May 16 2016
936 lecturas

Política

El miedo no es buen consejero

Un nuevo fantasma recorre el mundo. No es el fantasma del comunismo, como proclamaba notoriamente el Manifiesto de Marx. Es el fantasma del miedo, una lógica que inspira cada vez más la política. Y, como dice el viejo proverbio, el miedo no es buen consejero.

Tomemos como s√≠ntoma, las √ļltimas elecciones en Filipinas. En un pa√≠s en el que los tiempos sangrientos de la dictadura de Ferdinando Marcos no son un recuerdo lejano (una revoluci√≥n popular en 1986 lo oblig√≥ a abandonar el poder), la poblaci√≥n ha elegido como presidente con gran margen, a Rodrigo Duterte, un hombre cuyo lema de campa√Īa fue: ¬ęVamos a matarlos a todos¬Ľ.

Se refer√≠a a los criminales, ladrones y traficantes de droga, a quienes persigui√≥ con grupos paramilitares como alcalde de la ciudad de Davao. Durante la campa√Īa, declar√≥ que una vez presidente se encargar√≠a √©l mismo de matar a algunos de ellos, para luego concederse el perd√≥n presidencial. El presidente saliente, Benigno Aquino III, trat√≥ de frenarlo, avisando que tales promesas equival√≠an a volver a la dictadura de Ferdinando Marcos. Se hizo un llamamiento a la unidad de los otros candidatos para derrotar a Duterte, pero no lograron ponerse de acuerdo.

A pesar de un fuerte crecimiento económico, las Filipinas todavía tienen un alto nivel de pobreza y de desempleo. Proliferan los conflictos armados contra los insurgentes en el sur así como las bandas de secuestradores. Las encuestas confirman una seeuu donald trump1ensación generalizada de miedo: desde el miedo de los desempleados buscando trabajo, al de los trabajadores que temen perderlo. Todos interpretaron la falta de seguridad como un elemento importante a la hora de votar.

Al otro lado del planeta, en Brasil, la presidente Dilma Roussef, elegida hace menos de dos a√Īos con 50 millones de votos, ha sido depuesta por el Congreso. Mientras la √©lite pol√≠tica se enfrenta a un enorme esc√°ndalo de corrupci√≥n, a Roussef no se le acusa de robar, sino de falsificar el presupuesto, pr√°ctica com√ļn en todo el mundo.

Una encuesta realizada por una empresa brasile√Īa especializada descubri√≥ que los cientos de miles de personas que clamaban en la calle por su destituci√≥n pertenec√≠an b√°sicamente a la clase media y que adem√°s sab√≠an perfectamente que m√°s del 50% de los diputados y senadores que votaron a favor de la destituci√≥n estaban bajo investigaci√≥n criminal por delitos mucho peores que falsificar un presupuesto. Mientras que el com√ļn denominador que un√≠a a los manifestantes era deshacerse de la corrupci√≥n (algo de lo que no fue acusada Rousseff), los ciudadanos estaban molestos con la creciente crisis econ√≥mica, que ha dejado a Brasil en una situaci√≥n dram√°tica, y consideran que el actual gobierno es incapaz de hacer frente a la crisis.

Es importante notar que bajo las presidencias de Lula da Silva y Dilma Rousseff, el Partido de los Trabajadores (PT) ha sacado de la pobreza a 30 millones de personas, integr√°ndolas en la clase media. Esos millones temen regresar a sus or√≠genes y constituyen la gran mayor√≠a de los que se tomaron las calles. Lo impresionante es que otra encuesta revel√≥ que el casi 32% de los manifestantes expresan nostalgia de los tiempos del r√©gimen militar (1964-1985), cuando se garantizaba el ‚Äúorden‚ÄĚ.br fora dilma

Ahora, v√©ase Estados Unidos, que muchos consideran un ejemplo de democracia. El √ļltimo libro de dos destacados cient√≠ficos sociales, John Hibbing y Elizabeth Theiss-Morse, ¬ęDemocracia Sigilosa¬Ľ, utiliza una encuesta de Gallup del 1998 y la actualiza al d√≠a de hoy. Pues bien, a un sorprendente n√ļmero de estadounidenses no le gusta el caos de la democracia. El 60% de los encuestados cree que el gobierno ¬ęfuncionar√≠a mejor si las decisiones se tomasen como en una empresa¬Ľ y¬†¬†32% est√° convencido de que el gobierno estadounidense ¬ęfuncionar√≠a mejor si dej√°semos que los hombres de negocios exitosos tomen las decisiones¬Ľ, mientras que el 31% cre√≠a que el gobierno funcionar√≠a mejor si las decisiones las tomasen ¬ęexpertos no elegidos¬Ľ.

El New York Times public√≥ hace alg√ļn tiempo un estudio sorprendente, seg√ļn el cual un tercio de los encuestados tambi√©n habr√≠a aceptado un gobierno militar, si √©ste significase mayor eficacia. Los dos autores creen que estos datos explican el √©xito de Donald Trump. Pero tambi√©n coinciden en que la base principal de Trump proviene de aquellos que se han sentido excluidos y temen por su futuro.

No es de extra√Īar: la clase media estadounidense se ha reducido a menos del 50% de la poblaci√≥n adulta, en comparaci√≥n con el 61% de finales de los a√Īos sesenta. El Centro de Investigaci√≥n Pew, junto con el Financial Times, ha llegado a una conclusi√≥n sorprendente. La sociedad se fragmenta, a medida que la piedra angular de la econom√≠a de la post-guerra se vac√≠a: la clase media se redujo a la mitad de los hogares de Estados Unidos. Por primera vez, aquellos con ingresos inferiores y superiores superan en n√ļmero a la clase media.

Para dar un ejemplo, el n√ļmero de adultos en los dos niveles superiores ha crecido en 7,8 millones, mientras que los de la clase media en s√≥lo 3 millones. Los que est√°n en los niveles m√°s bajos aumentaron en 6,8 millones. En esta tendencia, la fuerza de divisi√≥n m√°s importante ha sido la educaci√≥n. Aquellos con educaci√≥n universitaria tienen una probabilidad ocho veces mayor de vivir con niveles de ingresos m√°s altos que los adultos que no terminan la escuela secundaria, y el doble de probabilidad que un adulto que tenga tan s√≥lo un diploma de la escuela secundaria. Por lo tanto, aquellos que no pueden pagar una educaci√≥n superior est√°n siendo impedidos de participar con √©xito en el mercado de trabajo. Muchos de los que tienen empleos modestos no ganan lo suficiente para llevar una vida normal.esp Indignados

Miremos ahora a Europa. El √ļnico pa√≠s que ha realizado un estudio sobre lo que est√° sucediendo a su clase media es Espa√Īa, pero sin duda este pa√≠s es representativo de muchos otros en el continente. Entre 2007 y 2013 (los a√Īos de la gran recesi√≥n, de la que Europa a√ļn no sali√≥), la clase baja creci√≥ pasando de 26,6% de la poblaci√≥n a 38,5%. Un estudio de la Fundaci√≥n BBVA ha encontrado tres tendencias principales: 1) el ingreso per c√°pita y por familia ha vuelto a los niveles de finales del siglo pasado; 2) ha empeorado la distribuci√≥n del ingreso, aumentando la desigualdad econ√≥mica; 3) el aumento imparable de esta desigualdad en combinaci√≥n con la disminuci√≥n de los ingresos ¬ęha creado situaciones de pobreza y exclusi√≥n social que, hace unos a√Īos, se pensaba hab√≠an desaparecido de nuestra sociedad¬Ľ.

Finalmente, centr√©monos en China. La clase media china est√° tratando desesperadamente de colocar ahorros en el exterior. China ha sacado de la pobreza a 600 millones de personas, que obviamente temen volver a caer en ella. La econom√≠a china atraviesa actualmente un cambio de modelo econ√≥mico, de las exportaciones, al mercado interno. Este cambio va acompa√Īado del cierre de muchas f√°bricas y empresas ineficientes, marcando el inicio de un proceso radical. Individuos y empresas han sacado alrededor de un bill√≥n de d√≥lares del pa√≠s en el √ļltimo a√Īo y medio.

La inseguridad econ√≥mica se suma a la lista de preocupaciones del d√≠a a d√≠a, que incluyen la contaminaci√≥n del aire, del agua y de los alimentos, millones de vacunas defectuosas, falta de apoyo m√©dico y de un sistema de jubilaci√≥n real. Las redes sociales ahora distribuyen art√≠culos como ¬ęla ansiedad de la clase media¬Ľ o ¬ę¬ŅSer√°n los de clase media los nuevos pobres?¬Ľ.

El Financial Times informa que 45,5% de aquellos con ingresos medios quiso colocar al menos 10% de sus ahorros en el exterior y otro 29% ya lo ha hecho. En 2014, 76.089 chinos en el extranjero recibieron permisos de residencia permanente con requisitos financieros s√≥lidos, en contraste con los 4.291 del a√Īo anterior. Durante el a√Īo acad√©mico 2014-15, 304.040 chinos estudiaron en los EE.UU., en comparaci√≥n con los 110.000 de 2011-12. Mientras tanto, de acuerdo con cifras oficiales, las manifestaciones p√ļblicas de insatisfacci√≥n han sido m√°s de 850.000 el a√Īo pasado.

siria refugiadosTodos los economistas est√°n de acuerdo en que nos enfrentamos a un mundo post-industrial, donde la aportaci√≥n del trabajo en el valor de los productos va a continuar a disminuir. La robotizaci√≥n pasar√° del actual 12% de la producci√≥n industrial a 40% en diez a√Īos.

Los refugiados son ahora cerca de 20 millones de personas, seg√ļn la ONU, y su n√ļmero seguir√° aumentando. El gigantesco incendio en Canad√°, que destruy√≥ una ciudad, es una de las se√Īales de alarma del cambio clim√°tico.

Los periódicos de todos los países dedican un espacio cada vez mayor a la corrupción, a los documentos de Panamá, al desempleo juvenil, y a la amenaza del terrorismo, por citar algunas de las fuentes del miedo.

Por lo tanto, los Trump, los Duterte, los Le Pen y los Erdogan son una reacci√≥n mec√°nica al miedo. ¬ŅPero es el miedo buen consejero?

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario