Mar 17 2006
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Econom铆a

ESCAPANDO: TODOS LOS CAMINOS SON LA MISMA FUGA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

No se trata solamente de que todos estamos escapando, sino de que todos estamos escapando todo el tiempo. El mundo post-humano es un escape cont铆nuo. Una aceleraci贸n y des-aceleraci贸n de la experiencia, una distorsi贸n del espacio, del tiempo, de la percepci贸n y del 谩nimo, gracias a la cortes铆a de la palanca de control qu铆mico: una programaci贸n y re-programaci贸n de la b铆o computadora humana.

Si miramos a nuestro alrededor, r谩pidamente veremos que el mundo post humano 鈥撁﹕te en que vivimos鈥 esta saturado con SSRI鈥檚, reforzadores cerebrales, estimulantes an铆micos, hormonas, esteroides, neurotrasmisores, beta-blockers y MAOI鈥檚, para nombrar s贸lo unos pocos.

Despertamos en la ma帽ana con un caf茅 y vitaminas. Le damos a nuestros hijos Rital铆n antes de enviarlos a la escuela. Tragamos un Prozac o Xanax antes de irnos al trabajo. Nos tomamos un vaso de vino o una cerveza durante el almuerzo con nuestros clientes. Un cigarrillo cada dos horas. Entremedio, matamos el hambre con una barra de chocolate y una coca-cola.

Tragamos una aspirina despu茅s de cada turno de trabajo. Un Viagra antes de encontrar a nuestra amante. Un poquito de jugo justo antes de entrar al gimnasio. Un Tylenol para la artritis, un Pepto despues de comer.

Con mente ausente escaneamos la televisi贸n y los juegos de v铆deo en la noche. Un Advil antes de irnos a dormir… Y reci茅n es Lunes. A cada momento modificamos nuestro 谩nimo y nuestros pensamientos, pellizcando nuestras subjetividades con pastillitas rojas, paquetitos de polvo blanco y c谩psulas con efecto retardado. La subjetividad post-humana esta completamente saturada con lo artificial y entrelazada con la cuesti贸n tecnol贸gica.

El 芦problema禄 de las drogas debe ser situado dentro del desplazamiento tecnol贸gico moderno porque, en cierto sentido, es su exceso, capturado y transformado por la mega-m谩quina corporativa y pol铆tica. Un representante de las禄pharmacorp禄 no necesita traficar clandestinamente en las esquinas o rincones callejeros, sino que preferiblemente se desliza en traje de negocios y distribuye libretas de prescripciones y m谩rgenes de utilidades.

Los neo-prohibicionistas de la decada de los ochentas le dieron una p茅sima reputaci贸n al huevo frito. Recordemos que una de las campa帽as propagand铆sticas cl谩sicas de la guerra en contra de la drogas fue propiciada por la siempre vigilante Administraci贸n de Reagan y Bush. Una voz autoritaria e incorp贸rea de una propaganda televisiva nos dice, con la logica de un bur贸crata, que un huevo es nuestro cerebro y un huevo frito, nuestro cerebro drogado.

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Con la fuerza de una onda evang茅lica la frase 芦s贸lo di no禄, se convirti贸 en el mantra del ciudadano 芦americano禄 leal, voluntariamente orinando en un peque帽o vaso pl谩stico para confirmar su pureza despu茅s de la instauracion del Acta de 1988 que declara todo lugar de trabajo libre de drogas.

El fin de la guerra fr铆a trajo la histeria del enemigo interno, el retorno de lo reprimido bajo la r煤brica de un macarthysmo corporal. El deber patri贸tico se expresa ahora a traves de la pureza del cuerpo, confirmado por la muestra de orina p煤blica. Incluso los juegos ol铆mpicos se transformaron en un laboratorio puritano de control, excomulgando atletas por niveles hormonales elevados, 芦blood dopping禄 o musculos esteroicos. El asunto del atleta canadiense Ben Jonhson es el ejemplo paradigm谩tico.

La purga de toxinas, en todas sus manifestaciones, cuidadosamente segmenta la b铆o-pol铆tica contempor谩nea, extendi茅ndose desde atletas libres de esteroides a espacios p煤blicos libres de fumadores y calles sin jeringas. El cuerpo, o m谩s bien lo que ponemos dentro de el, se convierte en un campo de inversi贸n de baja frecuencia para una sedici贸n corporal.

Uno ya no es atrapado en la escena del crimen sino, m谩s bien, es nuestro cuerpo…o su nivel de neuronas qu铆micas el que se transforma en la escena del crimen mismo, reduci茅ndolo por 煤ltimo a una multitud de segmentos, exponi茅ndolo a mas inspecciones y control policial.

Finalmente arribamos a la absurda situacion de encarcelar a alguien por tener demasiado 2,5-dimethoxy-4-(n)-propylthio-phenethylamine en su organismo 鈥揷omo si cualquiera supiera lo que eso significa鈥.

驴No es todo esto el espectro de una caza orwelliana? Por un lado se nos seduce con los 芦cosm茅ticos farmacol贸gicos禄 prometi茅ndonos alivio para nuestras enfermedades sociales y, por el otro, se nos persigue por nuestros affairs 芦extra-molecular禄.

La semblanza de una autoridad moral nos obliga a distinguir entre una 芦medicina禄 y una 芦droga禄o, mejor a煤n, 芦narc贸tico禄, como los episodios de televisi贸n insisten en llamarla. Se nos induce ciegamente a creer que las medicinas son correctivos terap茅uticos que restauran el balance del sistema qu铆mico 鈥搎ue en ocasiones no es tan sistem谩tico ni tan balanceado鈥 a diferencia de las drogas ilegales que no son nada m谩s que epidemias insidiosas que destruyen el orden de la naci贸n al convertir a la juventud en criminales monstruosos y vagabundos paras铆ticos que pululan por las calles en espera del pr贸ximo golpe.

Tal vez podriamos agregar que esta tenue distinci贸n surge a partir de una pretendida semblanza de 芦control禄. Tomar un V谩lium le da a uno control temporal sobre las escapadas emocionales, los sentimientos de ansiedad e inadecuaci贸n y las enfermedades obsesivas, sin mencionar la disminuci贸n del tedio alienante que atraviesa e impregna nuestro medio cotidiano. De tal manera de que si a los chicos les da una rabieta en el medio del mall uno siempre puede responder con una sonrisita pintada por un sedativo. Pero el problema con la droga es lo opuesto: se supone que ella causa la perdida del control, la entrega a la pereza y la disoluci贸n.

Uno de los grandes pecados dentro de una sociedad utilitaria es caer presa del placer barato y el gasto improductivo. 芦Escapar禄 鈥揳lterar la conciencia鈥 no es s贸lo una perdida de tiempo, sino una fuga. 驴No es 茅sta la raz贸n por la que describimos el estar intoxicado con adjetivos tales como perdido, petrificado, ido?

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* Candidato a PHD en Teoria y Criticismo en la Universidad de Western en el London de Ontario, Canad谩.

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