Ene 2 2007
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Opinión

EL FIN DEL TIEMPO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Como hizo notar Einstein, algo extra√Īo comienza a pasar en nuestro mundo familiar cuando empezamos a penetrar los misterios de la luz. Imaginemos que quisi√©ramos emprender un viaje espacial a la estrella NSG 549672, ubicada en el coraz√≥n mismo de la constelaci√≥n Carina. Su distancia de la Tierra es 40 a√Īos luz. Un viaje con pasaje de ida ¬†y vuelta a esa velocidad demorar√≠a 80 a√Īos de nuestro tiempo. La vida completa de un ser humano lo que lo hace imposible…

Y sin embargo, si volvemos a pensar, lo imposible ocurre. La clave est√° en la frase ¬ę80 a√Īos de nuestro tiempo¬Ľ. Algo nunca so√Īado empieza a ocurrir cuando viajamos en la proximidad de la velocidad de la luz. El tiempo deja de ser aquello a lo cual est√°bamos acostumbrados. Su flujo cambia de velocidad. Su pasar se hace mucho m√°s lento y lo incre√≠ble ocurre. Nuestros 40 a√Īos se trasforman en no mas de dos semanas.¬† Y nuestro viaje de ida y vuelta solo tomar√≠a 4 semanas, lo que significa que al volver a la Tierra solamente seriamos un mes m√°s viejos. Pero, al descender de nuestra nave nos encontrar√≠amos con una tremenda paradoja. El calendario habr√≠a avanzado 80 a√Īos y ninguno de aquellos que dejamos atr√°s quedar√≠a vivo.

¬†En una primera aproximaci√≥n, esta concepci√≥n temporal nos aparece como algo fant√°stico, mero producto de una mente imaginativa y relegada solamente al plano de la F√≠sica te√≥rica. Nuestra experiencia cuotidiana , nuestro mundo com√ļn esta enmarcado y, por lo tanto, constre√Īido dentro del universo cl√°sico newtoniano¬† donde el tiempo es experimentado como una constante, mas aun, como una cualidad inmutable que constituye y permea todo lo que existe.

Lo que contradiga esta forma de percibir no tiene sentido. Pero, de cuando en cuando, siempre hay alguien que se escapa de los marcos vigentes. La Física del siglo XX reformula la visión temporal newtoniana y empieza a modificar su marco. La Teoría de la Relatividad muestra que el tiempo no constituye una constante absoluta y predice que este pasa más lentamente a medida que la velocidad del objeto aumenta, lo que experimentalmente ha sido posible observar con el uso de relojes atómicos ultras sensitivos.

 

Pero …que es el tiempo? Hay alguien, ¬†a trav√©s de la historia humana, que haya dado una explicaci√≥n satisfactoria acerca de esta enigm√°tica dimensi√≥n de lo real? Hay algo fuera del tiempo? ¬†Si lo hay, significa que el tiempo tiene limites? Y si es asi, que lo limita ? Y …mas aun, el tiempo …existe realmente ¬ŅQue pasa si este es solo una ilusi√≥n, un enga√Īo o un mero producto neuro-qu√≠mico? Imaginemos la siguiente escena borgesiana:

Un d√≠a, mientras descansaba en el parque por algunos minutos para calmar mi ritmo apresurado de vida, absorvida en la contemplacion de las configuraciones geometricas que, mas alla de las hojas rojizas, los patos silvestres desplegaban en el cielo en un atardecer oto√Īal, alguien se sienta a mi lado.

La curiosidad me hace dar vuelta la cabeza y al mirar la figura desconocida, una extra√Īa sensaci√≥n recorre mi cuerpo. Quien se sienta a mi lado soy yo. No la de hoy, aqu√≠ en Ottawa, sino, la de algunos a√Īos atr√°s, la que viv√≠a en Santiago. Rehusando a creer lo que ve√≠a le pregunto por su nombre. Y es el m√≠o.

Pienso que es solo una coincidencia. Pero mas adelante en la conversación, descubro que tenemos los mismos padres, la misma fecha y lugar de nacimiento. Los mismos hijos. Al mencionarle la muerte de mis padres, ella expresa sus condolencias y me hace saber lo afortunada que es al tenerlos ella a su lado. Y cuando le propongo que al día siguiente nos juntemos en este hermoso parque de Ottawa, ella responde
‚ÄďPero este no es el parque de Ottawa, es el parque de Santiago.

En ese momento me di cuenta de que éramos la misma persona pero en diferente espacio y tiempo y que por alguna misteriosa razón  los cordeles espacio-temporales se habian cruzado

Si mal no recordamos, Parm√©nides probablemente ha sido el primer ser humano en negar la existencia del tiempo y considerarlo solo como un enga√Īo de los sentidos. Dos mil quinientos a√Īos mas tarde, Juli√°n Barbour, f√≠sico brit√°nico, no s√≥lo sigue los pasos de Parm√©nides, sino que, al mismo tiempo, esta determinado a probar, con los m√©todos cient√≠ficos mas rigurosos que le proporciona la FisicaTe√≥rica, la intuici√≥n literaria de J.L. Borges, sin tener,¬†aparentemente, contacto con √©l o conocimiento de su obra literaria.

De acuerdo con Barbour, vivimos en un extra√Īo mundo, en un universo que no tiene pasado ni futuro y en el cual estamos vivos y muertos al mismo tiempo. Lo √ļnico que existe, es un presente eterno en donde el paso del tiempo es solo una ilusi√≥n.

En el mundo de la F√≠sica cl√°sica, todo evento est√° rigurosamente determinado y cada uno de ellos es predictible si conocemos sus condiciones iniciales. En la Mec√°nica Qu√°ntica, en cambio, este mundo se invierte y su imagen es como la de un mundo de ciencia ficci√≥n. Las part√≠culas sub-at√≥micas act√ļan sin ning√ļn respeto por la legalidad newtoniana y se r√≠en abiertamente de la predictibilidad. Y por si esto no fuera poco, posee la capacidad de existir en dos diferentes lugares al mismo tiempo, pudiendo ser la separaci√≥n tan vasta como el Universo mismo. Si estas part√≠culas no tienen reverencia por el espacio, tampoco la tienen por el tiempo. Viven en un mundo a-temporal, en donde el tiempo no existe. De acuerdo a Barbour, este fen√≥meno es valido para todo lo existente y no solamente para las particulas microsc√≥picas.

En un reportaje de Steve Farrar, aparecido unos pocos a√Īos atr√°s en el diario londinense The Times, el f√≠sico brit√°nico explica que cada instante de nuestras vidas es como una fotograf√≠a, una instant√°nea, entretejidas por el tiempo, como las im√°genes de una pel√≠cula. Pero este tiempo es un enga√Īo. Todas estas fotograf√≠as de nuestra vida, todas estas instant√°neas, no existen una despu√©s de la otra, en una secuencia lineal.

Ellas co-existen en el mismo momento. Y es as√≠ como uno ¬†puedo estar en Ottawa y en Santiago, con diferentes edades, en el mismo momento. En cada instante hay un sinnumero de alternativas. Toda esta multiplicidad de fotograf√≠as existen y son reales. En cada momento de nuestra existencia hay un tremendo n√ļmero de posibilidades paralelas. Pero, solo estamos conscientes de una sola. Y lo mismo vale para el Universo. Hay un infinito n√ļmero de ellos y todos reales.

Toda esta multiciplidad de diferentes instant√°neas fotogr√°ficas podr√≠an, por supuesto,¬†dar la posibilidad de mezclarse de manera¬†desordenada y azarosa, creando un mundo de locura. Pero, sabemos, esto no ocurre. Las complejas reglas matem√°ticas de la Mec√°nica Qu√°ntica las unen y ordenan de manera coherente. La conciencia humana percibe el paso del tiempo en cada una de estas instant√°neas, pero este es solo una ilusi√≥n, una construcci√≥n mental, un ¬ęenga√Īo¬Ľ de nuestro cerebro.

Muchos han venido investigando la existencia del flujo temporal. Pero de acuerdo con algunos comentadores, lo que J. Barbour ha hecho es ver el problema desde una nueva perspectiva, basada no en una especulaci√≥n abstracta, sino en la forma en que el tiempo deber√≠a funcionar en F√≠sica, proporcionando as√≠ un importante conocimiento de la realidad del mundo f√≠sico. Para Stephen Hawking ¬ęes una idea tan valida como la idea opuesta, que ve el tiempo en la forma que corrientemente lo entendemos … Uno no puede decir que una es mas correcta que la otra, solo que es mas √ļtil¬Ľ.

Mr. Barbur, seg√ļn el reportaje londinense, esta consciente que su teor√≠a ser√° criticada y posiblemente no considerada seriamente y expresa que ¬ęesto es perfectamente natural. Estamos siendo confrontados por dilemas y rompecabezas extraordinarios porque estamos en el borde de las fronteras de la ciencia¬Ľ.

Los resultados de treinta y cinco a√Īos de trabajo riguroso¬†elaborando la fundamentaci√≥n matem√°tica de su teor√≠a se dieron a conocer en Enero del 99 con la publicaci√≥n de su libro titulado The End of Time. Y por supuesto, esto es solo un decir, porque si seguimos la teor√≠a de Barbour este, su libro, no¬†fue ¬†publicado en el a√Īo 99. La verdad es que desde siempre lo ha estado, solo que en una dimensi√≥n diferente.

¬°Feliz A√Īo Nuevo! ¬†¬Ņ‚ĶO no?

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* Escritores y docentes. Residen en Canad√°.

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