May 12 2016
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Política

El Senado de Brasil consuma el golpe y cunde la protesta popular: un gobierno para Temer

 

‚ÄúEl¬†impeachment¬†de la presidenta Dilma Rousseff es impensable y generar√≠a una crisis institucional. No tiene ninguna base pol√≠tica ni jur√≠dica‚ÄĚ. La frase fue proferida hace menos de un a√Īo por un hombre denunciado como integrante de un esquema ilegal de compra de etanol, acusado de controlar la corrupci√≥n en el puerto mar√≠timo de la ciudad de Santos y condenado por irregularidad en gastos en campa√Īas electorales.

Ese hombre se llama Michel Temer. A partir de la tarde de hoy asume la presidencia del quinto país más poblado del mundo. Ocupará interinamente el puesto que pertenece a Dilma Rousseff hasta que termine en el Senado el juicio determinado este miércoles.

No tiene ninguna duda de que la presidenta no volver√°, y que √©l gobernar√° el pa√≠s hasta el 31 de diciembre de 2018. Por eso pas√≥ las √ļltimas semanas trazando lo que ser√° su gobierno, atento tambi√©n a lograr una base de apoyo en el Congreso, especialmente en la muy enredada C√°mara de Diputados.

Hace días sufrió un duro golpe con la suspensión de su principal aliado, Eduardo Cunha, quien entre un juicio y otro, entre una acusación y otra, presidía la Cámara de Diputados.br dilma fin

Cunha, uno de los s√≠mbolos m√°ximos de corrupci√≥n, sabr√≠a conseguir ‚Äďa cambio, claro, de asegurar puestos y presupuestos en el nuevo gobierno‚Äď el respaldo necesario para posibilitar la implantaci√≥n de una dur√≠sima pol√≠tica neoliberal que ser√° el contrapunto a las pol√≠ticas sociales llevadas a cabo por el PT de Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff en los √ļltimos 13 a√Īos.

De la mano del nuevo mandatario llegan al gobierno los que fueron sucesivamente derrotados en las √ļltimas cuatro elecciones presidenciales: los del PSDB, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que se esmer√≥ al m√°ximo para que el golpe institucional fuera exitoso. Adem√°s, llegan pol√≠ticos de la derecha m√°s dura: el DEM (Partido Dem√≥crata).

Temer pas√≥ el fin de semana armando su gobierno. Los que dieron el respaldo necesario para que el golpe triunfara ‚Äďlos barones tradicionales del Congreso, los medios hegem√≥nicos de comunicaci√≥n, el empresariado, los que controlan el agronegocio, y el sacrosanto mercado financiero‚Äď tuvieron un papel fundamental en la elecci√≥n de los nombres, aprobaron a unos y rechazaron a otros.

Serán 22 ministerios frente a los 32 actuales. El puesto clave: el Ministerio de Hacienda, el más poderoso, será entregado a Henrique Meirelles, el polémico presidente del Banco Central en los gobiernos de Lula da Silva. En ese periodo tuvo las políticas sociales del gobierno como límite a sus ímpetus de neoliberal radical Ahora, con Temer, tendrá manos libres.

No será, como se pretendió anunciar, un gobierno de notables. Primero, porque los mejores en cada especialidad difícilmente participarían en un gobierno ilegítimo. Y segundo, porque Temer sabe que carece de apoyo popular y de poder de decisión: está en manos de sus aliados.

En sus intentos por armar el gabinete cometi√≥ deslices espantosos, como intentar tener a uno de esos autonombrados pastores electr√≥nicos evang√©licos, ardiente defensor del creacionismo y negador furioso de Charles Darwin, como ministro nada menos que de Ciencia y Tecnolog√≠a. Luego quiso destinar el Ministerio de Defensa a un joven diputado de 36 a√Īos, hijo de uno de los s√≠mbolos de la corrupci√≥n en Brasil. Los jefes de las tres armas hicieron llegar a Temer un mensaje corto y seco: jam√°s aceptar√≠an ser comandados por semejante figura.

Al menos cinco políticos que integraron los gobiernos de Lula y Rousseff volverán al gobierno nacido de un golpe. Tendrán a su lado nombres de políticos conocidos no precisamente por la ética y la decencia.

Gobernará a la sombra del senador Aécio Neves, que en 2014, cuatro días después de su derrota, requirió a los tribunales la impugnación de la victoria de Rousseff. Ahora, Neves lo logró, pero en el Congreso.

Gobernar√° enfrentando al PT y otros partidos de izquierda, y algo a√ļn m√°s grave: las investigaciones que corren en el Supremo Tribunal Federal contra algunos de sus actos y muchos de sus aliados.

En la noche de ayer, mientras en el Senado se consumaba el golpe institucional, miles de personas se juntaban en ciudades brasile√Īas para protestar contra el golpe. Tambi√©n hab√≠a, pero en n√ļmero francamente inferior, los que aplaud√≠an la irremediable defenestraci√≥n de la presidenta. En Brasilia, la polic√≠a reprimi√≥ brutalmente una marcha de mujeres que se manifestaban en favor de la primera mujer que lleg√≥ a la presidencia de Brasil. Hubo quien pregunt√≥ si la brutalidad de la polic√≠a ser√≠a una muestra de lo que vendr√° con Temer.

En los √ļltimos d√≠as Dilma Rousseff sac√≥ del palacio presidencial sus objetos y documentos personales. Ayer fue el d√≠a de sacar sus √ļltimos libros y las fotos de su hija y dos nietos que estaban en su despacho personal.

Este jueves volver√° al Palacio do Planalto para una conferencia de prensa. Ser√° su √ļltimo acto como la presidenta que recibi√≥ 54 millones 500 mil votos y cuyo mandato fue suspendido por los senadores.

A partir de ahora se defenderá en un juicio político que transformó el Congreso en un tribunal espurio, un tribunal de excepción.

*Publicado en el Periódico La Jornada

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Represión que empieza

Unos 5000 militantes por la democracia, en su mayor√≠a mujeres, fueron reprimidos por la Polic√≠a Militarizada cuando se concentraron frente al Congreso donde aclamaron a la ‚Äúguerrera‚ÄĚ Dilma y denostaron a los ‚Äúgolpistas‚ÄĚ Michel Temer, Eduardo Cunha y Ren√°n Calheiros, en ese orden de indignaci√≥n. La marcha tuvo su pico en la noche de ayer junto al ‚ÄúMuro de Berl√≠n‚ÄĚ montado en el centro brasiliense, frente al Parlamento, para evitar choques con la movilizaci√≥n pro impeachment, que reuni√≥ poca gente.

Sorprendió la rudeza de la represión policial contra una columna en la que gran parte de las participantes eran activistas que venían de participar en la Cuarta Conferencia Nacional de Políticas para las Mujeres.

Tal vez los machetazos, balas de goma y gases lacrimógenos lanzados casi de forma exhibicionista hayan sido un aviso de los tiempos que avecinan bajo el gobierno entrante.

Los movimientos sociales realizaron el martes en al menos 10 estados la primera de las ‚Äúmarchas de la resistencia‚ÄĚ al gobierno ‚Äúgolpista‚ÄĚ que se repetir√°n peri√≥dicamente hasta el restablecimiento de la normalidad democr√°tica.

Columnistas importantes de la cadena Globo y voceros empresariales propusieron que la nueva administraci√≥n reprima las protestas. La nueva ley de seguridad p√ļblica dota de m√°s atribuciones represivas a la polic√≠a, dado que permite encuadrar como ‚Äúterroristas‚ÄĚ a los movimientos sociales, en l√≠nea con la perspectiva de Alexandre de Moraes,el probable ministro de Justicia de Michel Temer.

Los manifestantes contra el golpe ‚Äúact√ļan como una guerrilla, hay que identificarlos y tratarlos como delincuentes‚ÄĚ, declar√≥ esta semana el probable titular de Justicia.

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1 Coment√°rio

Comentarios

  1. Ruth
    19 mayo 2016 12:15

    Miren lo que ha pasado en el sur de Europa con el viraje neoliberal: Millones de personas han perdido su empleo; millones se ¬ęcayeron¬Ľ de la clase media en ca√≠da libre; a much√≠simos otros los echaron de su vivienda por no poder pagar la hipotecas; quiebra de miles y miles de peque√Īas y medianas empresas, deterioro de los servicios p√ļblicos … Algunas familias que han perdido su hogar se meten ilegalmente en viviendas vac√≠as pertenecientes a los bancos, advirtiendo a sus nuevos vecinos: ¬ęNosotros √©ramos de clase media…¬Ľ. Y eso que aqu√≠, mal que bien, el giro neoliberal encontr√≥ a la gente ¬ępreparada¬Ľ despu√©s de un per√≠odo de bonanza econ√≥mica: muchos de clase media y trabajadora ya ten√≠an casa propia bien equipada, ahorros en el banco; alg√ļn coche, piano o joya que vender o empe√Īar; una segunda residencia en la playa o la monta√Īa que se puede poner a la venta; una buena formaci√≥n profesional. Funciona el seguro de desempleo. La medicina p√ļblica subsiste mal que bien. A las bibliotecas p√ļblicas, hospitales y centros educativos los pill√≥ el giro neoliberal bien surtidos con libros, aparatos m√©dicos de primera divisi√≥n y ordenadores como para aguantar varios a√Īos sin renovaci√≥n pese a los ¬ęrecortes¬Ľ. En el Brasil, el giro neoliberal ser√° mucho peor para el pueblo llano y hasta la clase media baja que en el sur de Europa.