Ago 27 2013
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OpiniónPolítica

El desencanto (europeo) con Obama

Una de las transformaciones m√°s significativas de la cultura pol√≠tica y medi√°tica de nuestro tiempo ha sido la personalizaci√≥n de la pol√≠tica, incluyendo la pol√≠tica econ√≥mica. As√≠, la elecci√≥n del Presidente Obama se vio en amplios c√≠rculos de opini√≥n mundial como un cambio enorme en EEUU, que auguraba transformaciones muy positivas en la pol√≠tica exterior y dom√©stica del pa√≠s. Se cre√≠a que el Presidente Obama ‚Äúcambiar√≠a el mundo‚ÄĚ, incluyendo tambi√©n EEUU.

La lectura de los editoriales de la prensa en el momento de su elección confirma esta observación. Una persona nos iba a salvar. Y se habló incluso del nuevo Presidente Roosevelt, el Presidente más popular que haya existido en la historia de EEUU, que fundó el estado del bienestar de aquel país, con el establecimiento de la Seguridad Social.

Hoy, sin embargo, existe un gran desencanto de las fuerzas progresistas con el Presidente Obama. Muy pocas de las expectativas creadas en el momento de su elección se han realizado, lo cual se atribuye frecuentemente a fallas de su personalidad. En realidad, el desencanto era previsible pues el encanto estaba basado en una lectura de la realidad estadounidense profundamente equivocada. Los personajes políticos en EEUU son figuras visibles (que adquieren gran proyección mediática) afines a los intereses financieros y económicos que les han financiado y que configuran en gran medida sus políticas. Y el Presidente Obama no ha sido una excepción. Ha sido una figura moldeada por el capital financiero estadounidense, basado en Wall Street. Los indicadores de ello son contundentes.

El √ļltimo es el apoyo que la Casa Blanca est√° dando a Larry Summers para el puesto de Presidente del Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board (FRB); Summers es tambi√©n el candidato de Wall Street, el centro financiero de EEUU, y es uno de los personajes m√°s despreciados por las fuerzas progresistas, dentro y fuera del Partido Dem√≥crata.

Summers encarna al hombre formado en las universidades consideradas m√°s prestigiosas de EEUU, formado para dirigir al pa√≠s, comulgando sin ning√ļn atisbo de duda o cr√≠tica con los dogmas econ√≥micos y pol√≠ticos que configuran la sabidur√≠a convencional de EEUU. En realidad, en su discurso econ√≥mico, muestra un claro dogmatismo, adem√°s de una sorprendente ignorancia cuando uno va m√°s all√° de los cuatro dogmas que alimentan esta sabidur√≠a econ√≥mica convencional. Es, se mire como se mire, un producto claro del establishment estadounidense. Es una persona fiel servidor del capital financiero, por lo cual ha conseguido amplios beneficios.

Disc√≠pulo de Robert Rubin, el banquero por antonomasia de Wall Street (una de las figuras m√°s poderosas e influyentes en Washington y principal asesor econ√≥mico del Presidente Clinton), jug√≥ un papel clave en deshacerse de la Ley Glass-Steagall cuando, como Ministro de Econom√≠a y Hacienda (Treasury Secretary) de la Administraci√≥n Clinton, desregul√≥ los mercados financieros, habiendo sido esta desregulaci√≥n una de las causas del desastre financiero. Cuando fue Presidente de la Harvard University se distingui√≥ por su discriminaci√≥n frente a las escasas izquierdas existentes en aquel centro universitario y a las mujeres. Lleg√≥ a decir que las mujeres no estaban en lugares de prominencia cient√≠fica porque no ten√≠an una mente preparada para ese tipo de trabajo. Estas declaraciones forzaron su renuncia. Antes hab√≠a dicho que los residuos nucleares deber√≠an depositarse en √Āfrica pues la corta esperanza de vida existente en aquel continente hac√≠a a sus habitantes menos vulnerables a estar expuestos a los residuos.

En los primeros a√Īos de la Administraci√≥n Obama se opuso a la expansi√≥n del est√≠mulo econ√≥mico. Desde que dej√≥ el cargo p√ļblico, ha estado ganando una gran cantidad de dinero en la banca y muy en especial en los hedge funds como D.E. Shaw & Co. La lista de bancos a los cuales ha estado asesorando y dando consejo (J.P. Morgan, Citigroup, Merrill Lynch y Goldman Sachs, todos ellos receptores de fondos de rescate p√ļblicos) es abrumadora. Con este historial, su nombramiento al frente del FRB ser√≠a ya la m√°xima expresi√≥n de la interconexi√≥n de la Administraci√≥n Obama con Wall Street.

No s√© si ocurrir√°. Espero que no. Hay hoy una movilizaci√≥n en contra de este nombramiento, dentro y fuera del Partido Dem√≥crata, que intenta pararlo. Lo cual me lleva al punto con el que inici√© el art√≠culo. Aunque los grandes personajes medi√°ticos son los que aparecen en los medios, los que en realidad configuran en gran medida lo que ocurre (y lo que los personajes hacen o dejan de hacer), no son solo los grupos econ√≥micos y financieros que financian las campa√Īas electorales de tales personajes sino tambi√©n las movilizaciones populares que batallan en contra de la manipulaci√≥n del poder por parte de estos intereses econ√≥micos y financieros. obama casi nada lo del ojo

El hecho de que el Presidente Roosevelt hiciera lo que hizo se debió a las grandes movilizaciones populares que le empujaron a desarrollar las políticas del New Deal que han beneficiado enormemente al pueblo estadounidense. Son estas movilizaciones de miles y millones de personas anónimas las que también pueden configurar el comportamiento de los grandes personajes.

Esta observaci√≥n es de gran relevancia tambi√©n para Espa√Īa. Sin movilizaciones en las bases del mayor partido de las izquierdas en Espa√Īa, PSOE, no habr√°n cambios en aquel partido, cuyo equipo econ√≥mico y personajes afines (tal como el Comisario Europeo Joaqu√≠n Almunia), est√°n estancados en el neoliberalismo promovido por el capital financiero. Este √©nfasis en esperar siempre la llegada del gran ‚Äúsalvador‚ÄĚ (sea el nombre que sea) se basa en la lectura err√≥nea de lo que pasa en realidad. Y esto ocurre tanto en EEUU como en Espa√Īa. Sin movilizaciones populares no habr√° cambios en estas pol√≠ticas ni en el gobierno ni en el mayor partido de la oposici√≥n. As√≠ de claro.
 
Última observación

Cuando acabo de escribir este artículo, veo el discurso económico que ha hecho el Presidente Obama en el que se refiere a Amazon como ejemplo de empresa que otras deberían seguir, mostrando claramente su desconocimiento de lo que está ocurriendo con esta transnacional estadounidense, en EEUU y en Alemania. En EEUU Amazon (que acaba de comprar el Washington Post) está entre las empresas que desatienden más las condiciones de trabajo de sus empleados, habiendo sido fuente de conflictos. Este comportamiento ha creado también una gran conflictividad laboral en Alemania, donde su actitud antisindical ha chocado con los fuertes sindicatos alemanes, que han forzado cambios en sus comportamientos empresariales en Alemania (ver en Bussiness Section.

The New York Times. 5 de agosto de 2013 p. 1 y 3). No descarto que el Presidente Obama no conozca estos conflictos pues el poder a√≠sla mucho a los que lo disfrutan. Rodeados de grandes banqueros y hombres de negocios, las personas poderosas no conocen la realidad cotidiana de sus ciudadanos, interpretando el mundo a trav√©s de los primeros ignorando a los segundos. Y es lo que le ha estado pasando al Presidente Obama. Y es lo que est√° pasando con muchos de nuestros gobernantes (y aspirantes a gobernantes) en Espa√Īa tambi√©n.

*Catedr√°tico de Pol√≠ticas P√ļblicas, Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University. Art√≠culo publicado en el diario digital EL PLURAL

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