Jun 9 2015
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Política

Europa, un futuro con muchos abuelos y pocos nietos

Alemania ha perdido 1,5 millones de habitantes desde el √ļltimo censo de 2011 y se estima que descender√° de 82,5 millones en 2003 a 66 millones en 2060, cuando Gran Breta√Īa (si a√ļn existir√° entonces como tal), ser√° el pa√≠s m√°s poblado en la Uni√≥n Europea (UE).
Entretanto, un estudio encomendado por la Comisi√≥n Europea, el √≥rgano ejecutivo de la UE, descubri√≥ que 23 por ciento de los varones alemanes piensa que el tama√Īo ideal de la familia es ¬ęcero hijos¬Ľ.

Esto, a pesar de los 243.000 millones de euros que el gobierno gasta cada a√Īo en subsidios familiares.
La dura realidad es que Europa marcha hacia el declive, a menos que cambie de pol√≠tica y act√ļe para aumentar su poblaci√≥n. ¬ŅCu√°ndo despertar√° la clase pol√≠tica europea y se dar√° cuenta de que el tiempo se est√° agotando?
El informe del IFO, con su sede en la ciudad alemana de M√ļnich, tambi√©n calcula que, sin el aporte de los inmigrantes, el n√ļmero de nacimientos anuales ser√≠a de solo 400.000, en un pa√≠s de 82 millones de habitantes.
El documento llega a la conclusión de que la disminución de los ingresos y la productividad debido al envejecimiento de la población es una grave amenaza para el futuro próximo.
Esto est√° sucediendo en el pa√≠s europeo que acoge el mayor n√ļmero de inmigrantes, cerca de 10 millones. El a√Īo pasado, Alemania acept√≥ casi 700.000 inmigrantes. Sin embargo, aun con esa pol√≠tica relativamente abierta, su poblaci√≥n est√° destinada a un descenso pronunciado.
A nivel europeo se observa la misma preocupante tendencia. De acuerdo con las proyecciones de poblaci√≥n de Eurostat, la agencia de estad√≠sticas de la UE, las estimaciones proyectadas para la poblaci√≥n europea ¬ęno tienen precedentes en ninguna poblaci√≥n humana¬Ľ.
Se√Īala que ¬ęmientras que en 1960 hab√≠a en promedio alrededor de tres j√≥venes (0-14 a√Īos) por cada persona de edad avanzada (65 a√Īos o m√°s), en 2060 podr√≠a haber m√°s de dos personas adultas mayores por cada joven. En otras palabras, a diferencia del pasado, m√°s abuelos para menos nietos¬Ľ.
A todo esto se debe a√Īadir un documento sobre pol√≠ticas de migraci√≥n publicado en 2014 por la Organizaci√≥n para la Cooperaci√≥n y el Desarrollo Econ√≥micos (OCDE), que afirma que ¬ęcontrariamente a una creencia generalizada, los inmigrantes poco educados tienen una mejor situaci√≥n fiscal ‚Äďderivada de la diferencia entre sus contribuciones y los beneficios que reciben- que sus colegas nativos¬Ľ.
¬ęLos inmigrantes que tienen una posici√≥n fiscal menos favorable no es debido a una mayor dependencia de las prestaciones sociales, sino al hecho de que a menudo tienen salarios m√°s bajos y por lo tanto un menor aporte contributivo. Los esfuerzos para una mejor integraci√≥n de de los inmigrantes deben ser vistos como una inversi√≥n, no como un coste¬Ľ.
Por su parte, el gobierno brit√°nico reconoci√≥ que aunque los inmigrantes representan s√≥lo ocho por ciento de la poblaci√≥n, contribuyen con 10 por ciento al producto interno bruto (PIB) y que si la inmigraci√≥n cesara, el crecimiento econ√≥mico de Gran Breta√Īa ser√≠a de cerca de 0,5 por ciento m√°s bajo durante los pr√≥ximos dos a√Īos.
Ahora bien, lo llamativo es que esos datos interesan principalmente a los expertos, a pesar de que tienen implicaciones pol√≠ticas fundamentales. No los publican los medios de comunicaci√≥n y ning√ļn parlamentario ‚Äďni hablar de gobiernos- los ha utilizado para proponer reformas.europa ancianos1
La sencilla raz√≥n es que en todos los pa√≠ses europeos han surgido partidos pol√≠ticos adversos a la inmigraci√≥n, por lo general derechistas y contrarios al euro, sobre todo desde la crisis financiera de 2008, lo que ha convertido este tema en un tab√ļ.
Se ha ignorado el análisis del Fondo de Población de las Naciones Unidas que considera que Europa dejará de ser competitiva en tan pocas décadas, en parte debido a que su población envejecida significará una pesada carga para el sistema social, a menos que abra sus puertas a por lo menos 10 millones de personas.
En lugar de oponerse a los partidos populistas con una campa√Īa basada en los hechos, los gobiernos europeos intentan neutralizarlos incorporando sus reclamos.
Despu√©s de que el Partido por la Independencia de Gran Breta√Īa, contrario a los migrantes y al euro, lograse cuatro millones de votos en las elecciones de mayo de este a√Īo, el primer ministro, David Cameron, emprendi√≥ una campa√Īa entre sus colegas europeos exigiendo que se le permita expulsar a los inmigrantes europeos si no encuentran trabajo en el plazo de seis meses, y entre otras cosas, anular sus derechos a los beneficios sociales.
Este es un ejemplo elocuente de la diferencia entre un estadista y un político. Un estadista hace lo que es bueno para su país, aunque le cueste caro.
Cuando Helmut Kohl, canciller alem√°n entre 1982 y 1998, se mostr√≥ partidario de la integraci√≥n europea y del euro, debi√≥ enfrentar una opini√≥n p√ļblica muy hostil. Para los alemanes, su moneda, el s√≥lido marco, era un s√≠mbolo de estabilidad y confianza.
La idea de una nueva moneda compartida con pueblos considerados poco responsables revivi√≥ memorias de la hiperinflaci√≥n en la Rep√ļblica de Weimar (1919-1933).
Para hacer posible el euro, Kohl decidió aceptar que un no alemán, el holandés WimDuisenberg, fuese el primer presidente del Banco Central Europeo.europa ancianos2
Hoy en día, la existencia de Pegida, una organización política alemana de extrema derecha y antiislamista, que cuenta unos pocos miles de miembros, es suficiente para paralizar a una política, la canciller Angela Merkel, que acabó por oponerse al acuerdo propuesto por la UE para compartir,mediante un sistema de cuotas a los inmigrantes que ingresan a Europa a través del Mediterráneo.
Su posici√≥n fue inmediatamente compartida por Francia. Gran Breta√Īa y Dinamarca pidieron ser excluidos, mientras que en varios estados de Europa central y oriental se registraron campa√Īas de agitaci√≥n contra los inmigrantes, ¬°aunque estos son los pa√≠ses que aportan el grueso de la inmigraci√≥n interna en Europa!
Pese a que estos datos y proyecciones son accesibles al p√ļblico, la dura realidad es que Europa marcha hacia el declive, a menos que cambie de pol√≠tica y act√ļe para aumentar su poblaci√≥n.
¬ŅCu√°ndo despertar√° la clase pol√≠tica europea y se dar√° cuenta de que el tiempo se est√° agotando?

*Periodista, presidente emérito y fundador de la agencia IPS y miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial (FSM). Italia.

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