Abr 26 2019
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Cultura

Eugenia Cabral o refrescarse del tedio de la etapa del menemismo

Narradora, ensayista y poeta, la argentina Eugenia Cabral se refiere en esta conversaci贸n con nosotros, entre otros temas, a su condici贸n de activista cultural a partir de la d茅cada de los ochenta en su provincia, C贸rdoba, y sus incursiones, ya en este siglo, en el universo de las creaciones colectivas teatrales, as铆 como su quehacer de coordinadora de talleres literarios en 谩mbitos penitenciarios.

– Es durante la 煤ltima dictadura c铆vico-militar cuando con otros poetas fund谩s 鈥淩a铆z y Palabra鈥.

Surgi贸 como respuesta a la censura literaria y destrucci贸n de material bibliogr谩fico (quema de bibliotecas) impuesta por la dictadura. Casi todos 茅ramos o hab铆amos sido militantes de diferentes partidos de izquierda y necesit谩bamos responder a la represi贸n y la censura, por alguna v铆a. Por otra parte, ve铆amos que los escritores del Partido Comunista y del Socialismo segu铆an escribiendo con recetas realistas o populistas y, aunque ten铆amos actitud e intenci贸n pol铆tica, lo que am谩bamos era la poes铆a, sin recetas de ning煤n aparato partidario. Entre 1981 y 1985 promovimos lecturas p煤blicas de poes铆a, intentamos la utop铆a de recuperar la SADE para los escritores, presentamos una antolog铆a con poemas de nuestros integrantes, participamos en actos por los Derechos Humanos, etc茅tera.

Pero lo esencial era que desde nuestra formaci贸n como grupo encarnamos una respuesta a la que comenzaron a adherir escritores, m煤sicos, pintores. Hab铆a quienes no formaban parte del grupo pero se integraban en cada propuesta agregando lo suyo. En 1986 y 1987, 鈥淩a铆z y Palabra鈥 con otros autores formamos el 鈥淢ovimiento de Escritores por la Liberaci贸n鈥 y publicamos tres n煤meros del peri贸dico cultural 鈥淓l Cronopio鈥. En septiembre de 1987 sufr铆 un accidente de tr谩nsito muy grave y, desde all铆, por razones obvias, C茅sar Vargas 鈥攓ue era mi pareja y pap谩 de mi hijo de tres meses en ese momento鈥 y yo, dejamos de participar, aunque todos los escritores de C贸rdoba, pr谩cticamente, estaban permanentemente ayud谩ndonos.

鈥 驴A qu茅 autores difundi贸 Ediciones Mediterr谩neas?

聽 – El sello comenz贸 con la publicaci贸n de 鈥淧oes铆a actual de C贸rdoba-Los a帽os 鈥80鈥, que prologu茅 y antologu茅. All铆 s贸lo tom茅 autores de mi ciudad, sobre los que ten铆a abundancia de datos y materiales, pues si hubiera tomado el interior provincial lo 煤nico que conoc铆a eran los nombres notables. Y no quer铆a hacer eso. Algunos t铆tulos publicados despu茅s: 鈥淗ijos del sol鈥, de Jorge Torriglia (1988), de Villa Mar铆a; 鈥淟a carga鈥, de Pedro Jorge Solans (1989) y 鈥淔isura鈥 de Sergio Silva (1989), de Villa Carlos Paz; 鈥淓l mago鈥, de Marcelo Torelli (1989); 鈥淓l escriba de los epitafios鈥, de C茅sar Vargas (1990).

鈥 Es probable que haya llegado a m铆, cuando sal铆a, alg煤n n煤mero de 鈥淚magin Era鈥.

Fue un proyecto editorial que pretend铆a refrescarse del tedio de la etapa del menemismo. Ut贸pico, por eso el t铆tulo. Quer铆amos reflejar un diorama de voces, sacudir las cortinas polvorientas de ese estilo light, como si la literatura y el arte fuesen yogurt descremado. A pesar de su limitaci贸n comercial 鈥攔az贸n de su final鈥, difundi贸 poes铆a, cuento y ensayo escritos por autores de C贸rdoba, aunque ya no residieran en ella. Se present贸 en el instituto CAyC, de Buenos Aires; consigui贸 un buen comentario en 鈥淒iariode Poes铆a鈥; fue incluida en un cat谩logo del Museo de Arte de las Am茅ricas, de Washington.

En fin, algo logramos. Entre los nombres que publicamos y hoy se conocen ampliamente, est谩n el del novelista Carlos Busqued, la cineasta Paula Markovitch y la artista pl谩stica Anah铆 C谩ceres. Las ilustraciones fueron de Oscar P谩ez, Crist, Ver贸nica Amaya. En las plaquetas, muchos nombres que no cobraron notoriedad, pero hay textos valiosos, como el de Hugo Busso, un fil贸sofo que reside en Espa帽a.

鈥 En el 鈥96 te asom谩s al mundo del teatro (o quiz谩 ya te hab铆as asomado y es en ese a帽o que empez谩s a involucrarte).

Es cierto, al mundo del teatro me hab铆a asomado desde ni帽a,

Con Miguel Martinez Naon y Vicente Muleiro

participando en el elenco de la Provincia, pero era un juego. Despu茅s comenc茅 a asistir a funciones de teatro y fui tomando el lugar que eleg铆 definitivamente: el espectador. Paco Gim茅nez, antes de proponerme que colaborase en la adaptaci贸n de 鈥淯n tranv铆a llamado deseo鈥, me conoc铆a de asistir al Teatro La Cochera. Digo que mi lugar es el del espectador incluso aunque haya escrito un texto para ponerlo en escena, pues sigo siendo el que toma asiento en la platea.

Desde 2001 Paco Gim茅nez me pidi贸 otro tipo de trabajo, consistente en analizar los textos como a m铆 me pareciera. Estrictamente buscar en cada texto en particular, sin mapa previo. Relaciones entre personajes, relaciones con el contexto hist贸rico, ling眉铆stico, art铆stico; entramado de situaciones, todas las variantes posibles. Mi tarea fue ampliar la visi贸n de cada obra, de cada autor, para aportar a la idea original y direcci贸n de Paco y a la creaci贸n colectiva de cada elenco.

Con Natalia Herrera

Antes de 鈥淓l prado del ganso verde鈥 hab铆a intentado concebir dos o tres textos teatrales, pero no fluyeron como deb铆an. En este caso, hubo en 2012 una convocatoria a un concurso sobre el tema de la guerra de Malvinas y escrib铆 para enviar. Hab铆a estado reuniendo algunos discursos de h茅roes reales 鈥攁mericanos, sobre todo鈥 que me interesaban para elaborar una propuesta teatral. Ven铆a pensando en uno del Comandante Prado, casi al final de su libro 鈥淟a guerra al mal贸n鈥. Ese p谩rrafo tiende un puente de significados hist贸ricos entre la denominada Conquista del Desierto del siglo diecinueve y la Guerra de Malvinas.

Y escrib铆 con el mismo criterio o actitud que pon铆a en los an谩lisis: ofrecer a los actores y al director un texto para que

Con Oscar Steimberg

puedan trabajar. Ten铆amos la ventaja de que ya hab铆amos participado juntos en otros espect谩culos de La Cochera, eso facilit贸 la experiencia. Lo que m谩s me moviliz贸 fue ver convertirse un texto en acciones, im谩genes, sonidos. O sea, volv铆 al lugar del espectador, o nunca me mov铆 de all铆. Luego, la repercusi贸n de un tema tan complejo y sentido por mis compatriotas en un p煤blico espec铆fico, el de teatro. Adem谩s, descubrir que los j贸venes no saben mucho que digamos de ninguno de los dos conflictos, por ejemplo, y que pese a ello entienden la propuesta y les despierta inter茅s. Eso fue muy gratificante.

鈥 Tu labor de coordinadora de talleres literarios se extendi贸 a 谩mbitos penitenciarios.

Con Silvio Mattoni

Las c谩rceles fueron experiencias dif铆ciles de abordar en el plano emocional. El preso com煤n es una especie de misterio para m铆. No puedo comprender c贸mo hacen para soportar la prisi贸n. Reconozco que en eso la limitaci贸n es m铆a. Hay colegas que trabajan desde hace muchos a帽os en las c谩rceles, como Andr茅s Utello, en Villa Dolores. Yo s贸lo pude soportar un a帽o. Sin embargo, logr茅 que produjeran 鈥攖anto en Villa Mar铆a como en C贸rdoba鈥 buena cantidad de textos y sostener una relaci贸n amable y distendida. Los trat茅 como iguales en cuanto a capacidad, explic谩ndoles que todos los seres humanos poseemos tres facultades universales: la observaci贸n, la memoria y la imaginaci贸n. Los ejercicios literarios se basaban en eso.

Tambi茅n me permiti贸 explicarles que autores como Shakespeare no eran dif铆ciles de entender por los temas que tratan, sino que el obst谩culoprincipal consiste en que utilizan un lenguaje muy antiguo, que ya pocas personas conocen.

鈥 驴S贸lo manejaste el blog www.losviajadores.blogspot.com.ar?

S铆, s贸lo incursion茅 en Los Viajadores. Despu茅s tuve la mala idea de entrar en Facebook y me envici茅. Todo parece m谩s f谩cil. Pero tengo que volver al blog, porque quiero pasar todo lo de 鈥淒ulce Vecino鈥, mi compilaci贸n de textos y documentos gr谩ficos sobre Juan Larrea, esa p谩gina que administro. Necesito crear algo m谩s estable que una p谩gina de

Con Benito Del Pliego

Facebook. Me preocupa el tiempo que insume la Internet; y fatiga la vista y la espalda. Lo positivo es que proporcionalmente se consigue mayor lectura, aunque sea superficial o no, depende, pero hay una circulaci贸n publicitaria. A veces, es importante. Llama la atenci贸n sobre un tema, al menos.

鈥擣uiste incluida en聽 鈥溍乺boles nativos del centro de Argentina鈥 y en el libro CD-ROM. Y tambi茅n en鈥淶epol鈥.

Mi participaci贸n en 鈥溍乺boles nativos鈥︹ fue involuntaria. Mariano Medina, que coordin贸 la publicaci贸n, ten铆a el

Con Francisco Vargas

poema que figura all铆, pero yo ya lo hab铆a desechado. Me llam贸 para contarme lo que iba a hacer y respond铆 que si a 茅l le gustaba, lo incluyera. Ocurre que no pod铆an proponerme nada m谩s hermoso que publicarme en un libro sobre 谩rboles, era un sue帽o no so帽ado. Tambi茅n fue Mariano Medina quien me incluy贸 en 鈥La pisada del unicornio鈥. 脡l recopil贸 material de todos los que figuran en el CD y nos avis贸 de la edici贸n, nada m谩s. Pero nos conocemos tanto, de la 茅poca de 鈥淩a铆z y Palabra鈥 鈥擬ariano era muy joven鈥, que sabe de lo que se trata cada vez que hace algo.

En 鈥淶epol鈥, s铆, fui convocada por Iv谩n Ferreyra para escribir algo sobre la desaparici贸n de Jorge Julio L贸pez. El secuestro seguido de muerte es una realidad que persiste en la Argentina motivado por distintas situaciones. Trata de personas, represi贸n policial a ciudadanos comunes. Pero lo de L贸pez tuvo caracter铆sticas pol铆ticas precisas, demostrando que el kirchnerismo no fue capaz, pese a su pol铆tica de derechos humanos, de frenar la actividad de los 鈥渄esocupados鈥 del Proceso, que volvieron a tener tarea con ese secuestro, con las muertes y fugas de militares condenados, con la falta de cooperaci贸n ex profeso en la b煤squeda de cuerpos asesinados y de ni帽os secuestrados.

En una palabra, la lucha contra la represi贸n prosigue. Para los trabajadores, para los militantes pol铆ticos, para los ciudadanos en general. Luego, en 2012 y 2013, me ocup茅 de la edici贸n del libro 鈥淧oes铆a por Mariano Ferreyra鈥, una compilaci贸n de textos enviados desde diversos sitios de nuestro pa铆s, por medio de Internet.

鈥 He le铆do en alguna parte que estabas escribiendo un relato fant谩stico extenso cuyo t铆tulo es 鈥淎hora, en el Para铆so鈥, y que estabas preparando un volumen con relatos sobre temas relacionados con la militancia pol铆tica durante las d茅cadas de 1960, 1970 y 1980: 鈥淟a flor nacional鈥. 驴Los has concluido? Y por extensi贸n, Eugenia: aparte del libro sobre el poeta espa帽ol Juan Larrea que s茅 que ten茅s concluido, 驴qu茅 otras obras o trabajos ten茅s in茅ditos o en proceso?

聽– S铆, he concluido esos libros. Ya ver茅 si encuentro editores. 鈥淎hora, en el Para铆so鈥 es mi primera incursi贸n en lo fant谩stico pero no s茅 si el g茅nero es fant谩stico. Habla de la historia b铆blica y de una posible historia no b铆blica del mundo. Qu茅 s茅 yo.

Tambi茅n tengo unos poemarios, escritos desde 1997: 鈥淐贸dice鈥, 鈥淐reatura solar鈥, 鈥淟a voz m谩s distante鈥, que son breves; 鈥淟a ciudad de amapolas鈥, 鈥淩eloj de esfera鈥, 鈥淟a canci贸n de las contradicciones鈥 y uno m谩s que espera t铆tulo. Adem谩s, fui escribiendo 鈥淟a raci贸n de pan鈥, poes铆a pol铆tica 鈥攇茅nero que no es apreciado por la cr铆tica, dicho sea con simpat铆a鈥; 鈥淚nforme sobre Mabel y Morgana鈥, una nouvelle fallida sobre un caso policial ver铆dico; 鈥淓llas鈥, 鈥淓llos鈥, 鈥淐upido鈥, 鈥淓ros鈥, 鈥淣arciso鈥, 鈥淭谩natos鈥, una serie de cuentos sobre las relaciones amorosas, probablemente tambi茅n fallidos; cuentos basados en personajes o en situaciones de Hans Christian Andersen, titulados 鈥淓l 谩ngel de los pobres鈥, y poemas cuyo valor a煤n no consigo evaluar. Como ves, un surtido.

鈥 Has investigado a prop贸sito de la historia de la traducci贸n y de los traductores de poes铆a en C贸rdoba. Y vos,驴has incursionado en la traducci贸n?

Lo 煤nico que traduje fue un poema de Jacques Prevert y uno de cuatro l铆neas del luxemburgu茅s Lambert Schlechter, en ambos casos por no tener a mano una traducci贸n. No creo realmente haber incursionado en esa actividad, salvo por poner al alcance del p煤blico la que hizo Agust铆n Oscar Larrauri de 鈥淯n golpe de dados鈥.

En lo que hace a lecturas de poes铆a en espacios p煤blicos, 驴advert铆s ahora diferencias respecto de d茅cadas anteriores?

No participo demasiado en la actualidad, por motivos de trabajo y de familia. Pero donde asisto, as铆 sea eventualmente o por invitaci贸n, es de mucha calidad, muy diverso en su producci贸n, con gran participaci贸n de los j贸venes. La mayor diferencia que aprecio con el pasado de los ochenta o de los noventa es cuantitativo. Alto n煤mero de editoriales, nombres, lugares, que me llegan por mail o por Facebook; no tengo ya un panorama general en cuanto a su est茅tica.

Eugenia Cabral selecciona poemas de su autor铆a para acompa帽ar esta entrevista:

Destino

Hija soy de la ceniza

donde el barro ha muerto.

Eran las glaciaciones

sobre el reino del verdor.

La mano de Dios que celebr贸 la vida

soplando en los huesos del hombre

habr谩 sido plena de jugos

y fr谩gil de tiempo.

Ahora

Dios sopla sobre el fuego

largo y fr铆o

y se lleva la Historia al infinito.

(de鈥淓l buscador de soles鈥)

 

Tabaco

La rabiadura lo que el cigarrillo.

Luego el humo y la ceniza esparcen

la desmerecida forma de lo que ha sido.

Arder. Arder como la brasa ambigua

que no es llamarada ni es ceniza;

entre secuencias de orden y desorden

arder; arder cual perfume de maderas;

cual ocaso 鈥攆uria postrer del d铆a鈥

arder; en pausas de la inform谩tica,

detr谩s de los envases descartables,

con un sexo torpe entre torpes manos,

arder. Como s贸lo el fuego puede arder.

Como pasi贸n y soledad pueden arder.

Astro perdido en la jungla del cielo

tornando a una casa y a unos padres,

arder. Sol铆citamente, en honor de un amante,

arder. Ofrecer la transparencia y pretenderla

cada vez con menos fuerza y eficacia.

Arder. En el templo de los b谩rbaros.

Arder, tan tenue como sea posible,

ante la fatiga de la mirada. Encender

los rub铆es de la culpa entre el lodo funeral

y las arenas donde el hedor de lo muerto

sobrevive (驴para qu茅?) sin condena ni justicia.

 

En el horno de los bronquios se caldean

la sinraz贸n de existir abominando

y el humo: s铆mbolo de olvido e impotencia

de querer retener lo que se esfuma

鈥攁ntes eterno, ahora fugitivo鈥,

breve danza de amor entre los dedos,

ocaso que arrastra el cuerpo del d铆a

鈥攊luminado de amor鈥 a oscura gruta,

para escandir las formas de la noche

cual s铆labas de un poema revelado.

(de鈥淭abaco鈥)

*

Ficha

Eugenia Cabral naci贸 el 29 de noviembre de 1954 en la ciudad de C贸rdoba, donde reside, capital de la provincia hom贸nima, la Argentina. El 1981 fund贸 junto a los poetas Hern谩n Jaeggi, Susana Ar茅valo, C茅sar Vargas y Carlos Garro Aguilar, el grupo literario 鈥淩a铆z y Palabra鈥. En el per铆odo 1988-1992 estuvo al frente de Ediciones Mediterr谩neas. Durante 1991-1993 dirigi贸 la revista 鈥淚magin Era 鈥 La Creaci贸n Literaria鈥. Es asesora literaria desde 1996, junto al director Paco Gim茅nez, del teatro 鈥淟a Cochera鈥. Ha coordinado talleres literarios en la Universidad Tecnol贸gica Nacional (Facultad Regional C贸rdoba, 1994), la galer铆a de arte Marchiaro (1993), la Biblioteca Popular 鈥淟ibertad鈥 (2010-2011), las c谩rceles de Villa Mar铆a y penitenciar铆a de C贸rdoba y la Biblioteca Provincial para Discapacitados Visuales (2010-2013). En 1999 se edit贸 su libro de relatos 鈥淟a almohada que noduerme鈥. Y entre 1986 y 2012 fueron apareciendo sus poemarios 鈥淓l buscador de soles鈥, 鈥淚ras y fuegos. Al margen de los tiempos鈥, 鈥淐ielos y barbaries鈥, 鈥淭abaco鈥, 鈥淓n estenombre y en este cuerpo鈥.

Es la responsable y prologuista de 鈥淧oes铆a actual de C贸rdoba 鈥揕os a帽os 鈥80鈥 (Ediciones Mediterr谩neas, 1988) y quien tuvo a su cargo el estudio preliminar del volumen 鈥淯n golpe de dados, poema de St茅phane Mallarm茅鈥 (Editorial Babel, 2008). Su quehacer ha sido incluido, por ejemplo, en 鈥淧oetas 2鈥 (selecci贸n y pr贸logo de Juano Villafa帽e, Ediciones Desde la Gente, Buenos Aires, 1999), 鈥溍乺boles nativos del centro de Argentina鈥 (estudio ecol贸gico realizado por Mariano Medina, Ulf Ola Karlin y Pablo Demaio, 2002), 鈥淟a tierra del conjuro鈥 (selecci贸n e introducci贸n de Andr茅s Utello, 2005), 鈥淟a pisada del unicornio鈥 (libro CD-ROM del proyecto 鈥淓scritura por la identidad鈥, coordinado por Mariano Medina, Edici贸n de Teatro x la Identidad y Abuelas de Plaza de Mayo, 2006), 鈥淶epol (Variaciones en torno a ladesaparici贸n de Jorge Julio L贸pez)鈥 (2009). En 1991, en reconocimiento a su labor literaria y cultural, le fue concedido el Premio de Poes铆a 鈥淚nstituto CIDAM鈥, as铆 como en 2011 fue distinguida con la Ley 9578 de Reconocimiento al M茅rito Art铆stico de la Provincia de C贸rdoba. Su pieza teatral 鈥淓l prado del ganso verde鈥, ambientada en la batalla de Goose Green, durante la denominada guerra de Malvinas, fue estrenada en el teatro La Cochera en diciembre de 2013, con la direcci贸n de Giovanni Quiroga.

* Entrevista realizada a trav茅s del correo electr贸nico: en las ciudades de C贸rdoba y Buenos Aires, distantes entre s铆 unos 700 kil贸metros, Eugenia Cabral y Rolando Revagliatti.

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