Jun 21 2020
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Opini贸n

Entre Marx, Silicon Valley y el Covid-19, 驴c贸mo explicar lo que pasa hoy en el mundo?

La pandemia declarada a ra铆z del virus Covid-19 dej贸 en cuarentena a un tercio de la humanidad, y es claro que ante esta situaci贸n hubo una fracci贸n del sector tecnol贸gico y financiero que sac贸 provecho econ贸mico, buscando generar las condiciones para instaurar 鈥渘ueva normalidad鈥 donde cambien las reglas del juego en favor de sus intereses corporativos.

Esta situaci贸n nos pone frente a la necesidad de intentar comprender lo que sucede desde la perspectiva de las clases subalternas para el dise帽o de un programa pol铆tico que responda a estas transformaciones y que oriente la pr谩ctica militante hacia tareas que conduzcan a construir relaciones de fuerza positivas para el campo del pueblo.La definici贸n de las clases sociales de Marx est谩 obsoleta

Una crisis que modifica la estructura y la superestructura de la sociedad

Para comenzar, es necesario recordar que la crisis del 2008 tuvo caracter铆sticas de crisis org谩nica del sistema capitalista. La especulaci贸n del sector financiero e inmobiliario a trav茅s, principalmente, del negocio de las hipotecas subprime, gener贸 una burbuja de dinero ficticio sin asiento productivo, que termin贸 por estallar y hacer volar por los aires el sistema financiero dominante hasta aquel entonces.

Como salida a la crisis, las inversiones estuvieron orientadas al desarrollo del sector tecnol贸gico (robotizaci贸n, digitalizaci贸n, virtualizaci贸n de los procesos productivos) con el fin de acelerar el desarrollo de las fuerzas productivas, disminuir los tiempos sociales de producci贸n y mantener activo el proceso de acumulaci贸n capitalista, lo cual produjo un enorme salto en la composici贸n org谩nica del capital, dando inicio a lo que se denomin贸 la Cuarta Revoluci贸n Industrial.

Miles de millones de d贸lares colocados en el desarrollo de big data, internet de las cosas, rob贸tica, inteligencia artificial, redes 5G, impresi贸n 3D, bio y nanotecnolog铆a.

Debido al desarrollo de la t茅cnica en el proceso productivo se hizo necesaria menor cantidad de mercanc铆a fuerza de trabajo, ampliando el ej茅rcito de reserva, y aumentando la tasa de explotaci贸n -extracci贸n de plusval铆a- de quienes trabajan, generando la expulsi贸n y sobreproducci贸n de la Mercanc铆a Fuerza de Trabajo.

Estas transformaciones generaron transformaciones de car谩cter estructural, haciendo que las grandes f谩bricas dejen de ser necesarias para garantizar la producci贸n. De esta manera, el trabajador o la trabajadora ya no necesitan dirigirse a una f谩brica para trabajar, sino que pueden hacerlo desde su casa o de manera remota, a trav茅s del teletrabajo.

Esto produce una disminuci贸n en la circulaci贸n de la mercanc铆a Fuerza de Trabajo, ya que el trabajador no se dirige al mercado laboral a 鈥渙frecerse鈥 de manera presencial; lo hace en el territorio o mercado 鈥渧irtual鈥 sin tener que circular.

Estas transformaciones empujan a las clases subalternas hacia las 鈥渘uevas f谩bricas鈥, con sus plataformas y redes sociales, construyendo nuevos valores organizativos, escondiendo, bajo una apariencia de mayor libertad, mayores grados de explotaci贸n, constituy茅ndonos en los esclavos modernos del Siglo XXI.

Como pioneros de estas transformaciones, Silicon Valley est谩 llevando la iniciativa, con empresas como Facebook, Apple, Google, Amazon, Twitter, Yandex, as铆 como algunos actores de Wall Street: Pershing Square Capital, Bridgewater Associates y Goldman Sachs, entre otras.

Por ejemplo, Mark Zuckerberg, due帽o de Facebook, plantea que el 50% de sus empleados se acoger谩n a la opci贸n dada por la Zuckerberg niega que sus trabajadores manipulen Facebookempresa de teletrabajar en los pr贸ximos a帽os. Zuckerberg anunci贸 que el salario se adaptar谩 鈥渁 las condiciones del lugar鈥 donde residan los trabajadores: a 鈥渕enor costo de la vida, menor salario鈥. Claro, para Mark, era mucho m谩s 鈥渃ostoso鈥 mantener a sus trabajadores viviendo en Silicon Valley.

Transformaciones en el polo del trabajo

Esta reestructuraci贸n permite al capitalista reducir los costos, puesto que al trabajar desde casa, se restringe la circulaci贸n de la mercanc铆a fuerza de trabajo y esto genera un ahorro en infraestructura, transporte, energ铆a, etc., es decir, ya no es m谩s necesario circular para ir a trabajar.

Por ejemplo, seg煤n un reporte distribuido a accionistas de Microsoft (cuyas ganancias aumentaron en 37% por el uso de herramientas de trabajo colaborativo), la firma espera que los clientes corporativos inviertan en servicios on line, el dinero que antes usaban para mantener sus oficinas.

Adem谩s, estas transformaciones hacen que el trabajador o la trabajadora puedan tener m谩s de un trabajo, ya que antes era necesario estar presencialmente en un trabajo de jornada completa de ocho horas.

Ahora sucede que desde su casa, el trabajador o la trabajadora pueden trabajar de manera remota, es decir, puede ofrecer su fuerza de trabajo simult谩neamente a m谩s de una empresa, realizando tareas en dos o tres trabajos a la vez. Por lo tanto, no es una sola empresa la que paga un salario, sino que entre los dos o tres trabajos se obtiene un solo salario (necesario para su subsistencia)

De esta manera, se observa c贸mo los l铆mites aparentes entre tiempo y lugar de trabajo se desdibujan, y toman una nueva configuraci贸n: el tiempo de trabajo en el que la clase trabajadora produce mercanc铆as para el capital, se ampl铆a por fuera de lo que anteriormente era entendido como jornada laboral, y el espacio para su producci贸n se extiende por fuera de la f谩brica.

Delivery apps like DoorDash are using your tips to pay workers ...Ello, sumado a la expansi贸n de aplicaciones y plataformas que llevan todo tipo de objetos de consumo y servicios a la puerta del hogar, cuyo objetivo se explicita en algunas publicidades como la de Grub Hub: 芦Todo lo bueno de comer, combinado con todo lo bueno de no hablar con la gente禄. Door Dash, otro servicio de entrega de alimentos, apuesta por el extremo absoluto: 芦nunca deje su casa de nuevo禄.

Todo esto pone de manifiesto el hecho de que se est谩 disputando a nivel global un nuevo orden, donde la irrupci贸n de la pandemia aceler贸 vertiginosamente el tiempo de las transformaciones estructurales y el dise帽o de un Estado Polic铆aco Global: mecanismos sumamente sofisticados de disciplinamiento e hipervigilancia a trav茅s de la manipulaci贸n y procesamiento de grandes flujos de informaci贸n que circulan en la red de 鈥渉umanos y cosas interconectados鈥.

Los poderes dominantes intentan mostrar un futuro est谩tico, sin cambios, generando conformidad con lo que viene en los cuerpos y en las mentes de las grandes mayor铆as. Ante este discurso de los intelectuales a sueldo, las clases subalternas tienen que someter la realidad que se les presenta a un proceso de cr铆tica y revisi贸n permanente, desgarrando, despedazando las teor铆as hegem贸nicas.

Algunas reflexiones sobre las tareas de las clases subalternas

El futuro orden depende principalmente de qui茅n resulte ganador de la actual Tercera Guerra Mundial de car谩cter multidimensional, de quinta generaci贸n. Pero fundamentalmente, de la capacidad de reacci贸n, conciencia y decisi贸n de las clases subalternas de ser actores principales en la lucha por destruir lo actual y construir el nuevo mundo. Hay que luchar por cambiar la relaci贸n social actual e imponer las nuevas relaciones sociales, nuestras relaciones.

Para llevar adelante este programa, el territorio del poder es el enfrentamiento. En este nuevo escenario la tarea de las clases subalternas es fortalecer la organizaci贸n local, desde el proyecto comunal, pero enlazada en red para lograr escala global, lo que puede sintetizarse en el concepto de glocal. Ello supone disputar el sentido com煤n, producir poder en el territorio virtual (ciberactivismo) y realizarlo en las calles.

Por ello, resulta fundamental establecer la articulaci贸n de proyectos comunitarios 鈥揹e Comunidad Organizada, tal como lo plante贸 el peronismo- y las m煤ltiples expresiones de poder popular con iniciativa revolucionaria a lo largo y ancho del mundo, para combinarlas, unificar banderas y golpear con acciones certeras desde el campo de las clases subalternas.

Las transformaciones en el polo del capital ponen de manifiesto la necesidad de replantearse las tareas desde el campo del pueblo, ya que si en tiempos de la etapa industrial la respuesta era la organizaci贸n a trav茅s de sindicatos, partidos y otras formas de generar organizaci贸n de masas, hoy la virtualizaci贸n y la digitalizaci贸n de la vida est谩n generando nuevas mediaciones, que es preciso identificar para dise帽ar estrategias organizativas certeras y exitosas.

Develar cient铆ficamente el ordenamiento que asume la estructura social en funci贸n de las relaciones de fuerza de los actores, y entender, asimismo, la complejidad de la nueva superestructura que sustenta esas relaciones de poder, constituye hoy, una tarea necesaria y obligada para los intelectuales org谩nicos y los cuadros pol铆ticos revolucionarios.

Un error en el diagn贸stico estrat茅gico se salda en la pr贸xima guerra. Y errar en este momento hist贸rico no es un lujo que podamos darnos cuando lo que est谩 en juego es la existencia de la humanidad y la naturaleza. Con la pandemia iniciamos una nueva etapa, donde se hace necesario producir poder popular, entendiendo que no hay tiempo que perder, sino que por el contrario, lo 煤nico permitido es ganar.

 

*Analista e investigadora argentina del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE)

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