Abr 19 2014
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Cultura

Los funerales de Pap谩 Grande

El largo adi贸s ha comenzado; es el momento del duelo. La muerte de Gabo, el narrador y periodista que cautiv贸 a varias generaciones con su prosa de ritmo hipn贸tico hilvanada para preservar la oralidad, es el fin de un mundo.

El escritor uruguayo Eduardo Galeano, expres贸 tristeza por la muerte de su amigo Gabriel Garc铆a M谩rquez y llam贸 a recordarlo a trav茅s de su obra. 鈥樷楬ay dolores que se dicen callando. Se dicen callando, pero duelen igual. C贸mo nos duele la muerte del Gabo Garc铆a M谩rquez鈥, dijo en una entrevista telef贸nica desde R铆o de Janeiro.

Quiz谩 sea el ep铆logo del 鈥渂oom latinoamericano鈥, del escritor que supo conquistar millones de lectores y una popularidad en el territorio de la literatura, que cuesta imaginar que se podr谩 alcanzar en un futuro no tan lejano. Ten铆a que suceder lo que est谩 sucediendo: Am茅rica latina y el mundo se despiden del autor de Cien a帽os de soledad, evocando fragmentos de sus obras, leyendo a viva voz en la puerta de su casa mexicana o en la funeraria donde han trasladado sus restos, que fueron cremados ayer en una ceremonia privada. Cada quien, a su manera, elige c贸mo agradecer y despedirse. Gabriel Garc铆a M谩rquez muri贸 el Jueves Santo, en M茅xico, a los 87 a帽os. No habr谩 honras f煤nebres por pedido de su familia. El pr贸ximo lunes se realizar谩 un homenaje en el Palacio de Bellas Artes, en el Distrito Federal, para recordar su legado. Las autoridades de Aracataca, su pueblo natal en Colombia, pidieron que las cenizas del Premio Nobel de Literatura sean llevadas al museo levantado en la casa de sus abuelos maternos, donde pas贸 los primeros a帽os de su vida.

鈥淓l mundo y en particular los pueblos de Nuestra Am茅rica hemos perdido f铆sicamente a un intelectual y escritor paradigm谩tico. Los cubanos, a un gran amigo, entra帽able y solidario鈥, escribi贸 el presidente cubano Ra煤l Castro a Mercedes Barcha, la viuda de Gabo. En la escueta misiva, el hermano del l铆der de la Revoluci贸n Cubana destac贸 que 鈥渓a obra de hombres como Garc铆a M谩rquez es inmortal鈥. Los medios cubanos publicaron sendos art铆culos que el escritor y Fidel Castro se dedicaron mutuamente en 2008 y 2009. 鈥淣uestra amistad fue fruto de una relaci贸n cultivada durante muchos a帽os en que el n煤mero de conversaciones, siempre para m铆 amenas, sumaron centenares鈥, coment贸 Fidel Castro en 2008. Por su parte, el narrador colombiano ensalz贸 a Castro al afirmar que el l铆der revolucionario cubano es un hombre 鈥渋ncapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal鈥. Casa de las Am茅ricas, instituci贸n cultural dirigida por el poeta cubano Roberto Fern谩ndez Retamar, se despidi贸 del autor de La hojarasca a trav茅s de un comunicado: 鈥淐uando a finales de 1936 falleci贸 Miguel de Unamuno, Jorge Luis Borges dijo que el primer escritor de nuestro idioma acababa de morir. Hoy, ante la desaparici贸n de Gabriel Garc铆a M谩rquez, debe repetirse la sentencia. S贸lo que Garc铆a M谩rquez era, adem谩s (y es), uno de los mayores escritores en la historia de la literatura鈥, se lee en el primer p谩rrafo. 鈥淟os cubanos admiramos en Gabo, junto a su genio literario, su constante defensa de la Revoluci贸n Cubana y su amistad fraternal con Fidel. En el ejercicio de aquella defensa, Gabo prest贸 grandes servicios, dando muestras de valor y desinter茅s. En general se identific贸 con causas nobles a lo largo de su vida. Esa vida acaba de ser interrumpida, pero de 茅l puede decirse lo que Auden escribi贸 a la muerte del gran poeta Yeats: 鈥楽e convirti贸 en sus admiradores鈥. Los numeros铆simos y crecientes admiradores de Gabriel Garc铆a M谩rquez no lo dejar谩n morir鈥, concluye el comunicado de Casa de las Am茅ricas.gabo mural

El presidente franc茅s Fran莽ois Hollande lament贸 la muerte de Garc铆a M谩rquez, del que dijo que es 鈥渦n gigante de la escritura que dio brillo mundial al imaginario de todo un continente鈥. 鈥淢aestro del realismo m谩gico, recre贸 en sus novelas barrocas y po茅ticas una Am茅rica latina so帽ada y dio a la literatura hisp谩nica una de sus mayores obras maestras, Cien a帽os de soledad鈥, se帽al贸 Hollande. El presidente franc茅s plante贸 que el genio de Gabo alcanz贸 un 鈥渋mpacto universal鈥 gracias al Nobel de Literatura que obtuvo en 1982. 鈥淪us art铆culos de periodista comprometido y su infatigable combate contra el imperialismo le convirtieron en uno de los intelectuales sudamericanos m谩s influyentes de nuestro tiempo鈥, agreg贸 el mandatario franc茅s. Aur茅lie Filippetti, ministra de Cultura de Francia, expres贸 su 鈥渧iva emoci贸n鈥 por la muerte de un 鈥渋nmenso escritor鈥 al que consider贸 鈥減atrimonio de la humanidad entera鈥. Las novelas del narrador colombiano, 鈥渢an brillantes como melanc贸licas, contienen una dimensi贸n universal, una poes铆a incomparable y una gran lecci贸n de humanismo鈥, celebr贸 Filippetti en un comunicado en el que destac贸 que el autor de Relato de un n谩ufrago 鈥渆s considerado como el escritor en espa帽ol m谩s importante desde Cervantes鈥, y que su obra 鈥渇ue le铆da y traducida en el mundo entero鈥.

A煤n no se sabe el destino final de los restos de Gabo. Primero decret贸 cinco d铆as de duelo por la p茅rdida del 鈥渋lustre hijo鈥 de Aracataca, pueblo ubicado en el departamento de Magdalena, en el norte del pa铆s, donde el escritor colombiano naci贸 un 6 de marzo de 1927. Tufith Hatum, alcalde de Aracataca, manifest贸 su deseo de que las cenizas del autor de El coronel no tiene quien le escriba reposen en la Casa Museo 鈥揹onde naci贸 y vivi贸 hasta los ocho a帽os鈥, que abri贸 sus puertas en marzo de 2010. 鈥淟e hacemos esta petici贸n con todo respeto a los familiares de Gabriel Garc铆a M谩rquez y al gobierno nacional para ver si esas cenizas pueden reposar ac谩, en la Casa Museo鈥, precis贸 el alcalde cataquero (gentilicio de los nacidos en Aracataca). Adem谩s anunci贸 que el pr贸ximo lunes los cataqueros realizar谩n un sepelio simb贸lico a la misma hora del que se llevar谩 a cabo en M茅xico. En un mural de ese pueblo del Caribe colombiano hay una frase del escritor: 鈥淢e siento latinoamericano de cualquier pa铆s, pero sin renunciar nunca a la nostalgia de mi tierra: Aracataca, a la cual regres茅 un d铆a y descubr铆 que entre la realidad y la nostalgia estaba la materia prima de mi obra鈥.

Gabo visit贸 por 煤ltima vez Aracataca el 30 de mayo de 2007, luego de 24 a帽os de ausencia. El escritor lleg贸 en un tren que parti贸 de la ciudad de Santa Marta para inaugurar lo que las autoridades locales denominaron la 鈥淩uta de Macondo鈥. Cuando la singular locomotora 鈥搎ue fue pintada con llamativas mariposas amarillas, uno de los elementos literarios que Garc铆a M谩rquez us贸 en su obra cumbre鈥 lleg贸 a la tradicional estaci贸n de Aracataca, una multitud recibi贸 al autor de Cr贸nica de una muerte anunciada y sus acompa帽antes con gritos de alegr铆a y con una pancarta en la que se le铆a: 鈥淏ienvenido al mundo m谩gico de Macondo鈥. Sin embargo, a pesar del pedido del alcalde, los cataqueros se mostraron un tanto indiferentes ante la muerte del c茅lebre escritor. En di谩logo telef贸nico con la agencia AP, Plinio Apuleyo Mendoza, amigo de Gabo, record贸 que el escritor visit贸 muy poco el pueblo. 鈥淩ealmente no estuvo vinculado despu茅s a Aracataca, entonces la gente se siente un poco distante de 茅l鈥, asegur贸 Mendoza.

gabo0La escritora mexicana Angeles Mastretta augur贸 que dentro de mil a帽os 鈥渉abr谩 quienes est茅n leyendo鈥 a Garc铆a M谩rquez. 鈥淵o ahora estoy penando al Gabo, a su sonrisa en vilo, a sus brazos, a sus dedos largos. Me cuesta trabajo penar al escritor, entre otras cosas porque se da el gran lugar com煤n de todos estos d铆as: el escritor se queda en sus libros鈥, advirti贸 la ganadora del Premio R贸mulo Gallegos en 1997, premio que el escritor colombiano obtuvo en 1972. A pesar del clich茅, Mastretta reconoci贸 que 鈥渟e queda en sus libros y se va a quedar no ahora, no para nosotros, porque dentro de 500 a帽os y dentro de mil, si existimos, habr谩 quienes est茅n leyendo al Gabo鈥. 鈥淣o s茅 qui茅n gobernaba el mundo cuando Cervantes escribi贸 el Quijote, y nadie se va a acordar de qui茅n gobernaba Am茅rica cuando el Gabo escribi贸 estas cosas clar铆simas y convirti贸 este continente nuestro en la cosa esencial que es en sus libros, pero la gente s铆 va a saber qui茅n era el escritor y qu茅 cosas dijo.鈥 Sobre lo que signific贸 para su propio trabajo la obra de Garc铆a M谩rquez, la autora de Mal de amores explic贸 que 鈥渉ay que escribir leyendo al Gabo para no copiarle鈥. La escritora mexicana a帽adi贸: 鈥淐omo 茅l se hizo de una voz en la que nos cuenta tan bien, hay tantas cosas que nos pasan que 茅l dijo tan bien dichas, que hay que leerlo para no repetirlo. O para repetirlo de distinto modo鈥. Adem谩s de su legado literario, Mastretta subray贸 que uno de los recuerdos m谩s entra帽ables que ella tiene es que nunca lo escuch贸 hablar mal de nadie. 鈥淪铆 lo o铆 una vez rega帽arnos porque est谩bamos criticando, como uno suele hacer, no s茅 ni a qui茅n. Y de repente dijo: 鈥楤asta, tanta gente tan bonita a la que le va tan bien hablando mal de otros. No lo puedo soportar鈥. 隆Qu茅 ejemplo!鈥, sentenci贸.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      23 abril 2014 21:38

      Todo lo expresado en este art铆culo es poco respecto a lo que representa Garc铆a M谩rquez. Pero tampoco hab铆a que pedirle m谩s al cuerpo o a la mente, vivir hasta los 87 a帽os creo que ya es envidiable. Tuvo tantos seguidores e imitadores en toda Latinoam茅rica que no es f谩cil contarlos, era un referente ineludible, as铆 como en Chile sigue siendo dif铆cil apartarse de Neruda a la hora de crear poes铆a. Ambos fueron consecuentes y latinoamericanistas, tratando de mostrar a nuestro continente el instinto criminal e invasivo de EE.UU., el mayor peligro para la humanidad.