Jun 21 2013
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PolíticaSociedad

El Salvador:La memoria colectiva para prevenir y revitalizar los derechos humanos

La jornada mundial contra la tortura de este 26 de junio se realizar√° en un marco muy especial en El Salvador. La Comisi√≥n de Derechos Humanos de ese pa√≠s centroamericano, la CDHES, presentar√° su publicaci√≥n ‚ÄúSecuelas Psicosociales de la Tortura‚ÄĚ. La misma reactualiza la sufrida experiencia cotidiana vivida por varios centenares de prisioneros pol√≠ticos del penal ‚ÄúLa Esperanza‚ÄĚ, entre los a√Īos 1983-1986, en plena etapa de la confrontaci√≥n militar.

A m√°s de veinte a√Īos de finalizado en 1992 el conflicto armado entre los gobiernos de turno y el Frente Farabundo Mart√≠ de Liberaci√≥n Nacional (FMLN), y luego de veinte a√Īos de hegemon√≠a del partido ARENA, el FMLN lleg√≥ al Gobierno en el 2009, inaugurando una nueva etapa pol√≠tica en el pa√≠s.

‚ÄúA pesar de los avances reales¬† en muy diferentes planos quedan pendientes muchas tareas, incluso a nivel de derechos humanos‚ÄĚ se√Īala durante una reciente visita a Suiza¬† Miguel Rogel Montenegro, director de la Comisi√≥n de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), organizaci√≥n de referencia desde su fundaci√≥n en 1978.

30 a√Īos despu√©s

La publicaci√≥n es un medio para mostrar a nuestros conciudadanos y al mundo entero la perversidad y las consecuencias que tiene todav√≠a hoy, tres d√©cadas despu√©s,¬† la tortura que se aplicaba sistem√°ticamente en nuestro pa√≠s, explica Montenegro. Su compromiso social naci√≥ en las comunidades eclesiales de base hacia los ochenta, cuando aun jovencito comenz√≥ a militar en los derechos humanos ‚Äď y en la CDHES-, lo que llev√≥ a padecer la prisi√≥n y la tortura.

Este informe ‚Äďexplica- permite socializar el pasado en el presente. Un ejercicio necesario de reconstrucci√≥n de la memoria colectiva que busca¬† convertirse en un ant√≠doto frente a toda violaci√≥n presente y futura de los derechos humanos. ‚ÄúLas secuelas psicosociales de la tortura siguen impactando a las v√≠ctimas aun transcurridas varias d√©cadas de finalizada la guerra civil‚ÄĚ, se√Īala el texto de introducci√≥n.

El valor documental y moral del libro es significativo, explica Montenegro. ‚ÄúTres cuartas partes del mismo, incluyendo numerosas ilustraciones,¬† se basan en un informe sistematizado durante tres a√Īos sobre la base de testimonios elaborados en gran parte desde la c√°rcel por presos que pasaron el tormento en diferentes cuarteles de los cuerpos de seguridad y ej√©rcito nacional y luego fueron recluidos en uno de los m√°s grandes penales del pa√≠s‚ÄĚ.

La represi√≥n feroz durante los doce a√Īos de guerra civil -1980 a 1992-, dej√≥ un saldo no menor a 80 mil asesinados, 7 mil desaparecidos, miles de detenidos y torturados. Golpeando, fundamentalmente, la poblaci√≥n campesina, mayoritaria en este peque√Īo pa√≠s de apenas 21 mil kil√≥metros cuadrados y que cuenta en la actualidad con m√°s de 6 millones de habitantes.

La violencia sistem√°tica de esa √©poca, al no haber sido atendida durante el periodo inmediato de las post-guerra (a partir de la firma de los Acuerdos de Chapultepec en 1992), ‚Äúha contaminado el proceso de pacificaci√≥n y de reconstrucci√≥n del estado de derecho‚ÄĚ, puntualiza como tesis principal la publicaci√≥n de la CDHES. Y las estructuras que ejerc√≠an esa represi√≥n, parcialmente, se han reconvertido en mano de obra barata para impulsar ‚Äúoperaciones de limpieza social, crimen organizado y eliminaci√≥n selectiva de personas‚ÄĚ.

La impunidad y las sanciones penales no acorde a la gravedad de los delitos, as√≠ como el no haber ratificado acuerdos internacionales contra la tortura¬† establecen un terreno ‚Äúpropicio para la repetici√≥n de hecho similares‚ÄĚ, a los del pasado.

Al concluir el conflicto se abri√≥ un proceso de cuatro periodos consecutivos de gobiernos de derecha encabezados por ARENA (Alianza Republicana Nacionalista), siendo su principal fundador Roberto D¬īAubuisson, ligado a grupos paramilitares,¬† se√Īalado como el autor intelectual del asesinato del obispo Monse√Īor Oscar Arnulfo Romero en 1980.

Desafíos de futuro

‚ÄúEs evidente que desde el 2009 a esta fecha hay avances significativos en salv Secuelas psicosociales de la torturalos derechos humanos, econ√≥micos y sociales‚ÄĚ, enfatiza Montenegro a nivel de balance. Si bien se constata ‚Äúque la empresa privada sigue divorciada‚ÄĚ de un verdadero proyecto de desarrollo nacional ya que responde a los intereses de la actual oposici√≥n de derecha.

Otras asignaturas pendientes son tambi√©n importantes. A pesar de una dr√°stica reducci√≥n en los √ļltimos meses, ‚Äúla violencia social sigue acaparando la preocupaci√≥n nacional, con 6 o 7 asesinatos diarios‚ÄĚ, lo que exige al Gobierno encontrar nuevas propuestas para superarla.

De igual forma, sería esencial corregir las marcadas debilidades a nivel del sistema jurídico, sujeto a numerosas presiones e intereses.

En lo que se refiere a los derechos humanos en su sentido m√°s espec√≠fico, se deben dar nuevos pasos adelante, enfatiza. Uno de ellos, esencial, ser√≠a ‚Äúla ratificaci√≥n de ciertos acuerdos internacionales, como por ejemplo el Protocolo Facultativo de la Convenci√≥n contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes‚ÄĚ de las Naciones Unidas. Lo que permitir√≠a reforzar el marco institucional del combate abierto y definitivo contra todo tipo de tortura o violaci√≥n de derechos esenciales, insiste.

El camino avanza, concluye Montenegro. Pero ser√≠a importante que un pr√≥ximo Gobierno profundice a√ļn m√°s su compromiso con los sectores m√°s marginalizados, y con las v√≠ctimas de la tortura de ayer y de las violaciones de hoy, que siguen esperando justicia.

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