Nov 9 2013
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Opini贸nPol铆tica

Elecciones 2013 en EEUU: el resurgimiento de los movimientos de base

Los canales de noticias de cable no tardaron en informar acerca de la victoria arrolladora que le dio la reelecci贸n al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. Seg煤n las encuestas a boca de urna, Christie obtuvo una mayor铆a de votos del electorado femenino y latino, grupos que tradicionalmente votan a los dem贸cratas. Los opin贸logos est谩n entusiasmados con Christie, ya que lo consideran la gran esperanza del Partido Republicano para ganar las elecciones presidenciales de 2016.

Sin embargo, est谩n perdiendo de vista la creciente corriente alternativa en la pol铆tica estadounidense: los movimientos de base locales y estatales que est谩n logrando cuestionar el sistema.

Si bien el triunfo de Christie era casi un hecho, necesitaba lograr una victoria arrolladora para lanzar su candidatura presidencial de cara a las elecciones de 2016. Aqu铆 es donde entran en juego las elecciones especiales. En junio, el Senador Frank Lautenberg muri贸 a los 89 a帽os de edad. Christie orden贸 que se realizaran elecciones especiales el 16 de octubre, tres semanas antes de las elecciones generales. La decisi贸n les cost贸 a los contribuyentes de Nueva Jersey alrededor de 24 millones de d贸lares de gastos electorales adicionales. Christie podr铆a haber dejado a los electores definir la candidatura al Senado el mismo d铆a que votaban para elegir gobernador y los otros cargos, y as铆 hubiera ahorrado millones de d贸lares de los contribuyentes.

Cory Booker era el candidato favorito para ganar la banca de Lautenberg. Durante a帽os, hab铆a sido el popular alcalde afroestadounidense de la ciudad de Newark y una figura en ascenso en el Partido Dem贸crata a nivel nacional. Como se trataba de un cargo federal, los candidatos al Senado deb铆an aparecer en primer lugar en la papeleta de votaci贸n. El nombre de Booker probablemente hubiera convocado una gran afluencia de simpatizantes dem贸cratas en las elecciones, y su posici贸n a la cabeza de la papeleta de votaci贸n probablemente hubiera hecho que sus electores votaran a los dem贸cratas para el resto de los cargos, lo que hubiese perjudicado a Christie. Sin embargo, al no estar Booker en la f贸rmula electoral, Christie obtuvo una mayor铆a considerable en la votaci贸n. Cuando lo cuestionaron con respecto al costo de la elecci贸n, Christie se jact贸: 鈥淣o s茅 cu谩l es el costo y, sinceramente, no me interesa鈥.

Lo que quiz谩 s铆 les importe al gobernador Christie y a su partido son las importantes victorias que lograron los activistas progresistas en estas elecciones. En su propio estado, los electores apoyaron un aumento del salario m铆nimo (que Christie vet贸), para aumentarlo de 7, 25 d贸lares a 8,25 d贸lares la hora, en funci贸n del aumento anual del costo de vida.

Del otro lado del r铆o, en la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio fue electo alcalde. Se trata del primer alcalde dem贸crata en la ciudad en veinte a帽os. 鈥淟os desaf铆os que tenemos por delante existen desde hace a帽os, y los problemas que nos planteamos resolver no se solucionar谩n de la noche a la ma帽ana鈥, afirm贸 de Blasio en su discurso de victoria que no pronunci贸 en Manhattan, sino en Brooklyn. 鈥淧ero no se confundan, la gente de esta ciudad ha elegido la senda progresista鈥. De Blasio apoy贸 el movimiento Occupy Wall Street, fue arrestado por manifestarse contra el cierre de un hospital y promete aumentar los impuestos de la ciudad a los habitantes m谩s ricos. 鈥淐uando les pedimos a los m谩s ricos de nosotros que paguen un poco m谩s de impuestos es para financiar programas universales de educaci贸n preescolar y extracurricular. No estamos amenazando el 茅xito de nadie, sino que les pedimos a quienes les ha ido muy bien que se aseguren de que todos los ni帽os tengan la misma oportunidad de que les vaya tan bien como a ellos鈥. En su gesti贸n como alcalde, De Blasio contar谩 con el apoyo de una mayor铆a del Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York, en lo que nuestro compa帽ero de 鈥淒emocracy Now!鈥 Juan Gonz谩lez ha denominado 鈥減robablemente el gobierno m谩s progresista de los 煤ltimos 50 a帽os鈥.

M谩s all谩 de Nueva York y Nueva Jersey, los movimientos populares progresistas lograron buenos resultados en las elecciones estatales. En Colorado, los electores aprobaron un plan para establecer impuestos a la venta minorista de marihuana para fines recreativos, que se legaliz贸 en el estado en el mes de noviembre. Los electores de las localidades de Denver, Boulder y Littleton (en Colorado) tambi茅n votaron a favor de que la ciudad fije impuestos a la venta de marihuana, lo que consolidar铆a el paso de penalizar la marihuana a aceptar su uso generalizado. Tres ciudades del estado tambi茅n votaron para prohibir la fracturaci贸n hidr谩ulica, conocida como 鈥榝racking鈥. La fracturaci贸n hidr谩ulica es el proceso de extracci贸n de gas natural mediante perforaci贸n, que muchos afirman que contamina las corrientes de agua subterr谩neas y el aire, e incluso puede provocar terremotos.

Los ciudadanos de Portland, en Maine, fueron los primeros de la Costa Este de Estados Unidos en aprobar la legalizaci贸n de la marihuana con fines recreativos. En el estado de Washington, los electores aprobaron un aumento considerable del salario m铆nimo de la mayor铆a de los trabajadores del aeropuerto Sea-Tac y de la industria hotelera que lo rodea, para fijarlo en 15 d贸lares la hora. Se prev茅 que esta medida presionar谩 a la ciudad de Seattle a realizar un aumento similar.eeuu chris-christie y obama

Estas victorias electorales y otras similares surgen tras a帽os de organizaci贸n de los movimientos de base, que se ha vuelto mucho m谩s importante en vista de la paralizaci贸n del Gobierno federal. Sin embargo, el dinero de las empresas contin煤a dominando nuestro sistema electoral. Tambi茅n en el estado de Washington, un referendo popular para exigir el etiquetado de los alimentos que contienen organismos gen茅ticamente modificados (OGM) no fue aprobado luego de que las empresas del sector de alimentos y agricultura invirtieran 22 millones de d贸lares en campa帽as en contra de la medida.

Los pol铆ticos responden a la presi贸n. 鈥淥bl铆guenme a hacerlo鈥, fue la c茅lebre respuesta del ex Presidente Franklin D. Roosevelt al pedido del sindicalista y activista por los derechos civiles A. Philip Randolph que quer铆a ayuda para los afroestadounidenses y la clase trabajadora. Barack Obama dijo lo mismo a los activistas. Bill de Blasio promete un programa progresista para la ciudad de Nueva York, pero la historia indica que sin presi贸n popular constante, la clase dominante reafirmar谩 su poder.

Las elecciones no deber铆an ser el fin de las campa帽as populares para exigir un cambio. Simplemente significan que una puerta est谩 entreabierta. Depende de los movimientos de base, y no de las personas que son electas, si la puerta se abrir谩 de una patada o se cerrar谩 de un portazo.

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