Jul 28 2021
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Política

En Argentina, la pandemia después de la pandemia

Según las cifras oficiales los números de esta pandemia en Argentina siguen siendo malos, aunque un poco menos malos que antes. Esto desde el punto de vista cuantitativo, algo distinta es la situación desde lo cualitativo. Allí las cosas, dentro de la gravedad de la situación, parecen estar bastante mejor.

Hay tres cuestiones que le dan pie a esta consideración esperanzadora. Una, la proporción de fallecimientos respecto a los contagiados sigue descendiendo, señal que las vacunas producen los efectos positivos esperados. Dos, las vacunas –por fin- están apareciendo, aunque siguen algunos escándalos como acontece con la segunda dosis de la Sputnik V y tres, si bien faltan algunos fríos, la cercanía de la primavera es otra luz al final del túnel del invierno.Argentina extiende confinamiento hasta el 11 de octubre | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW | 18.09.2020

Es por eso que podemos pensar que, si no hay alguna nueva y maléfica cepa o muy negativos cambios en las conductas de la población, estamos transitando un lento agotamiento de los aspectos más duros de la pandemia y vamos entrando en una circulación del virus que es probable que continúe entre nosotros por largos años.

No quedan dudas que el factor determinante, para que mejoren las perspectivas, está dado por una presencia mayor de las vacunas. Son ellas las que explican que esté descendiendo la tasa de muertes respecto a la cantidad de infectados.

Está comprobado que la aplicación de las dos dosis de las vacunas que están en uso, no siempre evita el contagio pero sí proporciona un alto margen de garantía que el tránsito de la Covid –salvo unas muy pocas excepciones- no pone en riesgo la vida, ni demanda prolongadas internaciones de la personas afectadas, dándole un poco de “aire” al sistema de salud.

Injusticias

Esta enorme gravitación de las vacunas, sobre la salud de las personas y la salud pública en general, pone sobre la superficie la Argentina prohíbe la circulación nocturna ante el aumento acelerado de casos de Covid-19profundidad de las injusticias que su fabricación, control y distribución acarrea. En un mundo marcado por la desigualdad, la pandemia y las vacunas están profundizando aún más esa fragmentación.

Diversos instrumentos han creado las condiciones para la exacerbación de esas diferencias. Un aspecto sustancial lo constituyen los laboratorios, generalmente vinculados a algún Estado. Los laboratorios mediante el control de las patentes tienen el manejo sobre las vacunas, como lo hacen respecto al conjunto de fármacos. A ese efecto se le debe agregar el tema de los costos, lo que hace difícil su acceso para muchas sociedades.

Por último no es menor la influencia de las cuestiones geopolíticas. En ese sentido el gobierno argentino cometió algunos errores -por ingenuidad, desconocimiento o lo que fuera- que se sigue pagando. En virtud de los mismos se atrasaron planes de vacunación y seguimos pendientes de completar las dosis correspondientes.

Esa falta de rumbo hizo que se hicieran algunos negocios, como el realizado con el empresario Hugo Sigman (porque era amigo del Creadores de Sputnik V dicen que su vacuna es eficaz contra todas las variantes del covid-19 - El Comerciogobierno) asociado de la vacuna británica Oxford Astra Zeneca, oportunamente pagada y que está llegando meses después de lo acordado. Luego fue el acuerdo con Rusia y la Sputnik V, que nos salvó de un desastre, pero que sigue con dificultades para abastecer la segunda dosis.

Ese acuerdo con Vladimir Putin no se puede desvincular de la crisis con las vacunas estadounidenses Pfizer y Moderna. Arregladas esas cuentas, ahora reaparecen las dificultades con la rusa. Parece que estuviéramos en plena guerra fría. ¡Son todas casualidades! pero hay algunas que son mucho más casuales que otras…

Los funcionarios argentinos deberían aprender dos cosas básicas: El mundo tiene sus complejidades y la “soberanía” –que tanto se proclama- es muchos más que una palabra, particularmente en momentos críticos como el actual y no es nada fácil sostenerla en la vida cotidiana.

Entre los científicos va tomando cuerpo la idea de que “la pandemia acabará, pero el virus permanecerá”. Hay dos fundamentos que permiten imaginar el fin de la pandemia. Uno, es el “efecto rebaño”, por la cantidad de gente que se ha contagiado; dos, por el masivo uso de las vacunas, las ya conocidas y las mejores que seguramente irán apareciendo.

Vacuna de coronavirus: 6 interrogantes sobre la aprobación de Reino Unido de la vacuna de Pfizer y BioNTech - BBC News MundoPero nada de ello asegura el fin de la circulación del virus. Lo más probable es que éste sobreviva y por un largo tiempo, de un modo menos gravoso que el actual, seguirá acompañando a la humanidad.

La Covid, parte del futuro

De modo que la convivencia con el virus da toda la impresión que forma parte del futuro. Las vacunas y remedios conocidos no eliminan la infección, simplemente la hacen menos peligrosa. Aún no sabemos si esta perspectiva supondrá una vacunación anual u otra forma de evitar la propagación del virus. Desde este punto de vista es probable que la continuidad del virus produzca daños semejantes a los que hoy causa la gripe que, según la Organización Miundial de la Salud, deja un saldo de alrededor de medio millón de muertes anuales.

Como parte de este proceso hay comportamientos que parecen haber llegado para quedarse. Entre ellos se pueden destacar un uso más generalizado de los barbijos, que muchos países asiáticos ya venían practicando; el trabajo en casa -mediante el uso de la informática- reemplazando al trabajo en sitios alejados.Barbijos porteños: un detenido, tres procesados y la causa a manos de la Justicia de la Ciudad - Tiempo Judicial

Muchas actividades ya están avanzando en este proceso acelerado por las prolongadas cuarentenas; otro efecto son los necesarios cambios en el uso del transporte público, una fuente importante de contagios que aumentan la velocidad de circulación de estos virus.

Todo ello sin contar con las necesarias modificaciones a los actuales y agresivos vínculos que establecemos con la naturaleza y que están en la raíz de muchos de los males que padecemos.

 

*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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