May 23 2005
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Econom铆a

Formas de vida y revoluci贸n de lo cotidiano

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Vivir hoy es sobrevivir, resistir.

Organizarse para la vida es resistencia, resistir al capital, resistir a la
muerte. Pero tambi茅n es so帽ar. Y hacer de sue帽os realidades.

El trabajo es precario, los salarios son bajos, la salud no es atendida, la
educaci贸n es alienaci贸n, la vivienda es para unos pocos, las tierras son de los empresarios, las deudas nos estrangulan, la polic铆a reprime, los ej茅rcitos matan, la televisi贸n enga帽a, las aguas son envenenadas, los cuerpos se venden, los gobiernos son autoritarios, los productos son para el mercado y la ganancia.

Como dice la canci贸n: Me matan si no trabajo y si trabajo me matan.

驴La soluci贸n? Encerrarse en las casas y en el individualismo. El s谩lvese quien pueda. Nos empujan a unos contra los otros, a competir por las migajas.

Otros nos dicen que si llegan al gobierno las cosas cambiar谩n.

Le cre铆mos a Lula y result贸 neoliberal. Le cre铆mos a Kirchner y sali贸
neoliberal. Le cre铆mos a Lagos y tambi茅n era neoliberal. Le cre铆mos a Guti茅rrez y fue peor. Le cre铆mos a Tabar茅 y puso ministros neoliberales.

Una golondrina no hace verano, eso es cierto, pero dos millones que se niegan a inscribirse en los registros electorales en Chile no pueden estar equivocados. Simplemente ya no creen en los salvadores de la patria.

Los barrios perif茅ricos de las ciudades se llenan de centros culturales
aut贸nomos, de okupas y grupos de j贸venes practican la autoorganizaci贸n en pos de… 驴de qu茅?

ALGO EST脕 FALTANDO

A esta altura ya deber铆amos estar masivamente organizados en los barrios. Veamos algunas hip贸tesis de lo que puede estar sucediendo:

Muchas organizaciones se erigen como columna vertebral de un posible
contrapoder y marchan decididos y combativos a los barrios a intentar nuevas formas de organizaci贸n que ser谩n sumadas a las estrategias definidas en centros ideol贸gicos o coordinaciones.

Como la vieja izquierda divulgan ampliamente la movilizaci贸n conducida por los suyos con el objetivo de que otros vean que
ellos son los buenos. Llevan vistosas pancartas y lienzos. Levantan peri贸dicos y p谩ginas web para mostrar los avances alcanzados, y de paso relatan algunos pensamientos del autor tal o cual para ir concientizando. Distribuyen volantes a diestro y siniestro.

Los manifestantes vuelven a sus casas con informaci贸n de 35 vanguardias diferentes.

Bien. Eso est谩 instalado ah铆. Obviamente no es el camino. No es sumando a unos y otros detr谩s de consignas o programas que podremos avanzar. Por uno u otro motivo eso no funciona.

Otra modalidad muy extendida es la 鈥渓ucha鈥. Por ejemplo el MST en Brasil, que tras arduas movilizaciones consigui贸 que Lula reafirmara su compromiso de asentar m谩s campesinos sin tierra. De vuelta a casa, digo, al campamento, a esperar a ver si cumple. A ver si contrata los 1.800 nuevos funcionarios prometidos para que funcione la burocracia de la reforma agraria, y as铆 por delante.

隆脕nimo, que vamos bien! Despu茅s ser谩 necesaria otra movilizaci贸n, etc.
Naturalmente habr谩 que comunicar a las bases que hay que estar alertas para obligar al cumplimiento. Vendr谩n asambleas donde oradores seleccionados o maestros preparados con la pedagog铆a Paulo Freire o grupos de teatro alternativo mantendr谩n el fuego de las posibilidades de la lucha y har谩n un soberbio recuento de lo alcanzado.

Ya se acaba el gobierno Lula. Habr谩 que hacer malabares para conseguir apoyo para un pr贸ximo gobierno del PT. La polic铆a seguir谩 estrechando el cerco contra las favelas.

Las convocatorias contra el TLC son otra modalidad de 鈥渃ombate鈥 que acarrea aguas a los molinos electoralistas, ya que est谩n los candidatos y partidos por delante llamando a luchar contra el imperialismo.

Otros movimientos de diferentes pa铆ses tambi茅n salen a la lucha, cortan caminos, ocupan locales, en fin, para luego volver a las casas a esperar los pr贸ximos combates o a prepararse para votar por el que cambiar谩 las cosas.

Hay una disposici贸n indudable, pero las soluciones no llegan, hay que
reconocerlo.

LUCHAR …Y TAMBI脡N LO DEM脕S

La resistencia no puede dedicarse solamente a la lucha y a la movilizaci贸n, debe consolidar, asegurar que las protestas redunden en mayor organizaci贸n social en barrios y localidades. Por eso creemos conveniente reforzar los lazos barriales de una nueva sociabilidad donde germinen otras formas de vida, ya no derivadas de las capacidades de un gobierno, sino de la potencia de la poblaci贸n, de la capacidad de manos, cuerpos e inteligencias para sembrar y cosechar una nueva vida.

Los gobiernos parecen servir a la poblaci贸n cuando en realidad no hacen m谩s que administrar el capitalismo, del cual no obtendremos m谩s que lo que quiera soltar como migajas.

Hay que descubrir formas de vida con los recursos que contamos, hay que salvar vidas, hay que curar cuerpos, hay que construir viviendas, hay que alimentarse, hay que cuidar a los ni帽os y a los ancianos, hay que librar a la mujer de las tareas dom茅sticas, hay que desarrollar educaci贸n y recreaci贸n para la juventud y la poblaci贸n en general, en fin, hay muchas tareas y necesidades que cubrir.

El Estado y el mercado se encargan de educarnos y obligarnos a que las
soluciones provengan de all铆, de ellos, de la competencia, de la obediencia, de la venta de nuestro tiempo y de nuestros cuerpos.

Muchos piensan que a m谩s sacrificio mejores posibilidades de conseguir alguna cosa, y as铆 pasan los a帽os, viviendo de la ilusi贸n, de la esperanza regada por la ideolog铆a, rifas, demagogia, loter铆as, discursos, concursos, programas televisivos millonarios, cr茅ditos f谩ciles, candidatos, etc.
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Hay que quebrar el c铆rculo vicioso, salir de esa mara帽a reinventando la vida por fuera de esos canales ya inservibles, aprender a sobrevivir con lo que tengamos a mano: la tierra, los medios materiales, la disposici贸n de la gente, basura reciclable, retazos, etc. Para ello es indispensable la resociabilizaci贸n de la poblaci贸n del barrio, nuevas maneras de comunicarse y entrecruzar las vidas y de all铆 partir a la sobrevivencia.

Una modalidad, planteada en una reuni贸n, fue la de organizar actividades para los ancianos y ancianas del barrio, seres olvidados y arrinconados entre cuatro paredes.

La idea fue de hacer una colecta entre varios j贸venes y organizar un t茅 con pasteles donde se junten esos abuelos y abuelas a conversar, retomar contacto, alegrarse, recibir un reconocimiento de cari帽o de los j贸venes y adultos, ir a buscarlos a sus casas, traerlos y llevarlos, servirles la mesa, retirarles los platos y tazas utilizados, mimarlos, revitalizar las ganas de estar juntos, despertar el deseo de volver a reunirse, asegurar que pueda ser peri贸dico, invertir en ello, sacarlos de las casas, que den el ejemplo pr谩ctico, que no sean factor de aglutinamiento dom茅stico, que vean que hay una preocupaci贸n limpia con su bienestar y estado de 谩nimo. Hacerles chequeo de salud, descubrir las formas de cuidarlos, hacerles ejercicios suaves. Que
comenten en sus casas, a los hijos y nietos, que inciten al resto del n煤cleo familiar a acercarse a sus vecinos que poco a poco organizan o pueden organizar otras actividades.

Sobre esa propuesta se pueden reflexionar muchas cosas. Por ejemplo, el abuelo o la abuela, de alguna manera mantienen y reproducen la estructura vertical y jer谩rquica de la familia en el cub铆culo del hogar, de una u otra manera mantienen cierta autoridad otorgada por la experiencia y la vivencia de muchos a帽os al mando del n煤cleo.

Un cambio en su comportamiento puede reforzar las medidas y actividades que hacemos para la pr谩ctica asamblearia, horizontal y de
nuevas relaciones comunitarias. Tambi茅n pueden ser un puente argumentativo entre el n煤cleo familiar y la actividad de nueva sociabilidad, en la medida que sienten el placer de estar fuera de la casa, en contacto con sus similares y haya cierta continuidad y periodicidad.

Tambi茅n refuerza la sensibilidad comunitaria de aquellos que a煤n no se han integrado por motivos diversos, ya que ver a los abuelos y abuelas divirti茅ndose en comunidad debe ser algo chocante y novedoso, adem谩s de grato y beneficioso, pues deber铆a tambi茅n auxiliar a descongestionar la preocupaci贸n y responsabilidades de hijos y nietos.

Si paralelo a ello buscamos el m谩ximo de tiempo posible para que los ni帽os del barrio est茅n juntos, tambi茅n fuera de sus casas, jugando y aprendiendo con los hijos y nietos de los vecinos, estableciendo la pr谩ctica comunitaria como un factor m谩s permanente de vida que consiga sobrepasar la importancia del hogar, auxiliados por adultos y j贸venes dedicados a la tarea en turnos rotativos seg煤n los tiempos libres de cada cual, podremos imaginar un espacio social diferente
que se consolida progresivamente.

No se trata s贸lo de educar a los ni帽os ni de inculcarles valores, sino de desarrollar el sentido innato de sociabilidad, fraternidad y solidaridad, que crezcan practicando de manera m谩s cotidiana una familia m谩s amplia que la del hogar, que vean a los adultos juntos resolviendo
situaciones, produciendo, cocinando, aliment谩ndose, conversando, practicando la cooperaci贸n y el apoyo mutuo, etc.

As铆, en vez de tratar de agrupar creando comit茅s tem谩ticos, se tratar铆a de desarrollar una forma de vida com煤n, donde hombres tambi茅n cocinen, laven platos y la ropa junto a las mujeres, donde ellas tambi茅n usen el martillo y apaleen tierra, caven zanjas y salgan a las batallas callejeras codo a codo con los compa帽eros, donde se pueda hacer minga en que distintos vecinos ayuden a reparar el techo de uno de ellos. Tratar de derribar los muros y rejas entre las casas colindantes.

Son s贸lo ejemplos, algunos se practican en peque帽a escala. Hay que salir de los colectivos juveniles para pasar a din谩micas de incorporaci贸n de la poblaci贸n a actividades conjuntas de car谩cter diverso.

驴Por qu茅 no empezar con los abuelos y los ni帽os?

Luego pueden encontrarse los sin trabajo y pensar juntos maneras de
autogesti贸n. Pueden conversar para colectar desechos industriales de f谩bricas o talleres y con ellos producir objetos de venta, trueque o de uso colectivo.

Lo importante es aprender a resolver en conjunto. O usar alg煤n tipo de tierra para hacer ladrillos. O sembrar y cultivar juntos. La creatividad es infinita. Colectar la basura del barrio y usar una parte para tierra org谩nica y el resto como materia prima. Aprender de los traperos de Ema煤s colectando objetos inservibles o no utilizados para aprovecharlos. Aprender a derretir aluminio.

Construir fuentes de energ铆a alternativa. Trabajar los desechos de papel como 鈥減appier mach茅鈥 o similares. Las botellas como l谩mparas o adornos. Los alambres para artesan铆as o ramas o troncos o piedras.

Puede montarse una escuela popular y un policl铆nico alternativo, una
biblioteca, una cocina y un comedor social, un grupo de canto y baile, teatro y poes铆a.

En fin que hay tareas para todos y todas.

Y los estudiantes pueden venir a ayudar y a aprender de la universidad de la vida en comunidad. Hay que acogerlos, invitarlos, sumarlos.

Nuevas formas de vida. Muchos mundos. Muchos sue帽os.

So帽emos, pues. Abramos los ojos a la realidad. Al vecindario. Ah铆 est谩 nuestra revoluci贸n de lo cotidiano.

———————–

* Casilla electr贸nica: profesor_j@yahoo.com

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