Feb 20 2013
1396 lecturas

Sociedad

El Otro mundo posible de Chico Whitaker

En este proceso en marcha de apenas doce a√Īos de vida, hay ya tantos logros alcanzados como desaf√≠os pendientes. As√≠ lo expresa Francisco ‚ÄúChico‚ÄĚ Whitaker, activo cofundador-activista-pensador del Foro Social Mundial (FSM) desde su primera edici√≥n en 2001 en Porto Alegre y miembro desde entonces del Consejo Internacional, la instancia facilitadora.

A sus casi 83 a√Īos, el Premio Nobel alternativo de la paz 2006 act√ļa, reflexiona, conceptualiza y mira hacia el futuro de este espacio altermundialista.¬† Pr√≥xima parada en el camino: la edici√≥n 2013 de T√ļnez (26-30 de marzo), tema de esta entrevista a escasas semanas de su realizaci√≥n.

-El pr√≥ximo foro se realizar√° por primera vez en el Magreb, regi√≥n de intensos cambios pol√≠ticos y sociales en los √ļltimos a√Īos. ¬ŅC√≥mo se decidi√≥ el lugar?

– Fue el resultado de diversas proposiciones anunciadas por organizaciones y movimientos sociales. El Consejo Internacional, que no es ni un √≥rgano de Gobierno ni un Consejo de Administraci√≥n sino una instancia facilitadora,¬† fue construyendo la decisi√≥n del lugar de manera consensual. Resulta obvio que un Foro en T√ļnez en este momento pareci√≥ muy propicio en raz√≥n del significado positivo de la primavera √°rabe para todas las luchas mundiales.

No podemos olvidar que ha sido ese movimiento social el que inspir√≥ a miles y miles de j√≥venes que han ocupado ‚Äďy en algunos casos lo siguen haciendo- centenares de plazas en todo el mundo exigiendo cambios. Ni tampoco se puede olvidar el rol protag√≥nico¬† de la movilizaci√≥n de las sociedades civiles tunecina y egipcia para derrotar las dictaduras en esos pa√≠ses.
 
El FSM en una región explosiva

El asesinato del dirigente opositor Chukri Bela√Įd el 6 de febrero pasado ha relanzado una intensa movilizaci√≥n social en T√ļnez. ¬ŅSu lectura de esta situaci√≥n de cara al FSM 2013?
– Los sucesos de la primera parte de febrero nos han conmovido enormemente. El crimen brutal ha despertado una reacci√≥n ciudadana muy intensa. El gran desaf√≠o de T√ļnez hoy es no salir de ning√ļn modo de la democracia. Los integrantes del Comit√© de Organizaci√≥n del FSM se han inmediatamente movilizado para condenar ese crimen.

Un comunicado firmado por m√°s de un centenar¬† de los miembros del Consejo Internacional del FSM se√Īala que este hecho no podr√° frenar el proceso iniciado por los dem√≥cratas tunecinos con quienes somos solidarios. Estamos convencidos que las fuerzas democr√°ticas sabr√°n mantener la convicci√≥n profunda de elegir la resoluci√≥n pac√≠fica de¬† los conflictos como v√≠a para avanzar en el proceso democr√°tico. Estamos m√°s que nunca convencidos, tambi√©n,¬† de la necesidad de la¬† fsm 2013movilizaci√≥n internacional para asegurar el logro del FSM 2013 y que sea un momento fuerte de apoyo al proceso democr√°tico en T√ļnez.

P:-¬ŅEn qu√© medida las fuerzas activas del Magreb en general y de T√ļnez en particular -me refiero a movimientos sociales, sindicatos etc- est√°n involucrados realmente en la preparaci√≥n, en la concepci√≥n de este FSM?
-Durante la dictadura de Ben Al√≠ la sociedad civil tunecina cont√≥ con un n√ļcleo de organizaciones activas. De √©stas,¬† se puede decir que todas est√°n directamente involucradas en la preparaci√≥n del FSM y constituyen su comit√© organizador. Entre ellas la gran central sindical, los movimientos por derechos humanos, los de las mujeres etc. Es importante recordar que el acto de lanzamiento del proceso del FSM ha sido promovido por el Sindicato de los Trabajadores Tunecinos en la ciudad minera en que la revoluci√≥n empez√≥ , de hecho, en 2008.

Después de la caída de la dictadura han surgido nuevas organizaciones que se han involucrando en el proceso. Y muchas de ellas participan de las diferentes comisiones que se han creado para realizar el Foro. De igual forma la sociedad civil organizada de los otros países del Magreb está igualmente presente.
 
-¬ŅLas mujeres, que han jugado un rol fundamental en la primavera √°rabe, pero que son un sector *perdedor* en la post-primavera, podr√≠an recuperar un cierto hegemonismo en el marco del FSM?
– Las organizaciones que luchaban por los derechos de las mujeres ya eran fuertes durante la dictadura y fueron fundamentales en su ca√≠da. No creo que se tornen ahora hegem√≥nicas, pero ser√°n igualmente importantes. Incluso en el Foro habr√° un espacio ¬ęmujeres¬Ľ que estoy convencido ocupar√° un lugar clave y ser√° vibrante.

– EL FSM 2013 es entendido como una oportunidad de acercar a√ļn m√°s las experiencias locales con los participantes llegados de los rincones m√°s diversos‚Ķ
– Sin duda. Ir√° gente de todo el mundo. Una ocasi√≥n para hablar directamente con los actores de la revoluci√≥n ‚Äď tal como ellos llaman a su movimiento-; para comprender mejor qu√© pas√≥ en la regi√≥n; de conocer mejor c√≥mo los actores sociales participaron y siguen haci√©ndolo; para constatar el coraje, la tenacidad y la esperanza de los que promovieron la primavera √°rabe y la siguen impulsando, aun al costo de su propio sacrificio.

– Un Foro nuevamente universal‚Äď si se analizan los once ejes tem√°ticos propuestos- pero con una acento local, nacional, regional‚Ķ
– En efecto.¬† Si se ven las m√°s de 2‚Äô700¬† organizaciones registradas para participar y el n√ļmero de actividades auto-gestionadas propuestas que se acercan a las 1.500, no hay duda que T√ļnez ofrecer√° un marco de debate mundial con problem√°ticas y tem√°ticas de las m√°s diversas que se puede imaginar.

Pero, si comprendemos la impronta del proceso hist√≥rico de cambio que vive la regi√≥n del Magreb /Makrech, entenderemos que uno de los principales desaf√≠os de esta edici√≥n ser√° el de reforzar la lucha tunecina y regional a favor de un pa√≠s y de una regi√≥n m√°s igualitaria. Y que esta sinergia entre lo global y lo regional sirva como un paso m√°s en el camino de todos los que¬† aspiran a ‚Äúotro mundo posible‚ÄĚ.

Especialmente en la b√ļsqueda de formas de abordar¬† con nuevas proposiciones y articulaciones los enormes desaf√≠os que confronta hoy la Humanidad.

-¬ŅSe prev√© una participaci√≥n numerosa?br Francisco  Whitaker
-Se habla modestamente de 50.000 participantes. Pero esto nunca es posible prever con exactitud. La metodología participativa sigue siendo la misma que en otros foros: los participantes  han sido invitados a inscribir actividades auto-organizadas, sobre los temas que ellos mismos deciden trabajar. Incluso las Asambleas de Convergencia al final son auto-organizadas y pueden ser muchas. El resto depende de la capacidad de la gente de intercambiar y articularse.

Avances positivos, retos pendientes

– ¬ŅMirando los escasos doce a√Īos de existencia de este proceso denominado Foro Social Mundial y teniendo en cuenta algunas cr√≠ticas esc√©ptico-altermundialistas existentes, cu√°l es su balance en cu√°nto a objetivos y resultados del FSM?

– En 2001, y a manera de s√≠ntesis, baraj√°bamos cuatro objetivos para el FSM. Hacer escuchar en el mundo un grito de esperanza. En segundo lugar, reflexionar-promover una nueva forma de hacer la pol√≠tica y de entender la cultura pol√≠tica. Adem√°s, reconocer, evaluar, integrar un nuevo actor pol√≠tico emergente, la ‚Äúsociedad civil‚ÄĚ aut√≥noma de partidos y gobierno.

Y en cuarto lugar entender que en este momento histórico de la humanidad no es suficiente resistir y protestar, sino avanzar en la construcción de alternativas concretas al sistema. Para hacer el balance deberíamos evaluar dónde estamos hoy en cuanto a esos retos…

РPodría rápidamente evaluar cada uno de los cuatro…
-Como alternativa al Foro Econ√≥mico de Davos, que difund√≠a el pensamiento hegem√≥nico, surgi√≥ el ‚ÄúOtro Mundo es Posible‚ÄĚ, como contestaci√≥n y respuesta. En cierta manera se logr√≥ ese objetivo, y hemos asegurado que se alce una voz de esperanza. Los Foros sociales en sus diferentes niveles ‚Äď mundiales, nacionales, regionales, tem√°ticos-¬† promovieron la posibilidad de la alternativa, confrontaron la visi√≥n hegem√≥nica.Hay que reconocer, sin embargo que el mensaje de esperanza no lleg√≥ todav√≠a a cada pa√≠s y a todas las regiones.
La idea de una nueva cultura pol√≠tica, anticipada ya en los noventa por los zapatistas de M√©xico, basada en la diversidad, la¬† horizontalidad y la unidad de todos los actores sociales, tambi√©n forj√≥ pasos importantes en esta √ļltima d√©cada. Se reforz√≥ en este tiempo la comprensi√≥n que esa nueva cultura es imprescindible para cambiar el mundo. Pero tampoco en este caso, todo es f√°cil y lineal. Esta visi√≥n alternativa al verticalismo y lo piramidal debe seguir avanzando en un camino que ser√° largo.

El rol emergente de la sociedad civil se ha ido tambi√©n consolidando. Muchas de las movilizaciones paralelas a las grandes conferencias de la ONU y de otros organismos internacionales dan prueba de ello. Las experiencias de los movimientos ‚Äúocupas‚ÄĚ en Estados Unidos y de los indignados en diversas regiones del mundo, expresan esa fuerza de la autonom√≠a hacia gobiernos y partidos en la construcci√≥n de un poder pol√≠tico diferente.

Para terminar, en esta mirada retrospectiva, el tema de las alternativas. Se avanzó en la identificación de las expresiones del sistema capitalista. Algunas alternativas fueron propuestas en los espacios creados en el proceso del foro. Nuevas cuestiones y temáticas se incorporaron con mayor énfasis al debate, en particular las relativas al medio ambiente, que ya es una preocupación casi generalizada en el mundo.

Pero, hay que reconocer, que la aplicaci√≥n de esas alternativas es mucho m√°s dif√≠cil que su identificaci√≥n. ¬ŅPor qu√©? Porque para hacer posible los cambios estructurales, es necesario la acci√≥n de Gobiernos y Estados, incluso en lo relativo al cambio de las leyes. Y la relaci√≥n de fuerzas a nivel global sigue siendo, todav√≠a, desfavorable para la sociedad civil, todav√≠a muy fragmentada. Sumando a esto, el papel de la maquinaria de los medios de informaci√≥n y comunicaci√≥n dominantes, monop√≥licos, frenan o retardan el proceso de tomas de conciencia generalizada. En s√≠ntesis, en estos doce a√Īos ha habido avances significativos, pero se mantienen abiertos retos no menos importantes para construir ese otro mundo posible.

La confianza en la juventud

P: ¬ŅA pesar de idas y vueltas, de avances y retrocesos, a sus 83 a√Īos, mantiene la confianza, casi ut√≥pica, de ese otro mundo posible?
Chico Whitaker: Sin duda no es f√°cil, particularmente en lo que se refiere a esa nueva forma de concebir y hacer la pol√≠tica, es decir los cambios culturales en la actividad pol√≠tica. Pero en ese sentido debo reconocer que estoy aprendiendo mucho con los movimientos de indignados y *ocupas‚ÄĚ e intento que sus experiencias ayuden al proceso del Foro. Aun m√°s: esos j√≥venes aumentan mi confianza en la posibilidad de cambiar el mundo. Y con el andar del tiempo y el transcurrir de la vida uno va descubriendo realidades que nunca imaginaba. Que obligan a lanzarse a compromisos completamente nuevos.

Un ejemplo es lo que ha ocurrido conmigo y mi compa√Īera despu√©s del desastre at√≥mico de Fukushima. Al intentar comprender m√°s y mejor lo que la aventura nuclear implica, no terminamos de sorprendernos de los riesgos que √©sta significa. Realidades que desconoc√≠amos, muy influenciados por la desinformaci√≥n reinante que nos transformaba en ciegos. Todo esto para decir que mientras tengamos las fuerzas no dejaremos de lanzarnos a nuevos retos de compromiso, para ayudar a despertarnos y despertar a otros‚ĶCon este esp√≠ritu vamos a participar a T√ļnez en una actividad auto-organizada sobre ese tema tan esencial.

*Sergio Ferrari en colaboración con E-Changer, ONG suiza de cooperación solidaria

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario