Nov 21 2020
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Despacito por las piedras

El exterminio del Paraguay

Llamarle guerra al hecho hist贸rico, es un eufemismo y nos posiciona de entrada, levemente a favor de una historiograf铆a af铆n a los poderes concentrados de esa 茅poca. Porque como siempre sucede, la historia la escriben los vencedores. Por eso no llamaremos a este conflicto armado como la Guerra de la Triple Alianza, sino como el exterminio del Paraguay.

La historiograf铆a liberal abona la tesis de excesos del presidente de Paraguay Solano L贸pez y que, t谩citamente, eso dar铆a excusa para la invasi贸n. Desde los que abogamos por la unidad latinoamericana de sus pueblos, la influencia del imperio brit谩nico fue determinante para el intento de exterminio del Paraguay.La guerra del Paraguay y la alianza contra los 鈥減erros ignorantes鈥

La participaci贸n de Uruguay en este conflicto es un cap铆tulo de nuestra historia que se ha querido ocultar. Como esas historias familiares que todos conocen pero nadie comenta. Es una mancha indeleble que perdurar谩 por el resto de los tiempos. Una p谩gina escrita en el libro de la conquista iniciada en 1492.

En 1863 Uruguay estaba trabado en un conflicto interno donde la divisa colorada pretend铆a arrebatarle el gobierno a Manuel Oribe de la divisa blanca a trav茅s de un golpe de Estado. Brasil, como el Imperio que era y presionado por los fazendeiros de R铆o Grande en obtener los campos de la Banda Oriental, decidi贸 inmiscuirse en los asuntos internos del Uruguay.

El conflicto se desencaden贸 a finales de 1864, cuando el mariscal Solano L贸pez, presidente paraguayo de ese entonces, decidi贸 otorgarle ayuda al gobierno del Uruguay de Manuel Oribe. Concretamente se solicitaba ir en ayuda de la defensa de Paysand煤, zona que se encuentra lindante al r铆o Uruguay al noroeste. Paysand煤 estaba en guerra civil contra el Partido Colorado y este era apoyado militarmente por Brasil. Solano L贸pez advirti贸 a los gobiernos de Brasil y Argentina que considerar铆a cualquier agresi贸n al Uruguay 鈥渃omo atentatorio del equilibrio de los Estados del Plata鈥. El gobierno de Brasil hizo caso omiso a esta advertencia y envi贸 a sus tropas a invadir territorio uruguayo en octubre de 1864.

Las alianzas quedaban configuradas de la siguiente manera, Colorados liderados por Venancio Flores junto con Brasil y Bartolom茅 Mitre de Argentina. Oribe era apoyado por Rosas y Solano L贸pez entendiendo que si Brasil se hac铆a con Uruguay en alianza con Argentina, la pr贸xima v铆ctima ser铆a el propio Paraguay.

Efra铆n Alegre on Twitter: "En 1930, Jos茅 Patricio Guggiari -un liberal- fue el primero que decret贸 el 1潞 de marzo (fecha en que asesinaron cobardemente al Mcal. L贸pez) como fecha patria yEl 12 de noviembre de 1864, en represalia por la invasi贸n brasile帽a a Uruguay, el gobierno paraguayo se apoder贸 de un buque mercante brasile帽o y del gobernador de la provincia brasile帽a de Mato Grosso, dando inicio a la Guerra y declar谩ndola al d铆a siguiente. La primera etapa consisti贸 en la invasi贸n del Mato Grosso, en diciembre del mismo a帽o, durante la cual fuerzas paraguayas ocuparon y saquearon gran parte de esa provincia.

El intento de exterminio total no prosper贸, pero arrasar con el Paraguay de esa 茅poca fue un 茅xito para las potencias beligerantes. El imperio brit谩nico arrastr贸 a Argentina y Brasil en esta empresa y estos a Uruguay, como 煤ltimo vag贸n del tren de la devastaci贸n. Catorce a帽os antes del comienzo de la guerra, falleci贸 en Asunci贸n nuestro pr贸cer Jos茅 Gervasio Artigas. Protector de los pueblos libres, Karay Guaz煤 para los guaran铆es. Es una especulaci贸n, una fantas铆a poder imaginar qu茅 hubiera pasado con Artigas vivo a la hora del exterminio de la Triple Alianza. Las paradojas de la vida hicieron que Sarmiento, un promotor del exterminio paraguayo y argentino, acabara en suelo guaran铆 los 煤ltimos a帽os de su vida.

El papel de Uruguay en esta guerra es el reflejo de su historia. Mirando de un lado al otro a dos enormes pa铆ses que lo rodean. Meci茅ndose como una peque帽a balsa en medio de dos corrientes continentales. Incluso Uruguay no tiene nombre, es una ubicaci贸n: es la Rep煤blica al Oriente del r铆o Uruguay. Esa porci贸n de tierra que form贸 parte de las provincias unidas del R铆o de la Plata, que fue invadida por el Brasil, que fue un capricho de los ingleses, 鈥渦n algod贸n entre dos vidrios鈥 y quiz谩 lo m谩s acertado ser铆a llamarlo Lord Ponsombylandia. Pero nos desviamos del tema central.

鈥淎rgentina quer铆a reconstruir el Virreinato del R铆o de la Plata, cuya capital era Buenos Aires y del cual el Paraguay hab铆a formado parte. Demand贸 anexar al Paraguay, pero Brasil se opuso. Son puntos que se cambiaron en el Tratado鈥, explica el historiador paraguayo Jorge Rubiani.La cruel masacre infantil que dio origen al D铆a del Ni帽o en Paraguay - Pluma de R铆o

Por su parte, Brasil quer铆a libre acceso a sus ricas provincias del Mato Grosso, donde ya en 1633, en Cuiab谩, se hab铆a encontrado oro.聽鈥淐on un Paraguay que resultara mucho m谩s adecuado a sus pretensiones tras la guerra, iba a tener m谩s facilidades para fortalecer sus fronteras鈥, destaca.

Uno de los flagelos que azota a los pueblos de Nuestra Am茅rica es el de la deuda externa. Con intereses de deuda que inauguraron un nuevo concepto de usura e imposiciones que condicionan el desarrollo nacional, los organismos multilaterales de cr茅dito han erigido esta arquitectura financiera a nivel mundial como mecanismo neocolonial de explotaci贸n. Este fen贸meno no es nuevo ni de post segunda guerra mundial. En ese entonces Brasil y Argentina ten铆an grandes deudas con los bancos ingleses y por ende, sus decisiones estaban condicionadas por esto. Por su parte, Paraguay no ten铆a ning煤n tipo de deuda y eso lo dejaba con un margen de acci贸n sin estar supeditado a ning煤n inter茅s financiero.

Fueron asesinados 700 mil paraguayos y paraguayas, varios de ellos ni帽os y ni帽as combatiendo con lo que ten铆an al alcance de la mano contra ej茅rcitos profesionales. Casi cien mil v铆ctimas eran poblaci贸n civil. Incluso la contienda fue tan desigual que las tropas argentinas de Entre R铆os se negaron a intervenir en la guerra. Astilleros del norte de este pa铆s decidieron iniciar una huelga para no construir m谩s barcos que sean usados en el exterminio. 鈥淟os agentes de la civilizaci贸n鈥 como ir贸nicamente los llam贸 Alberdi, destruyeron a su paso todo tipo de maquinaria y avance tecnol贸gico de la 茅poca: una de las primeras acer铆as de Am茅rica Latina, los tel茅grafos, las v铆as del ferrocarril, etc.

No hay estimaciones exactas de las p茅rdidas. Lo que s铆 est谩 claro, es que las consecuencias para el pueblo paraguayo subsisten hasta el d铆a de hoy. El pa铆s perdi贸 entre el 50 % y el 85 % de su poblaci贸n y quiz谩 m谩s del 90 % de su poblaci贸n masculina adulta. Cada cuatro mujeres viv铆a un hombre y en algunas regiones uno cada veinte mujeres. La barbarie a rostro descubierto en nombre de la civilizaci贸n.

En 1949 George Orwell escribi贸 su c茅lebre libro 鈥1984鈥, una novela dist贸pica de futuro aciago para la humanidadLa guerra contra el Paraguay fue silenciada". Acu帽贸 el t茅rmino 鈥渘eolengua鈥 para referirse a un nuevo lenguaje, dentro de este el 鈥渄oblepensar鈥. Seg煤n el autor esto significa 鈥渆l poder, la facultad de sostener dos opiniones contradictorias simult谩neamente, dos creencias contrarias albergadas a la vez en la mente.鈥 En la novela se pueden encontrar frases como 鈥渓a esclavitud es la libertad鈥 y 鈥渓a guerra es la paz鈥. Las tropas invasoras, un siglo antes, practicaban el doblepensar antes de que fuera concebido.

Paraguay perdi贸 un cuarto de su territorio con consecuencias que se extienden hasta el presente. Todav铆a tiene la mayor desigualdad de propiedad de la tierra en el mundo: aproximadamente el 85% de la tierra agr铆cola est谩 en manos de s贸lo el 2,5% de los propietarios, y los peque帽os grupos de agricultores e ind铆genas se enfrentan a la falta de tierras. Al menos el 14% de la tierra paraguaya est谩 en manos de los agricultores brasile帽os, un grupo que ejerce un enorme poder econ贸mico y pol铆tico.

Las p茅rdidas que sufrieron los ej茅rcitos vencedores terminaron siendo positivas para el proyecto civilizatorio que miraba de frente a Europa y quedaba de costas al centro de Am茅rica Latina. Veinte mil soldados argentinos, cincuenta mil soldados brasile帽os y algunos pocos miles de uruguayos murieron en la fragua. Todos pobres, gauchos y/o esclavos. Se pretendi贸 hacer una purga del Paraguay e indirectamente se elimin贸 a una poblaci贸n que era indeseada por las 茅lites rioplatenses y brasileras.

Seg煤n el periodista brasilero Julio Jos茅 Chiavenato en su libro 芦Genocidio americano: guerra de Paraguay禄 se帽ala que varios militares reclamaban a sus superiores que la guerra ya estaba ganada. Una de estas figuras era el general Lu铆s Alves de Lima e Silva, luego duque de Caxias, quien lideraba las tropas brasile帽as en Paraguay y expresaba: 芦驴Cu谩nto tiempo, cu谩ntos hombres, cu谩ntas vidas y cu谩ntos elementos y recursos necesitaremos para terminar la guerra, es decir, para convertir en humo y polvo a toda la poblaci贸n paraguaya, para matar hasta el feto en el vientre de la mujer?禄, reclam贸 al emperador de Brasil.

La sa帽a fue tal que la alianza infame de Uruguay, Argentina y Brasil concert贸 finalizar su empresa solo cuando Francisco Solano L贸pez fuera asesinado. Hecho que sucedi贸 el primero de marzo de 1870.

El exterminio del Paraguay fue la primera guerra fotografiada en Am茅rica Latina. Por ende, la primera muestra fotogr谩fica de lo que son capaces de hacer las oligarqu铆as locales, que la tiran铆a no sabe de fronteras, como as铆 tampoco la solidaridad entre los pueblos. Fotograf铆as de una pel铆cula que a煤n se sigue rodando y pariendo engendros que socavan la dignidad popular. Recordar el exterminio del Paraguay es rescatar uno de los peores cap铆tulos de nuestra historia, para no repetirla y poder forjar nuestro destino con la liberaci贸n e independencia como horizonte com煤n. Porque todav铆a queda mucha vida por rodar.

 

聽*聽 Analista uruguayo asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la) y miembro de la Red Internacional de C谩tedras, Instituciones y Personalidades sobre el Estudio de la Deuda P煤blica (RICDP).

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