Abr 25 2021
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Pol铆tica

El Comando Sur se va a la guerra: perfume de mujer en la coordinaci贸n sudamericana

El jefe del Comando Sur del Pent谩gono, almirante Craig Faller, concluy贸 la 煤ltima semana su gira de despedida en Rep煤blica Dominicana, participando de la Conferencia de Seguridad de las Naciones del Caribe (CANSEC) junto a referentes militares de pa铆ses comprometidos en los objetivos de Washington de aislar a Cuba, Venezuela y Nicaragua, y al mismo tiempo obstaculizar y/o coartar los v铆nculos de cooperaci贸n de China y Rusia con la regi贸n.

Un mes atr谩s el almirante Faller se present贸 ante el comit茅 de seguimiento de las actividades de defensa del Senado, en Washington, para brindar su visi贸n sobre la situaci贸n del 谩rea que el Pent谩gono se arroga como de su incumbencia soberana, tal cual queda graficado en el escudo que exhibe el Comando.

En ese informe del 16 de marzo, el jefe del Southcom advierte a los legisladores: 鈥淓ste hemisferio est谩 siendo atacado. Los principios y valores democr谩ticos que nos unen est谩n siendo activamente socavados por las violentas Organizaciones Criminales Transnacionales (ECT), la Rep煤blica Popular China y Rusia鈥. M谩s adelante agrega: 鈥淓stamos perdiendo nuestra ventaja posicional en este hemisferio y se necesita una acci贸n inmediata para revertir esta tendencia.鈥

Seg煤n el posicionamiento de Faller, las amenazas detectadas incluyen a los Actores Estatales Regionales (AER) mal茅volos 鈥揷omo Cuba, Venezuela y Nicaragua鈥 que 聽perpet煤an la corrupci贸n y desaf铆an la libertad, 聽abriendo la puerta a Rusia y a China.

Faller le solicit贸 al Senado un financiamiento espec铆fico para desplegar agregados militares en las embajadas, dado que 鈥渆n el hemisferio es mejor no tener bases permanentes sino lugares donde podamos entrar y salir y trabajar con nuestros socios en su capacitaci贸n y preparaci贸n鈥. En el mismo informe, advierte que 鈥渙tra capacidad necesaria para superar a nuestros adversarios en la regi贸n, es la inteligencia. Debemos recopilar informaci贸n en todos los 谩mbitos y compartirla con nuestros socios si es posible鈥.

El informe brindado por Faller fue el 煤ltimo de su gesti贸n. El Presidente Joe Biden anunci贸 el 煤ltimo 8 de marzo que la pr贸xima jefa del Comando Sur ser谩 la teniente general retirada Laura Richardson.

Biden anuncia la designaci贸n de Richardson en el Comando Sur y de la generala Jacqueline Van Ovost en la Fuerza A茅rea.

El Southcom es uno de los nueve comandos militares en que se divide la fuerza militar estadounidense, y comprende un 谩rea de influencia que va desde M茅xico hasta la Ant谩rtida, con sede en Miami (M茅xico corresponde al Comando Norte). El d铆a de la nominaci贸n de Richardson, durante una actividad en la Casa Blanca en la que participaron Biden, la Vicepresidenta Kamala Harris y el secretario de Defensa Lloyd Austin, se busc贸 exteriorizar una falsa perspectiva de g茅nero, acorde con los emblemas en boga del neoliberalismo cultural.

La presentaci贸n de Richardson, y de la nueva jefa de la Fuerza A茅rea, generala Jacqueline Von Ovost, se inscribe en el intento de disimular el 茅nfasis guerrerista expl铆cito de la pol铆tica exterior de Washington, absolutamente ajeno a una 茅tica del cuidado, la praxis hist贸rica de resistencia de las mujeres frente al modelo de apropiaci贸n y control de los territorios y los cuerpos.

El modelo globalista de los dem贸cratas busca legitimarse sobre la base de la promoci贸n de la diversidad y la validaci贸n de los derechos humanos, mientras sobreact煤a una firmeza discusiva apta para ser digerida por el trumpismo a煤n encumbrado. Desde esa perspectiva, Biden apela en forma demag贸gica 鈥揳l igual que lo hizo antes Obama鈥 a la iconograf铆a de las libertades civiles con el objeto de incentivar a los agitadores de Regi贸n Administrativa Especial de Hong Kong y promover, al mismo tiempo, el secesionismo de la minor铆a musulmana de los uigures, en la regi贸n de Sinkiang.

Para ese cometido, diferentes ONGs y fundaciones despliegan una intensa labor en ambos territorios, empoderando y financiando a grupos descontentos y a los medios de comunicaci贸n que les brindan difusi贸n y cobertura.

La confrontaci贸n geopol铆tica ha sido planteada por Washington ante el crecimiento incesante de la econom铆a de Beijing y el fortalecimiento de sus capacidades tecnol贸gicas. Mientras el Departamento de Estado busca invisibilizar el deterioro de su competitividad en las 谩reas productivas m谩s din谩micas, se empecina en encubrir la contienda como un choque de civilizaciones entre democracias y autocracias.

Sin embargo, las causas que explican el posicionamiento del Departamento de Estado remiten b谩sicamente a que en 2019 China super贸 a Estados Unidos como el principal socio comercial de cuatro pa铆ses de la regi贸n (Brasil, Chile, Per煤 y Uruguay), y a que Beijing escal贸 al segundo puesto como socio global de la regi贸n por detr谩s de Washington.

Armas y econom铆a

Entre 2002 y 2019, los intercambios de Beijing con Am茅rica Latina y el Caribe pasaron de 17.000聽 a 315.000 millones de d贸lares. Y desde que la pandemia se instal贸 en 2020, China comprometi贸 mil millones de d贸lares en pr茅stamos para adquirir insumos sanitarios, mejorar la infraestructura m茅dica y proveer vacunas para enfrentar la Covid-19. Durante ese mismo lapso, Washington entreg贸 a la regi贸n financiamiento por la d茅cima parte de lo otorgado por Beijing, unos 100 millones de d贸lares.

Las visitas de Faller a Uruguay, Argentina y Rep煤blica Dominicana no incluyeron la donaci贸n o provisi贸n de vacunas, pese a que Washington tiene un porcentaje de vacunados superior al de China. Este 煤ltimo pa铆s inocul贸 al 16 % de su poblaci贸n y Estados Unidos al 60 %. Desde la aprobaci贸n de las vacunas por parte de la Organizaci贸n Mundial de la Salud, el pa铆s asi谩tico deriv贸 un 50 % de su producci贸n total al sudeste asi谩tico, 脕frica, Am茅rica Latina y el Caribe.

A pesar del formidable gasto militar, Washington es el 煤nico integrante del club de los 36 pa铆ses m谩s ricos que componen la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸mico (OCDE) que no ofrece cobertura universal sanitaria. Casi 30 millones carec铆an de seguro m茅dico antes de la pandemia y otros 25 millones dejaron de contar con cobertura durante la pandemia debido a los despidos.

La hostilidad de Estados Unidos hacia el gigante asi谩tico posee m谩s de dos d茅cadas de antecedentes. En los primeros a帽os del presente siglo, George W. Bush (hijo) financi贸 el rearme militar de Taiw谩n con el objeto de generar disputas fratricidas. En 2009 Barack Obama se dedic贸 a obstaculizar la cooperaci贸n sino-japonesa y el Pent谩gono se opuso a la aspiraci贸n de Tokio de clausurar la base militar en Okinawa.

Durante la presidencia de Donald Trump se intensific贸 la guerra comercial y tecnol贸gica y se multiplicaron las sanciones contra empresas y聽 funcionarios corporativos. Entre estos 煤ltimos, los integrantes del directorio de Huawei, la compa帽铆a con mayor cantidad de patentes vinculadas con la tecnolog铆a 5G. Para interrumpir el desarrollo del sudeste asi谩tico, la actual administraci贸n de Biden contin煤a con el objetivo trazado por Trump de conformar una OTAN del Pac铆fico, articulando las 25 bases que Washington dispone en Jap贸n junto con las 15 que mantiene en Corea del 聽Sur. Se pretende completar esa red b茅lica con el aporte de Australia y la India.

A fines de 2019, el presupuesto militar de Estados Unidos alcanz贸 los 732.000 millones de d贸lares y el de China una tercera parte, 261.000 millones. Washington posee 4.500 cabezas nucleares contra 260 de Beijing. Las inversiones en aparatolog铆a b茅lica dispuestas por la Casa Blanca suman una cantidad mayor a los diez pa铆ses que le siguen en t茅rminos de financiamiento militar. Su presupuesto es 10 veces superior al de Rusia y, para el a帽o fiscal 2021, se prev茅 un gasto superior al dispuesto por Donald Trump en su cuatrienio. Se presume que Washington posee 800 bases militares esparcidas por todo el mundo, dedicadas a gestionar proyectos variados.

Pese al peligro denunciado por los referentes del Comando Sur respecto a China, en Am茅rica Latina y el Caribe solo existe despliegue de fuerzas militares estadounidenses. En Colombia se asientan siete bases, y dos en Aruba y Cura莽ao. En Honduras opera la Base A茅rea Soto Cano; en Lima, 聽el Naval Medical Research and Development y en Chile, 聽el Centro de Entrenamiento de Fuerte Aguayo ubicado en Valpara铆so.

Adem谩s han desarrollado innovadores programas como el que ofrecen en el Law International Enforcement Academies (ILEA), financiado en forma directa por el Departamento de Estado, 聽con soporte acad茅mico del Departamento de Justicia y el Pent谩gono, en el que se ofrece formaci贸n y capacitaci贸n de jueces, organismos se seguridad, periodistas y funcionarios pol铆ticos en la m谩s novedosa de las instrucciones desplegadas en el continente: la guerra jur铆dico-medi谩tica.

Otra de las sedes de ILEA se encuentra en Bangkok, Tailandia, donde se entrena a centenares de alumnos provenientes de la Regi贸n Administrativa Especial de Hong Kong, en el arte de defender los derechos humanos y resistir las pol铆ticas de Beijing. 鈥

La Guerra Fr铆a del Siglo XX se expres贸 en t茅rminos militares, geogr谩ficos e ideol贸gicos, aunque inclu铆a los obvios componentes estructurales de 铆ndole econ贸mica. El actual conflicto planteado por Estados Unidos se presenta 鈥揹e forma palmaria鈥 como productivo y tecnol贸gico. Este escenario pone en disputa el liderazgo financiarista-neoliberal instaurado desde mediados de la d茅cada del 鈥70 del siglo pasado cuando se busc贸 aniquilar al Estado de Bienestar y a la clase obrera que crec铆a en su seno.

La l贸gica capitalista apel贸 en varios periodos de los dos 煤ltimos siglos al conflicto b茅lico para maximizar sus modelos de acumulaci贸n. En la actualidad, ese designio est谩 limitado, al igual que en la Guerra Fr铆a, por la sobreabundancia de misiles nucleares. Pero 鈥揳 diferencia del enfrentamiento que se dio con la URSS, cuando las estructuras productivas pose铆an velocidades y complejidades dis铆miles鈥 el tiempo no parece jugar a favor de Washington. La innovaci贸n, la productividad y la sinergia entre Ciencia y Tecnolog铆a se han mudado desde el Atl谩ntico al Pac铆fico.

Antonio Gramsci聽 objetiv贸 茅pocas de transici贸n como las que se observan: 鈥淓l viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos鈥.

*Soci贸logo, doctor en Ciencias Econ贸micas, analista senior del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la). Publicado en elcohetealaluna.com

 

 

 

 

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