Oct 13 2014
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Política

Enigma Brasil

No hay ni adivino, ni brujo capaz de predecir el resultado electoral. Para resolver el enigma de Brasil, ser√° una batalla hasta el √ļltimo voto en la segunda vuelta de las elecciones, programada para el 26 de octubre. Los resultados de la primera ronda hablan claro: la actual Presidenta Dilma Rousseff, candidata del Partido de los Trabajadores (PT), el 41,6% (alrededor de 43 millones de votos), el ex-gobernador de Minas Gerais, A√©cio Neves (Partido de la Social Democracia Brasile√Īa) al 33,5% (casi 35 millones) y el outsider Marina Silva en tercer lugar con 21%.

Brasil vuelve al enfrentamiento ‚Äúcl√°sico‚ÄĚ, el que ve oponerse desde 1994 el PT y el PSDB (con victorias del PSDB en 1994 y 1998, y del PT en 2002, 2006 y 2010). El desaf√≠o de Dilma Rousseff es conseguir la cuarta victoria consecutiva de la coalici√≥n de centro-izquierda liderada por el PT, mientras Neves tratar√° de recuperar la presidencia por el PSDB, un partido de centro-derecha, a pesar del nombre.

La derecha vuelve a apostar en Neves  

Ha sido imparable la recuperaci√≥n de A√©cio Neves, que ha resistido la presi√≥n para abandonar la competencia¬† electoral y apoyar a Marina Silva, debido a las encuestas negativas. Por el contrario, en los √ļltimos d√≠as, ha sido capaz de recuperar el consenso que se iba hacia Silva y logr√≥ ganar.

Despu√©s de un per√≠odo de incertidumbre entre Neves e Silva, la derecha ha vuelto a apostar por A√©cio Neves, el heredero pol√≠tico del ex Presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003). Graduado en Econom√≠a en la Pontificia Universidad Cat√≥lica de Minas Gerais, Neves tiene 54 a√Īos y una larga carrera pol√≠tica como diputado por cuatro mandatos, gobernador de Minas Gerais (2003-2010) y senador desde 2010.¬† A√©cio es nieto de Tancredo Neves, que en 1985 fue el primer Presidente elegido en Brasil, despu√©s de 21 a√Īos de dictadura c√≠vico-militar. El abuelo Tancredo muri√≥ antes de que pudiera ocupar el cargo m√°s alto, desaparecido en otro misterioso episodio, nunca aclarado.

En su campa√Īa, el nieto A√©cio Neves ha centrado sus cr√≠ticas en el d√©bil crecimiento econ√≥mico (en el cuarto a√Īo de expansi√≥n moderada), acusando a la Presidenta Rousseff de asustar a los inversores extranjeros y ‚Äúdemonizar‚ÄĚ a la alianza entre el capital p√ļblico y privado. En las pr√≥ximas semanas, Neves tendr√° que convencer a los votantes que √©l podr√° reactivar la econom√≠a estancada. Prometi√≥ un gobierno descentralizado, menos burocracia, la ‚Äúreforma‚ÄĚ de los servicios p√ļblicos en salud, educaci√≥n, seguridad y movilidad urbana. En pol√≠tica exterior, es tibio con la integraci√≥n continental, y est√° a favor de un acercamiento con los Estados Unidos y la ‚ÄúAlianza del Pac√≠fico ‚Äú. Apoya la necesidad de una ‚Äúrevisi√≥n‚ÄĚ de las relaciones comerciales de Brasil (China, Mercosur, Brics, etc.), para firmar un acuerdo con los Estados Unidos, mercado significativo para la econom√≠a brasile√Īa.

El camino cuesta arriba de Dilma

Hasta ahora, después de la victoria de Lula en 2002, la derecha no ha podido ganar. El carisma de Lula, y los buenos resultados económicos han ayudado a sostener el gobierno de coalición liderado por el PT.

Tambi√©n gracias a los dos gobiernos anteriores de Lula, Dilma tiene de su lado algunos resultados importantes: la reducci√≥n de la pobreza extrema, el programa ‚ÄúBolsa Familia‚ÄĚ (http://obrasilqueconquistamos.com.br/programa-bolsa-familia/) que beneficia uno de cuatro Brasile√Īos, el presupuesto de la educaci√≥n que aument√≥ en un 600%, con una duplicaci√≥n de los estudiantes universitarios y el crecimiento de las ‚ÄúEscuelas T√©cnicas‚ÄĚ en un 300% (http://brasildamudanca.com.br/emprego-y-salario). br dlma y mrina1

En la asistencia sanitaria, el programa ‚ÄúMais Medicos‚ÄĚ beneficia un 25% de la poblaci√≥n que, de hecho, antes no ten√≠a acceso a tratamiento y el 75% est√° cubierto por un mejorado sistema de salud p√ļblica, el SAMU (http://brasildamudanca.com.br/ saude). Incluso en t√©rminos de empleo puede exhibir cifras (http://brasildamudanca.com.br/emprego-y-salario) que representan un r√©cord en la historia del gigante brasile√Īo.¬† Sin embargo, los resultados positivos no son una garant√≠a para la reelecci√≥n y ahora el camino es cuesta arriba.

Dilma comienza la segunda parte de la campa√Īa con un mal resultado en Sao Paulo, el mayor distrito electoral, donde el PT ha colapsado (A√©cio Neves consigui√≥ 10 millones de votos contra 6 de Dilma). Y es all√¨, en Sao Paulo (y su hist√≥rico cintur√≥n industrial, el ABC Paulista), que arranc√≥ la segunda fase de la campa√Īa de la izquierda.

¬ŅPorqu√© Silva ha perdido?

La sorpresa parcial fue la derrota de Marina Silva, catapultada en el papel de candidata a partir¬† del extra√Īo accidente a√©reo en el que desapareci√≥ Eduardo Campos, ex candidato del Partido Socialista Brasile√Īo (PSB), del cual Silva era la vice gracias a un acuerdo electoral.¬† Bien posicionada en las encuestas durante la campa√Īa, la ex-ambientalista, ex-ministra del gobierno de Lula y ex-militante del PT, hasta la √ļltima semana parec√≠a que iba a retar a Dilma en la segunda vuelta. Pero as√≠ no fue, a pesar del 21% obtenido, es decir cerca de 22 millones de votos (algo m√°s que en 2010).

No ha sido suficiente la imagen de la ‚Äúnueva pol√≠tica‚ÄĚ para superar¬† ‚Äúla vieja polarizaci√≥n¬† PT-PSDB‚ÄĚ, que, seg√ļn Silva, hab√≠a bloqueado el pa√≠s durante 20 a√Īos. Una especie de ‚Äútercera v√≠a‚ÄĚ (‚Äúni PT, ni PSDB‚ÄĚ) en salsa brasile√Īa, que buscaba sacar provecho de las movilizaciones masivas de junio 2013.¬† Para poder ganar, se hab√≠a rodeado de un equipo de campa√Īa claramente neo-liberal, adoptando el programa de las fuerzas conservadoras, que ve√≠an en ella la posibilidad de derrotar al PT. Pero las demasiadas contradicciones han derretido su imagen como la nieve en el sol, frente al fuego cruzado, desde la derecha y la izquierda.

El mismo PSB estaba dividido en el apoyo a Silva. Suficiente decir que el d√≠a despu√©s de la confirmaci√≥n de su nombramiento como candidata, el Secretario del partido, Carlos Siqueira, se dimiti√≥ de coordinador de la campa√Īa presidencial. Y en varios estados, han pesado las diferencias entre Marina Silva y los militantes socialistas que no la han apoyado. Todos factores que, al final, han demostrado su debilidad pol√≠tica: no contaba con una s√≥lida estructura de partido propia, y no ha sido capaz de indicar las posibles alianzas para gobernar un pa√≠s tan complejo como Brasil.

En la derrota pes√≥ tambi√©n la inconsistencia de su programa de gobierno. A pesar de las 242 p√°ginas, eran demasiadas las contradicciones y las ‚Äúcorrecciones en el camino‚ÄĚ, debidas incluso a¬† presiones externas, tales como las de los sectores m√°s reaccionarios de las iglesias evang√©licas, ferozmente opuestos al matrimonio entre personas del mismo sexo. Por √ļltimo, las acusaciones de plagio, supuestamente¬† por copiar el Programa Nacional de Derechos Humanos de 2002 de Fernando Henrique Cardoso, padrino de Neves. Y como sucede a menudo, entre el original (Neves) y una fotocopia de mala calidad (Silva), al final los votantes han preferido el original.

Un nuevo mapa político

br reforma agrariaA pesar de la campa√Īa de prensa ad hoc que afirma lo contrario, de hecho un primer an√°lisis de los flujos electorales demuestra que no se ha producido una transferencia de votos de Dilma a Neves, sino que la Presidenta habr√≠a perdido¬† votos hacia¬† la abstenci√≥n (20%) y los votos en blanco (5,8%).

2010                     2014
Dilma Rousseff    46,9%                   41,5%
PSDB                       32,6% (Serra)    33,5% (Aécio)
Marina Silva         19,6%                    21,2%
Otros                        1,2%                      3,2% (derecha e izquierda)
Fuente: SRI-PT

El panorama pol√≠tico parlamentario post-electoral ha cambiado con un giro a la derecha: por un lado crecen los grupos conservadores vinculados a las iglesias evang√©licas y a los ‚Äúruralistas‚ÄĚ, expresi√≥n de los intereses del latifundio y del ‚Äúagro-negocio‚ÄĚ; por otro lado pierden adem√°s diputados y senadores ambos el PT y el PCdoB. Un escenario que, en caso de victoria de Dilma, convierte la posibilidad de gobernar en una tarea a√ļn m√°s dif√≠cil, sobre todo si se trata de profundizar los cambios. En la C√°mara, el PT (que pasa de 88 a 70 diputados) sigue siendo la fuerza principal. Tambi√©n vale la pena mencionar una mayor fragmentaci√≥n de los partidos, que en la C√°mara aumentaron de 22 a 28.

Al mismo tiempo ha cambiado el escenario político territorial. En esta ocasión, los partidos de la coalición de gobierno ganaron en 15 estados, tres menos qu jores resultados de la Presidenta son los del Nord-Este, la parte más pobre del país y bastión histórico de la izquierda. En los estados de Piauí, Ceará y Maranhão, donde se concentraron los programas sociales del gobierno,  Dilma rozó el 70% de los sufragios.

Neves, ganó en 9 estados y en el Distrito Federal de Brasilia. Sus votos han crecido en el Sur y el Sur-Este, las zonas más ricas del país, y en el Centro-Oeste. Y sobre todo en los tres principales distritos electorales del país: Río de Janeiro, Minas Gerais, Sao Paulo. En el poblado estado de Sao Paulo, de alrededor de 32 millones de votantes, ha logrado captar casi 10 millones (44,5%), mientras que Dilma esta vez obtuvo el 25,75%, frente al 46,9% del 2010.

En detalle, el Partido de los Trabajadores (PT) de la Presidenta Dilma Rousseff, ganó en el Estado de Minas Gerais, el segundo distrito electoral más importante, en Bahía (confirmada y mejorando el resultado a pesar de las encuestas negativas) y Piauí (recuperado) e irá a balotaje en otros 4 estados (Acre, Ceará, Mato Grosso do Sul y Rio Grande do Sul) con la posibilidad de ganar algunos.

De gran valor simb√≥lico, la victoria de la izquierda en Minas Gerais, del cual el mismo Neves ha sido el gobernador durante mucho tiempo. Una victoria que puso fin a 12 a√Īos de gobierno del PSDB.

Por el contrario, el punto doloroso para el PT y la izquierda es el estado de Sao Paulo, el más poblado y rico de Brasil. El PT no ha logrado arrebatarlo al PSDB y el actual gobernador, Geraldo Alckmin, fue reelegido en la primera vuelta con 57,31% de los votos. Derrotada  la izquierda también en el Distrito Federal de Brasilia, donde estaba en el gobierno.

El Partido del Movimiento Democr√°tico Brasile√Īo (PMDB), un importante aliado de centro para el PT, gan√≥ Alagoas, Espiritu Santo, Sergipe, Tocantins.

Buenas noticias también para el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), aliado del PT, que ganó el Estado de Maranhao con Flávio Dino, mientras que Marina Silva y los socialistas del PSB conquistan Acre (el estado de Silva) y Pernambuco (de donde venía el fallecido Eduardo Campos) .

Y en R√≠o de Janeiro, la segunda vuelta ser√° entre el actual gobernador del PMDB, y un ex ministro de la pesca y pastor evang√©lico, candidato del Partido Republicano Brasile√Īo (PRB).

¬ŅY ahora?

Es muy f√°cil predecir que las pr√≥ximas semanas van a ser muy calientes,¬† con una batalla dur√≠sima, sin exclusi√≥n de golpes, tanto en Brasil, que en el √°mbito internacional, con pesadas injerencias extranjeras. Una batalla hasta el √ļltimo voto, con una alta polarizaci√≥n que tiene la ventaja de aclarar las diferencias entre los dos proyectos en juego. Probablemente ser√° un pu√Īado de votos que marcar√° la diferencia en una segunda vuelta que, desde el a√Īo 2002, ve opuestos¬† PSDB y el PT, dos proyectos antag√≥nicos. Por un lado, el neoliberalismo de los a√Īos 90 que quisiera volver al gobierno, por otro lado el post-neo-liberalismo de los √ļltimos a√Īos de gobiernos progresistas, que debe demostrar su viabilidad, justo cuando es criticado por el desempe√Īo econ√≥mico (a pesar de los resultados en √°mbito social).br comunicacion

La derecha cuenta con el apoyo del Departamento de Estado, con su candidato favorito, y con el capital, pero cuenta especialmente con el monopolio de los medios de comunicaci√≥n, y la artiller√≠a medi√°tica abri√≥ fuego de inmediato. A trav√©s de sus medios de comunicaci√≥n, recuerda que el 41,59% de Dilma en la primera vuelta fue ‚Äúel peor resultado de la PT‚ÄĚ desde 1998. En 2010, en la primera vuelta, hab√≠a tenido el apoyo del 46,91% del electorado.

En cuanto al 21% de Silva, matemáticamente son votos decisivos, pero de un electorado muy heterogéneo. Un voto popular y juvenil contra la élite del PSDB, de  izquierda (por su pasado como sindicalista y ecologista en el PT), pero también el de la derecha anti-PT, la más conservadora, que había decidido dar una oportunidad a su conversión al neo-liberalismo y a su fe evangélica.

Un electorado que se dividir√° en la segunda vuelta, m√°s all√° de las declaraciones de Silva en los pr√≥ximos d√≠as para un posible apoyo a cualquiera. Mientras tanto, su ‚ÄúRed para la Sostenibilidad‚ÄĚ, el Partido Verde, el Partido Socialista y el Partido Popular Socialista ya han dado orientaciones de voto para la derecha.

Dilma espera crecer recuperando una parte del electorado de Silva y el pu√Īado de votos a su izquierda que obtuvo el peque√Īo Partido del Socialismo y Libertad (PSOL) con 1,5%, y otras formaciones m√°s peque√Īas de la pendenciera izquierda radical.

Por √ļltimo, no hay que subestimar ni la abstenci√≥n (20%), disminuida pero a√ļn significativa, ni los votos en blanco (5,8%), para un total de casi 26 millones de brasile√Īos. Votos cruciales en la segunda vuelta, pero una clara expresi√≥n de descontento y de distancia de la actual gesti√≥n pol√≠tica. Para los dos rivales, recuperar parte de esos votos ahora parece una tarea casi imposible.

En cuanto a Dilma, esta vez ganar la segunda ronda será mucho más difícil del 2010. En tiempos de crisis económica mundial, Brasil ya no está creciendo a un promedio del 5% como en los tiempos de Lula y no es nada simple encontrar los recursos para las gigantescas políticas sociales. Para investigar el cambio no son suficientes medidas tecnocráticas con éxito económico. Ni siquiera mejorar los ingresos, la educación o la salud. Es necesario que haya unas profundas transformaciones de las estructuras de poder y una gran participación popular para alcanzarlas.

Dilma Rousseff

Por el contrario, el proyecto de la derecha de Aécio Neves (mal definida socialdemocracia) promueve un Brasil que vuelve al pasado, el de Fernando Henrique Cardoso y de la subasta del país al capital multinacional. Un Brasil plegado a la voluntad de Estados Unidos,  a la Alianza del Pacífico y al Tratado Transatlántico (TTIP), con la ilusión de convertirse en una potencia mundial, ser parte de la OTAN, ser miembro del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto y dejar de lado a los BRICS.

El juego está abierto y en estos días serán las movilizaciones capilares de los partidos aliados a Dilma, de los movimientos sociales, de las organizaciones de base que tratarán de hacer la diferencia.

Más allá del pesimismo de la inteligencia, la izquierda, para ganar, también necesita una gran cantidad de optimismo de la voluntad.

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    Comentarios

    1. Tania Jamardo Faillace
      14 octubre 2014 17:00

      Lo que me parece que se debe tener en cuenta es que una eventual victoria de la derecha significaría el abandono de la filosofía de unidad latinoamericana, y la retirada de Brasil tanto de Mercosul como de los BRICS y el refuerzo a las políticas del Imperio para someter los latinoamericanos a los intereses de sus corporaciones, CMI y también Otan, que está hoy bien asentada en Fortaleza Malvinas.
      Sin olvidar el aparato militar norteamericano que existe en varios paises de América Latina, con énfasis en Colombia y Paraguay y la posibilidade de ser aumentado con la adhesión de Uruguay.
      No se trata de una elección de interes meramente nacional,pero regional, así como la reelección de Evo.

      Tania Jamardo Faillace – periodista y escritora brasile√Īa

    2. Sampa
      17 octubre 2014 18:28

      Estimados Se√Īores,

      Resumiendo:

      2 Ecuestas recientes IBOPE y DATAFOLHA

      Ambas le dan 51% a Aécio Neves y 49% a Dilma, de los votos válidos

      1 Encuesta reciente VOX POPULI

      Dilma 51% y Aécio Neves 49%

      Tracking (encuesta interna r√°pida con aprox. 500 consultados,sin registro oficial) del PT de ayer (16/10/14):

      Dilma 53% y Aécio Neves 47%

      Como se ve, la elección se definirá voto a voto y para esto se hace imprescindible convertir al 6% de los indecisos.

      Para esto, la militancia Petista est√° en la calle!!!

      Hasta La Victoria Siempre Compa√Īera Dilma!!! … VENCEREMOS!!!

      Gracias por el espacio.

      Sampa