Jun 30 2018
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Despacito por las piedras

ESTADOS UNIDOS Y EUROPA: PERSECUSIÓN A INMIGRANTES

Antes de ir a los detalles recordemos dos cuestiones fundamentales, para calibrar el egoísmo social que impera en algunos gobiernos y sociedades. La mirada está puesta en los dos casos más importantes: Estados Unidos y Europa.  En ambos lugares parecen olvidar los orígenes de esas sociedades o las situaciones complejas vividas por las generaciones que los precedieron.

No hace falta abundar en detalles para recordar el origen absolutamente inmigratorio de la inmensa mayoría de la sociedad norteamericana, un territorio poblado por conquistadores europeos. En el caso europeo es bueno tener presente como conquistadores y colonizadores de ese continente se arraigaron en estas tierras. Pero no solo eso, sino también de qué modo –en tiempos muchos más cercanos- esta región les abrió las puertas cuando las guerras, el hambre y sus secuelas los arrojaron fuera de sus tierras.

Ahora, frente al drama de otros pueblos, el miedo a perder su comodidad actual, el racismo reinante y la ingratitud les impiden saber que “todo vuelve” y que –posiblemente- otras generaciones de europeos paguen por la desagradecida actitud de estos tiempos.

En estos días hubo variadas novedades en torno a la situación de los migrantes en Estados Unidos y Europa.

Es sabido que radicarse en Estados Unidos es un objetivo muy apetecible para muchos latinoamericanos, particularmente mejicanos, guatemaltecos, hondureños y salvadoreños. No son menores las ganas que tienen pobladores de otras tierras para afincarse en ese país. Eso no es nuevo y diferentes gobernantes norteamericanos procuraron evitarlo. Donald Trump profundizó esos planteos y propuso “Tolerancia Cero” –obviamente- para los inmigrantes extranjeros.

Entre las medidas que acompañaron esa idea hubo dos que intentó aplicar en estos días. Una se refería al veto a las migraciones de varios países, la mayoría de ellos musulmanes, dicha medida fue avalada por la Suprema Corte respecto de Irán, Siria, Libia, Yemen y Somalia. La otra medida, impulsada por Trump, no tuvo la misma suerte. El Presidente primero planteó que los inmigrantes ilegales serían separados de sus hijos. Llegó al extremo de encerrar los niños en jaulas. La reacción no se hizo esperar y Trump dio marcha atrás revocando esa medida. Luego, un Tribunal Federal de San Diego determinó que los menores de 5 años no pueden ser separados de sus padres. Detrás de estos debates hay un importante negocio, que está creciendo, se trata de grandes empresas privadas que son las encargadas de las cárceles y que ahora han extendido su negocio al tema de los inmigrantes que son detenidos, una actividad que mueve 3 mil millones de dólares por año.

La situación en Europa no solo no es muy distinta, sino que tiende a empeorar. Son varios los países europeos que vienen desplegando una “cruzada” contra los inmigrantes. Esta situación ya fue oportunamente denunciada y condenada por el Papa, quien recordó que el Mediterráneo se está transformando en un cementerio. Los gobiernos de Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Eslovaquia y Austria están a la cabeza de esas políticas xenófobas. Un nuevo y fuerte promotor de estas políticas es Matteo Salvini, Vice Presidente del Consejo de Ministros de Italia. Ese país acaba de prohibir que un barco, con 630 inmigrantes pueda recalar en un puerto italiano. Fundamentan esas políticas en razones de seguridad. Italia viene impulsando la propuesta de poner fin a la libre circulación de personas dentro de la Unión Europea y fortalecer las fronteras externas, para ello plantea –entre otras medidas- militarizar el Mediterráneo.

Juan Guahán

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