Feb 12 2012
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Cultura

Fidel: No podemos dejarnos vencer por el pesimismo

Fidel Castro hizo un llamado a luchar y no dejarse vencer por el pesimismo ante la permanente amenaza que representan las guerras y el daño al medio ambiente en el mundo. El líder histórico de la revolución cubana participó en una reunión privada, esta vez con intelectuales extranjeros que asisten a la Feria Internacional del Libro 2012, con quienes estuvo unas nueve horas, según informó la prensa habanera.

La paz mundial y el medio ambiente fueron los puntos dominantes del encuentro, cuyos participantes integran la Red en Defensa de la Humanidad. “Hay que luchar, no nos podemos dejar vencer por el pesimismo”, dijo Castro, citado por los medios locales. “Es nuestro deber”.

El ex presidente, de 85 años, quien sobrevivió a una grave crisis intestinal en 2006, recibió a finales de enero a la presidenta brasileña Dilma Rousseff y la semana pasada tuvo otra sesión a puerta cerrada, que de acuerdo con el reporte de ese caso duró seis horas. Al tomar la palabra, el ex presidente cubano levantó un paquete de cables de prensa con las noticias de los recientes tres días y propuso leer y analizar algunas de ellas, que reflejan la gravedad de la situación de la paz y el medio ambiente en el mundo.

“Lo menos que podemos hacer es lograr que la población esté informada”, dijo, y propuso integrar un libro con las reflexiones y propuestas surgidas durante la reunión, según consignaron los diarios locales Granma y Juventud Rebelde.

De acuerdo con la versión de la prensa, el sacerdote dominico Frei Betto, uno de los asistentes y autor de Fidel y la religión (1985), le dijo a Castro que “con profunda tristeza para los enemigos de este país, y enorme alegría para nosotros, los amigos de este país, se constata su excelente estado de salud y brillante lucidez”. Luego de subrayar que la salud del líder isleño es “un secreto de Estado”, destacó que la revolución cubana “es una obra no solamente política o ideológica, sino evangélica”.

Agregó que el movimiento encabezado por el comandante dio de comer al hambriento, salud al enfermo, amparo al desamparado y ocupación a quien está desocupado. “Eso está en la letra del Evangelio. Por eso digo que esta es una obra trascendente”, destacó. “Muchas veces nosotros, en los movimientos progresistas, no estamos haciendo lo que hace la revolución cubana: un examen de conciencia o autocrítica”.

Junto a Castro presidían la mesa el ministro de Cultura, Abel Prieto, y la presidenta del Instituto Cubano del Libro, Zuleica Romay. Entre los participantes, en tanto, se encontraban el argentino premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel; el mexicano premio Cervantes, Sergio Pitol, y el franco-español Ignacio Ramonet, autor de Cien horas con Fidel (2006). También estuvieron el sacerdote belga Francois Houtart, los argentinos Stella Calloni y Miguel Bonasso, entre otros.

Según los medios impresos, Romay abrió el encuentro con referencias al discurso de Castro en Río de Janeiro, en la Cumbre de la Tierra de 1992, donde abordó los riesgos que enfrenta el medio ambiente en el mundo. El encuentro comenzó a las 13:20 horas y finalizó cerca de las 22:20. Sólo hubo dos recesos y los participantes se mostraron sorprendidos por la vitalidad y entusiasmo de Fidel.
Durante el diálogo, la escritora y periodista argentina Stella Calloni, corresponsal de La Jornada en Buenos Aires, exigió una urgente reactivación articulada de la Red en Defensa de la Humanidad. Ello, lamentó, porque “es aterrador el silencio con el que la humanidad está asistiendo a sucesivas guerras”, y mencionó las de Afganistán y Libia, además de advertir sobre la permanente amenaza sobre Irán y Siria.

Más tarde Frei Betto, uno de los más importantes representantes de la teología de la liberación, planteó la necesidad no sólo de la indignación, sino de generar proyectos que resuelvan la injusticia global. Para los asistentes, el encuentro con el líder revolucionario fue “una experiencia singular y trascendente”, como lo dijo el historiador y sociólogo estadunidense Peter Phillips, quien dijo compartir muchas de las preocupaciones de Castro.

“Nos habló de ecología, del peligro del monocultivo y sus efectos para el medio ambiente, de la prensa capitalista y otros temas actuales”, precisó el académico de la Universidad Sonoma State de California. En tanto, el intelectual jamaicano Norman Girvan expresó su preocupación por la posibilidad de una guerra a corto plazo y por la amenza de otro conflicto en un tiempo más largo.

Injusticia e inseguridad

Los pensadores y escritores tenemos la responsabilidad de llamar la atención del público y movilizar a la gente en el intento de prevenir la guerra y los riesgos de otras catástrofes, como la ocurrida en la planta nuclear de Fukushima, tras el terromoto del año pasado en Japón, señaló.

Por su parte, Zuleica Romay recalcó: La guerra nos amenaza a todos porque este mundo cada vez más injusto e inseguro está siendo asediado por la única especie pensante que lo habita.

“Tal como usted ha argumentado, comandante: ‘La mayor contradicción en nuestra época es la capacidad de la especie para autodestruirse y su incapacidad para gobernarse’”.

Y planteó: “No tenemos derecho a condenar a la desesperanza a los 2 mil millones de seres humanos que nacerán durante los próximos 40 años, bajo un cielo empañado por millones de toneladas de gases contaminantes y un sol que parezca menos luminoso cada día”.

En enero de 2007, Fidel Castro reanudó una actividad moderada, que le ha permitido escribir comentarios de prensa y recibir a visitantes extranjeros. Desde entonces preparó tres libros de memorias. Dos de ellos aparecieron en 2010: La victoria estratégica y La contraofensiva estratégica, sobre la campaña guerrillera de los años cincuenta. El tercero, Fidel Castro Ruz: guerrillero del tiempo, sobre su infancia y juventud, aún no está en librerías.

Las apariciones de Fidel se alternan con ausencias de meses. El año pasado se presentó en abril, cuando dejó su último cargo público, el de primer secretario del Partido Comunista; en junio hubo fotos de la visita que le hicieron su hermano Raúl y el presidente venezolano Hugo Chávez, y en julio conversó con el mandatario peruano Ollanta Humala, aunque no hubo imágenes.

La televisión y la prensa difundieron hoy fotos del encuentro con intelectuales, al parecer del viernes, en el cual el líder cubano lleva el vestuario deportivo que acostumbra en los últimos años.
*Corresponsal del Periódico La Jornada de México en Cuba

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