Ene 7 2019
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Cultura

Flavio Crescenzi: La Feria del Libro de Buenos Aires opera como un agente difusor del concepto hegem贸nico de cultura

Instructor Superior de Lengua y Literatura, poeta y ensayista, Flavio Crescenzi se refiere en esta conversaci贸n, por ejemplo, a la Contraferia del Libro de Buenos Aires 鈥攄e la que sospecha que se gest贸 como una bravuconada de borrachos鈥 y a su viaje a Cuba, invitado por la revista 鈥淐asa de las Am茅ricas鈥, en representaci贸n de la revista uruguaya 鈥淒i茅gesis鈥.

鈥 Arranquemos esta charla con una descripci贸n del entorno familiar en tu provincia natal hasta tu radicaci贸n en Buenos Aires.

鈥 Nada indicaba que mi nacimiento en la ciudad de C贸rdoba se iba a transformar en un hecho aislado y casi fortuito, sin embargo, el destino as铆 lo ten铆a preparado. Mis padres estaban afincados ah铆, pero al poco tiempo de haber yo llegado al mundo decidieron separarse (al parecer, en vez de traer un pan bajo el brazo, traje a sus vidas el cisma y la discordia). Mi padre, italiano, se qued贸 en C贸rdoba algunos a帽os m谩s; mi madre, ecuatoriana, viaj贸 conmigo y con su madre (no se asuste, Rolando, me refiero a la madre de mi madre, no a la suya) a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde fui bautizado.

Antes de volver a la Argentina pas茅 con ellas todav铆a una temporada en Ecuador. Finalmente, aterrizamos en Buenos Aires. Si mal no recuerdo, fue en 1977. S铆 recuerdo bien el Mundial de F煤tbol del a帽o siguiente, los festejos alrededor del Obelisco 鈥攃on sus bocinazos y gritos y cantitos鈥 y el llanto inexplicable en el que prorrump铆 al verme en medio de tan insensato espect谩culo, llanto que el tiempo y la historia despu茅s me aclarar铆an.

鈥 Contemos que estuviste dedicado a la m煤sica.

鈥 As铆 es, estuve ligado a la m煤sica desde muy temprana edad. En primer lugar, como oyente (confieso que sigo siendo un mel贸mano irredento); en segundo lugar, como compositor e int茅rprete. Toco algo la guitarra y canto, lo segundo 鈥攕eg煤n dicen鈥 medianamente bien. Pas茅 por varios estilos musicales, trazando una curiosa par谩bola que va del punk rock al jazz, y que pasa por el hard rock, el soul聽 y el funk.

Desde luego, me quedo con lo 煤ltimo que hice, ya que tengo una marcada inclinaci贸n por la m煤sicaResultado de imagen para Flavio Crescenzi: negra. La m煤sica cl谩sica por su parte, en especial Beethoven, siempre fue el refugio al cual retornaba luego de una dura jornada. Fue un per铆odo de m谩s de quince a帽os que me brind贸 muchas satisfacciones, incluso de aquellas que no me convendr铆a mencionar. Sin embargo, me distrajo de mi actividad literaria e intelectual, que es lo que realmente me define y me completa.

Considero que la m煤sica es la m谩s completa y sublime de聽 las artes y, por tanto, que las dem谩s deber铆an imitarla. En mi caso, cuando escribo, intento que mis textos est茅n de alguna forma atravesados por la m煤sica, ya sea sometiendo la eficacia del verso o el per铆odo elegido a una natural y universal eufon铆a, ya sea simplemente haci茅ndola aparecer como asunto. 鈥淎ma tu ritmo y ritma tus acciones鈥, dec铆a el pitag贸rico Rub茅n Dar铆o, pues bien, a m铆 no me qued贸 m谩s que obedecerlo. Aunque no siempre lo logro en los ensayos; los datos duros que recopilo usualmente carecen de melod铆a, y admito encontrar muchas veces cierta desafinaci贸n en mis conceptos.

Con Adolfo Marino, Ponti Sandra Lopez Paz, Alfonso Nassif Norma Sayago

鈥 Durante un per铆odo del legendario Ciclo de Poes铆a 鈥淢aldita Ginebra鈥 acompa帽aste a su fundador, H茅ctor Urruspuru, en la conducci贸n. Tuvo muchos tramos, varios coordinadores y una sostenida singularidad. Ese 鈥渃iclejo鈥 鈥攁l decir del propio fundador鈥攎erecer铆a no s贸lo lo que m贸dicamente te voy ahora a pedir, una semblanza, sino un verdadero ensayo (y vos ser铆as, considero, el m谩s id贸neo para producirlo).

鈥 Sin dudas, Rolando, y es una asignatura pendiente, aunque desconf铆o de mi capacidad (no as铆 de mi desfachatez) para llevar adelante tama帽o proyecto. 鈥淢aldita Ginebra鈥 fue un ciclo excepcional. A fines de los a帽os 90 supo ser un nicho de resistencia cultural que le daba a la poes铆a de los m谩rgenes un lugar de preeminencia. Esto, claro est谩, en un contexto socioecon贸mico complejo que permit铆a que muchos j贸venes聽 (y no tan j贸venes) vieran en la poes铆a una alternativa a la realidad asfixiante que los relegaba d铆a a d铆a. Conjeturo que 茅se fue el sello distintivo del ciclo, pero tambi茅n el del gran poeta H茅ctor Urruspuru, am茅n del resto de particularidades que hicieron de esa propuesta una leyenda.

Con Claudio Gustavo Motta

Guardo muy gratos recuerdos de esos a帽os. Conoc铆 ah铆 mucha gente valiosa (amigos que aun hoy conservo, como vos, como tambi茅n gente entra帽able que se ha ido). Cada vez que pienso en 鈥淢aldita Ginebra鈥 me sobreviene una inenarrable sensaci贸n de camarader铆a. Por razones que no vienen al caso se帽alar tuve que alejarme de la coconducci贸n, pero segu铆 yendo en calidad de espectador en sucesivas oportunidades. Entiendo que el ciclo contin煤a, y de seguro continuar谩 mientras que H茅ctor est茅 con vida.

鈥 La vez que me invitaron a leer al ciclo 鈥淓l Zool贸gico de Poetas鈥 me parece que no estabas en la

Con Daniel Barroso, Alejandro Margulis, Cristina Garcia Oliver

conducci贸n. Como sea, coordinaste all铆 junto a Coni Banus e Ignacio Osorio. 驴C贸mo evalu谩s ese paso tuyo? 驴Y cu谩ndo integraste la 鈥淐ontraferia del Libro鈥? 驴En qu茅 consisti贸? Y enlazando con mi tercera intervenci贸n, 驴no has fantaseado con la concepci贸n de un trabajo reflexivo sobre los alcances de los caf茅s literarios, ciclos de narrativa, festivales de poes铆a?

鈥 Mi participaci贸n en 鈥淓l Zool贸gico de Poetas鈥 fue tangencial. De hecho, reci茅n estuve de manera regular en el 煤ltimo tramo del ciclo. Posiblemente por eso no nos hayamos visto cuando fuiste invitado a leer. No obstante, estuve. Hay fotos que pueden probarlo.

Con Eduardo Esposito

Pese a su nombre, el Zoo en alg煤n punto quiso brindar una propuesta un poco menos 鈥渟alvaje鈥 que la que ofrec铆a 鈥淢aldita Ginebra鈥, pero para nada acartonada, como pueden serlo otros ciclos del ambiente. Coni e Ignacio son excelentes conductores, due帽os de una din谩mica interpersonal envidiable. Ellos le aportaban una cuota extra a todo lo que ah铆 ocurr铆a. Mi modesta contribuci贸n estribaba en darle un 鈥渢oque intelectual鈥 al negocio, algo que, por supuesto, ninguno de nosotros tomaba demasiado en serio. Los chicos contin煤an con el Zoo en otro lugar, ya que 鈥淓l Empuj贸n del Diablo鈥, que era donde se realizaba el ciclo inicialmente, cerr贸 por razones asimismo 鈥渄iab贸licas鈥. Recuerdo que el poeta Gerardo Lewin tambi茅n colabor贸 con nosotros en alg煤n momento.

La Contraferia del Libro fue otra cosa, algo que quiz谩s empez贸 como una bravuconada de borrachos, pero que paulatinamente fue

Con Leandro Gillip

convirti茅ndose en una causa con muchos seguidores, tal como ocurre, sin ir m谩s lejos, con la mayor铆a de las gestas. Pues bien, la idea de la Contraferia del Libro surgi贸 tambi茅n a fines de los 90, y fue llevada a cabo, por m谩s de dos a帽os, por un grupo conformado por poetas, docentes y estudiantes (dentro del cual est谩bamos, entre otros, Esteban Charpentier, H茅ctor Urruspuru, Daniel Perrota, Esther Pagano, Horacio P茅rez del Cerro, Ignacio Osorio y un servidor).

El reclamo que le hac铆amos a los responsables de la Fundaci贸n El Libro se basaba en lo siguiente: entrada libre y gratuita, posibilidades concretas de difusi贸n para los autores j贸venes y para las peque帽as editoriales, y un programa inclusivo de actividades, sin costo adicional, para cualquiera de los posibles visitantes a su evento central. De m谩s est谩 decir que la Fundaci贸n intent贸 acercar posiciones ofreci茅ndonos un puesto dentro de la Feria.聽Ofrecimiento que fue instant谩neamente rechazado.Un libro de adhesiones, donde constan, entre otras, las firmas de Olga Orozco y Federico Andahazi 鈥攇ente que en principio integra el gran mercado del libro, pero que supo solidarizarse con nosotros鈥 es lo que queda como legado de esa fant谩stica ocurrencia.

Con Maria Laura Garcia

Ahora bien, m谩s all谩 de la experiencia de la Contraferia, est谩 claro que聽 la Feria del Libro de Buenos Aires opera como un agente difusor del concepto hegem贸nico de cultura. Es por eso que, a煤n hoy, me parece v谩lido revisar cr铆ticamente lo que ese gran s铆mbolo de la industria cultural representa. Digo, si en verdad queremos darle un definitivo sentido de emancipaci贸n a la cultura y liberarla as铆 de su condici贸n hist贸rica de fetiche. En fin, tarde o temprano voy a tener que escribir acerca de todo esto, y por qu茅 no tambi茅n acerca de los ciclos literarios, como bien me suger铆s. Intuyo que son temas que de una u otra manera est谩n relacionados.

鈥 En 2006, adem谩s de participar como conferenciante en las Jornadas de Poes铆a para Docentes, organizadas por la Asociaci贸n de

Con Rob Mart铆nez

Poetas Argentinos, realizadas en la Legislatura Porte帽a, viajaste a Cuba invitado por la Revista 鈥淐asa de las Am茅ricas鈥, representando a la publicaci贸n uruguaya 鈥淒i茅gesis鈥, donde colaborabas como columnista. Por un lado, Flavio, me gustar铆a saber c贸mo han repercutido en vos estas experiencias, y por otro, c贸mo aquella otra en 2009, cuando convocado por el Instituto de Artes Gr谩ficas de Oaxaca (IAGO), interviniste en las mesas redondas acerca de Literatura de Vanguardia en Latinoam茅rica.

鈥 S铆, tuve la suerte de participar en diversas actividades de debate y reflexi贸n, cosa que agradezco enormemente, ya que no concibo el trabajo po茅tico sin la posibilidad de pensar y desarrollar una teor铆a que lo justifique, y que 茅sta, a su vez, pueda exponerse ante un p煤blico m谩s o menos receptivo.

Con Sandra Lopez Paz

La jornada organizada por APOA fue muy interesante en ese sentido, ya que me permiti贸 evaluar en tiempo real el alcance de mi exposici贸n. Recuerdo haber preparado un material escrito sobre el papel de la imagen y la met谩fora en los textos po茅ticos que se distribuy贸 entre los casi doscientos asistentes (dignas maestras argentinas en su mayor铆a). Creo que el resultado fue positivo, al menos no recib铆 ning煤n insulto.

Mi viaje a Cuba se llev贸 a cabo en el marco de la gira presentaci贸n de la revista 鈥淒i茅gesis鈥. Gracias a

Con The Soul Power Federation

esto, no s贸lo conoc铆 la isla, sino tambi茅n a Roberto Fern谩ndez Retamar, quien me felicit贸 por mi libro 鈥溍峮grimo e insular鈥, aunque cuestion贸, no sin iron铆a, el ep铆grafe de Guillermo Cabrera Infante que eleg铆. Afortunadamente, para tranquilidad de CNN, no sufr铆 ning煤n apremio ilegal por parte de los temibles cubanos.

En Oaxaca fui panelista en una mesa dedicada a vanguardias latinoamericanas, que propon铆a abordar temas tales como el sentido de la poiesis continental, la interrelaci贸n americana entre mito y relato hist贸rico, el quehacer del escritor como actividad filos贸fica, el valor del juego como faena reveladora de otras realidades, la reivindicaci贸n de una est茅tica latinoamericana y el desarrollo de una teor铆a cr铆tica integradora que pueda dar cuenta de ella. Pero como te imaginar谩s mi intervenci贸n se limit贸 a hablar de m铆, puesto que soy el 煤nico tema que domino con mediana idoneidad.

Dejando las bromas de lado, y tal como creo haberlo expresado m谩s arriba, considero que este tipo de labores son el correlato necesario para quien se dedica tanto a la cr铆tica como a la creaci贸n literaria. Resta decir que espero que instancias como las que describ铆 se sigan realizando a lo largo y a lo ancho de nuestro continente, fundamentalmente en tiempos convulsivos como los que corren.

鈥 En el pr贸logo de tu primer libro, el poeta Daniel Barroso afirma: 鈥淟os temas recorren la impronta metaf铆sica; la vulnerabilidad de las cosas, el imaginario personal y una cosmogon铆a entre solemne e irrespetuosa. La sorna y el sarcasmo, prodigan un equilibrio inestable鈥︹, y en el pr贸logo del segundo, advierte el poeta Horacio P茅rez del Cerro: 鈥淓l mundo deber铆a tener la prudencia de no molestarle las espaldas a Crescenzi [鈥, incomodarle con sonseras como la esquirla cotidiana, el estampido de su propio silencio鈥. 驴C贸mo consider谩s que prosigui贸 tu po茅tica en los siguientes dos libros publicados, y en lo que tengas in茅dito?

Bueno, a decir verdad, creo que los primeros dos libros fueron intentos, b煤squedas de una voz, digamos, personal. El resultado es apenas anecd贸tico.聽 Mi primer libro me parece hoy por hoy completamente extra帽o, escrito por alguien que no tiene nada ya que ver conmigo. Eval煤o que el germen de lo que ser铆a una est茅tica propia s贸lo puede advertirse en uno o dos poemas. Coincido, no obstante, con las palabras de Daniel, quien quiz谩s por generosidad, quiz谩s por los vinos prometidos, supo definir aspectos que a煤n hoy persisten en mi escritura (y quiz谩s incluso en mi vida), s贸lo que en aquel entonces no sab铆a bien c贸mo plasmarlos.

鈥淟a gratuidad de la amenaza鈥 fue algo diferente. En ese libro intent茅 abandonar la ret贸rica que predominaba en el primero en beneficio de una po茅tica m谩s agresiva, donde los elementos surrealistas que supuestamente me caracterizan comenzaban a ordenarse y a mostrarse. Fue un libro prof茅tico en alg煤n punto. Su aparici贸n coincidi贸 con el fat铆dico 2001 y creo que en cierta forma sus p谩ginas est谩n impregnadas del esp铆ritu insurrecto de la 茅poca.

鈥溍峮grimo e insular鈥 fue un libro meditado, un libro que podr铆amos tildar de conceptual. Es con el que llegu茅 a encontrar mi propio lenguaje po茅tico, la gram谩tica personal tan arduamente perseguida. De hecho, lo concibo como mi primer libro verdadero, aunque s茅 muy bien que fue la s铆ntesis de un proceso dial茅ctico constituido por 鈥淧or todo sol, la sed鈥(la tesis) y 鈥淟a gratuidad de la amenaza鈥 (la ant铆tesis). A partir de ah铆, tom茅 plena consciencia de lo que quer铆a hacer con mi escritura, escritura barroca, surrealista, latinoamericanista, a contrapelo de las modas imperantes, si se quiere, pero m铆a.

La ciudad con Laura鈥 s贸lo se public贸 en M茅xico y, por lo que tengo entendido, tuvo bastante aceptaci贸n. Estuvo en la Feria del Libro de Guadalajara el mismo a帽o de su aparici贸n e incluso estuve invitado por el editor para hacer una presentaci贸n, aprovechando el auspicioso contexto. Mis compromisos laborales me impidieron asistir.

Con respecto al contenido, s贸lo puedo decirte que sigue la est茅tica del poemario anterior, con la diferencia que en el 煤ltimo incluyo prosas po茅ticas (de largo y corto aliento). El t铆tulo alude, como podr谩s apreciar, al libro [鈥淟a ciudad sin Laura鈥] de Francisco Luis Bern谩rdez; sin embargo, la peque帽a diferencia que se advierte marca una distancia no s贸lo vivencial, sino tambi茅n estil铆stica. Mi ciudad cuenta con una Laura (mi mujer), y mi estilo difiere ostensiblemente del de Bern谩rdez. En definitiva, se trata de un libro intimista y metapo茅tico, y quiz谩s tambi茅n un intento de polemizar con un difunto.

Un quinto libro est谩 en preparaci贸n. Probablemente lo titule 鈥淛azz mood鈥, y constar谩 de breves textos en prosa que, por un lado, le rindan homenaje a las grandes figuras y temas de este g茅nero que me apasiona, y por el otro, den cuenta de lo que el jazz me produce como escritor y como ser humano. Un trabajo que remite a mi pasado y a mis gustos musicales.

鈥 En una entrevista que Federico Zambrano realizara a Daniel Freidenberg, 茅ste declara: 鈥淯na de las cosas de las que m谩s me alegra haberme desprendido es lo que llamo 鈥榣a pol铆tica de la poes铆a鈥欌. 驴Qu茅 ser铆a para vos, Flavio, a qu茅 te remite ese concepto?

鈥 Qu茅 interesante. Estoy familiarizado con el concepto de 鈥減oes铆a pol铆tica鈥 (aunque quiz谩s toda lo sea), pero no con el de 鈥減ol铆tica de la poes铆a鈥. Supongo que tiene que ver con el lobby que hacen ciertos poetas con los grupos de poder, con las camarillas que supuestamente otorgan consagraci贸n y prestigio. Aunque parezca mentira, este tipo de pr谩cticas existen en el mundillo literario y a veces alcanzan ribetes de profund铆simo descaro. En los ochenta y noventa esto era moneda com煤n. Hoy en d铆a quiz谩s haya adoptado formas libro leer al surrealismo - flavio crescenzim谩s estilizadas.

聽鈥 Muchos escritores han sido vendedores de libros, propietarios de alguna librer铆a o han tenido a su cargo un puesto de compra, venta y canje de libros y revistas en Ferias Artesanales o conjunto de puestos totalmente del rubro. Vos lo has sido. 驴C贸mo te fue, qu茅 te pasaba cuando facturabas literatura basura o autoayuda?

Fui librero por un per铆odo de aproximadamente doce a帽os. Los primeros diez como empleado; los 煤ltimos dos como due帽o de una peque帽a librer铆a que no obstante ten铆a聽 elevadas pretensiones. Comet铆 el error de creer que una librer铆a era un templo del saber y de la cultura, cuando, en el mejor de los casos, es un lugar donde se venden libros.

Resultado de imagen para Flavio Crescenzi:Desde luego, los libros que m谩s se venden no son los que uno recomendar铆a. Esto es un hecho sin lugar a dudas frustrante, hecho que no supe afrontar siquiera cuando tuve mi propio local. Supongo que tiene que ver con lo que habl谩bamos antes, digo, con la industria cultural y con la din谩mica que exhiben sus m煤ltiples manifestaciones.

Por otra parte, saber que mucha gente est谩 dispuesta a pagar una cifra descomunal por un libro de autoayuda o por una novela de suspenso mal traducida, pudiendo adquirir por menos de la mitad de ese precio alguna buena obra literaria o filos贸fica me llena de indignaci贸n. Ni hablar de la venta de poes铆a. Cuando decimos que 鈥渓a poes铆a no se vende鈥, no s贸lo estamos haciendo alusi贸n a las virtudes 茅ticas del g茅nero, sino tambi茅n a una incontrovertible estad铆stica de mercado.

Ficha

Flavio Crescenzi naci贸 el 20 de julio de 1973 en la ciudad de C贸rdoba, capital de la provincia hom贸nima, la Argentina, y reside en la ciudad de Buenos Aires. Es Instructor Superior de Lengua y Literatura, habiendo adem谩s realizado posgrados en Perfeccionamiento en Correcci贸n de Textos y en Redacci贸n Institucional y Corporativa. Durante m谩s de tres a帽os ha sido Coordinador del 脕rea de Comunicaci贸n Institucional del FyMTI (Festival y Mercado de Televisi贸n Internacional). Dict贸 cursos y seminarios de literatura a nivel medio y universitario, y coordin贸 talleres de escritura creativa, escritura acad茅mica y cursos de apreciaci贸n literaria en centros culturales de su ciudad y del Gran Buenos Aires. En la actualidad se desempe帽a como corrector de textos y como prologuista freelance para diversos sellos editoriales. Fue incluido en la antolog铆a biling眉e espa帽ol-italiano 鈥淚taliani D鈥橝ltrove鈥 (traductor: Milton Fern谩ndez; Rayuela Edizioni, Milano, Italia, 2010). De sus cuatro poemarios publicados, los tres primeros, 鈥淧or todo sol, la sed鈥 (2000), 鈥淟a gratuidad de la amenaza鈥澛 (2001), 鈥溍峮grimo e insular鈥 (2005), lo han sido por Ediciones El Tranv铆a, y el 煤ltimo, 鈥淟a ciudad con Laura鈥 (2012) por Sediento Editores. En febrero de 2014, a trav茅s de Editorial Quadrata y la Biblioteca Nacional, apareci贸 su ensayo 鈥淟a po茅tica surrealista. Panorama de una experiencia inacabada鈥.

 

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