Feb 17 2021
217 lecturas

Política

El Salvador: mitos y rituales del momento electoral 2021

Las elecciones del 28 de febrero vendrán a favorecer claramente los planes del proyecto político-social de Nuevas Ideas y de su líder, el presidente Nayib Bukele, de posicionarse como la fuerza constructora y dirigente de un nuevo sistema político de naturaleza autoritaria y populista.

Introducción: un orden oligárquico disfrazado de democracia

El actual balance de fuerzas pol√≠ticas y sociales en que descansa la realidad salvadore√Īa, -en un claro periodo de transici√≥n hist√≥rica- puede ser analizado como un caleidoscopio cultural de mitos y rituales que se ejecutan peri√≥dicamente, y en particular los vinculados al escenario electoral, con sus actores y actrices, que nos deleitan y sorprenden con sus ocurrencias o nos entristecen y confunden con sus voces de derrota y amargura.bukele_el_salvador.jpg

Para nuestro bicentenario ordenamiento oligárquico hoy globalizado, -con sus subyacentes relaciones de poder inalteradas- los territorios de lo imaginario y de lo simbólico son los lugares sagrados, desde donde se edifican los palacios y los castillos de la legitimación ideológica del sistema capitalista y su itinerante rostro político-electoral, sea en su vertiente de democracia liberal o incluso autoritaria.

Es lo electoral un turbulento escenario cíclico de enfrentamiento de clase, por lo que es fundamental percatarse políticamente, tanto de los intereses de las partes en pugna como de los movimientos para asegurar ventajas en el tablero movedizo del actual juego electoral, con sus discriminaciones y privilegios, e incrustado en la perentoria crisis de la institucionalidad oligárquica, de la crisis sanitaria global, de la crisis de la derecha y de la izquierda, así como de la actual ausencia de un movimiento popular significativo, que amenace al sistema.

A continuación revisamos estos escenarios de la crisis de la institucionalidad oligárquica y de su Estado, de los mitos y rituales de su sistema democrático y del desenlace de la actual coyuntura: que todo cambie para que todo siga igual, con algunas proyecciones electorales.

Legitimar, renovar o subvertir la crisis de la institucionalidad olig√°rquica

La actual dominaci√≥n social a la base de nuestro sistema pol√≠tico, es el resultado de relaciones hist√≥ricas de poder, culturalmente violentas, de las ya lejanas conquistas azteca e ib√©rica, as√≠ como de la reproducci√≥n bicentenaria e interseccional de discursos olig√°rquicos, patriarcales y racistas que se expresan y reproducen desde las entra√Īas de nuestro imaginario social, as√≠ como de sus respectivas instituciones, procesos y entornos culturales.

Como resultado de esto, presenciamos por una parte, el actual esfuerzo electoral por la legitimación de los símbolos del viejo orden oligárquico, con su disputa por recuperar el sentir popular, y convencernos que su mundo hoy asediado, es el mejor de los mundos posibles.

Por otra parte, se encuentra la cruzada por establecer un nuevo poder pol√≠tico, con sus nuevos s√≠mbolos y discursos, avanzando aparentemente sin ning√ļn tropiezo significativo y esperando el d√≠a de la cosecha. Presenciamos un gran enfrentamiento social y pol√≠tico, entre sectores olig√°rquicos y de la burgues√≠a emergente.

Y en tercer lugar, como una alternativa debilitada pero presente, -de naturaleza subversiva-, el convencimiento que cualquier tipo de desenlace tendrá un carácter contingente, histórico, provisional, transitorio, no obstante su innegable solidez actual. Estas son las alternativas planteadas, junto con la certeza que la gente al tomar conciencia de sus intereses y luego de hacer su propia experiencia, sea esta en las urnas o en las calles, siempre premia y castiga[1].

Estas tres vertientes son afectadas por el ejercicio del poder, -que se realiza en diversas formas- incluyendo el uso y la amenaza del uso de la fuerza, coercitivamente, pero principalmente por los senderos de la ideología y particularmente de la profunda naturaleza ideológica del lenguaje, del discurso y de la imagen, como mecanismos de control social y de construcción de consenso.

Es por medio del lenguaje que se construye el sentido com√ļn que naturaliza los patrones de dominaci√≥n, moldeados ideol√≥gicamente por relaciones de poder. Pero esto puede y ha sido en diversas ocasiones modificado por el ejercicio de la resistencia y lucha popular, como en los a√Īos veinte, y en los a√Īos setenta-ochenta del siglo pasado. Es un gigantesco desaf√≠o cultural y pol√≠tico repetirlo.

Es por medio de las luchas de resistencia en lo pol√≠tico y lo cultural que se deconstruyen los procesos orientados a ocultar de manera institucional ‚Äďen la familia, escuela, iglesia, partido pol√≠tico, oficina, etc.- la relaci√≥n entre los discursos y las relaciones sociales y de esta forma lograr la desautorizaci√≥n de la hegemon√≠a del orden olig√°rquico vigente, su deslegitimaci√≥n en las conciencias.

Los partidos políticos como operadores del orden oligárquico

Los partidos pol√≠ticos dentro del actual sistema, en sus pr√°cticas proselitistas y particularmente de campa√Īa electoral act√ļan en su car√°cter de empresas de negocios que compiten para vender sus productos (candidatos) a los consumidores (ciudadanos votantes). Esto como resultado de la ofensiva neoliberal que con su dise√Īo publicitario expansionista ha colonizado abiertamente el territorio de la pol√≠tica electoral, as√≠ como de la educaci√≥n, la salud, la vivienda, la seguridad social, etc.Resultado de imagen para el salvador partidos

El desafío desde la izquierda de educar políticamente ha desaparecido, bajo la presión del marketing electoral, y recuperar esa responsabilidad es un desafío estratégico, para poder así recuperar la confianza popular perdida.

Lamentablemente prevalece en la actualidad, la socialdemocratizaci√≥n del pensamiento de la izquierda y de algunos sectores del movimiento popular, que incluso proclaman en sus campa√Īas el discurso de enfrentar el odio con amor (sic), en una huida estrepitosa de las categor√≠as de la lucha de clases, y confiando ciegamente en que la democracia liberal es el mejor de los mundos posibles.

Ejecutan consciente o inconscientemente, una cerrada defensa de la modalidad liberal de la democracia, obviando la naturaleza capitalista de la maquina estatal y favoreciendo el parlamentarismo como la v√≠a so√Īada de la actividad del instrumento pol√≠tico de la izquierda. No ser√≠a extra√Īo que tambi√©n se asumiera en el futuro la peregrina tesis que la pobreza es mental.

Olvidan que el poder real radica en aquellos sectores que no tienen que acudir a las urnas para renovar su autoridad, e incluye al capital nacional y trasnacional, a las Fuerzas Armadas así como al peso de gobiernos influyentes como el de Estados Unidos, mientras el poder formal se refiere a los diversos componentes del aparato de Estado.

Un Estado históricamente al servicio de la oligarquía

El capital nacional se bifurca en un sector olig√°rquico transnacionalizado y un sector nacional marginal. Este sector olig√°rquico ‚Äďa√Īilero, luego cafetalero, y finalmente hotelero- ha conducido el Estado desde su fundaci√≥n en 1841, aunque durante buena parte del siglo XX permiti√≥ que este fuera administrado por las fuerzas armadas (1932-1992), y a partir de 1992, confi√≥ su conducci√≥n a los partidos pol√≠ticos.

No obstante esto, durante todo el siglo XX, incluso durante las épocas de mayor autoritarismo castrense, la modalidad de gobierno ha sido la de una democracia liberal. Pero, desde 2009, esta dominación oligárquica del Estado entra en crisis y se ve desafiada primeramente por un partido de izquierda, el FMLN, y a partir de 2019, por un proyecto populista y autoritario, de naturaleza burguesa, Nuevas Ideas.

La oligarqu√≠a se encuentra Resultado de imagen para el salvador nuevas ideasconfundida y sorprendida por este poder emergente de Nuevas Ideas que no solo lo desplaza del manejo del Estado sino amenaza con destruir electoralmente su instrumento pol√≠tico (ARENA) y asumir un nuevo modelo de gobernanza ‚Äúdemocr√°tica‚ÄĚ, pero de naturaleza populista y autoritaria.

De los mitos y rituales de la democracia olig√°rquica: que todo cambie para que todo siga igual

El discurso electoral en El Salvador es hist√≥ricamente el discurso del poder, de la fuerza de la legitimidad jur√≠dico-pol√≠tica olig√°rquica, fundada en la Constituci√≥n, pero a la vez es el discurso de la religi√≥n, de la magia: de las elecciones como tiempo y lugar sagrado, desde donde los poderes constituidos por medio del mito de la ‚Äúigualdad ciudadana‚ÄĚ legitiman y reproducen el sistema capitalista, porque el poder del orden econ√≥mico nunca est√° en disputa. Nunca lo ha estado. Est√°n en disputa exclusivamente los manejadores del sistema, no los as√≠ llamados ‚Äúart√≠culos p√©treos del orden constitucional.‚ÄĚ

Existen diversos mitos de la narrativa democrática, el de la igualdad del ciudadano, el de la separación de poderes, el de la Constitución, y el de las elecciones, entre otros.

Los sectores populares son reducidos a ciudadanos individuales, para ser invitados a la fiesta electoral, a ejercer su ‚Äúsagrado‚ÄĚ derecho al voto libre, igualitario y secreto, el d√≠a de las elecciones, para luego regresar a sus comunidades inseguras y sin servicios p√ļblicos y a su situaci√≥n de marginalidad y desempleo.Resultado de imagen para el salvador protesta

Los eventos electorales son grandes espect√°culos de masas, en los que los actores ciudadanos participan pero no deciden y en donde se oxigenan peri√≥dicamente las relaciones entre el poder y sus s√ļbditos, entre la finca del patr√≥n y la fiesta del pueblo.

Desde las grandes catedrales de la religi√≥n electoral se difunde el viejo catecismo de votar para decidir, pero en la pr√°ctica supone como nos lo mostr√≥ Lampedusa en el Gatopardo: ¬ęSi queremos que todo siga como est√°, es necesario que todo cambie¬Ľ.

Proyecciones electorales 2021

Con base en la √ļltima encuesta de la UCA, (La poblaci√≥n salvadore√Īa de cara a las elecciones)[2] que abarca cuatro departamentos (San Salvador, Santa Ana, La Libertad y San Miguel) realice las proyecciones a los restantes diez departamentos, a partir de un 70% de Nuevas Ideas (NI) y un 30% de los dem√°s partidos, y tomando como criterio las elecciones legislativas de 2012, 2015 y 2018.

Anteriormente, en agosto de 2020, a 6 meses del 28 de febrero de 2021, había considerado como probable los siguientes resultados:

“1. Situación de equilibrio. Surge cuando bloque gubernamental (NI (39), GANA (8), cuenta con 47 votos y bloque opositor (ARENA (20), FMLN (10); PDC (1), con 31 votos. En este escenario el Bloque Gubernamental no obstante contar con mayoría simple, necesitaría llegar a acuerdos con ARENA o con el FMLN para lograr superar barrera de los 56. Esta posibilidad fue vislumbrada por el analista Francisco Martínez el 1 de julio y la retomo porque me parece ser la tendencia que más se aproxima a la correlación real de fuerzas existente en el país.

Resultado de imagen para el salvador elecciones 2021Hoy, a dos semanas del evento electoral, mi valoraci√≥n es la siguiente: En San Salvador (24), seg√ļn la UCA, NI obtiene 16 diputados. ARENA pasa de 12 a 2 (pierde 10), FMLN pasa de 6 a 2 (pierde 4). GANA pasa de 2 a 1 (pierde 1). PCN pierde 1. PDC se mantiene con 1. Nuestro Tiempo gana 1, Vamos gana 1 y CD pierde representaci√≥n. Seg√ļn mis c√°lculos GANA se mantiene con 2 y PCN con 1. Nuestro Tiempo y Vamos no logran representaci√≥n.

-En La Libertad (10), seg√ļn la UCA, NI obtiene 7. ARENA pasa de 5 a 1 (pierde 4) FMLN pasa de 3 a 1 (pierde 2). GANA se mantiene con 1. En Santa Ana (7), seg√ļn la UCA, NI obtiene 5. ARENA pasa de 3 a 1(pierde 2). FMLN pierde representaci√≥n. GANA se mantiene con 1. En San Miguel (6), seg√ļn la UCA, NI obtiene 3. ARENA pierde representaci√≥n. FMLN pasa de 2 a 1(pierde 1). GANA se mantiene con 1.

Y seg√ļn mis c√°lculos: En Sonsonate (6), NI obtiene 3. ARENA pasa de 2 a 1 (pierde 1). FMLN pasa de 2 a 1 (pierde 1). GANA se mantiene con 1. En Usulut√°n (5), NI obtiene 3. ARENA pasa de 2 a 1 (pierde 1) y FMLN pasa de 2 a 1 (pierde 1). GANA pierde representaci√≥n. En Ahuachap√°n (4), NI obtiene 3. ARENA pasa de 2 a 1 (pierde 1). FMLN y PCN pierden representaci√≥n. En La Paz (4) , NI obtienen 3. ARENA pasa de 2 a 1 (pierde 1). FMLN pierde representaci√≥n.

En La Uni√≥n (3), NI obtiene 2. ARENA pasa de 2 a 1 (pierde 1). FMLN pierde representaci√≥n. En Chalatenango (3), NI obtiene 2. PCN se mantiene con 1. En Cuscatl√°n (3), NI obtiene 2, y ARENA se mantiene con 1. FMLN y PCN pierden representaci√≥n. En San Vicente (3), NI obtiene 2. ARENA pasa de 2 a 1 (pierde 1). FMLN pierde representaci√≥n. En Moraz√°n (3), NI obtiene 2. ARENA se mantiene con 1. FMLN y GANA pierden representaci√≥n. En Caba√Īas (3) NI obtiene 2. ARENA se mantiene con 1. GANA y PCN pierden representaci√≥n.

En suma, NI logra probablemente casi llegar a la mayoría calificada, con 55 diputados, ARENA Resultado de imagen para el salvador alianza ni ganabaja de 37 a 13 (pierde 24 diputaciones), FMLN baja de 23 a 6, (pierde 17 diputaciones), GANA baja de 10 a 5 (pierde 5 diputaciones) , PCN baja de 9 a 1 (pierde 8 diputaciones). PDC baja de 3 a 2 (pierde 1 diputación). CD pierde representación. En términos de alianzas a futuro, el bloque gubernamental contará con NI+GANA+PCN: 61 diputados mientras el bloque antigubernamental ARENA+FMLN+PDC-NT+Vamos: 23 diputados.

El peso de la alianza legislativa de NI con GANA podrá ser determinante, necesaria o irrelevante en dependencia de las necesidades de NI para alcanzar la mayoría calificada, la cifra mágica de 56 votos. En el caso de ARENA, la alianza legislativa con el FMLN dependerá de la decisión poselectoral de ARENA de confrontar o conciliar.

 

Dptos/

 

Partidos/

 

(2012, 15,18) y 21

NI ARENA

 

 

FMLN GANA PCN PDC NT Vamos CD
SS (24) 16 (11,11,

 

12) 2

(9,10.6)2 (2,1,2) 1 (0,1,1) 0 (1,1,1) 1 1 1 (1,0,1) 0
LL (10) 7 (5,5,5) 1 (4,2,3) 1 (1,1,1) 1
SA (7) 5 (3,3,3) 1 (2,2,1) 0 (1,1,1) 1 (1,0,0) 0
SM (6) 3 (2,2,2) 0 (3,3,2) 1 (1, 1,1) 1 1
SO (6) 3 (2,2,2) 1 (2,2,2) 1 (1,1,1) 1 (1,0,0) 0
US (5) 3 (2,2,2) 1 (2,2,2) 1 (0,1,1) 0 (1,0,0) 0
AH (4) 3 (1,2,2) 1 (1,1,1) 0 (1,0,0) 0 (1,1,0) 0
LP (4) 3 (1,1,2) 1 (2,1,1) 0 (1,1,0) 0 (0,1,0) 0
LU (3) 2 (1,1,2) 1 (1,1,1) 0 (1,0,0) 0
CH (3) 2 (1,1,1) 0 (1,1,1) 0 (1,1,1)1
CUS (3) 2 (1,1,1) 1 (1,1,1) 0 (1,1,1)0
SV (3) 2 (1,1,2) 1 (1,1,1) 0 (1,0) 0 (1.0,0)0
MO (3) 2 (1,1,1) 1 (1,1,1) 0 (1,1,1) 0
CA (3) 2 (1,1,1) 1 (1,1,0) 0 (1,1,1) 0 (0,0,1)0
TOTAL 2021 55 13 6 5 1 2 1 1

 

Conclusiones

Las elecciones del 28 de febrero de 2021 vendrán a favorecer claramente los planes del proyecto político-social de Nuevas Ideas y de su líder, el presidente Nayib Bukele, de posicionarse como la fuerza constructora y dirigente de un nuevo sistema político de naturaleza autoritaria y populista, pero en el marco del orden oligárquico vigente. Y en este sentido no constituye una amenaza ni para la dominación del sistema oligárquico, ni tampoco para el gobierno estadounidense y el capital transnacional.

Las fuerzas oligárquicas como fuerzas desplazadas de la conducción directa del Estado, se verán en la necesidad de reformular su estrategia con respecto al proyecto político de Bukele, ante la nueva realidad política, sea para ahondar su enfrentamiento político-mediático y continuar o incluso escalar el conflicto o llegar a un acuerdo de sometimiento político, que sea ventajoso para ambas partes. Me parece que se inclinarán por la segunda opción.

Los sectores populares, debilitados y divididos, necesitaremos asimismo reformular nuestra estrategia, en el entendido que este nuevo proyecto hegem√≥nico y sus relaciones de poder seguramente nos va demandar nuevos sacrificios (ya hay dos nuevas v√≠ctimas) , as√≠ como se modificara lo que Foucault llama la ‚Äútecnolog√≠a del poder‚ÄĚ, pero que la clave se encuentra -en sentido gramsciano- de pasar de la guerra de movimientos a la guerra de posiciones, enrumbar la resistencia popular: pasar de ciudadanos y consumidores satisfechos y sometidos, a cr√≠ticos y en√©rgicos luchadores sociales.

Notas

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario