Ago 12 2020
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Opini贸n

El peor enemigo del mundo

Desde la detonaci贸n de las bombas at贸micas sobre Hiroshima y Nagasaki no hay pa铆s del mundo capaz de competirle a los Estados Unidos en peligrosidad. Su liderazgo como la potencia m谩s cruel y funesta contra la especie humana y la salud del planeta ni remotamente podr铆a ser igualado.

Desde aquellos cientos de miles de japoneses pulverizados, los estadounidenses no han cesado de ocupar territorios que no les pertenecen, segar la vida de millones de habitantes, usurpar bienes ajenos y gastar ingentes recursos para mantener su hegemon铆a mundial. Llevando muerte y destrucci贸n a todos los confines de la Tierra.

Qu茅 duda cabe que en la historia universal no ha habido y posiblemente nunca exista otro imperio que se le compare en ocasionar tanta muerte y desolaci贸n. Ninguno de los tiranos y dictadores del pasado puede competirle al conjunto de gobernantes dem贸cratas o republicanos que se suceden en la Casa Blanca y el Capitolio norteamericano como ejecutores y c贸mplices del hambre, la guerra y las violaciones fundamentales de todos los derechos humanos consagrados aunque universalmente tan vulnerados.

El territorio estadounidense alberga a unos 320 millones de seres que resultan ser muy pocos si se les compara con la poblaci贸n de China, de la India y tantas otras naciones. Estudios se帽alan que este pa铆s podr铆a acomodar dentro de su vasta extensi贸n a m谩s de la mitad de los habitantes del mundo y todav铆a tendr铆a una densidad poblacional inferior a la de muchas naciones europeas que viven ciertamente mejor, con mucho menos habitantes y recursos naturales.

Sin embargo, las cifras indican ahora que al menos un 15 por ciento de los estadounidenses son pobres y que la riqueza que ostenta este pa铆s se concentra en un n煤cleo muy reducido de personas, por lo que tambi茅n este pa铆s destaca como una de las naciones m谩s desiguales del planeta. Muy impugnable es, por lo mismo, el 茅xito de su ultracapitalismo.

De esta manera, el llamado 鈥渟ue帽o americano鈥 es otra gran mentira, un mero recurso publicitario, una de las principales noticias falsas o fake news. Pero es tan altanera la riqueza y el consumismo de los estadounidenses ricos que, de toda la contaminaci贸n mundial, ellos son responsables de m谩s de un 14 por ciento de las emisiones t贸xicas. Una poluci贸n que en el caso de Rusia o Jap贸n alcanza el 4,5 y 2,8 por ciento respectivamente. Solo para ilustrar, el di贸xido de carbono que emite Estados Unidos supera los 铆ndices de todas las naciones latinoamericanas o africanas juntas.

Pese a esta realidad, los gobernantes estadounidenses pretenden que todo el mundo imite su sistema pol铆tico y forma de vida, cuando hay calificados cient铆ficos que piensan que si, de pronto, todos los seres humanos de la Tierra consumieran y contaminaran como lo hacen los estadounidenses, vendr铆a una hecatombe medioambiental y el fin de todos nuestros ecosistemas, pues se necesitar铆an tres planetas para abastecer dicha demanda.

Cada cuatro a帽os se reelige o se renueva al presidente de los Estados Unidos y con cada uno de ellos surge la esperanza que desde esta misma naci贸n se levante alg煤n mandatario que ponga fin a la carrera armamentista, respete la libre determinaci贸n de los pueblos y viva en armon铆a con el medio ambiente o la 鈥渃asa de todos鈥.

Pero solo hemos podido comprobar frustraciones: ni Kennedy, ni Clinton ni Obama lograron ser mejores, por ejemplo, que sus adversarios republicanos, y los c谩lculos dicen que durante sus respectivos mandatos las guerras se intensificaron, as铆 como poco o muy poco lograron en cuanto a discriminaci贸n racial como para mitigar toda esa suerte de abusos cometidos diariamente por las polic铆as y los soldados estadounidenses contra sus propios connacionales.

Para colmo, gracias a su tan cuestionable sistema electoral ya se van a completar los primeros cuatro a帽os de un Donald Trump que, por supuesto, buscar谩 ser reelegido. Un imb茅cil y envanecido gobernante que todos los d铆as hace noticia por sus lamentables declaraciones y decisiones que tienen tambi茅n a este pa铆s a la cabeza del n煤mero de v铆ctimas de la pandemia mundial del coronavirus,聽 y a quien a diario le renuncian ministros y toda suerte de colaboradores hastiados de su soberbia y peligrosidad.

Al mismo tiempo que decepciona a sus naciones aliadas, y desde todas partes surgen esfuerzos por convencerlo de que desista de reelegirse, o bien que los ciudadanos de su pa铆s lo derroten ejemplarmente en las urnas en noviembre pr贸ximo.

No en vano un prestigioso periodista chileno se帽al贸 que ser铆a justo que en las elecciones presidenciales de Estados Unidos sufragaran todos los pueblos del planeta, por la importancia que estos comicios tienen en el destino universal. Pensando, adem谩s, en la insolvencia pol铆tica archi demostrada por los votantes de esos cincuenta estados agrupados y que, en realidad, representan intereses muy distintos y hasta contrapuestos.

Tanto as铆 que muchos auspician que para bien de la humanidad hasta ser铆a saludable que sobreviniera聽 la desintegraci贸n pol铆tica y administrativa de Norteam茅rica, as铆 como llegaron a eclosionar la Uni贸n Sovi茅tica, los Balcanes y, ahora se reeditan, con m谩s fuerza que antes, las luchas autonomistas e independentistas en Espa帽a y varias otras naciones unidas realmente a la fuerza. Muchas veces bajo el s铆mbolo de las decadentes monarqu铆as mundiales y los ej茅rcitos de ocupaci贸n.

 

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