May 11 2011
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Política

Elecciones peruanas: el pasado nos persigue

Oscar Ugarteche*
El montesinismo, esa característica del régimen de Fujimori donde los poderes oscuros y ocultos actuaban para destruir a los opositores, ha regresado con fuerza en la campaña electoral donde Fujimori y Humala son contrincantes.

Montesinos, el López Rega peruano, la eminencia gris del poder de Fujimori, es un coronel del ejército peruano que pasó años en prisión por traición a la patria en los años 70. En ese entonces trabajaba para la CIA al mismo tiempo que era del grupo del Canciller; y el Perú había comprado armamento soviético, cambiándole el alineamiento a las fuerzas armadas peruanas que habían sido pro norteamericanas desde la segunda guerra mundial.

De pronto aparecen entrevistas falsas a Humala desde Santiago de Chile. En dicha ciudad viven los prófugos de justicia peruana, muchos relacionados a medios de comunicación. Apareen en las redes mensajes sobre el entorno montesinista de Humala citando la renuncia de un periodista de un medio no alineado al fujimontesinismo. La campaña sucia de desinformación está activa como en los mejores tiempos del poder del sátrapa. Con los medios de comunicación alineados en la campaña esto recibe amplificación y confunde al electorado. Esta es la muestra del botón de lo que le espera al Perú. El resto del botón será la revancha sobre todos aquellos que metieron a la cárcel a Fujimori, Montesinos y sus secuaces.

El beneficio político de la campaña actual es para Fujimori y Montesinos, pero el gran beneficio es económico para aquellos que ya se habían beneficiado del primer gobierno: los sectores vinculados a las finanzas y a la minería. En forma abierta, una miembra del directorio del Grupo El Comercio que fue candidata del fujimorismo en la campaña del año 2000, es la asesora de prensa de Fujimori habiendo puesto a sus órdenes todos los medios del grupo. Comenzó hace pocos días echando a las directoras y productoras de noticieros de sus canales de televisión porque estaban presentando a Humala en una luz positiva. Esta situación está en abierta contradicción con el papel que dicho grupo jugó en la caída de Fujimori en el 2000 cubriendo los eventos y dándoles espacio a sus adversarios.

Los presidentes del directorio de casi todos los canales de televisión peruanos pasaron por la salita de Chorrillos donde Montesinos repartía efectivo para comprar la conciencia del propio presidente del directorio y con eso de sus medios de comunicación disponibles. Así desde Schütz Landázuri de Panamericana, prófugo de la justicia en Suiza; Crousillat, de América Televisión, encarcelado, hasta otros de menor peso como Calmell del Solar de un canal de cable, pasaron por allí. No pasó el Presidente de Canal 2 porque el montesinismo le quitó su canal al inicio de las marchas en 1997 y éste se asiló en Costa Rica. Ahora, en que el montesinismo quiere mostrar que no perdió el poder y además quiere salir de la cárcel para seguir gobernando, todos los medios se han alineado contra Humala cerrándole el paso a su propaganda electoral.

Esta es una repetición de las elecciones fraguadas del año 2000, que merecieron un llamado de atención de la entonces secretaria de Estado Albright porque no se estaban guardando las formas democráticas. Igual no se guardaron e igual salió electo de forma poco legal y antidemocrática por tercera vez Fujimori. La consecuencia fue su caída estrepitosa semanas después de haber juramentado.

La memoria de la caída de Fujimori parece haberla perdido la candidata Fujimori y peor aún, el entonces prófugo de la justicia y luego recuperado presidente García, quien dijo hace un par de años, que no podía hacer que un candidato saliera electo, pero si prevenir que saliera uno que no le gustaba. Con una ayudita del montesinismo todo es posible. La referencia fue a su intervención para que no saliera Mario Vargas Llosa en las elecciones de 1990.

Da la impresión que todos olvidan que un gobierno que no tiene mayoría, no goza de legitimidad; y que un gobierno sin legitimidad no puede gobernar. No basta ganar las elecciones para mantenerte en el poder. Hay que mirar los procesos políticos en Ecuador que desembocaron en el gobierno de la Revolución Ciudadana para terminar de entender esto, o los de Bolivia que desembocaron en Evo Morales. Eso lo demostró la forma cómo cayó Fujimori en el año 2000 con masas en la calle, y por supuesto, la revolución del jazmín en el norte de África.

El Perú del año 2011 viene de 10 años de crecimiento económico, no tiene problemas de inflación y sus problemas eje son la creación de empleo y la distribución del ingreso. No tiene por delante ni el control del terrorismo ni la inflación. Tiene sentido que un miembro de un grupo económico poderoso juegue sus cartas al montesinismo apoyando a Fujimori porque hay dinero en juego. Que el grupo sea mediático solo hace ver lo que son hoy los medios de comunicación masivos que reflejan más los intereses de sus dueños antes que la mediación entre la opinión pública y el poder.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) debería estar interesada en el resultado electoral porque la asesora se está llevando de narices los principios de la SIP. De ganar Fujimori, la libertad de prensa en el Perú volverá a estar coartada como estuvo toda la década del 90 pero esta vez será con la ayuda de la gran prensa, para vergüenza de ellos.

Hay dos escenarios abiertos, al menos en mente, en estas elecciones. Uno es el escenario de la integración sudamericana representado por Humala y el otro es el escenario de integración con Estados Unidos representado por Fujimori. García, para adelantarle la tarea a Fujimori ya firmó el arco del Pacífico. La mesa está puesta para esta segunda opción. Eso impediría la consolidación de UNASUR como opción económica y bloquearía la posibilidad de una unión indoamericana, como gustaba decir Haya de la Torre, fundador del partido de, y demolido por, García.

Lo que le queda a García por hacer -para que no se diga que Keiko Fujimori es mentirosa (ha dicho que no va a soltar a su padre)- es liberar a Fujimori de la cárcel a la mañana siguiente del resultado electoral que sea. Podría hacer la gauchada de soltar a Montesinos de una vez o dejarlo para más tarde pero antes de 28 de julio. Los que fueron conocidos como “el dúo dinámico” o “los Mellizos”, que aparecían en las entrevistas con la misma corbata, que compartieron éxitos y penurias en el 2000, y suites contiguas en los altos del complejo militar de Chorrillos, que salieron corriendo en el 2000, no se dejarán separar ahora que están haciendo uso de su poder.

El juego de García de regresar al gobierno en el 2016 es peligroso. Ha dinamitado a su partido político y lo ha dejado en escombros y soltando a Fujimori (y ¿Montesinos?) ahora va a dinamitar la justicia peruana y dejarla también en escombros. Fue un muy largo trabajo de justicia lo que llevó a estos dos hombres a la cárcel y lo que convirtió al Perú en un ejemplo internacional de castigo a un ex gobernante y su secuaz por abusar del poder. ¿Eso bastará para regresar al gobierno?

Quien ya dinamitó a la prensa peruana, sin embargo, es la asesora de prensa de Fujimori, quien ha puesto en evidencia que lo que es bueno para sus intereses, lo es a toda costa. Es impensable una asesora de prensa que da luz verde un plan para cerrarle el acceso a todos los medios de comunicación masiva a su adversario político. Los días del autoritarismo no han muerto, nos recuerdan estos hechos nefastos en la prensa peruana. Mi solidaridad con las periodistas despedidas.

*Economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA)
 

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