismo anticomunista: el papa Juan Pablo II. Pero no es por tal fragilidad que el papa Francisco se convirti贸 en un blanco a derribar.

En el actual contexto, dar la mano al evangelio no es solo un acto con valor eclesial progresista. En una sociedad extremadamente desigual e injusta, dar la mano al evangelio significa no 煤nicamente destacar la elasticidad y la prudencia aquiniana de la teolog铆a moral ante situaciones de divorcio y homosexualidad, sino tambi茅n enfrentar a los poderes pol铆ticos conservadores que fomentan la desigualdad y la injusticia y se alimentan de ellas, rebelarse contra la pol铆tica migratoria de Europa y de Estados Unidos, denunciar la avaricia y la miop铆a que agravan de manera irresponsable los cambios clim谩ticos, declarar como anticristiana la decisi贸n de construir muros para impedir la entrada de los condenados de la tierra, denunciar la inmoralidad general del capitalismo global que salva bancos pero no familias.

Por eso, el poder ultraconservador laico y el poder ultraconservador religioso est谩n hoy m谩s unidos que nunca contra el papa Francisco. As铆 se explica, por ejemplo, que el exconsejero de Donald Trump, Steve Bannon, al mismo tiempo que funda en Bruselas la organizaci贸n 鈥淢ovement鈥 para promover la extrema derecha en Europa, est茅 preparando el plan de estudios del colegio religioso Instituto Dignitatis Humanae, en los alrededores de Roma, para 鈥渆ntrenar l铆deres y activistas pol铆ticos cat贸licos conservadores鈥. No me queda ninguna duda de que el cardenal Odilio Scherer quiere transformar la PUC-SP en un campo de adiestramiento. No lo har谩 solamente si los ciudadanos y las ciudadanas progresistas, cat贸licos o no cat贸licos, de la Pontificia Universidad Cat贸lica de S茫o Paulo y de Brasil, se le oponen democr谩ticamente. Sabiendo que, con eso, estar谩n tambi茅n defendiendo el magisterio evang茅lico del sitiado papa Francisco.

*Acad茅mico portugu茅s. Doctor en sociolog铆a, catedr谩tico de la Facultad de Econom铆a y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Co铆mbra (Portugal). Profesor distinguido de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU). Traducci贸n de Antoni Aguil贸 y Jos茅 Luis Exeni Rodr铆guez

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario