Nov 19 2015
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Econom铆a

En el Chile neoliberal no existe la libre competencia

El esc谩ndalo de la colusi贸n de las principales empresas papeleras es s贸lo un evento m谩s en una larga hebra que se hunde y se entrelaza con numerosas y variadas actividades privadas y p煤blicas, econ贸micas y pol铆ticas. El cartel del papel higi茅nico es un efecto, tal como lo es la corrupci贸n pol铆tica, de una institucionalidad que no s贸lo permite y fomenta estas pr谩cticas, sino que le son inherentes.

De partida, podemos establecer claras relaciones entre colusi贸n y pol铆tica y entre colusi贸n y concentraci贸n econ贸mica. Todas son variables que van por el mismo carril y se retroalimentan. Chile tiene una concentraci贸n creciente en todos sus mercados, desde los productivos a los servicios, as铆 como tambi茅n hay una concentraci贸n de la propiedad y de la riqueza. Este fen贸meno, que la ubica como la naci贸n m谩s desigual de Latinoam茅rica y una de las m谩s dispares del mundo, no s贸lo genera graves distorsiones sociales y en su relaci贸n con los mercados, sino que ha fortalecido una neo-oligarqu铆a con poderes posiblemente no registrados en la historia contempor谩nea. Las elites, presentes en la econom铆a y la pol铆tica, pueden tomar decisiones entre pocos actores y manejar el pa铆s a su antojo. Lo que sucede con el papel tissue ya ha ocurrido con el cartel de los productores de pollos, las farmacias, los buses interurbanos, entre otros. Sucede tambi茅n en las decisiones pol铆ticas, acordadas no pocas veces en los salones de las gerencias y directorios de las grandes empresas.

La hebra que cruza el cartel del papel tissue comparte tambi茅n esos otros sectores, se hunde en los casos Penta, Caval, Soquimich, pasa por Corpesca y penetra en la oscuridad de la concentraci贸n de todos los dem谩s grandes mercados. Si es en el papel, los pollos y las farmacias, podr铆a ser en cualquier otra industria de la producci贸n o los servicios. El modelo neoliberal concentrador y excluyente es el caldo de cultivo para la colusi贸n y otras trampas. Casos como La Polar, 鈥渃ascadas鈥 o las universidades que lucran, son simplemente una variaci贸n del mismo modelo. El poder econ贸mico y pol铆tico absoluto, podemos decir parafraseando a Lord Acton, corrompe absolutamente. Este es el Chile neoliberal.

Esta elite, que tiene gran parte del PIB nacional, es tambi茅n la que financia la pol铆tica. S贸lo considerando la v铆a regular y no las boletas ideol贸gicamente falsas y otros mecanismos ilegales y truchos, puede observarse un pu帽ado de empresas en el financiamiento de la pol铆tica. Los efectos de esta actividad saltan a la vista, tanto desde el proceso legislativo a la conformaci贸n de los hemiciclos.

 

Colusi贸n en el financiamiento pol铆ticoch Maximo Pacheco Matte

Un estudio publicado el primer trimestre de este a帽o por el Centro Democracia y Comunidad titulado 鈥淐oncentraci贸n econ贸mica de los mercados en Chile鈥, de los economistas Sebasti谩n Fa煤ndez, Gerardo Puelles y Rodrigo Bravo, ratifica la concentraci贸n en el financiamiento de la pol铆tica. La informaci贸n presentada por este estudio, que ha sido recogida desde el Servicio de Impuestos Internos (SII), coloca, en 2013, entre los principales benefactores de las actividades pol铆ticas a unas cuantas decenas de sociedades pertenecientes a los grupos Luksic, Angelini, Said, Falabella, Yarur, Security, Cencosud, Cueto, Saieh, Matte, Hurtado Vicu帽a y Claro Chile (del mexicano Carlos Slim), entre pocos m谩s.

De las 40 empresas que conforman el IPSA (Indice de Precio Selectivo de Acciones) de la Bolsa de Santiago, cerca de la mitad est谩n registradas por el SII como donantes. Entre ellas est谩 SQM y sus filiales, la acerera CAP, Parque Arauco, Vi帽a Concha y Toro, Colb煤n, Enersis, LAN y la sociedad de casinos Enjoy. En cuanto a rubros, fuerte presencia en los aportes tiene el pesquero y las compa帽铆as el茅ctricas. Entre 茅stas, aparece CGE, Transelec y las del grupo Matte, y entre las pesqueras, Corpesca, de Angelini; Blumar, Camanchaca, Coloso, Grimar y otras ligadas a las siete familias due帽as del mar chileno.

Esta concentraci贸n en las donaciones, que tiene sin duda efectos en la estructura pol铆tica nacional, est谩 铆ntimamente ligada con el poder econ贸mico. Las empresas donantes forman parte de monopolios naturales que han levantado fuertes barreras de entrada a eventuales competidores. La relaci贸n entre poder econ贸mico y pol铆tica queda totalmente expuesta. Los monopolios, la colusi贸n y los carteles financian la pol铆tica en Chile.

La mirada a este registro expresa con claridad que el control de la econom铆a no pasa por el ritualizado 鈥渓ibre mercado鈥. Esta expresi贸n es una mera excusa en un mercado monop贸lico que goza de la connivencia de los partidos pol铆ticos y de los acuerdos entre cuatro paredes.

 

Los mercados se los reparte la elite

Podemos comenzar esta peque帽a lista con uno de los sectores m谩s coludidos: las farmacias. Seg煤n informaci贸n de 2012, las tres grandes cadenas que pactaron durante la d茅cada pasada los precios de 222 medicamentos se reparten virtualmente todo el mercado farmac茅utico. Entre Farmacias Ahumada (FASA), Salcobrand y Cruz Verde concentran el 99 por ciento de las ventas, las que suman m谩s de mil millones de d贸lares al a帽o. Otro sector de la salud, las Isapres, tiene rasgos parecidos: M谩s Vida, Cruz Blanca, Colmena, Vida Tres y Banm茅dica tienen casi el 80 por ciento del total.

Estructuras similares tambi茅n se registran en otras 谩reas clave para la econom铆a. En la banca tres bancos, el Chile, Santander y BancoEstado, tienen el 57 por ciento de los cr茅ditos, algo que se replica con creces en las AFPs: Capital, Habitat, Modelo, Provida y Planvital tienen el 91 por ciento de este mercado.

ch banco de chileEn el transporte se repite el fen贸meno. El tr谩fico a茅reo nacional est谩 controlado por Sky Airlines, LAN Airlines y LAN Express, con el 98 por ciento del total. Lo mismo la telefon铆a celular, mercado controlado por tres empresas que se reparten el 97 por ciento. Cuando hace pocos meses ingres贸 la brit谩nica Wom con una agresiva campa帽a comercial y de precios, su representante afirm贸 que en Chile hab铆a rango para competir en materia de precios.

Al observar otros sectores y mercados, los rasgos son los mismos y s贸lo var铆a levemente el n煤mero de actores. En la telefon铆a fija hay apenas cinco empresas con el 98 por ciento del total, entre los proveedores de Internet fija tres se reparten m谩s del 90 por ciento y en la Internet inal谩mbrica otros tres comparten cuotas parecidas.

El gigantesco sector de los supermercados, que mueve anualmente m谩s de 16 mil millones de d贸lares, est谩 controlado por Wal-Mart, SMU y Cencosud, las que concentran casi el 70 por ciento. Y entre los productos de alto consumo, podemos encontrar las mismas estructuras. En vinos, s贸lo Concha y Toro abarca el 62 por ciento; en los l谩cteos, Nestl茅, Soprole y Col煤n tienen el 91 por ciento; en carnes, Agrosuper, Sopraval, CIAL y Don Pollo tienen el 72 por ciento; en los pollos, que bien conocemos su estructura de cartel, Superpollo, Arizt铆a y Don Pollo se reparten el 76 por ciento. Suma y sigue. En las bebidas no alcoh贸licas, est谩 la CCU, CocaCola y Andina con el 99 por ciento y en piscos y licores Capel y CCU tienen el 80 por ciento del mercado.

El escenario esbozado, que ciertamente vinculamos con los casos de mecenazgo y, como extensi贸n, financiamiento ilegal de la pol铆tica, es especialmente vulnerable a la conformaci贸n de grupos, carteles y pactos comerciales. Una estructura montada sobre un modelo ideado para el enriquecimiento de los due帽os del capital en mercados controlados, tiene como efecto final una concentraci贸n in茅dita y extrema del poder.

En este contexto, que abarca todos los sectores de la econom铆a, los mensajes lanzados desde la clase pol铆tica son d茅biles y tard铆os. Se sabe que la suavidad en las penas y la eliminaci贸n de la c谩rcel a partir del gobierno de Ricardo Lagos favorece la colusi贸n. Pero este factor, si bien facilita la conformaci贸n de carteles y pactos ilegales, no es el 煤nico ni es concluyente. Sin duda el proceso de concentraci贸n de los mercados en muy pocas y poderosas manos y su vinculaci贸n con la clase pol铆tica tiene el mayor peso. Un elemento estructural que el proyecto de ley que repone las sanciones penales no lograr谩 suprimir. La delincuencia com煤n y la de cuello y corbata no se eliminan s贸lo con el endurecimiento de penas, algo que la experiencia chilena, con c谩rceles atiborradas, confirma.

 

Multas, castigos y m谩s carteles

El proyecto de ley, a punto de ser aprobado, busca aumentar las multas, las que tendr谩n relaci贸n con el beneficio econ贸mico obtenido. Por ejemplo, en el caso pollos la multa aplicada fue de 57 millones de d贸lares, valor m铆nimo contra un beneficio obtenido de m谩s de 1.500 millones de d贸lares de sobreprecio. Junto a ello, avanza la sanci贸n penal, con castigos de hasta diez a帽os y prisi贸n efectiva de por lo menos uno. Seg煤n ha explicado el ministro de Econom铆a, Luis Felipe C茅spedes, el tipo penal se remite s贸lo a acuerdos expl铆citos que involucren competidores entre s铆 y aclar贸 que 煤nicamente se refiere a las hip贸tesis de carteles duros, que son los 煤nicos en los cuales es posible alcanzar una convicci贸n absoluta acerca de la anticompetitividad de la conducta.

Bajo la estridencia del cartel del papel tissue siguen otros casos de colusi贸n de tallas similares. La primera semana de noviembre salt贸 a la luz p煤blica la colusi贸n en Per煤 de las distribuidoras de gas, entre las cuales aparece Lipigas, empresa del grupo Yaconi Santa Cruz junto a otros inversionistas del tama帽o de Andr贸nico Luksic y Leonidas Vial, el millonario agente de Bolsa implicado y multado, junto a Julio Ponce Lerou, por el fraude de las empresas 鈥渃ascadas鈥.

En carriles paralelos corre el caso pollos, a煤n no cerrado del todo. Hacia comienzos de mes, el Sernac present贸 una demanda colectiva contra Agrosuper, Arizt铆a y Don Pollo para que compensen a todos los consumidores que se vieron afectados por las pr谩cticas colusorias. Seg煤n el informe presentado ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), el aumento artificial del precio de los pollos habr铆a sido de un 14 por ciento aproximadamente, costo que finalmente fue asumido por los consumidores.

El director del Sernac, Ernesto Mu帽oz, indic贸: 鈥淟a situaci贸n ocurrida en este mercado es muy grave. Las empresas se coludieron para lucrar, infringiendo la libre competencia de los mercados, afectando los bolsillos de miles de familias chilenas por a帽os, las cuales consumieron este tipo de productos de primera necesidad sin que pudieran acceder al precio m谩s competitivo鈥.

La farmacia popular instalada por el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, ha colocado nuevamente el negocio farmac茅utico en el centro de la agenda. Las diferencias entre los precios de los medicamentos, que alcanzan a rangos de hasta un 1.500 por ciento entre los precios de las cadenas y los que tendr谩 la farmacia popular, revelan la oscuridad y las fuertes distorsiones que mueven el mercado de la salud. Las tres grandes cadenas no alcanzan de salir de una pol茅mica para entrar en otra. Tras los juicios celebrados durante el invierno pasado, de los cuales los ejecutivos salieron nuevamente libres de polvo y paja, no s贸lo Jadue exhibe las escandalosas diferencias de precios (en las cuales los laboratorios tienen tambi茅n una gran responsabilidad) sino que grupos de consumidores juntan nuevas evidencias que podr铆an derivar en nuevos acusaciones de colusi贸n.

Es muy probable que en el futuro inmediato contin煤en apareciendo m谩s casos de fraudes, estafas y colusi贸n. El director de Conadecus, Ernesto Benado, afirm贸 hacia la primera semana del mes que el gigante mundial del supermercadismo Wal-Mart -en Chile opera con la marca L铆der- se prepara para desatar una guerra de precios en este sector. En los pa铆ses en los cuales ha actuado de esta manera, saca a los competidores del mercado y una vez conseguida la posici贸n dominante, sube los precios. Lo que vivimos con las farmacias durante la d茅cada pasada se vaticina en este mercado de miles de millones anuales: la vuelta de tuerca que falta en la concentraci贸n neoliberal de los mercados y de la riqueza.

 

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 841, 20 de noviembre, 2015

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