Abr 17 2014
896 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Facetas del papa Francisco

El Papa Francisco ha pedido perd贸n por los m煤ltiples actos de pederastia perpetrados por sacerdotes cat贸licos romanos en diversas partes del mundo. Al mismo tiempo se alista para proclamar santo en unos d铆as, el 27 de abril, a Juan Pablo II. Ambos actos son contradictorios y muestran la incongruencia institucional que maniata al Papa en turno.

El estilo de Francisco, sencillo y que toma distancia del complejo ceremonial que rodea al obispo de Roma, ha llevado a muchos observadores y analistas de la Iglesia cat贸lica a sostener que el sucesor de Benedicto XVI est谩 tomando medidas reformadoras y hasta revolucionarias. Me parece que ni son unas y tampoco otras. A quien sucedi贸 en el cargo a Joseph Ratzinger no le quedaba de otra sino tomar algunas decisiones que mostraran una Iglesia cat贸lica dispuesta al cambio, sobre todo en aquellas 谩reas en que la opini贸n p煤blica mundial hab铆a estado se帽alando graves problemas. El asunto de los abusos sexuales clericales contra infantes y adolescentes era el primero de ellos.

La semana pasada, al recibir el papa Francisco a una delegaci贸n de la Oficina Internacional Cat贸lica de la Infancia, la m谩xima autoridad del catolicismo expres贸: 芦Me siento interpelado de asumir todo el mal cometido por algunos sacerdotes, bastantes, bastantes en n煤mero, aunque no en comparaci贸n con la totalidad; de hacerme cargo de pedir perd贸n personalmente por el da帽o que causaron al abusar sexualmente de ni帽os禄 (distintas agencias, La Jornada, 12/4).

La Red de Sobrevivientes de las V铆ctimas de Abuso por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en ingl茅s) declar贸 que la petici贸n de perd贸n papal deb铆a ser tomada con cautela, y no confundirla con acciones que erradican el problema de cl茅rigos abusadores. 脡sta y otras organizaciones defensoras de quienes han padecido ataques sexuales clericales han se帽alado, con justa raz贸n, que los perpetradores de tales infamias no han sido sancionados judicialmente por sus conductas. No lo fueron por las redes de protecci贸n institucionales que hicieron posible el encubrimiento y la impunidad de los depredadores.

Precisamente fue el t贸pico del encubrimiento, que desemboca en impunidad por la colusi贸n de autoridades eclesi谩sticas con autoridades gubernamentales, al que de nueva cuenta se ha referido un experto en el asunto, Alberto Athi茅. Conocedor del fondo y la forma que le posibilitaron por d茅cadas al fundador de los legionarios de Cristo, Marcial Maciel, cometer sus atrocidades con infantes legionarios, Athi茅 investiga junto con otros interesados las posibilidades en el derecho internacional para 芦fincar ya no s贸lo responsabilidad institucional en t茅rminos gen茅ricos a la Santa Sede, sino a quienes, en la Santa Sede o quienes dependen de la Santa Sede, son responsables de encubrimiento禄 (nota de Blanche Petrich, La Jornada, 11/4).
vaticano bergo con sindicalistas arg
El mismo Francisco que ha solicitado perd贸n por los abusos sexuales clericales ser谩 quien canonice a Juan Pablo II en vistosa ceremonia el pr贸ximo 27 de abril. Precisamente fue durante el papado de Juan Pablo II cuando estallaron, literalmente, los esc谩ndalos de pederastia clerical. Primero se hicieron p煤blicos los abusos en distintas di贸cesis cat贸licas en Estados Unidos, y despu茅s en otros pa铆ses. La primera reacci贸n de las altas autoridades romanas fue negar los ataques y culpabilizar a los denunciantes, tild谩ndolos de enemigos de la Iglesia cat贸lica interesados en desprestigiar a la instituci贸n. Ante las contundentes evidencias y por la organizaci贸n de las v铆ctimas, la Iglesia cat贸lica estadunidense debi贸 evitar llegar a tribunales judiciales y acordar indemnizaciones. Solamente la di贸cesis de Los 脕ngeles ha debido desembolsar 740 millones de d贸lares en este tipo de acuerdos, seg煤n inform贸 Huffpost el pasado 19 de febrero.

El 30 de septiembre de 2013 las agencias informativas dieron a conocer que fue el propio papa Francisco quien eligi贸 la fecha de la canonizaci贸n de Juan Pablo II, la correspondiente al domingo posterior a las celebraciones de la Semana Santa. Es cuando la 芦Iglesia cat贸lica celebra la fiesta de la Divina Misericordia. Una fiesta que instituy贸 el propio Karol Wojtyla tras hacer santa en 2000 a la monja polaca Faustina Kowalska, conocida como la santa Teresa de Jes煤s polaca禄, seg煤n comunicado de Efe.

A la canonizaci贸n han sido especialmente invitadas personalidades destacadas en distintos 谩mbitos, as铆 como jefes de Estado. Una de tales invitaciones fue hecha llegar a Los Pinos. Enrique Pe帽a Nieto, seg煤n la informaci贸n disponible, no estar谩 presente en la fastuosa ceremonia. A menos que c谩lculos de imagen y pol铆ticos cambien la decisi贸n hasta ahora tomada, por parte de las autoridades del gobierno mexicano habr谩 un representante nombrado por el titular del Poder Ejecutivo.

En la ceremonia de canonizaci贸n de Juan Pablo II, que lo ser谩 junto con Juan XXIII, el papa Francisco conjuntar谩 en su persona una condici贸n an贸mala. Presidir谩 el acto religioso en su calidad de supremo dirigente de la Iglesia cat贸lica, pero tambi茅n va a ser anfitri贸n como jefe de Estado, del Vaticano, de sus similares de otros estados del mundo. Una doble faceta de Francisco que pretende unificar lo que es an贸malo e incongruente.

*Publicado por La Jornada, M茅xico

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario