Abr 1 2017
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Pol铆tica

El Frente Amplio chileno y el reacomodo del bloque en el poder

La constituci贸n del Frente Amplio en vistas a las pr贸ximas elecciones presidenciales y parlamentarias ha generado ilusiones en algunos sectores de la Izquierda. El FA promete impulsar transformaciones en pos de los intereses de las grandes mayor铆as. Estrat茅gicamente, apuesta al copamiento de la institucionalidad. Pero si se revisan ciertos elementos, se puede suponer que muchas de las esperanzas que algunas personas y fuerzas de Izquierda tienen en el Frente Amplio, terminar谩n por diluirse.

La acumulacion capitalista

Es un hecho que el patr贸n de acumulaci贸n experimenta un largo proceso de agotamiento, acentuado en el 煤ltimo ciclo poscrisis subprime. La edad de oro del capitalismo chileno, que se vivi贸 entre mediados de los 80 y fines de los 90, no volver谩 de no mediar una revoluci贸n en la base productiva, algo improbable en el corto y mediano plazo. Este es el 鈥渆scenario base鈥 que, qui茅ralo o no, cualquier 鈥渇uerza pol铆tica con opci贸n real de gobernar y de legislar鈥(1) enfrentar谩 en los pr贸ximos a帽os.

La transici贸n democr谩tica

A principios de los 90 se asisti贸 a un cambio de periodo. Comenzamos a asistir lentamente a un reacomodo en el bloque en el poder que -previa derrota del movimiento popular y desarticulaci贸n de las organizaciones revolucionarias-, posibilit贸 la transici贸n de un esquema de administraci贸n militar a uno de administraci贸n civil del capitalismo. Se restauraron as铆 las instituciones propias del r茅gimen democr谩tico burgu茅s.

En la cabeza del aparato estatal la casta militar fue reemplazada por un conjunto de pol铆ticos profesionales con experiencia, que cumpl铆an el rol de articuladores en dos frentes: por un lado como garantes de los acuerdos negociados con la fracci贸n desplazada, militares y c贸mplices civiles de la dictadura; y por otro, como interlocutores del gran capital nacional y extranjero.

En lo social, este nuevo grupo de administradores expandi贸 la subsidiariedad del Estado, pero agreg贸 un nuevo elemento. Consisti贸 en la subordinaci贸n de las organizaciones hist贸ricas de los trabajadores, que se reflej贸 fundamentalmente en la obsecuencia de las sucesivas dirigencias de la CUT con los gobiernos de turno. Al principio se trataba de no generar pretextos para el regreso de la derecha y los militares al gobierno. Pero al poco andar, se revel贸 simplemente como una cooptaci贸n de la organizaci贸n de los trabajadores por los intereses del gran empresariado.

El desgaste del actual bloque en el poder

La articulaci贸n representada por la Concertaci贸n -y su continuaci贸n, la Nueva Mayor铆a- ha venido desgast谩ndose aceleradamente, dejando de jugar el rol que debe cumplir en la alianza de clases sobre la que descansa.

Las razones de este desgaste son:

– El envejecimiento de la capa de pol铆ticos profesionales y la poca capacidad de reemplazo por parte de los partidos tradicionales;

– El agotamiento del vigor de la base productiva primario-exportadora;

– La crisis de la CUT como representante del movimiento organizado de masas, y el surgimiento paralelo de movimientos sociales, lo cual resta capacidad como garante de la estabilidad 鈥減or abajo鈥 al sistema de dominaci贸n de clases;

– Y, finalmente, la crisis de legitimidad y participaci贸n de todo el sistema pol铆tico.

驴Que expresa el Frente Amplio?

El Frente Amplio surge como una de las posibles alternativas de actualizaci贸n 鈥減or la Izquierda鈥 del actual esquema de dominaci贸n. No pasa de ser un proyecto de recomposici贸n del bloque en el poder -independiente de si sus dirigentes lo perciban o no-, tal como en su momento fue la Concertaci贸n en la 鈥渢ransici贸n democr谩tica鈥.

Dentro de la ola de los movimientos sociales que han emergido en el 煤ltimo tiempo, la mayor铆a tienen su origen en las nuevas clases medias o responden a su hegemon铆a. De ah铆 que las banderas del 鈥渃iudadanismo鈥 sean las predominantes. El gran ausente en esta ola, salvo en momentos epis贸dicos, han sido los sectores populares con una agenda propia.

Son los sectores medios los que se encuentran pujando por su espacio en el escenario pol铆tico-social, donde el Frente Amplio viene finalmente a darle una organicidad pol铆tica y a tratar de capitalizar electoralmente su fuerza social. Naturalmente, hay una serie de reivindicaciones populares incorporadas en su seno; pero el tema crucial es c贸mo se las lee, resuelve y sobre la acci贸n de qu茅 actores descansa su resoluci贸n.

El Frente Amplio levanta el democratismo de las capas medias como programa. De all铆 que en lo econ贸mico las contradicciones del capitalismo chileno sean le铆das como colusi贸n entre grandes empresas y falta de competencia, y en lo pol铆tico como una pugna 茅tica entre representantes 鈥渃orruptos鈥 versus 鈥渘o corruptos鈥.

El punto central de ese programa es la idea de 鈥済obernar鈥, tributaria de la concepci贸n vulgar del Estado, que en esencia se ve como un aparato neutral. De ah铆 que lo importante para alterar su curso de acci贸n radique en cambiar a las personas que lo dirigen, con eventuales cambios pol铆tico-administrativos.

La democratizaci贸n como bandera de lucha que levantan estos sectores caracteriza adem谩s err贸neamente el rol de la democracia en los sistemas burgueses. Su funci贸n est谩 en aunar a las distintas fracciones capitalistas y en cooptar a las capas populares, por tanto no es la participaci贸n ciudadana per se su objetivo. De ah铆 que la 鈥渇iebre electiva鈥 como soluci贸n a los problemas de legitimidad no es propiamente una resoluci贸n del problema, en tanto subsista la naturaleza del aparato estatal.

Otro factor a considerar en el caso de Chile radica en que la penetraci贸n de las relaciones capitalistas ha sido extensa e intensa. Las viejas clases olig谩rquicas han devenido en moderna burgues铆a. La consecuencia de esto es que las reivindicaciones democr谩ticas asociadas a la modernizaci贸n de la estructura social han dejado de ser un elemento de eventual ruptura revolucionaria con el r茅gimen burgu茅s.

La dialectica pol铆tico-social frenteamplista

Con estos elementos a la vista, es posible aventurar la dial茅ctica pol铆tico-social que el Frente Amplio pondr铆a en juego en la eventualidad de que este referente triunfase en las pr贸ximas elecciones presidenciales. Si bien su triunfo no se vislumbra muy probable, en el escenario de alta abstenci贸n electoral la posibilidad de acceder a la representaci贸n institucional de un referente as铆 aumenta debido al fin del sistema binominal y tambi茅n al reducido n煤mero de votos que en t茅rminos absolutos se requiere para resultar electo parlamentario.

En t茅rminos de las alianzas clasistas sobre las que descansa el sistema de dominaci贸n burgu茅s, un triunfo del Frente Amplio significar铆a para el gran capital dar mayor cabida a los sectores medios emergentes de la sociedad dentro del bloque dominante.(2)

El recambio del Frente Amplio con respecto a la vieja Concertaci贸n ser铆a en dos niveles:

– 鈥淧or arriba鈥, la vieja casta de pol铆ticos profesionales ser铆a desplazada por un grupo de j贸venes tecn贸cratas de las ciencias sociales expertos en teor铆a cr铆tica y premunidos de postgrados con enfoques multidisciplinarios de universidades extranjeras, especialmente norteamericanas y europeas. Si bien resulta dif铆cil que el desplazamiento de los pol铆ticos por los tecn贸cratas sea completo, pudiendo convivir un largo tiempo, no es menos cierto que la misma neoliberalizaci贸n del Estado promueve constantemente la 鈥渢ecnocratificaci贸n鈥 de la pol铆tica. Es en la conducci贸n econ贸mica donde m谩s lejos ha llegado esta tendencia. Ahora tomar铆a mayor fuerza en el resto de la pol铆tica p煤blica, particularmente en los 谩mbitos social y cultural.

Este es precisamente un espacio en que las fuerzas del Frente Amplio ya tienen experiencia. Durante este gobierno cuadros de Revoluci贸n Democr谩tica estuvieron en el Ministerio de Educaci贸n y en la Municipalidad de Providencia ayudando a 鈥渄ise帽ar鈥 la pol铆tica educacional de dichos organismos. La Izquierda Aut贸noma tambi茅n, cuando su c煤pula, en medio de las protestas estudiantiles, se entrevist贸 con la ministra Delpiano para entregarle su propuesta educacional, lo que finalmente termin贸 en el quiebre interno del autonomismo.

– 鈥淧or abajo鈥, en tanto, el Frente Amplio llenar铆a en la base social el vac铆o dejado por el colapso del sindicalismo tradicional con la extensi贸n de los segmentos organizados y clientelizados del mundo popular, tales como los movimientos por la vivienda y rurales.

De lo que se tratar铆a es de consolidar a las organizaciones populares como correas de transmisi贸n de la pol铆tica p煤blica, dando as铆 la imagen de una pol铆tica m谩s participativa e inclusiva. Ser铆an estas las que por ejemplo llevar铆an a cabo los presupuestos del Minvu para la construcci贸n de viviendas sociales o canalizar铆an los dineros del Indap destinados al apoyo de peque帽os agricultores.

Si bien esto aplacar铆a a ciertos segmentos del mundo popular, resulta inocuo a fin de cuentas para la l贸gica capitalista. Los peque帽os huertos org谩nicos que se puedan levantar finalmente no le quitan espacio a la gran plantaci贸n forestal en La Araucan铆a; o la autoconstrucci贸n de viviendas sociales no desplaza para nada al gran negocio inmobiliario que levanta grandes edificios de departamentos, centros comerciales, carreteras, puentes, obras de ingenier铆a para la miner铆a, etc.

Plausibilidad del proyecto frenteamplista

驴Es plausible el proyecto del Frente Amplio? La respuesta es no. Para serlo requerir铆a al poco andar una serie de cambios fundamentales que lo adec煤en al esquema de dominaci贸n burgu茅s imperante en Chile.

En primer lugar, una de sus debilidades estructurales radica en la inorganicidad propia de los sectores medios en los que descansa. Para estos lo importante son las corrientes de opini贸n, la influencia en las redes sociales y, eventualmente, la asistencia a marchas que tan r谩pido como logran masivas convocatorias, igual de r谩pido se diluyen.

No por casualidad los distintos ide贸logos frenteamplistas han hecho teor铆a al respecto. Aluden una y otra vez a la batalla por el 鈥渟entido com煤n鈥, 鈥渁 cambiar los l铆mites de lo posible鈥, etc., como la piedra angular de la lucha. Suelen apelar a un Gramsci 鈥渃iudadanizado鈥, liberado de todo vestigio de lucha material de clases y leninismo, para mostrar sus credenciales marxistas y probar la radicalidad de sus posiciones. Pero la verdad es que, y a pesar de todo el academicismo que suele adornar sus escritos, la teor铆a de 鈥渃onquista del sentido com煤n鈥 se muestra pobr铆sima al lado de la teor铆a revolucionaria cl谩sica de la conciencia de clase.

Los hechos mismos desmienten la teor铆a. 驴En qu茅 qued贸 el apoyo mayoritario de la poblaci贸n a la reivindicaci贸n de educaci贸n gratuita? El empresariado educacional aprovech贸 la oportunidad para extender sus negocios a costa de los subsidios del Estado, chantajeando al gobierno al poner como argumento de fuerza sobre la mesa a los sectores populares que se educan en sus planteles. Y fin de la cuesti贸n.

Otra debilidad estructural frenteamplista, y sin duda la m谩s importante que vuelve implausible todo su proyecto reformista, se refiere a su relaci贸n con el gran capital. Pese a que en sus principios declara 鈥渋ndependencia total del poder empresarial鈥,(3) no hay c贸mo eludir este problema con simple declamatoria, cuando se trata de un actor con tal grado de fuerza material que logra controlar 90% del PIB.

Las alternativas son muy pocas en caso de que la gran burgues铆a no se pliegue al proyecto de cambios del Frente Amplio, que es lo m谩s probable. O se llega r谩pidamente a un pacto con esta y se hacen reformas a gusto y medida de ella, o se le enfrenta materialmente. Sin embargo, para esta alternativa requerir铆a apoyarse en fuerzas a las que el Frente Amplio no apela ni en las cuales tiene arraigo org谩nico, y que de paso desatar铆an din谩micas pol铆tico-sociales de otra naturaleza. Por lo tanto, la primera opci贸n aparece como de mayor plausibilidad.

Una tercera debilidad que atenta contra el proyecto frenteamplista se refiere a la capacidad de, una vez en el gobierno, constituir r谩pidamente un masivo movimiento popular clientelizado; que de paso ser铆a el 煤nico elemento de fuerza para enfrentar al gran capital, al menos demag贸gicamente.

Esto se ve poco probable en raz贸n de que en las experiencias latinoamericanas donde se ha dado dicho fen贸meno, ha sido sobre la base de la presencia de un fuerte capitalismo de Estado donde las empresas estatales capturan gran parte de la renta de los recursos naturales, elemento totalmente ausente en Chile.(4) Sumando adem谩s que el ciclo bajista de los precios de las materias primas en los mercados internacionales resta importantes ingresos al Estado, tendencia que en otros pa铆ses ha puesto precisamente en jaque el esquema nacional-popular.

El proceso por el que han atravesado dichos pa铆ses corresponde a un cambio distributivo desde un rentismo olig谩rquico a un rentismo popular, que sin embargo dej贸 intacta -o incluso en algunos casos acentu贸- la base productiva de estos capitalismos perif茅ricos. Eso abri贸 un fuerte conflicto distributivo entre sectores tradicionales y capas pauperizadas de la poblaci贸n, pero que poco a poco comienza a converger hacia un nuevo equilibrio de la dominaci贸n burguesa.

El drama del Frente Amplio

El drama frenteamplista se reduce finalmente a que no ofrece ning煤n proyecto de soluci贸n a las contradicciones del capitalismo chileno -algo similar a lo que en su momento encarnaron los Chicago boys y la Concertaci贸n-, que a煤ne a la gran burgues铆a y un espectro social importante.

A lo m谩s que puede contribuir es a 鈥渙xigenar鈥 el sistema pol铆tico con rostros nuevos y a promover una serie de reformas liberales en lo sociocultural; porque en lo econ贸mico, se帽ales como las de la huelga de Minera Escondida, muestran que el gran capital no est谩 disponible para reformas ni dispuesto a transar en lo m谩s m铆nimo en su derecho a explotar a los trabajadores

Notas

(1) http://frente-amplio.cl/te-invitamos-construir-frente-amplio.

(2) Se tratar铆a de un fen贸meno hist贸rico an谩logo -de politizaci贸n e irrupci贸n de las clases medias en la esfera p煤blico-institucional- al que represent贸 el alessandrismo en la primera mitad del siglo XX, y que arrastr贸 a importantes sectores populares. Tambi茅n en los gobiernos radicales (1938-1952) la clase media apareci贸 en funciones de gobierno aliada con los sectores dominantes de la 茅poca, como la oligarqu铆a agraria y la naciente burgues铆a financiero-industrial.

(3) http://frente-amplio.cl/te-invitamos-construir-frente-amplio.

(4) La excepci贸n la podr铆a constituir Codelco, pero su importancia est谩 lejos de representar la que tiene PDVSA para Venezuela, que es precisamente la experiencia m谩s avanzada de este tipo de movimiento popular clientelizado.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 872, 31 de marzo 2017.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio casalduero Recuero
      5 abril 2017 21:26

      Al articulista omiti贸 otros factores relevantes. Dif铆cilmente habr铆a un cambio relevante en Chile si el imperialismo norteamericano sigue siendo fuerte, ya vivimos tr谩gicamente la experiencia con la Unidad Popular. Adem谩s, las famosas siete familias due帽as de m谩s de la mitad de Chile no lo permitir铆an, tienen los medios para impedirlo. El duopolio period铆stico existente en el pa铆s negar铆a diariamente su existencia, sus dos diarios de circulaci贸n nacional los ningunear铆a constantemente, y eso es fundamental para difundir propuestas, no basta Internet. Adem谩s, los canales de televisi贸n, en manos de consorcios privados nacionales e internacionales, no los tomar铆an en cuenta, hoy 芦lo que no aparece en la tele no existe禄. Pero la fuerza de la historia es m谩s fuerte, siempre habr谩 mentes positivas empe帽adas en cambiar lo actualmente existente por algo mejor, hay que confiarse a ellos, ellos sabr谩n hallar la clave, yo no lo dudo.