Ene 3 2018
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Econom铆a

Finanzas: los multimillonarios y las v铆ctimas

Entre las m煤tiples actividades del muy rentable Bloomberg, existe un pr谩ctico Bloomberg Billionaires Index , https: /bloomber.com/billionaires, que acaba de publicar sus conclusiones anuales. Solo incluye a las 500 personas m谩s ricas, anunciando orgullosamente que estos han aumentado su fortuna en un bill贸n de d贸lares en solo un a帽o. El aumento ha sido de un 27%, llegando a un c贸modo patrimonio de cinco billones de d贸lares. Para poner esto en perspectiva, el presupuesto de los EE. UU. Ahora es de 3.7 billones. Por supuesto eso signific贸 una reducci贸n equivalente para el resto de la poblaci贸n, que perdi贸 ese bill贸n de d贸lares.

De lo que no se sabe mucho es que el monto de la circulaci贸n de dinero se mantiene igual. No se imprime dinero nuevo para satisfacer las necesidades de los 500 multimillonarios m谩s ricos鈥

En efecto, Forbes, la revista para los ricos, afirma que en el mundo hay m谩s de 2.000 multimillonarios, y este n煤mero aumentar谩 r谩pidamente. China ha superado los Estados Unidos, al contar con 594 multimillonarios frente a 535. Cada tres d铆as nace un nuevo millonario. Incluso hay un club exclusivo de multimillonarios, el China Entrepreneur Club, que admite miembros solo mediante la unanimidad de sus 64 afiliados actuales. Juntos tienen 300 mil millones de d贸lares, el 4.5% del PNB chino.

Como norma, la riqueza china es un asunto familiar, lo que significa que en 10 a帽os dejar谩n una herencia de un bill贸n de d贸lares, muy probablemente para sus hijos, aumentando la cantidad de herencias a tres billones de d贸lares en 20 a帽os.

Sabemos, por un amplio estudio realizado por el economista franc茅s Thomas Piketty, que durante los tiempos modernos, en m谩s de 65 pa铆ses, la mayor parte de la riqueza proviene de dinero heredado. Eso porque, como es sabido, el dinero atrae dinero.

Reagan comenz贸 la campa帽a 鈥淟a miseria acarrea miseria, la riqueza trae riqueza鈥: por lo tanto, debemos imponer menos impuestos a los ricos que a la gente pobre鈥 Una campa帽a r谩pidamente adoptada en todas partes. La ley de Trump reci茅n adoptada en los EE. UU., recort贸 los impuestos a las empresas aumentando el d茅ficit de los EE. UU en 1,7 billones de d贸lares en diez a帽os. Nadie se est谩 dando cuenta de que el d茅ficit de Estados Unidos ya est谩 en 18.96 billones de d贸lares o sea aproximadamente un 104% del PIB de los 12 meses anteriores. Y esta reforma tributaria tendr谩 un profundo impacto en Europa, trasladando all铆 muchos de los costos de la reforma, a trav茅s de la balanza de pagos y el comercio鈥 Los cinco ministros de finanzas m谩s importantes de Europa, incluido el del Reino Unido, han escrito una carta de protesta, que obviamente ha alegrado al presidente Trump, que solo ve a Estados Unidos como ganador y a todos los dem谩s como perdedores鈥

Toda esta asombrosa cantidad de dinero en unas pocas manos (ocho individuos tienen la misma riqueza que 2.300 millones de personas), nos lleva a tres consideraciones relevantes:

a) Qu茅 es lo que est谩 sucediendo con la deuda mundial b) C贸mo los gobiernos ayudan a los ricos a evitar impuestos c) La relaci贸n entre injusticia y democracia.

Ninguna de esas perspectivas da lugar a la esperanza, y mucho menos a la confianza en nuestra clase pol铆tica.

Pr铆ncipe saudita Alwaleed bin Talal

Comencemos con la deuda mundial. No recuerdo haber visto un solo art铆culo al respecto en el a帽o que acaba de terminar. Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) alert贸: desde finales del siglo, la deuda bruta del sector no financiero se ha duplicado en t茅rminos nominales, alcanzando 152 billones de d贸lares. Este es un r茅cord: 225% del PIB mundial. Dos tercios provienen del sector privado y un tercio del sector p煤blico. Pero esto aument贸, de menos del 70% del PBI el a帽o pasado, al 85 por ciento. Un incremento dram谩tico en tan poco tiempo.

De hecho, el prestigioso Instituto de Finanzas Internacionales estima que a fines de este a帽o la deuda global, privada y p煤blica, habr铆a alcanzado la asombrosa cifra de 226 billones de d贸lares, m谩s de tres veces el producto econ贸mico mundial anual鈥 Esto no parece preocupar a nadie. Tomemos el estado de la econom铆a estadounidense, con un presidente orgulloso cuando presume el 铆ndice de crecimiento, que ahora se estima en un 2,6 por ciento. Esto muestra la insuficiencia del PIB como un indicador v谩lido. El crecimiento es un 铆ndice macroecon贸mico. Si el 80% se destina a algunas manos y las migajas a todos los dem谩s, esos que pagan la mayor parte de los impuestos, no es un ejemplo de crecimiento, es solo un problema a punto de estallar.

Peor a煤n, nadie est谩 pensando en el aumento del d茅ficit. La deuda privada total al final del primer trimestre de 2017 fue de 14,9 billones de d贸lares, con un aumento de 900 millones de d贸lares en tres meses. Mientras los salarios aumentaron de 9.2 mil millones de d贸lares en 2014 a 10.3 mil millones de d贸lares en el segundo trimestre de 2017, la deuda de las familias aument贸 de 13.9 mil millones de d贸lares a 14.9, una subida de mil millones de d贸lares en solo cuatro meses.

驴De qu茅 crecimiento estamos hablando? En realidad, tenemos que el 86% de la gente enfrenta una deuda creciente y al mismo tiempo es la m谩s pobre debido a la concentraci贸n de la riqueza en manos de solo el 1% de la poblaci贸n. Esto deber铆a ser motivo de preocupaci贸n para cualquier administraci贸n, de izquierda o de derecha: de hecho, no es sorprendente que los 400 hombres m谩s ricos de los EE. UU, encabezados por Warren Buffet, le hayan escrito a Trump dici茅ndole que est谩n bien y que no necesitan una desgravaci贸n fiscal, que deber铆a preocuparse por la parte m谩s pobre de la poblaci贸n.

Ahora, la forma preferida de evitar impuestos, es colocar dinero en para铆sos fiscales, donde se encuentran entre 21 y 30 billones de d贸lares. Tax Justice Network (Red de Justicia Tributaria) informa que este sistema est谩 鈥渂谩sicamente dise帽ado y operado鈥 por un grupo de especialistas altamente remunerados de los bancos privados m谩s grandes del mundo (encabezados por UBS, Credit Suisse, y Goldman Sachs), bufetes de abogados y empresas de contabilidad, todo esto tolerado por organizaciones internacionales como el Bank for International Settlements, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OCDE y el G20.

La cantidad de dinero oculto ha aumentado significativamente desde 2005, lo que aumenta la brecha entre los s煤per ricos y el resto del mundo. Y esta es la raz贸n por la cual hubo mucha presi贸n para obligar a los bancos a abrir sus cuentas a inspectores fiscales y apremios sobre Bahamas, Hong Kong, Panam谩 y otros pa铆ses del tercer mundo.

Otro buen ejemplo de la hipocres铆a reinante se evidenci贸 en la 煤ltima reuni贸n de los ministros de Finanzas de la Uni贸n Europea (Ecofin), al no lograr tomar una decisi贸n sobre algo horrendo: varios pa铆ses miembros (Luxemburgo, Reino Unido, Irlanda, Holanda, Malta y Chipre), albergan edenes tributarios en sus territorios. La Reina de Inglaterra ha invertido 10 millones de libras en un para铆so fiscal ingl茅s.

Asimismo, dos Estados de EE. UU, en particular Delaware, tienen para铆sos fiscales que son inaccesibles incluso para la CIA y el FBI. Los investigadores descubrieron que los para铆sos fiscales como las Islas Caim谩n, Jersey y las Bahamas eran mucho menos permisivos que los de Estados como Nevada, Delaware, Montana, Dakota del Sur, Wyoming y Nueva York. 鈥淟os americanos (estadounidenses) descubrieron que realmente no necesitan ir a Panam谩鈥, dijo James Henry de Tax Justice Network. Ecofin ha decidido que continuar谩n golpeando a los pa铆ses del Tercer Mundo, hasta resolver qu茅 hacer en casa propia.

De esta forma, Occidente proclama los principios de transparencia y rendici贸n de cuentas, siempre y cuando pueda imponerlos a otros. Pero existe una paradoja para los gobiernos occidentales: si esos para铆sos fiscales se cerraran, ya que la mayor铆a del dep贸sito proviene de Occidente, podr铆an recaudar muchos m谩s impuestos.

En el caso de los EE. UU, Kim Clausing, economista de Reed College, estima que las inversiones en para铆sos fiscales y otras t茅cnicas de transferencias de rentas, en 2012 redujeron los ingresos del Tesoro hasta en 111.000 millones de d贸lares. Seg煤n una nueva proyecci贸n de la Oficina de Presupuesto del Congreso, la erosi贸n de la base corporativa continuar谩 recortando los ingresos tributarios de los impuestos sobre las sociedades durante la pr贸xima d茅cada. Por lo tanto, debe quedar claro que si los gobiernos dejan que sus ingresos provenientes de las corporaciones y de los que m谩s ganan se reduzcan, no est谩n actuando en inter茅s del ciudadano promedio.

Por lo tanto, saquemos nuestras conclusiones. Nadie est谩 prestando atenci贸n a la deuda mundial. Est谩 creciendo m谩s all谩 de todo control, pero estamos relegando el problema a las pr贸ximas generaciones, con la esperanza de que lo encaren. Los estamos cargando con deudas, con el cambio clim谩tico y todo lo que sea posible, para evitar ahora cualquier sacrificio de nuestra parte. Nuestro lema parece ser: Vamos a proteger la riqueza y vamos a esperar menos de ellos y m谩s de los dem谩s. En 1952, los impuestos sobre sociedades financiaron aproximadamente el 32 por ciento del gobierno estadounidense. En 2015, la cifra se redujo al 10.6 por ciento.

Si bien los para铆sos fiscales no son la 煤nica causa de esta alteraci贸n, vale la pena se帽alar que la proporci贸n de las ganancias corporativas reportadas en los para铆sos fiscales se ha multiplicado por diez desde los a帽os ochenta. Como si esto fuera poco, ahora las empresas reciben de Trump el regalo de una gigantesca reducci贸n de impuestos.

Esta pol铆tica, que se ha ocultado a los ciudadanos y nunca ha sido legitimada por ning煤n acto legal formal, ahora se est谩 constatando a causa del aumento enorme de la desigualdad, que no tiene precedencia en la historia. Seg煤n Oxfam, en Gran Breta帽a habr谩 m谩s injusticia social en 2020 que en tiempos de la reina Victoria (monarca entre 1837 y 1901). El mundo se est谩 moviendo m谩s r谩pido hacia inversiones y transacciones financieras que a la producci贸n de bienes y servicios, porque de estos no se obtienen lucros instant谩neos.

Se estima que con un bill贸n de d贸lares se puede comprar la producci贸n mundial de un d铆a de bienes y servicios. Ese mismo d铆a, las transacciones financieras alcanzan los 40 billones de d贸lares. Eso quiere decir que por cada d贸lar generado por la mano del hombre, hay 40 d贸lares creados por abstracciones financieras.

La globalizaci贸n obviamente recompensa a los capitales, no a los seres humanos, lo que est谩 teniendo impactos en la pol铆tica, y no de los mejores. En todas partes hay un n煤mero cada vez mayor de vencidos, especialmente en los pa铆ses ricos, tambi茅n debido al desarrollo tecnol贸gico y al cambio en el consumo. Un ejemplo cl谩sico son las minas de carb贸n que Trump quiere resucitar, para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande. Pero el carb贸n se est谩 eliminando inexorablemente debido a las preocupaciones clim谩ticas (aunque no sea suficientemente r谩pido), y la automatizaci贸n reduce considerablemente el n煤mero de trabajadores que se emplear谩n.

En 2040, la rob贸tica ser谩 responsable del 42% de la producci贸n de bienes y servicios, frente al 16% actual, lo que se seg煤n la Organizaci贸n Internacional del Trabajo, solo en Occidente se traducir谩 en cerca de 86 millones de nuevos desempleados.

Los excluidos de los beneficios de la globalizaci贸n consideran a los ganadores muy bien conectados con el sistema. Esto se traduce en la globalizaci贸n del resentimiento y la frustraci贸n, que en unos pocos a帽os ha llevado al aumento de partidos de derecha radical en todos los pa铆ses europeos, que desencaden贸 Brexit y el surgir de Trump. Hubo un tiempo en que la izquierda era el estandarte de la lucha por la justicia social. 隆Ahora es la derecha!

Por 煤ltimo, la globalizaci贸n ha perdido su brillo, pero no su poder. Ahora, la discusi贸n es sobre c贸mo des-globalizar y lo que es preocupante es que el debate no se centra en c贸mo conducir el proceso al servicio de la humanidad, sino c贸mo desplegar el populismo, el nacionalismo, y la xenofobia, para permitir 鈥渉acer Estados Unidos nuevamente grande鈥, con el aumento de los enfrentamientos y conflictos.

Organizaciones internacionales como el FMI y el Banco Mundial, que durante dos d茅cadas afirmaron que el mercado era la 煤nica base para el progreso, porque una vez que se ha establecido un mercado totalmente libre, el hombre y la mujer comunes ser铆an los beneficiarios, ahora han colocado la marcha atr谩s.

Hoy en d铆a todos hablan de la necesidad de que el Estado vuelva a ser el 谩rbitro de las regulaciones y la inclusi贸n social, porque han descubierto que la injusticia social es un freno no solo para la democracia, sino tambi茅n para el progreso econ贸mico. Pero a pesar de la recomendaci贸n del cambio de rumbo, este mea culpa ha llegado bastante tarde.

El genio est谩 fuera de la botella, y los poderes f谩cticos ni siquiera intentan volver a confinarlo. La absoluta hipocres铆a, los intereses creados y la falta de visi贸n lamentablemente han reemplazado a la pol铆tica.

*Periodista 铆talo-argentino, fue cofundador y director general de Inter Press Service (IPS), y tambi茅n fund贸 Other News, un servicio que proporciona 鈥渋nformaci贸n que los mercados eliminan鈥.

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