Jun 24 2017
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Política

El Macri de siempre vs. una Crisitina, con nuevo ropaje (y candidata)

Seguimos avanzando en el proceso electoral, se cerró la entrega de nombres que integrarán las listas para los comicios parlamentarios. Tras el cierre, Cristina Fernández de Kirchner quedó en el centro de la escena: presentó su candidatura a senadora acompañada por el excanciller Jorge Taiana y una lista de diputados que encarna la recién nacida Unidad Ciudadana. Sergio Massa (Frente Renovador) se lanzó junto a Margarita Stolbizer (GEN) y el exministro Florencio Randazzo, debilitado, también competirá en las listas del Justicialismo.

Las novedades en torno a Cristina Fernández de Kirchner, su acto y -en paralelo- el contra acto en Tribunales, reclamando que la metan presa. A eso le siguió el “destape” del fenómeno de “La Salada”. La economía con la pésima noticia sobre el fin de su luna de miel con el mundo financiero.

A la hora de cerrar estas reflexiones todavía los apoderados partidarios están recibiendo llamadas de sus jefes para que saquen, pongan o cambien de lugar a los “tocados” por la varita mágica para formar parte de la troupe de aspirantes a algún cargo legislativo. Allí están los que irán a la oferta pública buscando un lugar -en esta democracia limitada- que los ponga al reparo de las vicisitudes del mundo real, para los próximos 4 ó 6 años. Dado que esta oferta de nombres -en varios lugares- se está terminando, presentando o corrigiendo no haremos eje en las mismas, sino a lo que aconteció y ocurre en su derredor.

Sí, nos detendremos en el acto realizado por Cristina en la cancha de Arsenal -en Sarandí- en la zona Sur del Gran Buenos Aires. Allí encontraremos varias novedades que influirán sobre el futuro. Pero no omitiremos referirnos al contra acto convocado en los Tribunales de Comodoro Py, donde se ventila la mayor parte de los casos de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno anterior. También haremos referencia a lo que está ocurriendo en el conocido Paseo de Compras “La Salada” radicada en el municipio de Lomas de Zamora, también en la Zona Sur del Gran Buenos Aires.

 Las novedades que trajo el acto de Cristina

Finalmente se hizo el acto de presentación del  frente Unidad Ciudadana. Fue un acto multitudinario, con una asistencia que osciló entre las 50 y 70 mil personas. Habrá que ver si las “novedades” que allí trajo el cristinismo serán parte de la próxima campaña electoral o si ellas fueron una puesta en escena para dicho acto. Todo parece indicar que los cambios introducidos por el cristinismo tienen visos de continuarse, veremos si ello se confirma.

Pero ¿cuáles fueron esas transformaciones? Algunas de ellas están referidas al formato, la estética, la presentación y otras al contenido del discurso. Respecto a las primeras vale la pena citar que ellas parecieron emparentarse con algunas propuestas del ecuatoriano Jaime Durán Barba, el manejador de imagen de fuerte influencia en Mauricio Macri.

Una tribuna cercana a los asistentes, donde se puede girar 360° y sin banderas políticas. Allí se presentó Cristina, sola, vestida con mucha mayor humildad, sin joyas ni apliques, acorde a un discurso que pretende identificarse con los que padecen las actuales políticas.

Pero mucho más interesante que los aspectos externos y formales está el propio discurso, mucho más corto y medido que en otras presentaciones, con una convocatoria hacia los sectores agredidos, algunos de cuyos exponentes fueron subidos al estrado. Tuvo de semejanza con prácticas anteriores en que faltó la menor autocrítica y parecía la exposición de la líder de un movimiento que viene padeciendo y ejerciendo una larga resistencia, donde sus propias responsabilidades, por los recientes 12 años de gobierno kirchnerista, habían sido tamizados para que no se deslizara el menor error cometido.

De todas maneras el aspecto más importante ya lo viene reiterando Cristina desde sus primeras apariciones públicas producidas después de haber dejado el gobierno. Eso está sintetizado en el propio nombre que ella eligiera para su fuerza. Ya no es el “pueblo”, serán los “ciudadanos” los principales convocados para esta gesta.

Ello, junto al abandono de las banderas y simbología peronistas, marcan –mucho más que el haber dejando el PJ- las intenciones o propuestas del cristinismo. Se trata de un discurso y una denominación que la aproximan más a la social democracia que a las tradiciones peronistas. Esto no se condice con la base plebeya y pobre del voto que aspira lograr. Los próximos acontecimientos darán cuenta de la evolución de esta contradicción.

Allí se verá si -en definitiva- se impondrá el sentimiento de un pueblo abandonado por las instituciones ciudadanas y Cristina vuelve a un discurso más plebeyo; si se pretende que estas instituciones sean puestas al servicio de ese “pueblo” (cuestión muy difícil de alcanzar en el marco de estas “democracias”) o si se define por un discurso “ciudadano” que poco tiene que ver con el pueblo real al cual va dirigido. En su accionar político posterior a esta elección se sabrá si esta propuesta de Cristina es meramente coyuntural en función de juntar votos para esta elección o es una decisión de más largo aliento.

 El contra acto pidiendo por Cristina presa

Frente al acto cristinista de la cancha de Arsenal desde las usinas macristas les pareció oportuno generar un contra acto para resaltar la corrupción reinante durante el gobierno anterior y la lentitud tribunalicia para resolver esas cuestiones. Para ser más claros no faltaron afiches y consignas pidiendo que Cristina fuera presa. El acto no contó con la adhesión esperada.

Entre 3 y 5 mil personas dieron su presente frente a los tribunales federales de Comodoro Py. El hecho transcurrió con mucha pena y poca gloria. Ese acto, de cuya debilidad el macrismo deberá tomar cuenta, tuvo como una de sus promotoras a Elisa Carrió, la candidata de Cambiemos para la Capital Federal.

 El paseo de compras La Salada, el “shopping” de los pobres

Si bien no es imaginable que los allanamientos y detenciones de “La Salada”, producidos horas después del acto de Cristina sean una respuesta al mismo, parece claro que su difusión y alcances están direccionados a dos objetivos. Uno es estructural y apunta a terminar con las actividades de menudeo fuera de la ley, para darle a los que están en blanco y las grandes corporaciones un mayor control del sistema económico. El otro tema es su aprovechamiento político para “tapar” otros acontecimientos (como el acto de Arsenal) o poner en la picota algunas candidaturas.

Durante años esas actividades tuvieron una cierta “protección” de los gobiernos. Esto era así, más allá de “reconocimientos” que se le podían hacer a algunos funcionarios encargados de controlarlos, porque estas actividades permitían precios relativamente  bajos de una serie de productos.

El gobierno actual piensa de otra manera. Pretende contener algunos precios mediante la apertura de las importaciones, así lograr evitar una suba exorbitante de ciertos productos pero claro… al precio de una desocupación creciente entre quienes trabajan en la elaboración de los mismos.

 Gobierno y economía: noticias, una buena y otra pésima

En medio de los debates políticos ya citados el gobierno tuvo una semana con altibajos donde se destacan una noticia buena y otra pésima.

La noticia buena que le da un pequeño respiro al gobierno es que, después de tres trimestres de caída continúa, hubo un crecimiento –comparado anualmente y para el primer trimestre del año- del 0,3%. Por otro lado, visto este primer trimestre con respecto al cuarto del año pasado el crecimiento fue del 1,1%. Con ello, técnicamente, nuestra economía habría salido de la recesión. Los datos más auspiciosos provienen del campo y la construcción. Los peores de este primer trimestre está en los valores negativos de minería, industria y el comercio, tanto el minorista como el mayorista, esto último da cuenta que el consumo sigue cayendo.

La otra noticia, claramente negativa para el gobierno, tiene que ver con una declaración emitida el miércoles pasado por la cual el Banco Morgan Stanley, en nombre de la banca internacional, no reconoce a la Argentina el rango de “mercado emergente”, como lo son los latinoamericanos Brasil, Chile, Colombia, México y Perú y sigue siendo considerado como “mercado fronterizo” al igual que: Bangladesh, Jordania, Kazakhstán, Kenia, Kuwait, Lituania, Nigeria, Pakistán y Rumania, entre otros.

Esta noticia fue un golpe al mentón del gobierno argentino, que estaba convencido que lograría una mejora en su calificación. Los efectos prácticos de esta medida es que la famosa “lluvia de inversiones” seguirá pendiente. Recién se volverá hablar del tema en junio del año próximo y si el resultado fuera positivo sus efectos recién se sentirán en 2019. Para el macrismo tal vez sea demasiado tarde.

Los efectos de esta decisión provocaron un fuerte cimbronazo en el mundo financiero e hicieron subir el dólar y bajar las acciones en la Bolsa porteña y en la de Nueva York.

De ahora en adelante será más difícil y costoso conseguir  dólares prestados. Sin ellos el proyecto del macrismo se vuelve casi inviable.

Las razones de la negativa las dio el propio Morgan Stanley al decir que “aunque el mercado de renta argentino cumple la mayoría de los criterios de accesibilidad para los mercados emergentes, la irreversibilidad de los cambios relativamente recientes aún debe ser evaluada”. Las principales agencias de bolsa coinciden en que lo sucedido es “un castigo al elevado déficit fiscal y a la incertidumbre por las elecciones de medio término”.

Aunque los analistas financieros no lo digan es probable que esté pesando, en la resolución adoptada, el hecho que Argentina mantiene una fuerte vinculación con la economía China. El gobierno de Macri pensaba que alcanzaba, para sostener los buenos vínculos con el sistema financiero internacional, con las óptimas relaciones políticas con el poder imperial. Pero éste tiene otro pensamiento: quiere plena sujeción política y absoluta dependencia económica.

El gobierno, posiblemente sabiendo de esta medida, hizo una maniobra audaz y políticamente indefendible. Tomó un crédito a 100 AÑOS, por u$s 2750 millones de dólares a un tasa del 7,9% anual. (Los acuerdos con la Baring Brothers –siglo XIX- también fueron por 100 años pero a una tasa del 6% anual) Los que saben multiplicar sacaron las cuentas y concluyeron que los próximos 25 gobiernos elegidos por el pueblo estarán pagando esta deuda, por la que deberemos abonar 19,6 mil millones de dólares en concepto de intereses

Medio mucho…¡no? Ya hay varios pedidos para que se dé marcha atrás, otros solicitan el enjuiciamiento de los responsables de este desatino. La ley N°24.156 no solo prohíbe (Art. 56) tomar estos créditos destinados a financiar gastos corrientes, sino que -en su Art. 66- declara que son nulos. Los acreedores deberían saber que cuando el pueblo gobierne no se les pagará. La vigente Ley de Presupuesto -N° 27.34- tampoco los autoriza.

Estas malas noticias están acompañadas de otra que hizo fruncir el ceño de varios funcionarios. La planta alimenticia Pepsico, ubicada en Florida –Vicente López-, en el norte bonaerense no dejó ingresar, hasta una nueva comunicación, a sus 600 trabajadores. Otro aviso sobre los efectos de la actual situación económica.

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