Oct 10 2015
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Opini贸nPol铆tica

Fallo de la Corte Internacional de Justicia: El triunfo de los pueblos (tres notas)

驴Qui茅n perdi贸 en La Haya? El fallo de la Corte Internacional de Justicia se ha presentado como una derrota nacional. Pero eso es totalmente falso. Chile no perdi贸 en ning煤n sentido. Han ganado los pueblos, a ambos lados de la frontera. Los que han sido derrotados son otros: los chovinistas, los enemigos del di谩logo, los beligerantes, los que tergiversan la historia, los que desprecian la integraci贸n y la paz. Es un triunfo sobre el racismo, el colonialismo y la herencia putrefacta del imperialismo, que dividi贸 y sembr贸 la discordia entre las naciones.
La Haya tambi茅n representa un cuestionamiento profundo, fundado y radical a la manera como Chile ha planteado sus relaciones internacionales. No s贸lo cuestiona la falta de voluntad de establecer un proceso de di谩logo constructivo con Bolivia. Es una enmienda a la totalidad de la estrategia de relaciones internacionales que Chile ha desarrollado desde 1990, basada exclusivamente en la promoci贸n y defensa legal de los intereses comerciales de nuestras elites econ贸micas.
Esta es la estrategia que fracas贸 en La Haya. La contundencia del fallo muestra que la concepci贸n decimon贸nica y mercantil de la diplomacia chilena es anacr贸nica, y de dudosa efectividad en un mundo que valora la interdependencia entre los Estados bajo una l贸gica de reciprocidad mutuamente interesada. La diplomacia chilena, basada en un 99% en salir a vender caro y comprar barato, ha sido ciega a todos los procesos pol铆ticos globales en los que se juega el futuro. Bajo un pragmatismo chato y asfixiante Chile le ha dicho al mundo, por muchos a帽os, que lo 煤nico que le interesa es su bolsillo, y que las dem谩s dimensiones de la pol铆tica exterior (integraci贸n, cooperaci贸n, cambio de paradigma de producci贸n, promoci贸n de la paz, desarrollo sustentable) solo las asume como apariencia, sin arriesgar nada, sin aportar nada, sin contribuir novedosamente en nada.

La diplomacia boliviana
En contraste, la pol铆tica exterior boliviana, conducida con enorme prestigio por el canciller David Choquehuanca, se ha fundado en proponer una pol铆tica activa, basada en los intereses de la ciudadan铆a global. Bajo la idea matriz del 鈥淏uen Vivir鈥 ha apostado por un cambio de paradigma, que abandona el uso de la fuerza para apostar por la colaboraci贸n entre pueblos y el respeto y complementaci贸n entre Estados. Ha situado a Bolivia como un actor importante en el G77 en debates geopol铆ticos claves frente al cambio clim谩tico, migraciones, sostenibilidad ambiental, pobreza, deuda externa, etc. De esa forma un pa铆s que era pobre, invisible e ignorado hasta hace poco, se ha convertido en una potencia diplom谩tica al que los grandes Estados deben considerar por su capacidad de legitimar los procesos de negociaci贸n pol铆tica global. Si alguno no se hab铆a dado cuenta de esta capacidad de nuestros vecinos, que revise la reciente visita papal, el lugar clave de Bolivia en las negociaciones de la COP21 sobre cambio clim谩tico, y el papel que sus diplom谩ticos han asumido en los procesos internos de Naciones Unidas.

Estados sin litoralbol evo y el mar
Esta estrategia la ha aplicado a la demanda mar铆tima impulsando en la ONU la Conferencia Internacional de Estados sin Litoral, que ha demostrado, mediante estudios del Banco Mundial, que la falta de acceso al mar desacelera la tasa de crecimiento econ贸mico de un pa铆s en un 0,7%, y que el gasto en el pago de servicios de transportes y seguros en relaci贸n a sus ingresos totales por exportaciones es casi dos veces superior al de los pa铆ses en desarrollo en su conjunto, y aproximadamente el triple que el de los pa铆ses desarrollados. Bolivia es dentro de esas naciones la 煤nica que habiendo tenido acceso al mar lo perdi贸 producto de una intervenci贸n armada extranjera.
Bolivia nunca ha dejado de argumentar y dirigirse en primera persona al pueblo chileno. En cambio nuestra Canciller铆a nunca se ha preocupado de dialogar ni enviar un mensaje entendible al pueblo boliviano, al que castiga con un desprecio de antolog铆a. Recordemos que la primera reacci贸n del presidente Evo Morales luego del anuncio del veredicto fue valorar a los sectores de la ciudadan铆a chilena que siempre han apoyado la demanda boliviana. A los pocos d铆as, para irritaci贸n de varios parlamentarios chilenos, el ex presidente Carlos Mesa se preocup贸 de asistir a TVN de Chile para exponer su punto de vista sobre el diferendo. Reci茅n entonces el canciller Mu帽oz reaccion贸 a una invitaci贸n de la televisi贸n boliviana para asistir a una entrevista en La Paz.

Las sinrazones del chovinismo chileno
Bajo esta constataci贸n vale la pena repasar los argumentos esgrimidos por lo m谩s f茅rreos enemigos de modernizar las relaciones internacionales chilenas, que han salido en tropel con las m谩s irracionales argumentaciones contrarias al resultado del fallo.
Argumento N潞 1. Jorge Tarud (PPD): 鈥淓mpieza a desmoronarse el sistema jur铆dico de Naciones Unidas鈥, ya que en La Haya 鈥渘o han respetado el derecho internacional, no han respetado el Pacto de Bogot谩 (鈥) no han respetado un tratado centenario鈥.
Bolivia nunca le pidi贸 a La Haya que ordenara a Chile entregar territorio sino 鈥渘egociar de buena fe la salida soberana al mar鈥. Y justamente eso es lo que la Corte dictamin贸. El tribunal, apeg谩ndose a la jurisprudencia e interpret谩ndola en esta situaci贸n particular, considera que Chile tiene una obligaci贸n: negociar con Bolivia. El contenido y el producto de la negociaci贸n depende obviamente de las partes. Esta afirmaci贸n es coherente con la misi贸n fundacional del sistema de Naciones Unidas y de la Corte Internacional de Justicia: promover la soluci贸n pac铆fica de los conflictos y la cooperaci贸n internacional.
Argumento N潞 2. Diputada Andrea Molina (UDI): 鈥淓l fallo va a traer consecuencias para Chile en muchos 谩mbitos, porque estamos hablando de inversiones, del norte de Chile, de inseguridad e inestabilidad y por sobre todo, de c贸mo se va a plantear hoy d铆a la defensa de Chile鈥.
La Haya obliga nada m谩s que a una cosa: iniciar un proceso de negociaci贸n efectivo y conducente basado en la 鈥渂uena fe鈥 de las partes. Este proceso de negociaci贸n bilateral mandata por igual a las dos partes. Y ambos Estados son los llamados a evaluar la voluntad de su interlocutor. Este proceso en ninguna medida genera incertidumbre o inestabilidad. Al contrario, el recurso al derecho es la herramienta de los fuertes, de quienes conf铆an en su causa y en sus razones. Acudir a la justicia internacional s贸lo asusta a quienes desconf铆an de la legitimidad de sus posiciones.
Bolivia, luego del proceso de negociaci贸n abierto por Bachelet en 2006, constat贸 que m谩s all谩 de la actitud de la presidenta, Chile en cuanto Estado no manifestaba la menor 鈥渂uena fe鈥 en el proceso de conversaci贸n. Ello qued贸 de manifiesto en 2010 al asumir Pi帽era, quien inmediatamente sepult贸 el proceso en curso, iniciando una escalada de agresiones al gobierno de Bolivia. La posibilidad que abre La Haya se帽ala que las conversaciones que se inicien en esta fase no dependan de los gobiernos de turno, sino que expresen de forma consistente una pol铆tica de Estado, que m谩s all谩 de la posici贸n de los gobiernos, mantenga una 鈥渂uena fe鈥 orientada a superar este diferendo de manera definitiva. Lograr un acuerdo ser谩 la manera m谩s efectiva de alcanzar la plena seguridad y estabilidad que tanto preocupa a la diputada Molina.
Argumento N潞 3. Diputado Jos茅 Manuel Edward (RN): 鈥淟lamo a La Moneda, a los partidos pol铆ticos y a todos los chilenos a que denunciemos el Pacto de Bogot谩 para mandarle un clara se帽al a la Corte鈥. Es decir, abandonar la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
La idea de salir del Pacto de Bogot谩 es absurda por dos razones. La primera es pr谩ctica: aunque Chile denuncie el Pacto de Bogot谩 ello no elimina retroactivamente nuestras obligaciones ya adquiridas y el Pacto regir铆a todav铆a un a帽o m谩s. Por lo que nada garantiza que en ese corto lapso no surjan otros juicios a煤n m谩s problem谩ticos para Chile.
La segunda objeci贸n es de fondo: El Pacto de Bogot谩 busca mecanismos de resoluci贸n pac铆fica de conflictos, siguiendo los cauces legales necesarios para llegar hasta una instancia final, como es la Corte. Salir del Pacto nos convierte inmediatamente en un pa铆s paria, peligroso y potencialmente agresivo. En un Estado que no reconoce los cauces diplom谩ticos de arbitraje. La opini贸n internacional situar铆a a Chile como un potencial agresor, con el cual s贸lo es posible establecer relaciones de contenci贸n militar. Ello aislar铆a y marginalizar铆a al pa铆s en todos los foros internacionales y procesos de negociaci贸n global: una situaci贸n parecida a la vivida por Chile durante la dictadura militar.
La exigencia de La Haya es m铆nima, sensata y clara. Ambos Estados est谩n en la obligaci贸n de negociar, de buena fe y de modo efectivo, con el fin de llegar a un acuerdo que otorgue a Bolivia un acceso plenamente soberano al Oc茅ano Pac铆fico. La ciudadan铆a chilena, latinoamericanista, constructora de la integraci贸n, debe asumir un rol como impulsora y garante de ese proceso. La tarea es enorme. Se trata de facilitar un di谩logo real. No basta hablar en espa帽ol. Hay que penetrar en las categor铆as: 驴qu茅 entenderemos por soberan铆a, y por acceso, por negociaci贸n efectiva y conducente? Estas palabras se deben llenar de significados compartidos. Y la ciudadan铆a debe aportar, por medio de su propio debate: dar consistencia a estos conceptos.bol mar

Con el ejempolo de Elmo Catal谩n
En la memoria popular debe permanecer el ejemplo de nuestro compatriota, Elmo Catal谩n, que vislumbrando este desaf铆o de futuro dio su vida por la liberaci贸n de Bolivia(1). En carta a su familia y compa帽eros chilenos, Catal谩n leg贸 un mensaje que se anticipa al desaf铆o que hoy nos convoca:
鈥淐reo honestamente que no habr谩 revoluci贸n chilena sin que triunfe la revoluci贸n en Bolivia. La libertad de todos los pa铆ses del Cono Sur depende de la libertad de Bolivia. Doloroso ser铆a que los chilenos no comprendieran esta realidad y permanecieran est谩ticos, esperando que su libertad les llegue gratis aunque todo el mundo estar铆a consciente que tal libertad estar铆a cimentada en el sacrificio del pueblo boliviano (鈥) Para nosotros la patria es Am茅rica como la proclamara Bol铆var en los campos de batalla. No soy extranjero en Bolivia ni ser茅 extranjero en ning煤n lugar de Am茅rica Latina. Extranjeros son los imperialistas y sus sirvientes nativos. Me siento tan patriota como el m谩s patriota de los patriotas bolivianos. He aceptado todas las obligaciones y he exigido un solo derecho: el de combatir. Estoy orgulloso de pelear en esta tierra -que ya es m铆a- por este pueblo que amo鈥(2)

Notas:
(1) Elmo Catal谩n Avil茅s, periodista socialista, dirigente del Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional (ELN) de Bolivia, fundado por el Che Guevara. Se incorpor贸 al ELN despu茅s de la muerte del Che en 脩ancahuazu, a las 贸rdenes de Inti Peredo. Particip贸 en los preparativos de la guerrilla de Teoponte. El y su compa帽era boliviana, Jenny K枚ller Echalar, fueron asesinados el 8 de junio de 1970 por un militante del ELN, An铆bal Crespo Ross. Hasta hoy se ignoran los motivos de ese crimen.
(2) 鈥淐arta de Elmo Catal谩n鈥 en Punto Final 23 de junio de 1970, p 2-3.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 838, 9 de octubre, 2015

bol mar1Neoliberalismo, chovinismo y xenofobia

PAUL WALDER| El discurso chovinista, autoritario, racista y belicoso que se ha expandido y consolidado con renovado 茅nfasis tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, no es otra cosa que la expresi贸n palmaria de los niveles en que nos han situado d茅cadas de conservadurismo neoliberal. Es la impronta basada en el individualismo y en los triunfos personales, representada de forma exagerada en el consumo y la propiedad privada como galard贸n y 茅xito sobre los otros, vistos 茅stos no s贸lo como permanentes adversarios sino como eventuales enemigos.

El s谩lvese quien pueda, la ley de la selva y del m谩s fuerte se ha impuesto en el d铆a a d铆a con tal extensi贸n y densidad, que no somos capaces ni de reflexionar ni de vernos. Simplemente, actuamos.
En este proceso, que es de una regresi贸n centenaria en cuanto a nuestros lazos sociales, Chile no s贸lo se ha petrificado, sino que se apoya en las ideas m谩s extremas y distorsionadas de la ortodoxia capitalista, aquellas que lindan de forma directa y peligrosa con el fascismo. Desde aqu铆, y es lo que hallamos no solamente en el virtual anonimato de las redes sociales sino en los relatos p煤blicos, estamos a un paso de la xenofobia, del racismo y el odio como rasgos inspiradores de nuestras pol铆ticas.
El clima desatado tras el fallo de La Haya, que ha legitimado todo tipo de falacias y abiertas mentiras mutadas en realidades con la ayuda de pol铆ticos, del empresariado, los poderes opacos y sus medios de comunicaci贸n, ha dejado salir la expresi贸n cultural y social de la pol铆tica binominal neoliberal. Aquella fusi贸n espuria entre pol铆tica y negocios ha derivado tambi茅n en un discurso nacional artificial, introducido gota a gota cual consigna publicitaria. D茅cadas de propaganda de los beneficios del mercado, del 茅xito del modelo econ贸mico chileno han logrado, con gran efectividad, convertir nuestras miserias sociales y econ贸micas en supuestas virtudes.
Los vicios internos de la pol铆tica chilena se amplifican en el exterior. Las distorsiones propias de la transici贸n se fusionan con el Estado y sus poderes, en un discurso que traspasa fronteras. Chile y sus gobernantes han impugnado sistem谩ticamente los foros regionales que apuntan a la integraci贸n latinoamericana, a la vez de criticar de manera permanente e intervenir en los procesos pol铆ticos democr谩ticos de pa铆ses como Bolivia o Venezuela. El apoyo desembozado de miembros de la Nueva Mayor铆a, por no mencionar a la ultraderecha, al golpista venezolano Leopoldo L贸pez o las cr铆ticas a los procesos internos de la pol铆tica boliviana son s贸lo una muestra reciente de esta ideolog铆a oficial y transversal.
La pol铆tica chilena se mueve y toca nuevos extremos. Esta defensa a ultranza del modelo seguido, junto con criticar y menospreciar los procesos sociales latinoamericanos se encierra en un patr贸n econ贸mico y pol铆tico que ha generado los peores niveles de desigualdad del mundo y condiciones de calidad de vida regresivas. La salud y la educaci贸n privatizada o el oneroso y p茅simo sistema de transporte urbano son s贸lo algunos aspectos de un modelo que prioriza el lucro y el falso decorado.
El chovinismo y el racismo se apoyan en un discurso oportunista, falsamente globalizador. Es un relato que surge de las relaciones comerciales de las grandes corporaciones y desprecia las relaciones entre los pueblos. El furibundo apoyo a la soberan铆a territorial chilena, que por oportunismo de algunos y la ignorancia de muchos no incluye el oc茅ano, las aguas, tierras y derechos humanos privatizados, es tambi茅n un argumento para la certificaci贸n incondicional e inconsciente del neoliberalismo.
La pol铆tica chilena est谩 cooptada y pauteada por las grandes corporaciones. Y lo mismo ocurre con la pol铆tica exterior, entregada tambi茅n al intercambio comercial de bienes y servicios, a las exportaciones de recursos naturales controladas por los capitales globales y al dictado de las grandes potencias. En estas condiciones, cualquier relato que apunte a la cr铆tica y transformaci贸n de este statu quo es distorsionado o eliminado. El rechazo a la demanda de Bolivia no es simplemente un asunto territorial ni un problema de Estado. Es tambi茅n, y hoy principalmente, un rechazo a un modelo de desarrollo m谩s democr谩tico e inclusivo. Con este discurso, Chile aumenta su aislacionismo ante Latinoam茅rica, se consolida como enclave corporativo y cristaliza sus desigualdades. Una lamentable p茅rdida para todos.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 838, 9 de octubre, 2015

Si los bolivianos quieren marbol mar perdido

MARGARITA LABARCA GODDARD|鈥淪i los bolivianos quieren mar, que lo vengan a buscar. Aqu铆 los esperamos鈥, dijo Jaime Ravinet. Vaya declaraciones groseras y provocadoras en boca de un ex ministro de la Concertaci贸n -y tambi茅n de Pi帽era, por cierto-. Son algo ins贸lito. Pero, pobre, se habr谩 acordado con nostalgia de su infancia y se habr谩 comprado un uniforme de general. Porque es de suponer que no va a mandar a puros pelados a la guerrita que est谩 organizando y que 茅l se quedar谩 en Santiago o Zapallar.
Pero hay una cosa que deber铆a considerar: no tiene que ponerse uniforme de general, sino de almirante. Porque Evo no va a venir por los cerros del norte; es un indio muy astuto, adem谩s de buen mozo; no lo podemos negar aunque nos duela, amigos. Porque aqu铆 se ha hablado de los 鈥渃holos bolivianos鈥, pero yo veo que este cholo o indio o lo que sea, es mucho m谩s guapo que la mayor铆a de los pol铆ticos chilenos: un hombre alto, bien plantado, rostro en茅rgico sin ser agresivo, y nada de guata ni de papada. Y adem谩s, joven, en eso tambi茅n les da cancha, tiro y lado a los pol铆ticos chilenos. No voy a dar nombres pero basta con que ustedes miren a su alrededor. Y para qu茅 hablar del vicepresidente de Bolivia, que es un rucio -un g眉ero, como dicen en M茅xico- guap铆simo, requeteguap铆simo, adem谩s de inteligente, culto, valiente y muchas cosas m谩s. Es que las mujeres nos fijamos en esas cosas, no importa la edad que tengamos 驴verdad?, igual que los hombres se fijan en ciertas partes de la anatom铆a femenina, no se hagan los inocentones. Y yo, francamente, si tengo que ver la foto de un presidente o presidenta en los diarios, prefiero ver a uno o una que sea guap@, m谩s que a uno que den ganas de salir arrancando. Y confesar茅 que las fotos de Garc铆a Linera o de Evo Morales me ponen de mucho mejor humor que la de un se帽or Burgos que siempre tiene cara de enojado, por no decir de perro. 驴Alguien lo ha visto riendo o siquiera sonriendo? 驴O ser谩 que no tiene dientes? Hay gente as铆, que de puro miedo al dentista, pierde todos los dientes.
Bueno, volviendo al l铆o de Bolivia. Evo y sus huestes no van a ser tan ingenuos de venir por los cerros del norte de Tarapac谩, claro que no. Como dec铆a el chino Sun Tzu, que se las sab铆a todas, en la guerra lo m谩s importante es la sorpresa. Entonces los bolivianos van a llegar por mar. Porque f铆jense, Chile ha conseguido algo bastante dif铆cil: enemistarse con todos sus vecinos. Ning煤n argentino se olvida de que ayudamos a Inglaterra en la guerra de las Malvinas, es decir los ayud贸 Pinochet pero ellos no hacen esas diferencias, desgraciadamente. 驴Y por qu茅 creen ustedes que el Papa fue a Bolivia y no vino a Chile? M谩s claro echarle agua: un Papa argentino, peronista y montonero (mis amigos ex montoneros dicen que no est谩n seguros, porque trabajaban muy compartimentados), en fin, montonero o no, el Papa apoya a Bolivia sin la menor duda, es decir que Argentina, Roma, el Vaticano y tutti-cuanti apoyan a Bolivia, sobre todo por aquello de Chile/mat贸n de barrio, porque la mala fama se difunde r谩pido鈥 Y por supuesto, todos sabemos que la flota argentina es bastante mejor que la chilena, ya que ahora se ha descubierto que nuestros milicos, la plata del cobre no la invert铆an en barcos y armas, sino en cosas m谩s personales.
Entonces, se帽or Ravinet, vaya a esperarlos a Valpara铆so o a San Antonio o a lo mejor a alg煤n puerto que a nadie se le ha ocurrido. 驴Y por qu茅 no a Zapallar, donde usted tiene su casa? A lo mejor por ah铆 viene la invasi贸n. 驴No les digo que los bolivianos son muy inteligentes y han estudiado a Sun Tzu?
Por otra parte, estoy convencida que mientras m谩s insulten y 鈥渃holeen鈥 a los bolivianos, peor le va a ir a Chile en la Corte Internacional de Justicia. Parece que nuestro hombre en La Haya no se atrevi贸 a decirle al brillante ministro de Relaciones ni a nuestra presidenta, que muchos de los jueces de la Corte son bastante m谩s morenitos que Evo. Porque sepan ustedes que la mitad de los ministros de esa Corte no son europeos, no son blanquitos sino africanos, chinos, indios y de todas esas razas despreciadas por los muy europeos chilenos, que siguen creyendo aquello de 鈥淭alca, Par铆s y Londres鈥. Est谩n tan atrasados de noticias que no saben que ahora deber铆an decir 鈥淭alca, Berl铆n y Washington鈥, o a lo mejor en este caso 鈥淐ochabamba, Buenos Aires y El Vaticano鈥.
Si alguna vez Stalin pregunt贸 burlonamente: 鈥溌h, el Papa! 驴Cu谩ntas divisiones tiene?鈥, ahora sabemos que Stalin se equivoc贸 en todo y que a lo mejor el Papa no tiene divisiones armadas, pero las tiene dispersas por el planeta. Tiene montones de fieles que lo siguen y much铆simo dinero y muchos gobiernos amigos. En estos d铆as, el Papa se ha convertido en una gran potencia pol铆tica. Y por lo dem谩s, no necesita divisiones armadas para convencer al mundo de que hay que darle mar a Bolivia. Porque f铆jense bien: 驴conocen a alguna persona no chilena que no sea partidaria de Bolivia en este diferendo? Hagan la prueba, pregunten y ver谩n.
Entonces, cuidado, que si siguen los insultos matonescos al pueblo boliviano, se convertir谩n en un boomerang contra Chile.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 838, 9 de octubre, 2015

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