May 31 2019
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En la calle y con sus milicias, Bolsonaro recupera su espacio de poder en Brasil

En medio de una grave crisis y el fracaso de sus pol铆ticas econ贸micas, el presidente ultraderechista brasile帽o Jair Bolsonaro recuper贸 en la 煤ltima semana su espacio de poder, fortaleciendo su n煤cleo duro frente a la protesta callejera de trabajadores y estudiantes y los embates de otros sectores derechistas, postergando los rumores de destituci贸n y juicio pol铆tico.

Pero las calles de m谩s de 150 municipios en 21 estados brasile帽os y la capital, Brasilia, le dieron una respuesta el jueves 30, cuando fueron ocupadas por multitudinarias movilizaciones de protesta contra el gobierno y en defensa de la educaci贸n. Fue la tercera demostraci贸n callejera en 15 d铆as: una a favor del gobierno y con ataques al Congreso y al Supremo Tribunal Federal, y dos opositoras, con eje en los recortes al presupuesto destinado a la educaci贸n.

En Brasil, pa铆s dividido 鈥搚 desprovisto de la mediaci贸n del centro pol铆tico desde que la socialdemocracia se suicid贸 al ampararse en la derecha- el sector bolsonarista del actual r茅gimen ultraderechista opt贸 por la profundizaci贸n de la escisi贸n, campo de lucha para el que atrae a una izquierda desprovista de estrategia propia.

Desinteresado, al menos por t谩ctica, del consenso que buscan los gobiernos presidencialistas, Bolsonaro profundiza y alimenta el enfrentamiento, incluso en las calles (donde busca legitimaci贸n), preocupado s贸lo por preservar y fortalecer su n煤cleo duro, quiz谩 como preparaci贸n para mayores embates. Para el exministro de Ciencia y Tecnolog铆a Roberto Amaral, la extrema derecha se aparta para la confrontaci贸n pol铆tica en las diversas arenas y advierte a la derecha la imposibilidad de un bolsonarismo sin Bolsonaro.

Esta contingencia, sin embargo, podr谩 transformarse en el ‘tal贸n de Aquiles’ del gobierno que opta por la escisi贸n y el enfrentamiento, piedra angular de su capacidad de movilizaci贸n de militantes llevados al pasionalismo, sin estar en condiciones para articulaciones y retrocesos.

Votantes del presidente salieron a la calle a reclamar por avances en la agenda legislativa.El objetivo principal de los actos pro-Bolsonaro del 26 de mayo no era hacer un contrapunto al crecimiento de la resistencia democr谩tica y la oposici贸n en las calles, aunque lo logr贸 subsidiariamente, sino volver a ocupar el espacio perdido de poder y fortalecer la compactaci贸n pol铆tica e ideol贸gica del sector 聽bolsonarista al interior del bloque de poder de la extrema derecha.

Los actos, para nada espont谩neos sino convocados por el ej茅rcito ciberbolsonarista y profesionalmente organizados, ocurrieron en respuesta a la ruptura de la autoridad pol铆tica y moral de Bolsonaro cuyo desgaste acelerado alimenta los rumores de destituci贸n que surgen desde dentro del propio gobierno y del establishment. 聽Las instrucciones fueron las 聽de defender las reformas impulsadas por el gobierno, atacar a las instituciones y directamente al presidente de la C谩mara de Diputados, Rodrigo Maia.

Pero es sintom谩tico que despu茅s del 26 de mayo, se detuvo la especulaci贸n sobre un eventual聽 juicio pol铆tico y comenzaron a surgir dudas sobre la capacidad del vicepresidente general Hamilton Mourao para superar los callejones sin salida y la profunda crisis.

La convocatoria original incluy贸 el llamado a la clausura del Congreso, la destituci贸n de la Corte Suprema y las solicitudes de intervenci贸n y/o golpe militar, y luego fue ajustada en torno a la defensa de la contrarreforma previsional. Para el analista Jeferson Miola, el 26 de mayo es el d铆a del bautismo de la 鈥渇alange bolsonarista鈥: en varios estados se observaron ataques criminales a autoridades e instituciones, a la prensa y a la libertad de expresi贸n (incluyendo arengas para linchar a periodistas).

El gobierno de Bolsonaro se puede entender como resultado de la confluencia de al menos cuatro facciones. Uno, el clan de Bolsonaro, compuesta por la familia y sus 铆ntimos allegados, el la ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, la pastora Damares Regina Alves, el canciller Ernesto Ara煤jo, y el astr贸logo Olavo de Carvalho y sus seguidores fan谩ticos.Resultado de imagen para falange bolsonarista

A esta facci贸n se le suma la vinculada a la Lava Jato, cuyo exponente es el ministro S茅rgio Moro y el estado policial montado en el ministerio de Justicia; la de los militares miembros del gabinete, cuyo perfil est谩 lejos de ser nacionalista y desarrollista, y la del gran capital/mercado, encarnado en el ministro de Econom铆a Paulo Guedes y en la pol铆tica ultraliberal m谩s salvaje que haya vivido Brasil.

El clima de desconfianza entre diputados y un gobierno, que sigue sin encontrar canales de comunicaci贸n eficaz con la c谩mara baja, algo esencial para sacar adelante sus iniciativas, se mantiene, mientras Bolsonaro resurg铆a como el gran art铆fice de la agenda del r茅gimen, recuperando la iniciativa pol铆tica y la autoridad presidencial.

Es m谩s, como por arte de magia, inmediatamente desaparecieron de los noticieros de televisi贸n y de los diarios los graves esc谩ndalos y cr铆menes involucrando a la familia y sus conexiones con milicias paramilitares y funcionarios fantasmas que cobraban salarios sin trabajar.

El pa铆s en crisis

La frustraci贸n del esperado crecimiento econ贸mico, a causa sobre todo de dislates pol铆ticos, coloca ante un incierto desaf铆o al gobierno. Del 86 por ciento en enero, la aprobaci贸n al gobierno entre inversionistas financieros cay贸 a solo 14 por ciento en mayo, seg煤n sondeo del banco XP Inversiones entre 79 gestores, economistas y consultores de instituciones financieras nacionales y extranjeras. entre el 22 y el 24 de mayo, pero refleja la decepci贸n de un sector vital para la gobernabilidad.

La miseria incrementa la prostituci贸n en Brasil. / Marcelo Sayao | EFELas evaluaciones 鈥渕alo鈥 o 鈥減茅simo鈥 subieron de uno por ciento en enero a 43% en mayo, al igual que la respuesta de 鈥渞egular鈥, y muestra el fracaso en la prometida recuperaci贸n econ贸mica. No hubo crecimiento en el primer trimestre y las proyecciones para todo el a帽o bajaron de 2,5 a cerca de uno por ciento con tendencia a la baja. Pero la p茅rdida de credibilidad fue menos acentuada en la poblaci贸n en general, ya que un tercio de los entrevistados aprueban a煤n a Bolsonaro (era casi el 50% en enero).

Durante la dura recesi贸n de 2015 y 2016, el producto interno bruto (PIB) cay贸 3,5 y 3,3 por ciento, respectivamente, seguido de un t铆mido incremento de solo 1,1 por ciento en el bienio siguiente. La tasa de desempleo alcanz贸 al 12,7 por ciento en el primer trimestre de 2019, seg煤n el Instituto Brasile帽o de Geograf铆a y Estad铆stica.

En un pa铆s de 209 millones de personas, significa que 13,4 millones de personas econ贸micamente activas est谩n desempleadas. Pero no es reflejo fiel de la realidad laboral, donde es m谩s sintom谩tica la 鈥渟ubocupaci贸n鈥澛 y el trabajo informal que afecta a 28,3 millones, una cuarta parte del total de los trabajadores brasile帽os, en la crisis del mercado laboral m谩s prolongada en Brasil y consecuencia de la fuerte recesi贸n.

Pero en la l贸gica de la actual pol铆tica econ贸mica, del ajuste fiscal, dif铆cilmente se abrir谩 camino al crecimiento y la recuperaci贸n de empleos: la contenci贸n del gasto p煤blico para restablecer la confianza de los supuestos inversionistas e impulsar la econom铆a no funciona, como tampoco funcion贸 la reforma para flexibilizar la legislaci贸n laboral, introducida en 2017 como forma 鈥揺xplic贸 entonces el gobierno de facto- de generar empleos.

El bolsonarismo se fortaleci贸 como facci贸n pol铆tica con importante llamamiento social; como una falange autoritaria y con inspiraci贸n fascista elegida para imponer el proyecto m谩s destructivo nunca antes conocido. Bolsonaro es el depositario de un sentimiento preexistente en el subterr谩neo de la sociedad brasile帽a, que fue alentado por el golpe de 2016 a ocupar la superficie de la arena pol铆tica, se帽ala Miola.

Cuando la econom铆a se derrite, la alternativa del bolsonarismo es la radicalizaci贸n ideol贸gica que moviliza sus bases populares 鈥揹onde el fundamentalismo religioso (en especial presbiteriano) juega un papel aglutinante- que si bien no son mayoritarias, se muestran en condiciones de sostener al capit谩n y su proyecto reaccionario y antirrepublicano.

El bolsonarismo unifica intereses heterodoxos de militares y grandes empresarios en torno a la pauta econ贸mica, a pesar del desmontaje del Estado y el avance de la desnacionalizaci贸n de la econom铆a. Pero cada vez son m谩s los sectores afectados por las pol铆ticas econ贸micas, apoyadas por Washington.

La resistencia en las calles a las pol铆ticas del gobierno reaccionario -papel elemental de la oposici贸n progresista鈥 pide a gritos propuestas alternativas, por ejemplo al programa de desmontaje y destrucci贸n del sistema de protecci贸n social, el intento de destrucci贸n de la universidad y de la ense帽anza p煤blica, la subordinaci贸n del desarrollo del pa铆s a los intereses estrat茅gicos de las grandes potencias, las privatizaciones y las desnacionalizaciones.

** Investigadora brasile帽a, analista asociada al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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