Dic 6 2004
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Opinión

El viejo de la tribu no se ha rendido

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

– La publicaci√≥n de ¬ŅPor qu√© estamos en guerra? se ha visto desbordada por los acontecimientos. ¬ŅQu√© piensa de la situaci√≥n en Iraq?

La guerra es un estado mental, que precede a las hostilidades y contin√ļa despu√©s de que √©stas han cesado. Fuimos a la guerra porque nuestros problemas no ten√≠an soluci√≥n. Bush es un l√≠der incapaz de resolver ning√ļn problema inmediato con rapidez. Cualquier excusa, por nimia que fuera, le val√≠a. Pero los problemas de Estados Unidos no han terminado con el conflicto. Dudo mucho que se pueda imponer una democracia decente en Iraq.

РUna de las consecuencias de la victoria militar ha sido la intensificación del patriotismo.

El patriotismo es una droga. La administración necesitaba desesperadamente esta guerra, de modo que lo que hicieron fue apretar el botón del patriotismo. Imagínese a alguien con un ego desmesurado pero que no consigue tener éxito. Le queda el consuelo de las drogas. Estados Unidos es una especie de atleta que pesa 150 kilos y mide más de dos metros, y que está en perfecta forma física, pero que cada pocos minutos necesita olfatearse las axilas para comprobar que no despiden mal olor.

– Seg√ļn usted, una gran democracia necesita grandes escritores. ¬ŅD√≥nde est√°n las voces de los intelectuales disidentes?

Las hay, piense en Susan Sontag o Gore Vidal, por ejemplo, pero hace tiempo que las humanidades y los intelectuales han sido relegados. S√≥lo importan los factores econ√≥micos. La opini√≥n de los intelectuales disidentes no llega al gran p√ļblico. Por supuesto que puedo decir lo que me d√© la gana, pero eso no quiere decir que los medios de comunicaci√≥n de masas se vayan a hacer eco de mis palabras. Nadie me invita a comparecer en las grandes cadenas de televisi√≥n; a lo m√°s que puedo aspirar es a aparecer en un programa minoritario, en cable.

– ¬ŅQu√© ha cambiado en la sociedad estadounidense entre la era de Vietnam y la reciente guerra con Irak?

R. Durante la guerra de Vietnam hubo que esperar dos o tres a√Īos hasta que se produjo la Marcha sobre el Pent√°gono, que reuni√≥ a 50.000 personas. Aquello tuvo un gran impacto sobre la pol√≠tica de Johnson, hasta el punto de que un a√Īo despu√©s decidi√≥ parar la guerra, y no se present√≥ a la reelecci√≥n: sab√≠a que hab√≠a perdido el apoyo del pueblo. Ahora, debido a Internet, la gente reaccion√≥ muy pronto. Hubo cientos de miles de manifestantes, pero la guerra era imparable.

¬ŅPor qu√©? Sencillamente porque hay menos democracia que hace 30 a√Īos. En Estados Unidos la democracia est√° siendo sometida a un proceso de acoso y derribo. Estamos viviendo una situaci√≥n de prefascismo. Todav√≠a no somos un pa√≠s fascista, pero podr√≠a ocurrir pronto. La administraci√≥n controla los medios de comunicaci√≥n. La radio est√° casi completamente a su merced; la televisi√≥n es especialmente vulnerable, porque sus operaciones resultan muy costosas. Si el Gobierno frunce el ce√Īo, los medios de comunicaci√≥n se ponen nerviosos. Se les puede penalizar de manera muy sutil, si no colaboran.

– ¬ŅHay conciencia en su pa√≠s de la ola de antiamericanismo que recorre el mundo?

R. En estos momentos, al gobierno le resulta de lo m√°s beneficioso. Cuando Francia hizo p√ļblica su postura de oposici√≥n a la guerra, en la cafeter√≠a del congreso se cambi√≥ el nombre de las patatas fritas (french fries) por el de freedom fries (patatas de la libertad). Pat√©tico. Es la peor cara de Estados Unidos. Es indignante saberse gobernado por idiotas de ese calibre.

– ¬ŅHasta qu√© punto la guerra contra Iraq fue una venganza por los atentados del 11 de septiembre de 2001?

La mitad de los norteamericanos no pueden soportar a la otra mitad. Estados Unidos es un país profundamente dividido y la escisión se ha ahondado después del 11 de septiembre. Aunque el nexo entre lo ocurrido entonces y la situación en Iraq fuera inexistente, para Bush era crucial hacer creer a la mitad del país que está con él que la guerra era un acto de venganza por los ataques del 11 de septiembre.
La √ļltima d√©cada, una de las m√°s corruptas de la historia del pa√≠s, ha visto c√≥mo se derrumbaban los pilares sobre los que se sustenta la sociedad estadounidense. La corrupci√≥n de las grandes corporaciones financieras afectaba no a la base, sino a la c√ļpula. La degradaci√≥n moral no pod√≠a ser mayor. Luego surgieron esc√°ndalos que manchaban el nombre de una serie de instituciones, desde el FBI hasta la Iglesia cat√≥lica. A√Ī√°danse la ca√≠da en picado de la bolsa, y la p√©rdida de empleo.
Bush necesitaba una guerra para hacer frente a la crisis de fe del pueblo estadounidense.

– ¬ŅEs cierta, como dice en su libro, la siguiente afirmaci√≥n de Bush?: ¬ęYo ten√≠a un problema de alcoholismo. Deber√≠a estar en un bar de Tejas, no en el Despacho Oval. El √ļnico motivo por el que no es as√≠ es que encontr√© la fe. Encontr√© a Dios. Estoy aqu√≠ gracias al poder de la oraci√≥n¬Ľ.

La cita es del The New York Review of Books, que es una publicación muy seria, que comprueba con rigor sus fuentes, y nadie la ha desmentido. Lo preocupante de una afirmación así no es que Bush fuera alcohólico o no, cosa que me trae por completo sin cuidado, sino que invoque motivos religiosos para validar sus intereses políticos.

Yo soy maniqueo: creo en la existencia del bien y del mal, tengo razones para pensar que tanto Dios como el diablo existen. No creo que haya un Dios Todopoderoso, porque entonces no habría excusa para él o para ella; pero sí creo en la existencia de un dios menor, que hace lo que puede, como cualquiera de nosotros. Ahora bien, la religión es un asunto muy privado. Una cosa es la oración y otra que el líder de un país propague a los cuatro vientos que tiene una relación de privilegio con Dios. Kierkegaard decía que las raíces de nuestras motivaciones éticas son incognoscibles. Cuando se reza, no se sabe quién puede estar escuchando, literalmente uno puede estar haciéndole un servicio al diablo.

– ¬ŅC√≥mo se explica la falta de disidencia entre la clase pol√≠tica liberal?

R. Para Bush, la paz habr√≠a sido un desastre. Es el tipo de l√≠der que queda bien asomado a la puerta de un helic√≥ptero. Supongamos que a los inspectores de la ONU se les hubiera permitido terminar su trabajo y hubieran demostrado que Iraq estaba limpio, ¬Ņqu√© iba a hacer Bush con las tropas que hab√≠a desplegado? Pol√≠ticamente, no se pod√≠a permitir el lujo de que no hubiera guerra. Los pol√≠ticos de la oposici√≥n sab√≠an que si se hubieran enfrentado a Bush, los hubiera excluido de lo que viniera despu√©s, y pasaron directamente a la siguiente fase. Y por supuesto estaban los intereses de quienes pensaban que un cambio de r√©gimen redundar√≠a en beneficio de Israel.

– Desde su primer libro, Los desnudos y los muertos, viene advirtiendo de los peligros que acechan a la democracia, ¬Ņcree que el riesgo se ha acentuado?

R. La diferencia fundamental es que antes la amenaza venía de arriba, y ahora es la televisión la que está devorando el país. Estados Unidos es un lugar más zafio, más barato, más burdo, más feo en tono, y creo que se está dando una aceptación más natural del fascismo por parte de una gran parte de la población. Mucha gente se está cansando de la democracia y esto es algo que no recuerdo que se diera antes.

– ¬ŅQu√© es un conservador de izquierdas?

R. Un ox√≠moron, pero que apunta a un ideal potencialmente valioso. Cuando me present√© como candidato a la alcald√≠a de Nueva York en 1969, lo hice enarbolando esa f√≥rmula. He aqu√≠ el callej√≥n sin salida: ni la derecha ni la izquierda tienen la raz√≥n y el centro es un desastre. El centro son las corporaciones, y el corporativismo est√° cambiando el estilo del mundo, someti√©ndonos a todos a un molde √ļnico. Es la cultura del mal, las superautopistas y el pl√°stico. Edificios de 50 plantas que parecen cajas de Kleenex con balcones. Ni Bagdad se libr√≥ de eso, y no se le puede echar la culpa de todo a Sadam. Las im√°genes de la televisi√≥n nos mostraban a una ciudad espantosa, que se pod√≠a confundir con cualquier otra ciudad del mundo.
El capitalismo global de las corporaciones est√° acabando con la autenticidad de la existencia humana.

– ¬ŅC√≥mo influy√≥ en usted la lectura de El capital?

R. De todos los libros que he leído en mi vida es, con diferencia, el más importante. No por su ideología, que no comparto, ni por su concepción de la economía, que no estoy en condiciones de juzgar. Lo que me influyó de Marx fue el estilo de su pensamiento, un rigor y una severidad completamente despojados de sentimentalismo. Hay algo casi teleológico en Marx: te obliga a rastrear el pensamiento hasta sus bases más hondas, y eso es algo que se te mete en el sistema nervioso. Si se estudia a Marx con atención se aprende a pensar con mayor claridad y creatividad.

– ¬ŅQu√© es lo que m√°s le repugna del terrorismo?

R. Todo cuanto tiene que ver con el terrorismo es detestable; viola los principios más elementales de la dignidad humana. Es absurdo, carece de lógica, es una de las armas del diablo. Le priva al ser humano de algo esencial, como es la creencia de que la vida tiene un cierto propósito. El hombre tiene derecho a una muerte digna y con sentido. El terrorismo priva a sus víctimas de eso.

– Con motivo de su 80¬ļ cumplea√Īos ha publicado Los arcanos de la escritura, un singular recorrido por su extens√≠sima trayectoria literaria. ¬ŅDir√≠a que es una especie de autobiograf√≠a?

Se podr√≠a ver as√≠, aunque yo m√°s bien dir√≠a que es un manual avanzado para entender los misterios que entra√Īa el oficio de escribir.

– En el libro cita un aforismo de Bertrand Russell que en estos momentos parece tener especial relevancia.

¬ęEl problema que aqueja al mundo es que los necios y los fan√°ticos siempre est√°n seguros de s√≠ mismos, mientras que los sabios siempre est√°n llenos de dudas¬Ľ. Hasta ah√≠ Russell. En presencia de un necio sin fisuras estamos perdidos. Eso se aplica perfectamente a George Bush.
Bush es el presidente m√°s est√ļpido que hemos tenido, que yo recuerde. Ahora bien, se sirve de la estupidez como estrategia. Sabe que es un arma poderos√≠sima en estos momentos. Un l√≠der est√ļpido llegar√° mucho m√°s lejos que uno sabio.
Cuando lo veo aparecer en televisión, me rechinan los dientes porque sé de antemano qué va a decir, palabra por palabra. Y eso es exactamente lo que quiere la mitad del pueblo estadounidense. No recuerdo una sola ocasión en la que haya dicho algo que tenga un mínimo de poesía. Cuando el líder de una nación está radicalmente exento de poesía, su país no puede ser más desdichado.

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Publicado en El País de Madrid el 26 de abril de 2003.
Esta versión, parcial, se tomó de: http://spanishpop.net/article.php?story=20030428134312807

Norman Mailer
(Long Branch, estado de Nueva Jersey, EEUU, 1923).

Creció en Brooklyn, estudió en la Universidad de Harvardm sirvió en la Armada estadounidense durante la II Guerra Mundial hasya 1946.
Los desnudos y los muertos, su primer libro, se publicó en 1948 y posteriormnete adaptado al cine.
Como periodista, en 1955 fue uno de los fundadores del semanario Village Voice. Entre 1953 a 1969 fue miembro del consejo editorial de la revista Dissent.

En 1969 obtuvo el Pulitzer por Los ejércitos de la noche, reportaje sobre las protestas contra la guerra de Vietnam. Por este mismo trabajo le fue otorgado, también en 1969, el Premio Nacional de las Artes y las Letras (el National Book Award). En 1980, con La canción del verdugo obtiene un segundo Pulitzer. Antes, en 1973, le fue concedido el XIV Premio Anual por su servicio sobresaliente a las artes, McDowell Colony.
En 1984 ingres√≥ en la Academia Americana de Artes y Letras. Ese mismo a√Īo y hasta 1986 fue presidente del PEN Club estadounidense.

Escritor prol√≠fico; ha publicado, entre otros, Los papeles presidenciales (1963), Un sue√Īo americano (1964), Can√≠bales y cristianos (1966), ¬ŅPor qu√© estamos en Vietanm? (1967), El prisionero del sexo (1971), Marilyn (1973), De las mujeres y su elegancia (1980), Los hombres duros no bailan (1983). En 1991 apareci√≥ El fantasma de Harlot, que es su novena. En ella intenta explicar la historia de la CIA de los √ļltimos cuarenta a√Īos. En 1996, se edita Retrato de Picasso como un hombre joven y Oswald’s Tale: An American Mystery. En 1998 El evangelio seg√ļn el hijo y una colecci√≥n resumida de sus ensayos.
Informaci√≥n tomada en: www.mvprensa.com.ar/AREAS/12ENTREVISTAS/0006normanmailer.htm< Al cumplir 80 a√Īos entreg√≥ otros dos libros: ¬ŅPor qu√© estamos en guerra? y Los arcanos de la escritura

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