Jul 5 2013
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Econom铆aSociedad

En Europa, los bancos cuentan 10 veces m谩s que los ciudadanos

Durante la 煤ltima cumbre de los jefes de Estado europeos, celebrada a finales de junio en Bruselas, el tema principal fue el desempleo que afecta hoy en d铆a a 23 por ciento de la juventud, y que en Espa帽a alcanza a 41 por ciento. La Organizaci贸n Internacional del Trabajo hab铆a publicado previamente un dram谩tico estudio que daba cuenta de una generaci贸n perdida. Seg煤n sus proyecciones, la prevalencia de trabajos temporarios sin contribuciones sociales, significar谩 que la generaci贸n actual se jubile con una pensi贸n de 480 euros.

Despu茅s de una larga discusi贸n, los jefes de Estado decidieron asignar 6.000 millones de d贸lares de fondos europeos a la lucha contra el desempleo juvenil. Y despu茅s de una reuni贸n bastante m谩s breve, aprobaron un paquete de ayuda a los bancos europeos cifrado en 60.000 millones de d贸lares, que se suman a subsidios generosos otorgados en el pasado: solo el Banco Central Europeo cedi贸 un bill贸n de d贸lares a los bancos a costo nominal.

Todos los esfuerzos para crear un sistema bancario europeo bajo un regulador 煤nico se congelaron en espera del desenlace de las elecciones alemanas de septiembre.

Como dijo un miembro de la delegaci贸n alemana: 鈥淪abemos lo que tenemos que hacer: calmar a los mercados financieros. Pero no fuimos elegidos por los mercados financieros, sino por los ciudadanos alemanes鈥. Y no se ha realizado ning煤n esfuerzo para explicar a los ciudadanos alemanes por qu茅 es de su inter茅s ser solidarios con los pa铆ses m谩s fr谩giles de Europa.

La democracia, como la entendemos hoy, se basa en l铆deres que siguen el sentimiento popular, a expensas de un sentido del deber que empuje a los electores hacia un mundo de desaf铆os y visiones.

Estamos ante una situaci贸n curiosa, en la que Europa hasta ahora no solo gast贸 centenas de miles de millones de d贸lares en sus bancos, sino que incluso invit贸 al Fondo Monetario Internacional (controlado por Estados Unidos) para que, junto con las instituciones europeas, maneje las crisis del continente.

En un acto de resistencia a Estados Unidos sin precedentes, Europa rechaz贸 una exhortaci贸n de Washington a reducir la austeridad y adoptar pol铆ticas de crecimiento como las que, con 茅xitos comprobados, est谩n aplicando la propia superpotencia y Jap贸n.

El punto com煤n del tr铆o m谩s poderoso del Norte (Estados Unidos, Europa y Jap贸n) ha sido su falta de voluntad para controlar a los bancos y penalizar sus cr铆menes.

Los bancos centrales de todo el mundo se re煤nen en el Banco de Pagos Internacionales, con sede en Basilea. Ahora, su Comit茅 de Supervisi贸n Bancaria lanz贸 una propuesta que aumenta la relaci贸n entre el capital de los bancos miembro y el volumen de operaciones financieras que pueden llevar a cabo.

Uno de los indicadores establece que los bancos deben mantener una reserva de capital de 鈥渁lta calidad鈥, compuesta por acciones y ganancias no distribuidas, equivalente a siete por ciento de su exposici贸n crediticia, que sube a nueve por ciento para las instituciones gigantes.

No es precisamente una proposici贸n revolucionaria, y es criticada como insuficiente por muchos analistas y reguladores.

As铆 lo confirma el hecho de que la Reserva Federal estima que entre 90 y 95 por ciento de los bancos con activos inferiores a 10.000 millones de d贸lares ya respetan esos par谩metros. Pues bien, incluso esta propuesta levant贸 una ola de protestas por parte de muchos bancos, temerosos de las supuestas grandes dificultades que encontrar谩n a la hora de reunir capital.

Bajo el viejo capitalismo, ninguna empresa funcionar铆a sin el capital adecuado a sus necesidades. En cambio, aqu铆 tenemos un sector econ贸mico que quiere jugar sin capital y espera que el Estado lo rescate cuando las cosas salen mal. Recordemos, entonces, algunas de las muchas veces que las cosas han salido mal sin que ning煤n responsable

haya terminado en la c谩rcel.

En abril de 2002, la agencia estatal reguladora estadounidense SEC conden贸 10 bancos a pagar 1.400 millones de d贸lares de multa por actividades fraudulentas.

Pasado un a帽o, la SEC descubri贸 que 13 de 15 entidades financieras investigadas al azar hab铆an cometido fraudes.

En 2010, Goldman Sachs acept贸 una multa de 550 millones de d贸lares para evitar un juicio por fraude.

En julio del a帽o pasado, el Senado estadounidense acus贸 al banco brit谩nico HSBC de facilitar el lavado de dinero il铆cito por parte de traficantes de drogas y otros criminales. La multa fue de 1.900 millones de d贸lares.

Unos meses m谩s tarde, en noviembre del 2012, la SEC mult贸 a la SAC Capital en europa bancos600 millones de d贸lares, y al banco brit谩nico Standard Chartered en 667 millones de d贸lares.

En febrero de este a帽o, el banco Barclays anunci贸 que pagar铆a unos 1.518 millones de d贸lares de penalidades por 鈥渢ransacciones il铆citas鈥, y el mes siguiente Citigroup acept贸 una multa de 730 millones de d贸lares por 鈥渧ender inversiones basura a clientes desprevenidos鈥.

Todos sabemos que la crisis que sufrimos (seg煤n los optimistas terminar谩 en 2020, seg煤n los pesimistas en 2025), se origin贸 en los 10 mayores bancos estadounidenses que decidieron vender bonos t贸xicos certificados por las agencias calificadoras Standard & Poor鈥檚 (S&P) y Moody鈥檚.

Los contribuyentes estadounidenses donaron 750.000 millones de d贸lares para salvar los bancos, y los brit谩nicos hicieron otro tanto a favor HSBC, Royal Bank of Scotland, Barclays y Northern Rock.

Entre 2003 y 2007, mientras se extend铆a el desastre financiero, los cinco grandes estadounidenses (Goldman Sachs, Merrill Lynch, Morgan Stanley, Lehman Brothers y Bear Stearns) pagaban 3.000 millones de d贸lares a sus ejecutivos, quienes en 2008 recibieron 20.000 millones de d贸lares al mismo tiempo que sus bancos sufr铆an p茅rdidas de 42.000 millones de d贸lares.

Todo esto fue certificado por S&P y Moody鈥檚, que controlan 75 por ciento del mercado mundial.

Ahora, se le exige a S&P que pague 500 millones de d贸lares. Pero, 驴qu茅 decir de los millones que perdieron sus puestos de trabajo? 驴Y los millones de j贸venes que no ven futuro alguno en sus vidas?

Es la misma historia de siempre: si robas pan, vas a la c谩rcel, si robas millones, no te pasa nada鈥 y si robas millones en un banco, menos raz贸n aun para preocuparse.

Entretanto, en la cumbre europea la prioridad sigue siendo la distribuci贸n del dinero de los contribuyentes, por mucho que se mantenga la ret贸rica del desempleo juvenil. Al fin y a al cabo, lo que realmente importa a los l铆deres europeos es asegurarse la reelecci贸n鈥

*Fundador y presidente em茅rito de la agencia de noticias IPS (Inter Press Service) y editor de Other News.

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