Ago 27 2017
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OpiniónPolítica

El Vaticano, Estado minero

Con ocasi√≥n de la visita del Papa Francisco conviene recordar que Chile y el Vaticano tienen muchas cosas en com√ļn, y entre ellas la de ser o haber sido pa√≠ses mineros. A mi modesto parecer no ser√≠a ocioso agregar que el Vaticano le debe su existencia a Mussolini, un fascista, y el Chile de hoy su Constituci√≥n a Jaime Guzm√°n, digno √©mulo del Duce.

Orígenes vinculados al fascismo

Corr√≠a el a√Īo del Se√Īor de 1870 cuando el general Cadorna invadi√≥ los Estados Pontificales e hizo de Roma la capital del Reino de Italia. Acojonado, el Papa P√≠o IX se refugi√≥ en el Vaticano y se consider√≥ prisionero. Buscando abuenarse, el Parlamento italiano vot√≥ en 1871 la ‚ÄúLey de Garant√≠as‚ÄĚ para proteger las prerrogativas del Papa, y la suma de dos mil millones de liras a t√≠tulo de indemnizaci√≥n, pero P√≠o IX las rechaz√≥ inaugurando as√≠ un conflicto que dur√≥ 60 a√Īos.

A fines de la Primera Guerra Mundial, un agente de su Graciosa Majestad la reina de Inglaterra, un doble cero ‚Äďen sentido propio como figurado‚Äď llamado Benito Mussolini, lleg√≥ al poder en Italia, instaurando una dictadura fascista. Con el triunfo de los bolcheviques en Rusia y las movilizaciones revolucionarias en Alemania, Italia se hab√≠a transformado en un enclave estrat√©gico.Resultado de imagen para mussolini

Los terratenientes, junto a los patrones de la banca y de la industria, financiaron milicias para amenazar, aterrorizar y atacar a sindicalistas obreros y campesinos, a militantes de izquierda y municipios progresistas. Esas milicias privadas se agruparon en torno a la figura de Mussolini quien, como ya se dijo, desde 1917 era un agente del MI5. Así, el fascismo nació en Italia como agente de los patrones y de la derecha dizque liberal.

La Iglesia pensó que era el momento de palmotearse la tripa, lo que se tradujo por la reforma de las leyes eclesiásticas de 1923-1925. No obstante, fue el discurso de Mussolini del 3 de enero de 1925 el que marcó la restauración de las buenas relaciones entre la Santa Sede y el gobierno italiano.

Para hacerla breve, el discurso de Mussolini se resume en las palabras: ‚ÄúEl fascismo, a la vez gobierno y partido, impondr√° su soluci√≥n: la fuerza‚ÄĚ. Una parrafada del discurso de Mussolini vale su peso en oro:

‚ÄúSi el fascismo ha sido una asociaci√≥n de delincuentes, si todas las violencias fueron el resultado de cierta atm√≥sfera hist√≥rica, pol√≠tica y moral, toda la responsabilidad es m√≠a, porque esa atm√≥sfera hist√≥rica, pol√≠tica y moral la cre√© mediante una propaganda que va desde la intervenci√≥n en la guerra hasta el d√≠a de hoy.‚ÄĚ

Lo cierto es que a los gritos de ‚Äú¬°Viva Mussolini, viva el Papa!‚ÄĚ, romanos y vaticanos celebraron los Acuerdos de Latran, firmados el 11 de febrero de 1929 en el Palacio del mismo nombre (antiguo palacio del Imperio Romano que fue, del siglo IV al siglo XIV, la residencia oficial de los Papas) por el presidente del Consejo de Ministros Benito Mussolini y el Cardenal Pietro Gasparri, secretario de Estado del Papa P√≠o XI.

Si bien los mencionados Acuerdos redujeron la soberan√≠a papal a la Cit√© del Vaticano, no es menos cierto que confirmaron la religi√≥n cat√≥lica, apost√≥lica y romana como √ļnica religi√≥n del Estado italiano, conformemente al estatuto del Reino de 1848. Como aceite fenicio, Mussolini puso 4 mil millones de liras a disposici√≥n del Vaticano. Grazie al Duce, tutti amici‚Ķ

El Vaticano, Estado minero

Resultado de imagen para minas del vaticano en Monti della TolfaLo de Estado minero le viene al Vaticano por sus minas de alumbre situadas en Tolfa. I Monti della Tolfa (los montes de la Tolfa) son un macizo monta√Īoso en los Apeninos, al noroeste de Roma, en la Regi√≥n del Lacio. Se trata, ya lo adivinaste, de una regi√≥n rica en recursos mineros, y particularmente de alumbre, un sulfato triple.

Durante siglos el alumbre fue un producto absolutamente necesario para el desarrollo econ√≥mico no solo de Europa, sino del mundo. M√°s all√° de calmar los ardores de los bajos, es uno de los principales ingredientes de que se sirven los tintoreros para dar brillo y vivacidad a los colores en las telas. La Europa medioeval, en la que la producci√≥n y el comercio de lanas y tejidos constitu√≠a buena parte de los intercambios econ√≥micos, import√≥ alumbre de tierras lejanas ‚ÄďSiria, Turqu√≠a, Armenia, Marruecos‚Äď hasta que Tolfa fue puesta en producci√≥n.

El alumbre tambi√©n serv√≠a para preservar los cueros, para endurecer el sebo de las velas, para retardar la putrefacci√≥n de los cad√°veres y, adem√°s, para clarificar el az√ļcar de remolachas y toda suerte de l√≠quidos y licores.

El alumbre se utilizaba de numerosas maneras, como astringente, en un sinn√ļmero de enfermedades. Externamente, se usaba contra las excrecencias fungosas, las √ļlceras, los dolores de las enc√≠as, y para curar los saba√Īones. Aun cuando esos usos se han abandonado, aun se utiliza como adyuvante en vacunas y como coagulante en el sangrado de √≥rganos internos.

En qu√≠mica el alumbre es vital en la parte h√ļmeda del proceso de fabricaci√≥n del papel, por su efecto floculante; en el encolado en masa del papel, para precipitar la colofonia sobre las fibras celul√≥sicas.

Por si fuese poco, uno de los usos más frecuentes del alumbre de potasio es su función cosmética como desodorante y anti-transpirante natural. Al humedecerse y aplicarse sobre la piel, deja una capa de minerales con efecto bactericida, por lo que elimina el olor de las axilas, así como el exceso de sudoración. Puede aplicarse en los pies como desodorante y después del afeitado y la depilación por rasuración.

Todo esto, desde tiempos inmemoriales. Giovanni di Castro descubri√≥ el alumbre de Tolfa en el a√Īo 1460. Ese territorio formaba parte de los Estados Pontificales y de ah√≠ en adelante Tolfa fue fuente de ingentes recursos para el Papa y la Curia, casi tan productivo como la venta de indulgencias. Conocido como Alumbre de Roma (aunque se ve que el clero no lo consum√≠a), hizo la fortuna del Papa P√≠o II y unos cuantos m√°s, am√©n ‚Äďsi oso escribir‚Äď de servir para financiar numerosas guerras y batallas, como la de Lepanto en la que Cervantes perdi√≥ el uso de la mano izquierda.Resultado de imagen para minas del vaticano en Monti della Tolfa

Si te cuento todo este ídem es porque el Vaticano dio, durante siglos, lecciones maestras de buena gestión del recurso. El fallido Estado de Chile haría bien inspirándose en ellas para administrar el cobre, el litio, las riquezas pelágicas e incluso el agua. La venida de Francisco pudiese servir, Dios mediante, para interrogarlo con relación a la pasta gansa que el Vaticano retiró del alumbre. No estaría de más que describiese el uso inteligente que la Santa Sede hizo de esa masa financiera para incrementar su riqueza y extender su influencia.

El Vaticano, precursor hasta en esto, entregaba la explotaci√≥n del alumbre a poderosos concesionarios que, no por poderosos dejaban de pagar una cuantiosa renta o derecho de explotaci√≥n. En el a√Īo 1466 los Medici de Florencia ofrecieron dos florines por c√°ntaro (unos 50 kilogramos) de alumbre extra√≠do. Per√≤, come diciamo noi italiani, non era finita l√¨: la C√°mara Apost√≥lica estipul√≥ en la concesi√≥n a los Medici que el Papa Pablo II recibir√≠a ‚Äďen cualquier caso‚Äď los dos florines por c√°ntaro, y en caso que el precio del alumbre subiese por encima de los tres florines, un tercio suplementario.

Los presidentes chilenos que sucedieron a la dictadura, comenzando por el cristian√≠simo Patricio Aylwin, contrariando las ense√Īanzas vaticanas entregaron el cobre y el resto a cambio de nada. Ricardo Lagos se las ingeni√≥ incluso para reducir los escasos impuestos que quedaban en Chile. Tambi√©n es cierto que Lagos es ‚Äúagn√≥stico‚ÄĚ.

Sin ser creyente, ni afeccionar las prácticas vaticanas, en materia de minería me inclino ante la sabiduría de los representantes de Dios en la Tierra. Kyrie eleison. Amén.

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