Jun 11 2016
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Despacito por las piedras

ELECCIONES EN AMÉRICA LATINA: INTERNAS CONSERVADORAS

Esta última semana pasada se protagonizaron, en la región, dos elecciones. Una, presidencial, en Perú y la otra, legislativa, en Méjico. Los resultados electorales prueban que realmente otros vientos soplan en nuestra América. En ambos casos los protagonistas son fuerzas conservadoras. Al punto que podemos decir que se trató de “internas” celebradas entre fuerzas de este tipo. Es tarea de sociólogos y politólogos descifrar las razones por las cuales en la misma medida que se continúa y crece la crisis también lo hacen las fuerzas más conservadoras.

México: elecciones legislativas y de algunas gobernaciones

México, el país latinoamericano que le sigue a Brasil en población y a ese país y al nuestro en extensión territorial, votó para una renovación legislativa y de algunas gobernaciones.

Hay varias cuestiones a destacar. En primer lugar, la concurrencia no alcanzó a la mitad del padrón, solo votó el 48%. Una encuesta realizada un par de días antes de las elecciones reveló que el 22% no sabía que había elecciones y otro 27% no tenía idea en qué fecha se harían.

La disputa se dio entre dos partidos conservadores. El Partido de la Revolución Institucional, (PRI), una fuerza política que fuera expresiva de la Revolución Mejicana y el Partido Acción Nacional (PAN) vinculado al más tradicional poder económico, hoy en la oposición.

También hubo elecciones en 12 gobernaciones (provincias) y en 7 la oposición del PAN arrebató la victoria al oficialismo. En dos de ellas, el PRI desde los tiempos de la Revolución, nunca había sido derrotado,

En materia legislativa triunfó el PRI con el 30% de los sufragios, aunque vio disminuido su caudal de legisladores. Le siguió el PAN con el 22% y más atrás una fuerza social demócrata y otra de izquierda, de novel constitución que se impuso en la Capital.

En síntesis los partidos del poder se disputan la administración del Estado. Uno de ellos, el PRI, fue durante años una fuerza popular. Corrupción y burocratización lo han ido transformando hasta constituirlo en lo que es actualmente: un partido más, de características conservadoras. Ahora compite, con similares banderas y propuestas con un viejo partido empresarial, el PAN.

La histórica Revolución Mexicana, que conmoviera a la región y al mundo, es hoy –un siglo después- una oxidada pieza de museo.

 

Perú: otra “interna” de fuerzas conservadoras

Después de tensas jornadas el Pedro Pablo Kuczynsky ha triunfado en una dura y disputada contienda electoral, que seguramente motivará una secuela de reclamos en los próximos días. Sólo un pequeño puñado de votos lo separan de Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, una figura muy polémica. Promovió diversas acciones de tipo autoritario que incluyeron un “autogolpe”. No obstante haber desarrollado políticas conservadoras, el populismo desplegado le permitió construir un cierto arraigo en sectores populares. Su hija lo heredó y contará con una amplia mayoría en el próximo parlamento, donde contará con 78 legisladores sobre un total de 130. Además el 60% de los votos que recibió el triunfador -en esta segunda vuelta- no fueron propios sino para “parar al fujimorismo”.

El próximo Presidente, de 77 años, es una figura un tanto extraña. Tiene el aspecto y el hablar de un turista inglés o norteamericano, en medio de una población donde los “cholos” (mestizos, mezcla de indios y blancos) superan largamente la mitad de la población.

Esas influencias vienen de la educación recibida y sus tareas posteriores. Instituciones educativas de los mencionados países anglosajones lo vieron desfilar durante largos años por sus aulas y moldearon su lengua, costumbres y forma de vestir y pensar. Seguramente se debe sentir más en “su casa” caminando por las calles de Londres o Nueva York que por las callejuelas limeñas. Sus trabajos posteriores, donde alternó sus funciones en el Banco Mundial con diversas asesorías a empresas trasnacionales y su paso por ministerios de su país de nacimiento, fortalecen las descriptas características del Presidente electo. Ahora deberá gobernar un país habitado por amplias mayorías plebeyas.

No quedan dudas que los próximos años de la política peruana nos mostrarán una vuelta más de rosca en beneficio de quienes detentan el poder económico.

Juan Guahán

 

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