May 31 2020
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Pol铆tica

El Covid-19 lo confirm贸: El rey estaba desnudo

Todos pod铆amos observar que este sistema no daba para m谩s, pero segu铆a funcionando porque se aceptaban sus reglas de juego. El poder concentrado, la miseria y las desigualdades crec铆an y la tierra se quejaba pero, ante una generalizada indiferencia y la ausencia de alternativas visibles, segu铆a andando porque eso era 鈥渓o normal鈥.

Un virus insignificante e invisible a los ojos dej贸 ver la realidad que se ocultaba. Ahora est谩 claro que ese pasado no tiene futuro. Nadie sabe c贸mo ser谩 el porvenir. Una mirada nos dice que puede ser peor que lo actual, otra afirma lo contrario.

Un cuento, publicado en el siglo XIX y con distintas versiones que vienen de siglos atr谩s, nos puede servir para ayudar a entender lo que est谩 pasando. All铆 se relata la historia de un par de 鈥渧ivos鈥 que convencen a un engre铆do Rey que pueden coser, con telas maravillosas, el traje m谩s hermoso. El Rey paga por el servicio de hacerle un traje, en realidad inexistente.

Hay una fiesta importante y ha corrido el rumor que el Rey estrenar谩 un traje incre铆ble. Un par de esc茅pticos fueron raleados y alojados en los s贸tanos del castillo. El Rey, convencido de su prenda extraordinaria, se present贸 en p煤blico desnudo. Llovieron las alabanzas sobre su estupendo traje.

Todos coincid铆an en lo asombrosa que resultaba tal prenda. Aquello iba a las mil maravillas (para aquellos 鈥渧ivos鈥, el Rey y los sumisos del poder) hasta que 鈥搃nesperadamente y fuera de programa- apareci贸 un ni帽o que exclam贸: 鈥淓l Rey est谩 desnudo鈥. Todos se avergonzaron y el Rey desolado corri贸 a esconderse detr谩s de unas cortinas. Cuentan que el fr铆o por andar desnudo y aquella verg眉enza enfermaron de muerte al mencionado monarca.

La impunidad del poder y la cultura del mat贸n

Entre las cuestiones que esta peste pone sobre la superficie est谩 ese matonismo que se ampara en una idea de la impunidad, que pareciera ser un atributo de diferentes formas del poder. Adem谩s de los femicidios que se suman, en los d铆as que corren hubo otras dos tr谩gicas manifestaciones de tal situaci贸n en Argentina. Una fue en Tucum谩n y en la bonaerense Ca帽uelas, la otra.

En Tucum谩n un pe贸n rural fue desaparecido por la polic铆a brava, asesinado y arrojado, en territorio catamarque帽o, a 200 metros de la frontera con Tucum谩n. Este hecho hace recordar a otro ocurrido durante la dictadura, en el invierno de 1977. Era julio y Tucum谩n era gobernada por el genocida general Antonio Domingo Bussi.Tucum谩n: confirmaron que Luis Espinoza fue asesinado con el arma ...

脡ste mand贸 鈥渓impiar la ciudad鈥 e hizo recoger, en un cami贸n, a 25 mendigos y los mand贸 abandonar en territorio catamarque帽o. Ahora, 43 a帽os despu茅s, matones policiales de Rodeo Grande, en las proximidades de Simoca 鈥揺n el este tucumano- dieron muestras de una potestad sobre las personas que nadie les dio. Juan Antonio Espinoza, de 31 a帽os -uno de los 17 hermanos de esa familia- mientras se hallaba con su hermano menor, fue atacado por la espalda y luego desaparecido.

Para ocultar el crimen tiraron el cuerpo a 80 kil贸metros de distancia, en territorio catamarque帽o. Un par de polic铆as contaron lo ocurrido a los investigadores. Ahora, el gobierno provincial se comprometi贸 a depurar la polic铆a, castigar a nueve involucrados y ofrecer apoyo a los seis hijos e hijas y la esposa del pe贸n asesinado.

Ca帽uelas es una poblaci贸n ubicada a menos de 70 kil贸metros de Buenos Aires. En ese lugar, originado en un fuerte militar creado para doblegar a los indios, habitan unas 30 mil personas. Fue el centro de la industria lechera y del dulce de leche. Hoy es territorio de barrios cerrados, haras y caba帽as con gente de buen pasar que comparten territorio con la t铆pica pobreza y el hambre, hijos de esta abrumadora desigualdad.

Asesinato de Alex Campo en Ca帽uelas: 鈥淰amos a descansar cuando ...All铆 fue donde Alex Campo de 16 a帽os, sali贸 el domingo pasado con dos amigos de su hermano. Iba con gomera y dos galgos. Trabajaba en la construcci贸n y militaba en el Movimiento Territorial de Liberaci贸n, colaborando en una murga y en un comedor comunitario de la zona. Ese domingo quer铆a cazar 鈥損ara comer- alguna liebre en un campo vecino.

Los sorprendi贸 Rodolfo S谩nchez, due帽o del campo. Los persigui贸 con su 4×4. Alex se retras贸 para ayudar a un perro que se hab铆a enredado. All铆 lo atropell贸 y mat贸. Lo abandon贸 argumentando Voy a llamar a la Polic铆a y que hagan lo que tengan que hacer. Ahora lev谩ntenlo y ll茅venselo鈥. El acusado dijo que no lo vio, sus amigos sostienen que fue en leg铆tima defensa鈥.

As铆 son las cosas. Efectivamente, 隆no lo vio! Porque solo miraba a 鈥渟u鈥 propiedad (que no corr铆a ning煤n riesgo) coloc谩ndola por encima de la vida que quit贸. S铆, fue en 隆leg铆tima defensa鈥! de unos valores desquiciados que no pocos se niegan a abandonar.

De este modo 鈥損ara algunos- el poder, surgido de la propiedad o de un uniforme, les da impunidad y derechos para disponer de todo, incluida la vida, de los m谩s humildes.

El Covid-19 contin煤a: su actualidad y futuro

El miedo sigue siendo el n煤cleo central de las preocupaciones por el Covid-19. A medida que pasan los d铆as esa preocupaci贸n va cediendo espacios a lo econ贸mico: La dificultades para la sobrevivencia diaria y los costos para que el pa铆s vuelva a arrancar.

La inmensa mayor铆a del interior muestra cifras m谩s que aceptables sobre la circulaci贸n del virus. Salvo los abandonados ind铆genas chaque帽os, el resto del pa铆s puede exhibir un control de la situaci贸n. No se puede decir lo mismo de las villas miseria de la Capital y el Gran Buenos Aires. En estos lugares la enfermedad parece seguir avanzando raudamente.

A nivel mundial sigue el festival de muertos y contagiados, esos datos sin unas adecuadas comparaciones sirven a la multiplicaci贸n de un p谩nico innecesario. Pareciera que sembrar ese temor forma parte del objetivo de tal informaci贸n.

Comparar, por ejemplo, con los muertos por el hambre, la tuberculosis o la gripe, el suicidio, los infartos o la neumon铆a que anualmente nos atacan; permitir铆a evaluar mejor la evoluci贸n, los riesgos y ver de qu茅 modo, con mascarillas pl谩sticas m谩s completas, podr铆amos mejorar nuestra circulaci贸n y con un buen sistema de testeos y aislamiento de enfermos frenar la circulaci贸n con menos costos sociales y econ贸micos.

En estos tiempos y posiblemente inmediatamente despu茅s de superada esta pandemia emerger谩 un mundo con ricos mucho m谩s ricos y pobres m谩s pobres, aunque 鈥揺speremos- que eso no se eternice. Las grandes empresas tecnol贸gicas (Amazon, Apple, Facebook, Google, Microsoft) que son los grandes imperios de hoy, mejoran (15% en dos meses) a pasos de gigante.

En los 煤ltimos escalones de la escalera social, pasa exactamente lo inverso. All铆 crecen, en cantidad y profundidad, los padecimientos del otro extremo de la sociedad.

Los defensores del sistema tratar谩n de que ese enriquecimiento quede para siempre, con las actuales formas del teletrabajo, por ejemplo.

Esperamos que los importantes avances tecnol贸gicos que se producen, durante episodios como los que estamos viviendo, ayuden 鈥揷on el tiempo- a democratizar la organizaci贸n para la producci贸n y las sociedades.

Hoy el coronavirus obliga a una mayor presencia del Estado. Hace pocos d铆as, el ministro argentino de Desarrollo Productivo, Mat铆as Kulfas, dijo que 9 de cada 10 hogares argentinos reciben alguna forma de ingreso del Estado鈥. No quedan dudas sobre esta mayor presencia estatal. La gran pregunta es si ello terminar谩 fortaleciendo a los sectores populares o seguir谩 concentrando las riquezas en las mismas y pocas manos de siempre

Am茅rica Latina es el continente con la mayor desigualdad social del mundo y es tambi茅n el que hoy est谩 en el centro de esta pandemia.

DyD: deuda y default

Para cerrar digamos, sobre deuda y default, que la 鈥淐alificadora de Riesgo鈥 Fitch Ratings ha declarado la deuda argentina en 鈥渄efault restringido鈥, por el no pago del bono por 503 millones de d贸lares ya vencido. Es el 煤ltimo escal贸n antes del 鈥渄efault definitivo鈥.

En la semana que se inicia, el martes 2 de junio, habr铆a novedades en el camino a cerrar alg煤n trato. Para hacerlo posible est谩n pensando en suspender la Ley de Administraci贸n Financiera que, en su Art. 65, demanda 3 condiciones para firmar nuevas acuerdos.

Seg煤n dicha norma el gobierno puede hacer tales acuerdos pero mejorando: Plazos, montos e intereses. Esto dificulta las actuales negociaciones, se lo solucionar铆a mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) suspendiendo esa norma. Con lo cual no ser铆a imprescindible cumplir con aquellas tres condiciones, bastar铆a con que queden en pie solo dos de ellas.

*Analista pol铆tico y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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