Dic 28 2013
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Opinión

El legado de 2013

En este momento de esperanza en lo que el nuevo año puede ofrecernos, sería útil examinar el legado que acarreamos desde el año que acaba. Fue un año lleno de acontecimientos: las guerras, el aumento de la desigualdad social, las finanzas sin control, la decadencia de las instituciones políticas y la erosión de la gobernabilidad global.

Tal vez esto no es nada nuevo, ya que esas tendencias nos han acompañado durante bastante tiempo. Sin embargo, algunos acontecimientos tienen un impacto más profundo y duradero.  Aquí, vamos a presentar brevemente, en forma de lista para recordar y ver, pero no colocadas por orden de magnitud, lo que siempre es una decisión subjetiva.

1. El colapso de la Primavera Árabe. Egipto y Siria son lo suficientemente diagramáticas para disuadir a otros países árabes a seguirles. Las luchas internas en el amplio y variado mundo del  Islam tomarán mucho tiempo para asentarse. El verdadero desafío es cómo utilizar la modernidad como elemento de viabilidad en el Islam. El golpe de Estado en Egipto ha dado una nueva fuerza a los radicales que no creen en la democracia y nunca se sabrá si la Hermandad Musulmana podría haber conducido el país con eficacia, o si hubiera fracasado (como es lo más probable).  Los extranjeros no pueden resolver este conflicto, como muestra claramente el caso de Siria, que se ha convertido en una guerra de poder financiada por actores externos.

 2. Autosuficiencia energética en  EE.UU.  En cinco años,   la explotación de las arenas bituminosas reducirá  las importaciones petroleras estadounidenses a la mitad, y si esta tendencia continúa,  los EE.UU  en realidad podrían llegar a ser autosuficientes en el abastecimiento de energía. El impacto en el precio del petróleo es claro. Esto afectará a la importancia estratégica del mundo árabe y de países con  petrodólares como Rusia. La industria estadounidense recibirá un fuerte impulso, pero los incentivos para el desarrollo de las energías renovables en todo el planeta disminuirá.

3. La imposibilidad de llegar a un acuerdo significativo sobre el cambio climático. El fracaso de la última conferencia sobre el cambio climático en Polonia ha demostrado que hay poca voluntad política para llegar a un consenso global sobre la forma de abordar esta cuestión. Sin embargo, según la mayoría de los científicos del clima, nos estamos acercando rápidamente al punto de no retorno, con la perspectiva de un daño irreversible en el ecosistema global. Mientras tanto,  inversores franceses están comprando tierras en el sur de Inglaterra para plantar viñedos.  Islandia es asediada por los inversores (incluidos los chinos), que quieren explotar grandes  extensiones de terreno donde el cultivo seguirá siendo posible. Todas las naciones se están preparando para la explotación de las reservas de minerales bajo el hielo ártico de fusión, que está abriendo nuevas vías para el transporte marítimo. Esto demuestra que el mundo de los negocios no solo  tiene una evaluación más clara que los gobiernos de lo que está sucediendo , sino también una falta de visión de la responsabilidad social.

4 . Declive estadounidense . El presidente Barack Obama tuvo que cancelar su participación en la reciente cumbre de Asia debido a la crisis presupuestaria  de EE.UU . Pero el presidente ruso, Vladimir Putin pudo asistir  y fue capaz de manipular con éxito los acontecimientos en Siria.  La firma de la reforma de salud de Obama está en peligro. eeuu edward-snowden1

Edward Snowden ha demostrado al mundo que EE.UU  no respeta a  sus propios aliados. Mientras tanto, el Tea Party ha sido capaz de paralizar el gobierno estadounidense y llevar el partido Republicano  a abrazar una política de deterioro del sector público. Personas de todo el mundo consideran ahora a los EE.UU un socio poco fiable, en una crisis irreversible, con un presidente que hace un conjunto de promesas de bellas palabras, pero que no es capaz de ponerlas en práctica.

Nadie ha sido capaz de colocar al sector financiero bajo control y los escándalos y multas gigantescas son una realidad constante. No hay solución a la vista en Palestina y  EE.UU enfrenta  grandes dificultades para retirarse de Afganistán, mientras que el caos está  regresando a  Iraq. Las negociaciones con Irán están dando un fuerte impulso al sector radical chií del mundo islámico. EE.UU  es un país con una gran capacidad de recuperación, pero el futuro no se ve nada prometedor.

5. Declive europeo. El año que termina fue de falta de unidad en Europa y del ascenso definitivo de Alemania en los asuntos europeos. Sólo la macroeconomía cuenta hoy. Irlanda es elogiada como el buen ejemplo, después de haber logrado colocar su déficit bajo control. Pero a nivel microeconómico, el daño en el tejido social puede ser dramático. Lo mismo está sucediendo con Portugal.  Grecia es el ejemplo extremo. Los griegos han perdido el 20% de sus ingresos, el desempleo ha aumentado hasta 21%, y más recortes están siendo exigidos.

Este no es el lugar para un análisis de cómo Alemania se ha visto favorecida por su política que socava a  otros países  sin ningún atisbo de solidaridad. En las elecciones europeas de mayo de 2014, es probable que un gran número de personas  vote por  los partidos anti-Europa que han surgido en casi todas partes, con la única excepción de España, ya que el gobierno de Mariano Rajoy, como demuestran las leyes sobre el aborto y el orden público, es lo suficientemente de derecha como para dejar espacio a un partido aun más derechista. El debilitamiento del  Parlamento Europeo perdurará durante mucho tiempo, hasta que Europa recupere algo del atractivo que ha ido perdiendo progresivamente ante sus ciudadanos.

6. Nacionalismo chino. En pocos meses,  el nuevo presidente, Xi Jinping,  adquirió una autoridad sin precedentes desde la época de Mao y Deng.  Está fomentando la idea de un sueño chino, para incentivas a las personas bajo su liderazgo.  Esto se basa en la afirmación de China como una gran potencia de imponente respeto de todo el mundo. Se han dado pasos audaces para consolidar las reivindicaciones territoriales chinas, que han abierto conflictos con Corea, Filipinas, Vietnam y Japón. Con el gobierno japonés ahora dirigido por políticos nacionalistas, muchos analistas están considerando la posibilidad de una tercera guerra mundial a partir de Asia. En el siglo 16 China tenía 50% del PNB mundial y hay un fuerte deseo entre los chinos para recuperar su legítimo lugar en el mundo. El tratado de defensa entre Japón y Estados Unidos convierte a este  punto del conflicto en potencialmente global.

7. Los cambios en el Vaticano. La elección del Papa Francisco ha supuesto un muy necesario cambio de rumbo de la Iglesia Católica. El Papa ha colocado de nuevo un énfasis  en las personas en lugar del mercado, utilizando términos como “solidaridad”, “justicia social”, “exclusión” y “marginación”, que ya habían desaparecido del discurso político. El presidente Obama le ha secundado con un contundente discurso contra las crecientes desigualdades sociales en  EE.UU.

Entretanto,  de acuerdo con la London School of Economics, en 20 años Gran Bretaña volverá al nivel de desigualdad social de los tiempos de la reina Victoria. El Papa Francisco es el único que denunció el desmantelamiento del sistema de bienestar social que surgió durante la Guerra Fría. Confiemos en que su exhorto ayudará a prevenir la redacción de un nuevo Das Kapital, donde las víctimas no serían los trabajadores sino los jóvenes.

*Fundador y presidente emérito de la agencia de noticias IPS (Inter Press Service) y Publisher de Other News.

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