Abr 7 2012
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CulturaSociedad

Ernesto Carmona* / En el nombre de Ibar Aibar Varas

La paradoja del periodista chileno Ibar Aibar Varas fue que regres贸 del exilio en los 80 para trabajar en los nuevos medios que se hab铆an propuesto derribar a la dictadura militar, pero una vez que la negociaci贸n condujo a ese objetivo result贸 desempleado, porque bajo ese mismo gobierno de Patricio Aylwin que contribuy贸 a elegir, los jerarcas de la Concertaci贸n cerraron su diario El Fort铆n Mapocho, al igual que otros medios opositores a la dictadura de Pinochet.

 

En otras palabras, esos medios no recibieron apoyo pol铆tico y sustento econ贸mico publicitario de quien consideraban como 鈥渟u propio gobierno鈥. As铆 como muchos otros trabajadores de prensa utilizados y traicionados, Aibar perdi贸 su empleo al poco tiempo de comenzar la llamada 鈥渢ransici贸n a la democracia鈥. Quienes lo vimos por 煤ltima vez para despedirlo a su segundo 鈥搚 definitivo- exilio a Francia en 1995 quiz谩s no nos dimos cuenta de la gran tristeza de su partida.

 

El C铆rculo de Periodistas anunci贸 que el martes 10 de abril, 18:30 horas, comenzar谩 su Ciclo Cine y Periodismo con la exhibici贸n del documental-reportaje En el nombre de mi padre, del chileno franc茅s Ibar Aibar Ferrand. Precisamente, esta breve pel铆cula (33 minutos) narra la tragedia vivida por su familia: sus padres, el periodista chileno Ibar Aibar Varas y la ciudadana francesa Michelle Ferrand, y sus cinco hermanos, que tambi茅n es la historia de miles de gente chilena cuyas vidas, carreras, hogares y familias fueron literalmente tronchadas por el golpe militar y la dictadura de 17 a帽os que derrib贸 a Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.

 

Periodista como su padre, Aibar Ferrand interes贸 en Par铆s al canal donde trabaja para realizar un reportaje al pa铆s de su padre, que tambi茅n es el suyo, y de paso, matar de una vez la propia pesadilla recurrente que carg贸 consigo desde que a los seis a帽os los militares chilenos lo obligaron a presenciar c贸mo torturaban a su padre en su propio domicilio.

 

El autor del film, que hoy tiene 45 a帽os, y sus hermanos, pasaron algunos d铆as al cuidado de una vecina llamada 鈥渢铆a Mercedes鈥, hasta que las gestiones de la Embajada de Francia consiguieron liberar a la madre, quien pudo llev谩rselos a Par铆s. A Ibar padre lo encerraron en el Estadio Nacional, transformado entonces en campo de tortura y prisi贸n castrense, y despu茅s lo llevaron al Campo de Concentraci贸n de Chacabuco.

 

Nunca supo cu谩l fue su delito, nunca se le formularon cargos. Sus hijos siempre sintieron que les falt贸 saber m谩s sobre la prisi贸n de sus padres, ya que ambos fueron muy discretos sobre esa dura experiencia vivida. As铆 naci贸 este reportaje-documental que sali贸 al aire en Francia cuando Ibar padre ya estaba muerto.

 

Treinta y dos a帽os m谩s tarde, convertido en periodista de televisi贸n, el hijo Aibar Ferrand regres贸 a Chile y encontr贸 a sus antiguos vecinos, incluso a la 鈥渢铆a Mercedes鈥, a cuyo marido los seis hermanos tambi茅n escondieron y salvaron cuando los militares llegaron a su vez a buscarlo. Simplemente, lo ocultaron sent谩ndose api帽ados sobre su cuerpo cubierto por una manta, como si el vecino fuera un asiento.

 

Ibar Aibar hijo conoci贸 a un polic铆a que prest贸 alguna ayuda a su padre en el Estadio Nacional. Visit贸 ese lugar con el amigo y ex jefe de su padre Alberto Gamboa, director de Clar铆n, tambi茅n camarada de prisi贸n en el recinto deportivo y en el campo de concentraci贸n Chacabuco. Tuvo un encuentro con el juez Juan Guzm谩n, que someti贸 a proceso a Pinochet por violaci贸n de derechos humanos, y descubri贸 que en su propio barrio hubo un delator. As铆, arm贸 los elementos del rompecabezas hasta llegar a la puerta del individuo que tortur贸 a su padre, en un breve filme que muestra la b煤squeda de la verdad con determinaci贸n y la fidelidad y emoci贸n de un hombre que no quiso olvidar.

 

Este Carnet de ruta a Chile, nombre de esta emisi贸n de Enviado Especial de TV France 2, contiene tambi茅n abundantes im谩genes de archivo que recuerdan la p谩gina m谩s tr谩gica de la historia de Chile del siglo 20, una p谩gina que va m谩s all谩 de la historia personal de Ibar Aibar Varas y su familia. Entre otras, reproduce im谩genes de Yo fui, yo soy, yo ser茅, de los documentalistas de la ex RDA Heynowsky y Scheumann, quienes filmaron al interior de los campos de concentraci贸n de Chacabuco y Pisagua en 1974.

 

驴Qui茅n fue Ibar Aibar Varas?

 

Nacido en el puerto salitrero de Taltal, 1.114 km al norte de Santiago y 99 km al sur de Antofagasta, estudi贸 primaria en la oficina salitrera Pedro de Valdivia, humanidades en el liceo de Antofagasta y se gradu贸 en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, en Santiago. En un temprano viaje a Europa, una vez terminados sus estudios de periodismo, conoci贸 en Par铆s a la francesa Michelle Ferrand, quien lo acompa帽贸 en su regreso a Chile para fundar una familia.

 

Trabaj贸 en los diarios El Espectador, La Gaceta, radio Miner铆a y, entre otros cargos, fue jefe de cr贸nica de Clar铆n desde 1967. Detenido por la dictadura militar el 13 de septiembre de 1973, estuvo preso en el Estadio Nacional y posteriormente fue trasladado al campo de concentraci贸n de Chacabuco, en el desierto y muy cerca del lugar donde naci贸. Expatriado a Francia en 1974, vivi贸 por una d茅cada en Par铆s, donde cre贸 las revistas Urgente, Am茅rique Latine y Especial Am茅rique Latine.

 

Como la justicia 鈥攎ilitar ni civil鈥 de Chile jam谩s formaliz贸 cargos en su contra, Aibar decidi贸 regresar en 1984. Ingres贸 a la revista Cauce, dirigida por Alejandro Cabrera, que denunciaba cr铆menes y violaciones de derechos humanos de la dictadura militar. Luego trabaj贸 en el diario popular Fort铆n Mapocho, que dirigido por Alberto Gamboa luch贸 por la derrota de Pinochet en el Plebiscito de 1988 y apoy贸, al a帽o siguiente, la candidatura presidencial de Patricio Aylwin, de la Concertaci贸n de Partidos por la Democracia, que gan贸 las elecciones.

 

La paradoja fue que bajo el gobierno de Aylwin se cerr贸 el diario, al igual que otros medios opositores a la dictadura de los militares que simplemente no recibieron apoyo pol铆tico y sustento econ贸mico publicitario de quien consideraban como 鈥渟u propio gobierno鈥. As铆 como muchos otros trabajadores de prensa, Aibar perdi贸 su empleo al poco tiempo de comenzar a caminar la llamada 鈥渢ransici贸n a la democracia鈥.

 

A Ibar Aibar Varas le toc贸 vivir la amarga paradoja de ser v铆ctima de los acuerdos secretos que condujeron a la salida de Pinochet por 鈥渓a v铆a pac铆fica鈥, a cambio de 鈥渓a paz social鈥 garantizada al gran capital y a la inversi贸n extranjera por la Concertaci贸n, que ya no necesit贸 m谩s a los medios que la ayudaron a levantar el movimiento social que condujo al dictador y a su gente a la mesa de negociaci贸n.

 

Y hace dos d茅cadas que as铆 se acabaron los medios populares, subvencionados algunos desde el exterior, y tambi茅n se acab贸 por 20 a帽os la movilizaci贸n popular, estimulada en sus momentos m谩s 谩lgidos de los 鈥80 por esos diarios y revistas. Hoy Aibar habr铆a observado el regreso de esa movilizaci贸n popular con los estudiantes de todo el pa铆s y los habitantes de Ays茅n.

 

En 1995 Aibar regres贸 con Michelle a Par铆s, esta vez al exilio definitivo. All铆 en la capital francesa, este periodista nacido en Taltal reflexion贸 que 鈥攑ese a 芦doce a帽os del gobierno de la Concertaci贸n Democr谩tica禄鈥 no se resolv铆an los graves problemas sociales, pol铆ticos, econ贸micos y humanos heredados de la dictadura de Pinochet. Entonces, se dedic贸 de lleno a terminar su libro testimonio de lo vivido, la injusta prisi贸n que tronch贸 su vida y dej贸 su homenaje propio a los trabajadores del norte y al pueblo chileno. Sol y cielo abonaron mis sue帽os infinitos, 300 p谩ginas, apareci贸 en 2002, publicado por Editorial Emege Comunicaciones.

 

芦La infancia nortina de Ibar Aibar, modelada por el paisaje inh贸spito y la t贸rrida pampa 鈥攕e帽ala la descripci贸n de su libro en internet[1]鈥, la riega con imaginaci贸n sublime y energ铆as desbordantes. Sus anhelos de ni帽o, de ardiente inocencia, lo encaminan por horizontes infinitos en pos del sol, para tocarlo con sus menudas manos y convertirse en su amigo inseparable. Esos devaneos infantiles y las peripecias sufridas bajo la dictadura militar, donde inmortaliza las vivencias del mundo salitrero, son los temas de fondo de esta publicaci贸n. Es el relato de un prisionero en las mismas calicheras donde floreci贸 su infancia y donde perdi贸 su libertad. Nos lleva a trav茅s de sus recuerdos a un mundo inolvidable, po茅tico y aut茅nticamente humano鈥.

 

Ibar Aibar Varas muri贸 en junio de 2004, a los 74 a帽os. Sus restos se encuentran en el cementerio Pere Lachaise, Par铆s.

 

Nota:
1) Archivo de Chile 鈥攄ocumento pdf-
鈥撯
* Ernesto Carmona, periodista y escritor.

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