Abr 21 2018
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Política

El gobierno de Macri en su peor momento

 

El macrismo est√° atravesando su peor momento, desde que asumi√≥ el gobierno en diciembre del 2015. Su expectativa que el Mundial de Rusia ser√≠a el agua bendita que apagar√≠a el fuego de la bronca colectiva est√° a un paso de irse al mism√≠simo demonio. El gobierno parece no percibirlo aunque la realidad de los debates de la semana pr√≥xima y los riesgos que ello entra√Īa los tenga delante de sus narices.

Si el gobierno en la sesi√≥n parlamentaria del mi√©rcoles no cambia algunas pautas del ‚Äútarifazo‚ÄĚ de los servicios p√ļblicos, el futuro inmediato del gobierno se puede poner muy oscuro, tirando a tenebroso. Hay demasiadas broncas acumuladas y por primera vez, en estos 28 meses de gobierno, hay una generalizada convergencia, entre oposici√≥n social, pol√≠tica y gran parte de la poblaci√≥n, para llevar la protesta a la calle, cuando reci√©n comienzan a llegar las primeras facturas con aumentos.

A continuaci√≥n se se√Īalar√°n los mayores problemas que el gobierno deber√° abordar en medio del complicado atolladero en el que sus propias concepciones lo fueron encerrando: la inviabilidad de un Programa insostenible; las inversiones que no llegan, el escaso crecimiento econ√≥mico y el d√©ficit comercial; los problemas de Caja agudizados por la sequ√≠a; la inflaci√≥n y la pobreza que no ceden y una incipiente crisis pol√≠tica de la coalici√≥n gobernante que agrava la crisis econ√≥mica.

El gobierno hizo una apuesta gubernamental que no ten√≠a asidero en la realidad pol√≠tica, econ√≥mica y social del pa√≠s y tampoco en la realidad internacional. Se trataba de insistir en el tradicional modelo agro-exportador, con alg√ļn desarrollo de la agroindustria (de ‚Äúgranero‚ÄĚ a ‚Äúsupermercado‚ÄĚ del mundo), una gigantesca adecuaci√≥n a esos fines de una infraestructura decr√©pita y un fuerte desarrollo minero.

Todo ello enmarcado en la existencia de un recurso humano (los funcionarios CEO) ávido de más poder y mayores ganancias, siempre dispuestos a impulsar un proyecto sostenido por el capital financiero internacional, con la posibilidad de créditos y negociaciones que suponen millonarias comisiones y la perspectiva de hacer negocios que fortalezcan las ganancias de sus empresas preexistentes. Para ello hacía falta darle muchas garantías al capital internacional.

Arregl√≥ con los ‚Äúfondos buitres‚ÄĚ y lleg√≥ plata pero solo para prestarle al Estado y hacer negocios financieros. Las inversiones productivas piden m√°s garant√≠as, sobre todo si tenemos presente que nuestro mercado interno es muy peque√Īo. Adem√°s los salarios vienen con la carga de una tradici√≥n (peronista) de ser superiores a la media de la regi√≥n y de los lugares preferidos por el gran capital para invertir. De aquel plan, solo qued√≥ en pie la posibilidad de las obras p√ļblicas y los negocios de los CEO, pero muy poco m√°s y eso no alcanza para un pa√≠s con el 30% de pobres.

Pocas inversiones, escaso crecimiento y déficit comercial

Hubo pocas inversiones extranjeras, al gobierno ‚Äďpor definici√≥n- no le interesaba la inversi√≥n estatal, el ahorro interno era demasiado flaco. Con un alica√≠do mercado interno no hab√≠a margen para un sostenido e importante crecimiento econ√≥mico.

La apertura econ√≥mica, impuesta por las convicciones del gobierno y las presiones internacionales, hizo el resto. Se profundiz√≥ el d√©ficit comercial y los d√≥lares fueron cada vez m√°s escasos. En consecuencia, pensando en los pr√≥ximos a√Īos, tenemos un creciente endeudamiento externo pero pocas inversiones, con escaso crecimiento y alto d√©ficit comercial.

La pregunta es: ¬ŅHasta cu√°ndo y pagando qu√© intereses seguiremos bancando esta situaci√≥n? Esto se termina el d√≠a que nos digan: ¬°Hasta aqu√≠ llegamos!

El déficit de caja ahora agravado por la sequía

Los gastos heredados de la época de bonanza (de la primera parte del kirchnerismo) se volvían indomables. Ya Cristina venía padeciendo ese problema y el macrismo no encontró la forma de superarlo. La idea que el crecimiento amortiguaría esos gastos no se dio, porque ya dijimos, ese crecimiento fue escaso. Ante la necesidad de gobernabilidad, a falta de otras políticas más serias y sostenibles, el macrismo optó por el criterio de mantener e incrementar los planes sociales. Otros muchos subsidios sobrevivieron hasta el día de hoy. Por si algo faltaba para hacer completa la tormenta se vino la sequía.

El principal recurso econ√≥mico, la soja, perdi√≥ el 30% de su producci√≥n y ‚Äďnaturalmente- los ingresos cayeron en picada. En los tarifazos actuales se oculta la realidad de pretender recuperar recursos para la Caja por esa v√≠a. A mayores tarifas mayores ingresos para el Estado, dado que m√°s del 35% de las mismas son cargas impositivas. El objetivo central de las mayores tarifas no es promover m√°s inversiones en el respectivo sector, sino disminuir subsidios y tener mayores ingresos.

La inflación y la pobreza que no ceden

Ya vimos lo que pas√≥ con el gasto p√ļblico, mientras la econom√≠a crec√≠a poco y no aparec√≠an nuevos caminos. Ello provoc√≥ que el mismo siguiera alto respecto al conjunto de la econom√≠a, a pesar de no haber mejorado los servicios. A eso hay que agregarle que, por el origen, formaci√≥n e intereses de los principales funcionarios, era inevitable que los formadores de precios seguir√≠an haciendo su agosto, en todos los meses del a√Īo.

El Jefe de Gabinete -Marcos Pe√Īa- y el Secretario de Comercio ‚ÄďMiguel Braun- pertenecen a una familia (Braun Men√©ndez) que maneja una de las m√°s importantes cadenas de supermercados del pa√≠s; otro funcionario ‚ÄďMario Quintana- es Presidente de Farmacity, una cadena de farmacias que absorben gran parte del mercado; el Ministro de Energ√≠a ‚ÄďJuan Jos√© Aranguren- y algunos de sus lugartenientes vienen de servir a la Shell.

Marcelo Mindlin, el casi monop√≥lico transportador de energ√≠a ‚Äďque dio un salto rutilante en su carrera empresarial durante el kirchnerismo- ¬†es socio, amigo, testaferro del Presidente. Luis Caputo, √≠ntimo del Presidente, es el negociador de nuestros cr√©ditos y deudas internacionales.¬† No se le pueden pedir peras al olmo‚Ķ En ese marco es imposible que la inflaci√≥n baje en t√©rminos reales.

Es sabido que la inflaci√≥n es una f√°brica de pobres. M√°s all√° de los datos sobre una baja de la pobreza para los √ļltimos meses del a√Īo pasado, todo indica que √©sta volver√° resurgir en el primer trimestre de este a√Īo. Este es el panorama, que no tendr√° cambios sustanciales durante todo el primer semestre de este a√Īo. Los cambios que se puedan producir, son coyunturales y de escaso arraigo.

Crisis de la coalición política agrava problemas económicos

A todo lo dicho hay que agregarle algunos cortocircuitos en la coalici√≥n gubernamental. Los radicales est√°n inc√≥modos y a ‚ÄúLilita‚ÄĚ Carri√≥ cada tanto se le ‚Äúsuelta la cadena‚ÄĚ y embiste furiosa contra enemigos y amigos del gobierno. Eso pas√≥ en estos d√≠as con las tarifas. Tal falta de acuerdos hizo que el oficialismo parlamentario tuviera que hacer fracasar la sesi√≥n de la C√°mara de Diputados del mi√©rcoles pasado, en la que pretend√≠an mantener las tarifas.

Se√Īalan que (solo)¬† las tarifas de gas ser√°n ‚Äúaplanadas‚ÄĚ, nuevo t√©rmino que quiere decir que tratar√°n que los montos de las mismas sean m√°s o menos parejos para todo el a√Īo, para que no se concentren los n√ļmeros m√°s altos en los per√≠odos de mayor consumo, es decir el pr√≥ximo invierno. Claro est√° que por esa especie de peque√Īa pr√≥rroga el gobierno dice que habr√° que pagar intereses.

Desde los sectores sociales avisan al gobierno que ‚Äďsi eso pretenden- dif√≠cilmente logren zafar de la bronca colectiva ¬†y que apronten los gases y palos para aguantar la que se les viene. Hay que tener presente que los principales afectados por las propuestas son los sectores medios, porque los m√°s humildes tienen algunas ‚Äúv√≠as de escape‚ÄĚ. Recordemos que un 25% de los hogares humildes tienen tarifa social y otro 20% se ‚Äúcuelga‚ÄĚ (tomas legales). El 55% restante de los pobres y el 100% de los sectores medios, que pagan los aumentos, est√°n cabreros.

Eso es lo que les viene diciendo la calle ‚Äďcon mucha gente que los vot√≥- en los √ļltimos d√≠as. Si no saben escuchar¬†a la calle, hay sobrados antecedentes de lo que puede ocurrir.

Inversiones ferroviarias

Dentro del plan estrat√©gico del gobierno est√° la rehabilitaci√≥n de las v√≠as f√©rreas. Ello forma parte del modelo macrista. Para hacerlo efectivo hay que rebajar el alto costo del transporte por cami√≥n. Las exportaciones salen por los puertos, entonces hay que remover los obst√°culos para que el ferrocarril tenga la funci√≥n que tuvo en el momento de su construcci√≥n, en el siglo XIX. Hay una peque√Īa diferencia, en aquel momento el destino de la producci√≥n era Inglaterra y ahora es China.

Este pa√≠s no casualmente aporta los mayores cr√©ditos para estas obras y su equipamiento, por un monto que ronda los 20 mil millones de d√≥lares. Hoy el cami√≥n transporta el 85% de las cargas y el tren apenas el 4%. El objetivo fijado por el gobierno es llegar al 15% de la carga transportada.¬† Obviamente la ni√Īa bonita del programa es el Belgrano Cargas que llega hasta el norte del pa√≠s. Ya se han incorporado 3500 vagones y 107 nuevas locomotoras, con una renovaci√≥n de 437 kil√≥metros de v√≠a

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