Dic 20 2020
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Política

El nuevo gobierno de EU y la Argentina

Comenzar√° un nuevo gobierno en Estados Unidos y tendr√° al frente a un pol√≠tico, casi octogenario, que lleva decenas de a√Īos trabajando en el Senado de su pa√≠s, que en el √ļltimo medio siglo en tres oportunidades se postul√≥ para Presidente, y fue vicepresidente de Barack Obama durante ocho a√Īos.

En esos largos a√Īos Joe Robinette Biden visit√≥ 13 veces a los pa√≠ses de la regi√≥n, pero nunca a la Argentina, aunque s√≠ lo hizo su esposa Jill en 2016, para promover la participaci√≥n gubernamental y de socios miembros de la sociedad civil en cuestiones relacionadas con el empoderamiento econ√≥mico y las oportunidades educativas para mujeres j√≥venes y adultas.https://www.nodal.am/wp-content/uploads/2020/12/Alberto-Fernandez-Joe-Biden.jpeg

Con Biden, los dem√≥cratas volver√°n al gobierno. De ese modo, nuevamente la hegemon√≠a estadounidense pretender√° manifestarse por medio de una especie de multilateralismo que ‚Äďauxiliado por la fuerza de las armas- tratar√° de mantener su poder mundial.

A los gritos y la prepotencia de Donald Trump le sucederá la más serena, pero no menos eficaz, imposición de los intereses de las poderosas empresas informáticas y del poder financiero, que los demócratas representan.

Si Biden, el 5 de enero, no logra ganar en Georgia y recuperar el control del Senado su poder quedar√° seriamente restringido. Adem√°s seguir√° padeciendo los efectos del Covid-19 que -adem√°s de ser el principal causante de la derrota de Trump- seg√ļn la Oficina del Censo de ese pa√≠s, reducir√° en tres a√Īos la esperanza de vida de su poblaci√≥n.

Dos importantes banderas econ√≥micas de los dem√≥cratas, la responsabilidad fiscal (contener el d√©ficit de ‚ÄúCaja‚ÄĚ) y la libertad de comercio, van a ser problemas estructurales en las relaciones con la Argentina. Ellas aparecer√°n en los debates actuales con el Fondo Monetario Internacuional (FMI) y se expresar√°n en las condicionalidades que suelen imponernos.

Más allá de estos insuperables temas estructurales, hay cuestiones políticas y personales que podrán dar una imagen de mejores relaciones. Entre las primeras, esa idea del multilateralismo podría servirle a la Argentina para construir una mayor autonomía en las relaciones.

El Papa nombr√≥ a Gustavo B√©liz como miembro de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales ‚Äď GENTE OnlineDesde lo personal los mayores v√≠nculos con la futura administraci√≥n estadounidense lo tendr√≠an el Secretario de Asuntos Estrat√©gicos de la Presidencia Gustavo B√©liz y el ministro de Econom√≠a Mart√≠n Guzm√°n. El primero a trav√©s de Julissa Reynoso ex embajadora de Barack Obama en Uruguay y ahora Jefa de Gabinete de la primera dama, con residencia en la Casa Blanca.

Guzmán y sus patrocinadores Joseph Stiglitz y George Soros tienen fuertes vínculos con las futuras autoridades financieras.

Es difícil discernir el lugar y el alcance de la política exterior de la administración demócrata hacia la Argentina. Las menciones concretas de Biden y su equipo a países específicos de la región en temas precisos fueron escasas, como es habitual, ya que los candidatos quedan inmersos en la agenda interna y sus programas de gobierno.

EU y la Argentina

Estados Unidos contin√ļa siendo el principal inversor externo en Argentina, con el 22,7% del stock de Inversi√≥n Extranjera Directa; casi 17 mil millones de d√≥lares. Se calcula que hay m√°s de 300 empresas estadounidenses-argentinas, la mayor√≠a nucleada en la American Chamber.

Tienen inversiones de relevancia en la industria de petr√≥leo no convencional (450 millones de d√≥lares para financiar a Vista Oil y Aleph Midstream en Vaca Muerta en los √ļltimos a√Īos), en el suministro de energ√≠a (AES), en la industria manufacturera (GM, Ford ‚Äď700 millones de d√≥lares en inversiones recientes-, Goodyear, BASF, DuPont, Whirpool), en el sector de los seguros (Metlife, Prudential), los servicios financieros (American Express, Visa, JP Morgan), los servicios profesionales (Accenture, Manpower Group), y los servicios de informaci√≥n y comunicaciones (IBM, Cisco Systems, Google).

Es hora que los nuevos líderes sepan... - Fundación Advanced LeadershipEstados Unidos es el tercer socio comercial de la Argentina, aun cuando supo ser el primero por un largo tiempo. En 2019 el intercambio comercial superó los 10 mil millones de dólares (deficitaria para la Argentina en el decenio 2010-2019 en 49.445 millones de dólares; por la disminución de las importaciones derivadas de la devaluación y la estructuralmente deficitaria escasez de divisas).

Las exportaciones argentinas a Estados Unidos tienen una fuerte concentración en combustibles y minerales, seguida por los productos metalíferos, así como la industria alimenticia y los productos primarios en general.

Dentro de las importaciones originadas en Estados Unidos, las maquinarias son el principal rubro; aunque los combustibles también tienen un fuerte peso, así como los productos químicos. Argentina y EU no son mercados complementarios, lo que implica un vínculo no carente de conflictos o de asuntos pendientes, por aranceles, subsidios, o barreras paraarancelarias de tinte fitosanitario.

Y por supuesto, el poder de presi√≥n de sus lobbies. Argentina recuerda lo que ocurri√≥ en los √ļltimos a√Īos con la suba de aranceles al biodi√©sel argentino en el mercado estadounidense, o la eliminaci√≥n de preferencias especiales en comercio exterior para pa√≠ses ‚Äúen desarrollo‚ÄĚ, como Argentina. Es obvio que las industrias argentinas no se encuentran ‚Äėsubsidiadas deslealmente‚Äô Este escenario, siendo sinceros, tampoco cambiar√° durante el pr√≥ximo gobierno dem√≥crata.

Si seria dable esperar un gobierno más aperturista, más pro libre comercio; esa lógica podría ayudar a la Argentina, en productos como el acero y aluminio. Biden es más pro combustibles alternativos; en ese marco, sería plausible la suba de los precios de la soja y del etanol.

Argentina no puede olvidarse del financiamiento en momento de arcas secas. El accionista mayoritario del FMI (17% de incidencia en los votos del directorio), con el cual el país debe renegociar un acuerdo histórico de 44.000 millones de dólares, dejará que los técnicos hagan su trabajo u obviamente exigirán prudencia macroeconómica, ajuste fiscal, inflación controlada, lo que no es exclusivo de demócratas ni de republicanos.

Biden y la Argentina

No vino a la Argentina, pero el 7 de noviembre, a las 13.07 hora del este de Estados Unidos, Alberto Fernández fue el primer gobernante de la región en  llamar al nuevo mandatario para felicitarlo por su victoria electoral.

Como senador se opuso a los Tratados de Libre Comercio entre Estados Unidos y Chile (2003) y con Am√©rica Central y Rep√ļblica Dominicana (2005), vot√≥ a favor de una reforma migratoria integral (2007); por la construcci√≥n de un vallado en la frontera con M√©xico (2006); por la extensi√≥n de la Ley de Preferencias Comerciales Andinas (2002) que benefici√≥ a Colombia, Per√ļ, Ecuador y Bolivia hasta que expir√≥ en 2013.

Y también por el reforzamiento del embargo a Cuba (1996) y por la expansión de la asistencia antinarcóticos a nivel internacional (1996). Fue promotor activo y entusiasta del Plan Colombia y de la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central.

En cuanto a la Argentina, el senador Biden, de ra√≠ces irlandesas y tambi√©n cat√≥lico (como John F. Kennedy), lider√≥ en el Senado dos Resoluciones en abril de 1982 reclamando que el entonces presidente Ronald Reagan no fuera neutral en el conflicto de Malvinas y que respaldara plenamente a Gran Breta√Īa.En 1982, Joe Biden apoy√≥ la posici√≥n Inglesa en Malvinas: ‚ÄúEs claro que el agresor es Argentina"

Fue coauspiciante en 1997 y 2004 de dos resoluciones respecto al atentado en la Embajada de Israel en Buenos Aires de 1992 y al atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina de 1994, manifestando su preocupación por los actos terroristas y su irresolución judicial.

Lo cierto es que la agenda de Estados Unidos con la Argentina -a diferencia de la con México, Brasil o Venezuela- es limitada y no incide de modo relevante en la política interna estadounidense ni representa un desafío a su seguridad nacional. Uno de los temas que hoy vincula a ambos países es la relación del gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional.

China

El tema m√°s preocupante es el lugar de China en la relaci√≥n entre Estados Unidos y la Argentina. Como en el siglo XX, donde la din√°mica de transici√≥n era entre Gran Breta√Īa y EU, opt√≥ por plegarse al poder declinante. En el presente, el mayor desaf√≠o es y ser√° mantener relaciones simult√°neamente positivas con ambas potencias para lograr el mayor beneficio posible para los intereses nacionales.

El dilema es evitar y reducir la dependencia de ambos, pues las superpotencias, al menos en la experiencia occidental, tienden a procurar s√ļbditos m√°s que semejantes.

La administración Trump, horadó regímenes (como el de la no proliferación), erosionó instituciones (como la Organización Mundial de Comercio) y afectó el manejo colectivo de temas críticos (como el cambio climático). China, por su parte, ha venido propiciando y consolidado una combinación de multilateralismo alternativo y bilateralismo activo.

Nada indica que la administración Biden apunte a revertir esa dinámica de tensiones bilaterales. Por el contrario, la necesidad de apoyo republicano en cuestiones internas y la proverbial creencia de que Washington está destinada a liderar el mundo no contribuyen a atenuar la rivalidad, sino a exacerbarla.

En ese marco, temas como la tecnología del 5G, los eventuales lazos militares de la Argentina con China, el grado de presencia de Beijing en ámbitos sensibles como los recursos estratégicos, infraestructura, alta tecnología, seguridad, entre otros, serán objeto de atención y tensión en las relaciones argentino-estadounidenses.

La pata d√©bil es la diplomacia argentina, que viene de cuatro a√Īos del gobierno neoliberal y dependiente de Macri y de una actualidad de un gobierno ‚Äúprogresista‚ÄĚ, con pocas definiciones, en medio de una pandemia inmovilizadora y un plantel dogm√°tico, movido por creencias r√≠gidas y acr√≠ticas.

La Antártida, los derechos humanos, la energía

Un¬† tema trascendental para Argentina (tambi√©n para otros pa√≠ses sudamericanos) es el de la Ant√°rtida, desde que el pasado 9 de junio Trump anunci√≥ un memor√°ndum para salvaguardar los intereses nacionales de Estados Unidos en el √Ārtico (donde se incrementaron las tensiones con Rusia) y la Ant√°rtida, ha predominado la cooperaci√≥n; condici√≥n b√°sica para la estabilidad y la gobernanza ant√°rtica. Un conflicto ant√°rtico afectar√≠a severamente intereses vitales de la Argentina.

Para Argentina ser√≠a fundamental que la Ant√°rtida no se convirtiera en un √°rea de controversia y disputa; en especial, entre Estados Unidos, Rusia y China. Por ello es necesario que el creciente despliegue estadounidense en el √°rea no se inscriba en la l√≥gica de la geopol√≠tica de la rivalidad. Es de esperar que Biden no estimule all√≠ un foco adicional de controversia con Mosc√ļ y Beijing.

Se conmemora hoy el Día de la Antártida Argentina | El ComodorenseBiden anunció que priorizará los derechos humanos tan severamente afectados en su propio país y la región, gracias (en parte) a que durante la administración Trump el tema se ubicó en un lugar secundario, tanto en el campo de la política exterior como en el de la política interna y, entre otras cosas, se rehusó asistir a las audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre inmigración a principios de 2017.

En enero de este a√Īo, la CIDH decidi√≥, por unanimidad, renovar el mandato de su Secretario General, Paulo Abrao. En agosto, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, con pleno respaldo de la Casa Blanca, Colombia y Brasil, se abstuvo de nombrarlo. Si Biden apunta a reubicar en un lugar m√°s prominente el tema de los derechos humanos, Argentina, con una pol√≠tica consistente en la materia podr√≠a ser una contraparte reputada y cre√≠ble para ese prop√≥sito.

Asimismo, un tema ligado a la energía puede entrelazar la Argentina y Estados Unidos. Si la administración Biden se compromete a estimular fuentes alternativas e impulsar la renovación en la industria automotriz, el litio y la producción de baterías serían clave. Si suspende las perforaciones de petróleo en terrenos federales, no sería descartable la disponibilidad de inversiones para al polo hidrocarburífero patagónico deVaca Muerta.

En ambos casos, litio y petr√≥leo, la Argentina quiz√°s pueda beneficiarse, aunque produce muy poco litio. ExxonMobil decidi√≥ cancelar inversiones en gas natural en Canad√° y la Argentina, justo cuando para mejorar los v√≠nculos con Brasil el pa√≠s acaba de anunciar el ‚ÄúProyecto Gasoducto Uruguayana-Porto Alegre‚ÄĚ.

 FMI, Multilateralismo, Venezuela

El asunto que más íntimamente vincula a los dos países es la relación del gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional, en la que el nuevo gobierno de EU puede influir. Cabe recorar que el Papa, en sus diálogos con distintos Jefes de Estado, solicitó el apoyo a la negociación entre el gobierno argentino y los acreedores privados y no hay que descartar un contacto discreto en el mismo sentido entre Francisco y Biden y ante un eventual acuerdo con el Fondo.

Pero si la posición argentina ante el FMI es sustentable no habría motivos para que EU la condicione, máxime su responsabilidad directa en el manejo de la deuda en 2018-2019 entre el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, el FMI y el apoyo de Washington.Martín Guzmán: "Queremos que el programa con el FMI ayude a restablecer la estabilidad macroeconómica"

Un tema delicado para Estados Unidos y la Argentina es Venezuela. Es relevante recordar que las sanciones a Caracas comenzaron con la administración del Presidente Barack Obama, quien emitió una Orden Ejecutiva, en marzo de 2015, declarando a Venezuela una amenaza a la seguridad nacional y a la política exterior de Estados Unidos. En la administración de Donald Trump se implementaron órdenes ejecutivas adicionales para ampliar y profundizar las sanciones y el bloqueo.

Durante la campa√Īa, Biden cuestion√≥ la pol√≠tica de Trump hacia Caracas por ineficaz, ya que no logr√≥ el cambio de gobierno y fue ‚Äďdijo- un ejemplo de ‚Äúfracaso lamentable‚ÄĚ. Si Biden abandona la amenaza del uso de la fuerza, podr√≠a sumar aliados sudamericanos en este tema.

Argentina, que no respald√≥ ning√ļn tipo de intervenci√≥n armada, pero se manifest√≥ contra la situaci√≥n de derechos humanos en ese pa√≠s, podr√≠a eventualmente aportar a una alternativa pol√≠tica para Venezuela. Podr√≠a sugerir una suerte de Contadora ‚Äúampliada‚ÄĚ para el caso venezolano, se√Īala el analista Juan Gabriel Tokatlian.

Otro tema que Joe Biden prometió relanzar fue el multilateralismo. Es notorio el prolongado deterioro y cuestionamiento del multilateralismo; en particular, de los foros e instituciones impulsadas por Occidente, como Naciones Unidas, la Unión Europea, la Organización Mundial de Comercio, el G-7 y el G-20.

Fue agresivo, arrogante y pendenciero el ataque a los √°mbitos y compromisos multilaterales por parte de la administraci√≥n Trump. Este a√Īo Argentina fue invitada por Emmanuel Macron y Angela Merkel a ser parte de la denominada ‚ÄúAlianza por el Multilateralismo‚ÄĚ.

En torno a lo multilateral puede darse un punto de acercamiento entre Washington y Buenos Aires, siempre y cuando Biden no opte por una especie de ‚Äúmultilateralismo a la carta‚ÄĚ, con el que solo se compromete si le conviene.

*Redactores argentinos del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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