Feb 23 2015
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EconomíaOpiniónPolítica

En la confianza está el peligro…

El inenarrable diario parisino Le Monde titula: “Entre Grecia y la Unión Europea, un acuerdo sin confianza”. Al día siguiente de la tregua acordada por Grecia y la UE, Le Monde insiste en que esta última no se fía de Grecia, ni de Tsipras, y aún menos de Varoufakis…

Se trata de la UE presidida por Jean Claude Juncker, que durante más de treinta años se dedicó al blanqueo de capitales, al fraude fiscal y otros delitos financieros en Luxemburgo, su paraíso fiscal de origen. Se estima que en ese período Juncker procesó unos 2,4 billones de euros. Pero Juncker desconfía de Grecia… Se trata del mismo pájaro que hace un par de días declaraba, falsamente contrito: “Hemos pecado contra la dignidad de los pueblos, sobre todo en Grecia”. Si Juncker ha pecado – y vaya si lo ha hecho – ha sido contra los bolsillos de 500 millones de ciudadanos europeos. Lo que no parece quitarle el sueño.

Otra que desconfía de Grecia es Christine Lagarde, Directora-gerente del FMI, ex ministro de Finanzas de Francia, cargo que le permitió, lo más ilegalmente del mundo, hacer a un lado la Justicia francesa, imponer un arbitraje trucho y regalarle 403 millones de euros de dinero público a Bernard Tapie, un rufián de mucho cuidado. La Justicia francesa acaba de anular el arbitraje, y un proceso por estafa en banda organizada sigue su curso. Christine Lagarde se escapó jabonada de ser inculpada, pero su domicilio fue allanado y su nombre figura en los autos del proceso.

Para no ser menos, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), tampoco se fía de Grecia. Es uno de los ejecutivos del banco Goldman Sachs promovido a las altas esferas del poder.
Entre 2002 y 2006 fue vicepresidente, en Europa, de Goldman Sachs, cuarto banco de inversiones del mundo. Dicho así no es cgr europaomo para bajarse los chiteco. Pero Goldman Sachs – banco multado hasta la saciedad por las autoridades financieras de los EEUU en razón de sus recurrentes estafas – fue el banco que manipuló las cifras de la Contabilidad nacional griega para ocultar sus déficits.

Mientras Draghi era vicepresidente de Goldman Sachs international, uno de los máximos responsables en Europa, el banco asesoró a Kostas Karamanlis para ocultar la verdadera magnitud del déficit griego. Esta ocultación del fraude condujo a la crisis financiera que aún no termina. En junio de 2011, Draghi fue interrogado en el Comité Económico del Parlamento Europeo por sus actividades en Goldman Sachs, con relación a la falsificación de las cifras públicas griegas. Luego lo premiaron, poniéndole en la presidencia del Banco Central Europeo.

Lukas Papademus, otro que desconfía de Grecia, fue gobernador del Banco Central griego entre 1994 y 2002, y allí desempeñó una función aún no dilucidada en la operación de maquillaje de las cuentas públicas realizado con ayuda de Goldman Sachs. Luego, en premio, y en plena crisis, le nombraron primer ministro de Grecia. A dedo.

Si hay algo en común entre los curas Gatica arriba mencionados, es el no haber sido elegidos por nadie: son burócratas designados entre bambalinas, a gusto de los poderes financieros que nunca dan la cara.

Son estos ectoplasmas los que le han impuesto a Grecia un remedio de caballo que no ha hecho sino empeorar la catastrófica situación financiera heredada de los gobiernos de derecha y la socialdemocracia, llevando el desempleo a una tasa superior al 26%, manteniendo el país en recesión durante seis o siete años, reduciendo el PIB en cerca del 25%… ¿Quieres más?

De modo que hablando de confianza… ¿Quién tiene más razones de desconfiar del otro? ¿Grecia de la troika, o la troika de Grecia? Ya puestos… ¿Tú negociarías con esos truhanes?

Sin embargo, la prensa europea, que no desconoce nada de todo esto, hace como si la fuente del problema estuviese en Grecia, y más precisamente en el nuevo gobierno griego.

gr syriza ganaAl cual le exigen para hoy lunes la lista de las reformas económicas, impositivas y laborales que debe comprometerse a lanzar. Le dieron el gobierno griego tres o cuatro días para definir reformas que no fueron capaces de imponerle a los gobiernos que se han sucedido desde el año 2007… año del inicio de la crisis.

Sin embargo, la troika confiaba en esos gobiernos, compuestos por el mismo tipo de cantamañanas que componen la Comisión Europea, el FMI y el BCE.
Confianza… confianza…

*Publicado en Politika

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