Dic 30 2005
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Sociedad

”ESCUCHO LA VOZ DE MIS ABUELOS”

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

(Gulumapu –Territrorio del Poniente–, diciembre de 2005). La reciente elección de Evo Morales a la presidencia de Bolivia, viene a visibilizar en la agenda internacional la fuerza que adquieren los movimientos indígenas en América Latina. A juicio de expertos, este hecho exigirá una profunda revisión en cuanto a las políticas públicas y niveles de reconocimiento de sus derechos, por parte de los Estados y de la ciudadanía en general.

En tal sentido, Elicura Chihuailaf, reconocido oralitor mapuche (De sueños azules y contrasueños, Recado Confidencial a los chilenos), se refirió a este acontecimiento político desde la plataforma de la Primera Bienal de Arte y Cultura Indígena, evento que se desarrollará en Chile en enero próximo con la presentación de las obras de más de un centenar de artistas indígenas de todo el territorio nacional.

“Cuando escucho las declaraciones de Evo Morales, escucho también la voz de mis abuelos, en mi comunidad cuando era niño; escucho cosas tan simples, pero tan significativas y olvidadas, como cuando dice que el problema no es ser elegido, si no gobernar y la pregunta es cómo hacerlo desde las estructuras a las que se llega; estamos hablando de un indígena que se reconoció en su condición de tal y que llega a asumir la presidencia de un país.

“La elección de Evo Morales, tendrá una repercusión enorme no sólo en Bolivia o el continente, si no que en todo el mundo” comenta Chihuailaf.

El Comité de Coordinación de Políticas y Programas Indígenas de la subsecretaria del ministerio de Planificación, organiza un evento sin precedentes en América Latina: una Bienal que reunirá las obras de más de 120 artistas indígenas clasificados en cuatro áreas: Arte de la Palabra, Artes Escénicas, Artes Tradicionales y Artistas Contemporáneos.

Aunque para Chihuailaf, espacios como este constituyen un importante avance y un aporte para visibilizarlos asegura que “en el contexto del reconocimiento de nuestros derechos, me parece absolutamente insuficiente”.

El artista argumenta que, entendiendo desde el sentido mapuche de la totalidad y no de la fragmentación, el camino necesario para cumplir con tal objetivo es “contar con un movimiento indígena fuerte, capaz de indagar en cómo funcionan las estructuras, pues valiéndonos de ese conocimiento es posible hacerlo conciliar con nuestro pensamiento. Indudablemente que lo ideal es que espacios como este sean gestionados por nosotros mismos”.

A ello Chihuailaf agrega que otro desafío radica en las proyecciones posteriores de este espacio: “cómo poder proyectar un evento como la Bienal Indígena si estamos solos; aquí esto se torna fundamental, pues nosotros (los mapuche) hemos vivido siempre la interculturalidad, tuvimos que aprender el sistema chileno, ahora falta que la sociedad chilena nos conozca también a nosotros y que por sobretodo asuma su propia identidad “.

A juicio del poeta mapuche, “pasarán muchos decenios sin mayores modificaciones de fondo si no hay nada que apunte a un cambio real que yo ahora no veo. La sociedad chilena no tiene una identidad, no la asume, la desconoce y no quiere verla, entonces al no asumirse significa que no se valora a sí mismo, por lo tanto no se respeta a sí mismo y mal se le puede pedir que respete a otra cultura distinta”.

Un camino largo y complejo se comienza a caminar en el sur de América; desde Santiago de Chile, del 17 al 22 de enero de 2006 en la Estación Mapocho, los artistas de los pueblos Mapuche, Aymará, Likan Antai, Quechua, Colla, Rapa Nui, Yagan y Kawashkar, abrirán su obra a una sociedad que históricamente los ha negado, pues ésa, creen, es la única forma de comenzar a escribir una historia en la que por fin tengan cabida todos.

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Periodista. Publicado en el periodico mapuche Azkintuwe (www.nodo50.org/azkintuwe.

Fuente: Mapuexpress.

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