Mar 23 2021
142 lecturas

AmbienteEconomía

El Gran Despilfarro

En este art√≠culo defender√© una opini√≥n que no ser√° nada popular. Peor a√ļn, en el momento actual, lo que dir√© se considerar√° por muchos como socialmente inaceptable. Sin embargo, despu√©s de a√Īos de analizar la crisis energ√©tica y material de nuestra sociedad, y c√≥mo se est√° acelerando en los √ļltimos tiempos, √©sta es a la √ļnica conclusi√≥n a la que puedo llegar, aunque no le guste a nadie. Dado que es una cuesti√≥n compleja y llena de matices, d√©jenme que empiece por un ejemplo sencillo y cercano.

Hace un par de semanas el Gobierno de Espa√Īa anunci√≥ que crear√° una f√°brica de bater√≠as en cooperaci√≥n con Volkswagen, Seat e Iberdrola. Por supuesto tal f√°brica se situar√° en Espa√Īa, pero a√ļn no se ha anunciado exactamente d√≥nde. En cuanto la noticia trascendi√≥, todo el mundo la salud√≥ como un gran paso adelante, ya que favorecer√° la transici√≥n de Seat (antigua marca de coches espa√Īola, actualmente en manos de Volkswagen) hacia el coche el√©ctrico. Seat desarrollar√° un coche el√©ctrico peque√Īo

A partir de aqu√≠, la discusi√≥n (a veces incluso enconada) se ha centrado en el lugar concreto donde se va a ubicar la f√°brica: la Generalitat de Catalunya apuesta a que est√© cerca de la f√°brica de Seat de Martorell, en tanto que la Junta de Extremadura quiere que se coloque en territorio extreme√Īo y as√≠ ayude a su industrializaci√≥n, teniendo en cuenta que, adem√°s, se anuncia una nueva mina de litio en ese territorio y de alguna manera esta f√°brica dar√≠a a los extreme√Īos una compensaci√≥n por la carga ambiental de la susodicha mina. Es decir, todo el mundo ha dado por hecho que la f√°brica es algo bueno, y la discusi√≥n se enzarza en el habitual ¬ęqui√©n se la queda¬Ľ.

Pero yo me planteo si la creaci√≥n de esa hipot√©tica f√°brica es algo positivo. Y ya no entro en la cuesti√≥n ambiental (la fabricaci√≥n de coches aunque sean el√©ctricos, por m√°s verdes que se diga que son, tiene unos impactos ambientales considerables), sino en la meramente econ√≥mica. ¬ŅSaldr√° realmente a cuenta fabricar bater√≠as?

De entrada, resulta inquietante la implicaci√≥n directa del Gobierno espa√Īol en esta iniciativa. Es l√≥gico que el Gobierno act√ļe directamente en ciertos sectores que considera estrat√©gicos y en los que vea que la ayuda p√ļblica puede servir para superar ciertas barreras de entrada. Por ejemplo, podr√≠a tener sentido que el Gobierno se implique en una f√°brica nacional de placas solares o de microchips para asegurar el suministro dom√©stico de estas componentes que pueden ser muy necesarias en un futuro nada lejano. Pero, en el caso de las bater√≠as, ¬Ņse identifica la existencia de un verdadero cuello de botella asociado a la falta de capacidad de producci√≥n? Es decir, ¬Ņel diagn√≥stico del Gobierno es que si no se fabrican m√°s coches el√©ctricos es porque no se producen suficientes bater√≠as?

La realidad es que si no se fabrican m√°s coches el√©ctricos es porque no se venden m√°s coches el√©ctricos. Son m√°s caros y tienen peores prestaciones que uno de gasolina, y cargarlos tampoco es una tarea sencilla a no ser uno tenga un alto est√°ndar de vida. Adem√°s, hay cuellos de botella f√≠sicos perfectamente identificados, que est√°n en la extracci√≥n de litio y cobalto. Un reciente art√≠culo del Departamento de Ingenier√≠a Qu√≠mica y Procesos de Minerales de la Universidad de Antofagasta, Chile, muestra que, a√ļn aceptando que la producci√≥n de litio pudiera experimentar crecimientos porcentuales como los de la √ļltima d√©cada, la producci√≥n de carbonatos de litio no ser√≠a suficiente para satisfacer la demanda de litio esperada si se aumenta el n√ļmero de veh√≠culos el√©ctricos como se prev√©.

Producci√≥n hist√≥rica de carbonatos de litio (hasta 2019) y proyecciones seg√ļn dos escenarios de alta y baja demanda.

En cuanto a la producción de cobalto, por su parte, se está viendo que es difícil de incrementar, e inclusive podría haber tocado o estar a punto de tocar su máximo.

 

Gr√°fico sacado de Statista, https://es.statista.com/

El verdadero marco en el que discutir el futuro del coche el√©ctrico, aparte de sus muy numerosas limitaciones, es el final de la automoci√≥n privada. El pasado mes de enero,¬† la ca√≠da de las ventas de coches (de todo tipo, y obviamente mayoritariamente movidos por di√©sel o gasolina) rond√≥ el 50% en Espa√Īa con respecto a enero de 2020. Por supuesto, el planteamiento generalizado es que esta ca√≠da es consecuencia de la crisis de la Covid, pero que una vez que la superemos las ventas de coches remontar√°n y, con un poco m√°s de tiempo, superar√°n los niveles de antes de la criss.

Cuando superemos la crisis de la Covid. Todo se fía a cuando superemos la crisis de la Covid.

Pero nadie se plantea que nunca vamos a superar la crisis de la Covid. Y la razón es simple.

Hace 7 a√Īos que las compa√Ī√≠as petroleras est√°n desinvirtiendo en la b√ļsqueda de nuevos yacimientos de petr√≥leo. En este momento, la ca√≠da de inversi√≥n, con respecto al m√°ximo de 2014, es de m√°s del 60%.

La raz√≥n de esa desinversi√≥n es la falta de rentabilidad de los yacimientos de petr√≥leo que quedan en el mundo. Las petroleras multiplicaron por 3 su esfuerzo en poner en l√≠nea nuevos yacimientos de 1998 hasta 2014, para aumentar la producci√≥n poco m√°s de un 20%. Y lo peor es que de 2011 a 2014 perdieron dinero a un ritmo de 110.000 millones de d√≥lares al a√Īo,

 

y eso en un período en el que el precio medio anual del petróleo, 110$, era el máximo histórico, incluso teniendo en cuenta la inflación.

Es por eso que la inversi√≥n en buscar y poner en l√≠nea nuevos yacimientos baja: ni con el m√°ximo precio se gana dinero. Porque adem√°s ya sabemos que 110$ es aproximadamente el m√°ximo precio que puede soportar la econom√≠a mundial, so pena de entrar en recesi√≥n econ√≥mica. Recesi√≥n que adem√°s har√≠a caer la demanda de petr√≥leo y por tanto bajar el precio, as√≠ que realmente esos 110$ act√ļan como barrera no franqueable de manera duradera.

Y lleg√≥ la Covid y se perdi√≥ la esperanza en el √ļltimo recurso, el fracking estadounidense, que acumula ya p√©rdidas de m√°s de 300.000 millones de d√≥lares en quiebras.

Pasivo acumulado por las bancarrotas del sector petrolero hasta septiembre de 2020.

Por eso, de los cuatro escenarios que nos dibujaba la Agencia Internacional de la Energ√≠a en su √ļltimo informe, estamos siguiendo el peor de todos, el de no inversi√≥n o casi. Un escenario que augura una ca√≠da de la producci√≥n de petr√≥leo de hasta el 50% de aqu√≠ al 2025 si no se reacciona para impedirlo.

 

Con una ca√≠da del 50% desde 2020 hasta 2025 sobre la mesa, cada a√Īo perderemos aproximadamente un 10% del total actual. Justamente, en ese momento y por culpa de la Covid, el consumo de petr√≥leo es un 10% m√°s bajo que en 2019. Es decir, lo que va a caer la producci√≥n de petr√≥leo este a√Īo. Por eso a finales de este a√Īo o a principios del otro el precio del petr√≥leo se disparar√°. Y √©ste ser√° el primero de diversos picos de precio: la contracci√≥n econ√≥mica subsiguiente al shock petrolero har√° bajar la demanda, pero como la oferta seguir√° bajando se volver√°n a encontrar y se producir√° otro pico. Y as√≠ hasta que los Estados tomen cartas en el asunto y comiencen a tomar medidas dr√°sticas, que no detendr√°n la ca√≠da pero al menos la ralentizar√°n.

Por todo eso, no vamos a salir de esta crisis. No va a haber recuperaci√≥n duradera. Y las ventas de coches no se van a recuperar. No. Al contrario: se van a hundir, progresivamente, cada vez m√°s. Aunque en ese contexto de crisis econ√≥mica, la mala evoluci√≥n del mercado del autom√≥vil ser√° tan solo uno de muchos otros y graves problemas…

Entonces, ¬Ņpara qu√© invertir en una f√°brica de bater√≠as? ¬ŅQu√© sentido tiene centrarse en crear una infraestructura productiva que realmente no tiene demanda, que de hecho cada vez tendr√° menos, y que encima se ver√° amenazada por la escasez de los materiales necesarios y por la carest√≠a del transporte al faltar petr√≥leo?

Podríamos pensar que quizá los promotores de esta fábrica creen que con la creación masiva de baterías se podría electrificar no solo la automoción sino también el transporte (en camión) y también la minería. Sin embargo, los proponentes de esta fábrica están perfectamente conscientes que es imposible el camión eléctrico, y que la maquinaria pesada electrificada (conectada directamente a la red eléctrica) solo se puede usar en minas muy concretas en países con un buen grado de desarrollo, que no son la mayoría de las minas de este mundo.

Entonces, ¬Ņqu√© sentido tiene todo esto?

F√≠jense quienes est√°n detr√°s de este proyecto: Seat, Volkswagen e Iberdrola. Todo grandes empresas. Si esta f√°brica fuera tan buen negocio, ¬Ņno podr√≠an montarla ellos solos sin necesidad de ayuda del Gobierno de Espa√Īa?

En realidad, esta f√°brica no sirve para nada de lo que se pretende. Desde el punto de vista de estas empresas, esta f√°brica es solo una tapadera para recibir dinero p√ļblico mientras se hace ver que se est√° haciendo algo √ļtil, aunque en realidad su √ļnica utilidad es inyectar dinero a estas empresas. A Seat sobre todo y a Volkswagen porque ya est√°n en una situaci√≥n cr√≠tica, y a Iberdrola porque sus cuentas ya no est√°n tan saneadas como sol√≠an, sobre todo si tenemos en cuenta que el consumo de electricidad en Espa√Īa hace a√Īos que est√° bajando.

Y para el Gobierno de Espa√Īa, esta f√°brica le sirve para demostrar que ¬ęest√° haciendo algo¬Ľ, aunque en realidad no sirva para nada o para muy poco.

Al igual que con el ejemplo de la f√°brica de bater√≠as, la mayor√≠a de los proyectos que est√°n proliferando en Espa√Īa al calor de los fondos europeos para la recuperaci√≥n econ√≥mica no tienen ninguna utilidad real. No tiene sentido sembrar el territorio nacional de nuevos parques e√≥licos o fotovoltaicos en un pa√≠s donde el consumo de electricidad se contrae desde 2008, porque la electricidad es una forma de energ√≠a minoritaria (alrededor del 20% del consumo de energ√≠a final) y subsidiaria del impulso que dan el resto de energ√≠a final, sobre todo la alimentada con combustibles f√≥siles.

Todo el esfuerzo debería estar centrado en primer lugar en ver cómo se puede electrificar ese casi 80% de la energía final que no eléctrico, y si no se puede buscar formas diferentes (no eléctricas) de aprovechamiento de la energía renovable. Pero ya sabemos que esos modos de aprovechamiento renovable, aunque más eficientes, son contradictorios con el modelo crecentista y por eso no se contemplan. Por eso se prefiere optar por el total absurdo termodinámico y económico del hidrógeno verde, aunque a estas alturas se sabe más que de sobra que el hidrógeno no puede ser un combustible a gran escala, solo para usos concretos. Pero eso es igual: se ha desatado la fiebre del hidrógeno verde, y los cazadores de subvenciones ya están batiendo el campo.

Todos esos parques e√≥licos, todos esos huertos solares, todas esas plantas de electr√≥lisis, y todas las instalaciones auxiliares que necesitan, los que se lleguen realmente a construir, quedar√°n cubiertos de polvo y de olvido dentro de unos a√Īos. No son necesarios y no nos ayudan para capear las dificultades que se nos vienen encima. Son las soluciones equivocadas al problema que no tenemos.

Pero, además, estas instalaciones representan un importante coste de  oportunidad. Aquellos recursos que se destinen a esto no se podrán dedicar a otras cosas, justo cuando de hecho deberíamos estar invirtiendo en tantas cosas que realmente vamos a necesitar, desde la adaptación de nuestras infraestructuras para los retos del cambio climático y de las dificultades de suministro hasta la creación de sistemas de producción lo más locales posibles que garanticen el abastecimiento de lo más fundamental. Todo eso requiere recursos y los requiere urgentemente, porque no tendremos tiempo para construirlos cuando vengan los problemas: no debemos esperar a tener sed para construir el pozo.

Por si fuera poco, dado que las empresas van a utilizar estas inversiones para recapitalizarse, obviamente inflar√°n los costes. Se consumir√°n m√°s recursos (sobre todo, capital) para hacer menos.

Y para m√°s INRI, se dice que todos estos proyectos son ¬ęsostenibles¬Ľ y ¬ęresilientes¬Ľ, demostrando un desconocimiento del significado profundo de estas palabras o bien una clara voluntad de tergiversaci√≥n. Merecer√≠a la pena tomar cada proyecto, uno por uno, desglosando todas sus partes y las actividades que implican, comenzando desde el principio: la extracci√≥n minera de los materiales, su procesamiento, su transporte, su uso en la manufactura de las diferentes componentes, m√°s transporte, instalaci√≥n y mantenimiento (y eventualmente desmantelamiento al final de su vida √ļtil) m√°s el da√Īo directo causado al entorno.

Merecer√≠a la pena hacerlo para mostrar que no son inocuos y que tienen unos impactos ambientales que deben ser valorados para tomar una decisi√≥n informada de si estas instalaciones son adecuadas o no; y todo eso sin entrar en la cuesti√≥n de su inutilidad pr√°ctica que comentaba m√°s arriba. Pero no: nada de eso se va a hacer. No hace falta: estos proyectos son ¬ęverdes¬Ľ y por tanto ¬ęnecesarios¬Ľ. Precisamente porque son ¬ęverdes¬Ľ, porque nos llevan a la ¬ędescarbonizaci√≥n¬Ľ, porque son ¬ęnecesarios para la lucha contra el cambio clim√°tico¬Ľ, aunque eso no sea evidente y aunque en algunos casos sea rematadamente falso.

Pero da igual: basta con decir estas flagrantes mentiras para que cualquiera que se oponga a ellas sea ¬ęinsolidario¬Ľ e ¬ęinsensible al problema ambiental¬Ľ. El enemigo del pueblo. Se activan los sistemas de culpabilizaci√≥n social y se intenta atacar desde la base cualquier intento de resistencia a este latrocinio, a este Gran Despilfarro. Por eso tiene m√©rito que iniciativas alentadas por ciudadanos de base de diferentes territorios como es ALIENTE se atrevan a decir que no, que no es √©ste el camino, que otra v√≠a es posible.

Este Gran Despilfarro, este gasto loco e incontrolado, solo busca, a la desesperada, volver a la normalidad, es decir, a la anormalidad anterior. Una anormalidad que lo es en escalas hist√≥ricas y tambi√©n en escalas temporales m√°s pr√≥ximas. Se intenta recuperar la locura del derroche irreflexivo anterior, esa indolente despreocupaci√≥n de cuando en los pa√≠ses ricos consum√≠amos como si no tuvi√©ramos que preocuparnos por el ma√Īana, hasta que no hemos tenido ma√Īana por el que preocuparnos.

La gran tragedia de esta situaci√≥n es que no hay ning√ļn otro plan que no sea hacer esto, es decir, el Gran Despilfarro. Si esto no funciona (y no puede funcionar) entonces estamos perdidos. No hay alternativa. No se da alternativa. No se permite plantear alternativas.

Todas las piezas están ya en su sitio. No vamos a hacer nada. Es así como afrontaremos el Gran Descenso que tiene darse de aquí al 2025. Y esperemos que este descenso no signifique la llegada del invierno para la democracia.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario