Jul 17 2018
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Política

Foro de Sao Paulo: La izquierda debe reconstruir el significado de democracia

 

Las asignaturas pendientes de América Latina y la izquierda regional en la soberanía de los medios y las políticas comunicacionales, la mediatización de la política y el escenario de Internet como una de las plataformas en que se soporta y expande el poder cultural, económico y político de la derecha y de Estados Unidos, fueron centro de análisis en la segunda jornada del XXIV Foro de Sao Paulo, que se escenifica en La Habana.

El di√°logo necesario entre movimientos y partidos

En el encuentro entre los partidos de izquierda y los movimientos sociales y populares, el costarricense Jorge Coronado, se√Īal√≥ que 10 plataformas regionales de Am√©rica Latina, de diversos movimientos, de expresiones sindicales, de mujeres, de j√≥venes iniciaron un di√°logo con los partidos para ver c√≥mo enfrentar esta contraofensiva, y cu√°l es la apuesta pol√≠tica de los sectores de izquierda y progresistas para enfrentar ese proceso m√°s coordinadamente.

Coronado se√Īala que no existe un diagn√≥stico com√ļn y hay diferencias de an√°lisis entre los movimientos populares (con mayor cercan√≠a con los territorios y las comunidades) ¬†y la ¬†izquierda pol√≠tica, ante procesos de este mecanismo neoliberal del capitalismo depredador que son diferentes a la pr√°ctica hist√≥rica que han planteado los partidos.

Los partidos no siempre logran leer todas las sensibilidades de grupos y comunidades locales; en muchos casos se quedan en la superestructura o no est√°n leyendo los temas del momento. Por ejemplo, la lucha por una justicia fiscal en Am√©rica Latina, donde las √©lites y las corporaciones extraen recursos y no pagan impuestos. La izquierda pol√≠tica no est√° abordando ese asunto, ni el de la deuda interna, no ya la externa, ni el extractivismo, a√Īadi√≥.

¬ęHay que establecer los di√°logos: no es que los movimientos sociales tengamos la lectura integral correcta, sino analizar c√≥mo complementarnos, y ¬†hay una discusi√≥n fundamental que tenemos que hacer: la del asunto de la democracia, ya que la institucionalidad burguesa se ha tragado a una corriente importante de la izquierda que sigue la l√≥gica de esa institucionalidad.

‚ÄúAl final hay que volver a reconstruir el concepto de democracia ‚Äďque no es s√≥lo elecciones y acceder al parlamento- desde una mirada de la izquierda, y hoy es m√°s evidente que eso no existe‚ÄĚ, indic√≥ Coronado, quien agreg√≥ que la izquierda se ha centrado en esa superestructura ¬†de representaci√≥n pol√≠tica. ¬ęS√≥lo se rompe con la arremetida neoliberal articulando desde abajo‚ÄĚ, concluy√≥

Varios delegados se sumaron al reclamo de acercarse a las nuevas realidades, con sensibilidades distintas y propuestas como los movimientos LGTBI, los jóvenes que ahora se definen autoconvocados en muchas luchas, las mujeres y la nueva lógica de identidad de género. Son enfoques que van construyendo el discurso de lógica democrática que va más allá de la tradicional de la institucionalidad superestructural que nos construyó la burguesía.

La juventud de izquierda no est√° perdida

El d√©cimo Foro de Juventudes del Foro de Sao Paulo hizo un llamado a la unidad contra el enemigo com√ļn ‚ÄĒel poder imperial, neoliberal, enajenante‚ÄĒ para alcanzar la segunda y definitiva independencia en Am√©rica Latina y el Caribe. Las m√°s acuciantes y problem√°ticas realidades de la regi√≥n ¬†y el futuro de la izquierda y de los movimientos populares, fueron analizadas por centenares de j√≥venes reunidos en La Habana.

Diosvany Acosta, de la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas (UJC) de Cuba se√Īal√≥ que ¬ęLa cultura es un campo de batalla, en especial para los pa√≠ses que buscamos una alternativa, es un terreno de resistencia frente a las manipulaciones del imperialismo y las oligarqu√≠as nacionales, que buscan implantar una hegemon√≠a imperial de su valores del mundo¬Ľ.

Indic√≥ que es ¬†√ļtil para EU ver una juventud descontenta, ¬†desmovilizada, ajena a sus realidades, que se convierte en terreno f√©rtil para la desvinculaci√≥n de esa generaci√≥n con las pasadas e insisti√≥ en que en las cuestiones de la hegemon√≠a cultural las nuevas tecnolog√≠as y los medios de comunicaci√≥n juegan un papel vital, como ¬ęherramientas de dominaci√≥n o herramientas para la liberaci√≥n y descolonizaci√≥n. El objetivo es saber c√≥mo utilizarlas¬Ľ.

La Juventud del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) puso en el tapete los golpes blandos, que se han La imagen puede contener: 4 personas, personas sentadasconfigurado como una de las cartas de mayor uso de las agencias de inteligencias, en especial la CIA, para derribar los gobiernos inconvenientes para sus intereses. Si bien no son infalibles, ha tenido √©xitos. Esta estrategia ha sido reiterada y perfeccionada en caso de Venezuela y recientemente en Nicaragua, se√Īalaron.

La representante de la brasile√Īa Uni√≥n de la Juventud Socialista, se refiri√≥ a la persecuci√≥n pol√≠tica, que sufren los expresidentes Dilma Rousseuf y Luiz¬† In√°cio Lula da Silva. Plante√≥ que el empleo de instrumentos jur√≠dicos, la destrucci√≥n de la imagen del l√≠der y el derrocamiento de las instituciones pueden confundirse con los debates de corrupci√≥n e impiden ver el golpe del imperialismo donde s√≠ lo hay, y as√≠ se desarma a la izquierda y a la unidad, destac√≥.

la Juventud Comunista de Colombiana (Juco) dialog√≥ sobre el despojo y la aplicaci√≥n de la Doctrina Monroe, la legitimaci√≥n de las intervenciones militares y el peligro de ver la realidad fragmentada y no analizarla como un todo, mientras los dirigentes de la Organizaci√≥n Continental Latinoamericana y Caribe√Īa de Estudiantes (OCLAE), se refirieron a ¬†los retos de la educaci√≥n y las organizaciones estudiantiles

La batalla cultural

La cultura como terreno en el que se libra una batalla entre la liberaci√≥n y la enajenaci√≥n de las mentes a nivel global fue debatida en la segunda sesi√≥n del XXIV Foro de Sao Paulo que se lleva a cabo en La Habana. El polit√≥logo cubano Enrique Ubieta se√Īal√≥ que el imperialismo miente con impunidad. ‚ÄúNo importa que al correr de los d√≠as se descubra la falsedades, la mentira permiti√≥ la acci√≥n deseada y dej√≥ una huella en la conciencia de las masas‚ÄĚ.

La imagen puede contener: 3 personas‚ÄúLa guerra que se nos hace‚ÄĚ, a√Īadi√≥, ‚Äúno es estrictamente de pensamiento, no es solo una batalla por la verdad, sino por la toma del poder y por su conservaci√≥n‚ÄĚ, y afirm√≥ que la guerra de los revolucionarios s√≠ debe ser de pensamiento y ¬†‚Äúdemostrar a los potenciales lectores-espectadores-oyentes que los mensajes que ha recibido son trampas que explotar√°n en sus manos‚ÄĚ.

Ubieta sostuvo que la izquierda no repar√≥ en el siglo 20 ni en lo que va del 21 en la batalla cultural, que es probablemente la m√°s dif√≠cil y a la vez decisiva, ya que no existe una sociedad nueva sin una cultura nueva. ‚ÄúLa ofensiva imperialista no se apoya en una reconquista del electorado, sino en actos criminales, golpes de estado judiciales, enjuiciamiento de l√≠deres pol√≠ticos y sociales‚ÄĚ, se√Īal√≥.

El venezolano Gustavo Borges, del grupo Misi√≥n Verdad, mostr√≥ su preocupaci√≥n porque muchos intelectuales de izquierda a nivel internacional han sido penetrados por la propaganda occidental y desconocen la realidad de los gobiernos progresistas. ¬†Dijo que su pa√≠s enfrenta una guerra no convencional sin precedentes, similar a la de las revoluciones de colores en Europa Oriental y la Primavera √Ārabe en Oriente Medio, y es uno de los pocos pa√≠ses del mundo que han logrado resistirla gracias al apoyo popular.

Por su parte, el cineasta y pol√≠tico argentino, Tristan Bauer, destac√≥ la importancia de abordar la cultura como parte del planteamiento estrat√©gico de quienes apuestan por llevar adelante cambios sociales en sus pa√≠ses. ‚ÄúEntendemos los modelos neoliberales como modelos econ√≥micos, pero sin dudas el neoliberalismo es tambi√©n un modelo cultural que crea subjetividades colonizadas‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

Critic√≥ que se intente poner un signo negativo a los cambios llevados a cabo en Am√©rica Latina en los √ļltimos a√Īos y mostrarlos como ‚Äúexperiencias frustradas‚ÄĚ. ‚ÄúTenemos que reivindicarlos, aprender de las experiencias, tener una mirada cr√≠tica, pero saber que hemos avanzado en esta etapa como hemos avanzado en pocos momentos de nuestra historia‚ÄĚ, dijo.

Varios participantes llamaron a articular arte, pensamiento e historia para construir cultura pol√≠tica y hacerlo desde las bases y se√Īalaron que los intelectuales tienen que ayudar a sus pueblos a pensar‚ÄĚ.

Los intelectualesLa imagen puede contener: 2 personas, personas sentadas

Hernando Calvo Ospina, periodista y escritor colombiano exiliados en Francia habl√≥ sobre el ¬†papel que le toca a la intelectualidad de izquierda en esta coyuntura: ‚ÄúPrimero, darse cuenta que son de izquierda. Nuestra agenda en la izquierda nos la manejan los grandes medios de informaci√≥n. Si ma√Īana dicen algo que yo s√© que no es as√≠, comienzo a dudar de lo que s√©. Todos podemos hacer un discurso sobre manipulaci√≥n de medios, pero los medios nos manipulan‚ÄĚ.

¬ęEs momento de darnos cuenta de que el enemigo es uno, no hay otro: el gran imperio, encabezado por Estados Unidos. Debemos que tener conciencia de clase. El sistema (burgu√©s) s√≠ tiene conciencia de clase y sabe defender sus miles de millones. Nosotros, no. Es un problema muy grave. No sabemos hablarle a la gente.

Muchos de nuestros compa√Īeros cuando escriben o hablan parecen hallar placer en buscar los sin√≥nimos m√°s complicados‚ÄĚ, dijo Calvo: ‚ÄúHablamos de pueblo pero no sabemos hablarle al pueblo.

 El contexto comunicacional

Ra√ļl Garc√©s, decano de la Facultad de Comunicaci√≥n de la Universidad de La Habana, record√≥ que ya no se puede ver el poder solo en t√©rminos de econom√≠a, de la organizaci√≥n pol√≠tica, sino en t√©rminos de poder simb√≥lico, y este determina en las sociedades contempor√°neas la configuraci√≥n de gobiernos, sistemas pol√≠ticos, de la relaci√≥n entre gobiernos y opini√≥n p√ļblica. ‚ÄúPor eso los centros de poder le dedican tanto dinero‚ÄĚ.

Entre los principales rasgos y tendencias que definen hoy el poder simbólico, Garcés mencionó la norteamericanización, la personalización, la comercialización e incluso lo que algunos han llamado la norteamericanización de segundo grado, ya que la dominación no es solo de Norte a Sur, sino también dentro del propio Sur.

‚ÄúHay una franca norteamericanizaci√≥n de la comunicaci√≥n pol√≠tica a partir de un franco dominio de EU en los modelos de comunicaci√≥n pol√≠tica imperantes‚ÄĚ, dijo, y subray√≥ que ello influye tambi√©n desde el punto de vista de exportaci√≥n de los modos de producci√≥n y las relaciones entre sistema pol√≠tico y sistema comunicativo en el mundo de hoy.

Garc√©s dijo que otro de los rasgos es la tendencia a personalizar los procesos pol√≠ticos con un objetivo: dar a entender que desapareciendo las personas desaparece el problema, como lo hicieron con Fidel Castro, con Hugo Ch√°vez, con Rafael Correa‚Ķ‚ÄĚ Es la idea de presentar al l√≠der, y promover la idea de desaparecerlo, como si no fuera parte conductora de proceso mucho m√°s complejo que nace desde abajo‚ÄĚ, se√Īal√≥.

Dotar de sentido a lo alternativo (al mensaje hegem√≥nico) significa restaurarle su sentido a la palabra ‚Äėdeliberaci√≥n‚Äô. No hay comunicaci√≥n democr√°tica sin debate, no hay debate sin que la gente tenga voz, y no hay voz sin que la gente tenga educaci√≥n que permita compartir ideas.

Colonialismo 2.0

En una sociedad que transita aceleradamente de la producci√≥n y comercio de bienes y servicios f√≠sicos a la producci√≥n digital, la nueva e intensa concentraci√≥n comunicativa y cultural con centro de Estados Unidos decide, por ejemplo, c√≥mo gasta un cuarto de la poblaci√≥n mundial cerca de 50 millones de horas diarias, se√Īal√≥ Rosa Miriam Elizalde, vicepresidenta de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba y de la FELAP.

La imagen puede contener: 3 personas, personas sentadas e interior¬†‚ÄúHay pocas instituciones p√ļblicas a nivel nacional o global que puedan enfrentar estos poderes trasnacionales. De hecho, las nuevas plataformas tecnol√≥gicas han alterado dram√°ticamente la naturaleza de la comunicaci√≥n p√ļblica. No existe Estado-naci√≥n que pueda remodelar la red por s√≠ solo ni frenar el colonialismo 2.0 aun cuando ejecute normativas locales de protecci√≥n antimonop√≥lica‚ÄĚ, consider√≥ la periodista e investigadora.

Seg√ļn datos de la CEPAL, cerca del 90% de la informaci√≥n electr√≥nica de Am√©rica Latina y el Caribe pasa por alg√ļn nodo administrado directa o indirectamente por EU, y entre 70 y 80% de los datos que intercambian internamente los pa√≠ses de la regi√≥n tambi√©n van a ciudades estadounidenses, donde se ubican diez de los 13 servidores ra√≠ces que conforman el c√≥digo maestro de Internet.

A ello se suma, continu√≥, que Am√©rica Latina ‚Äúes la regi√≥n m√°s atrasada, seg√ļn datos internacionales, en la producci√≥n de contenidos locales y, sin embargo, es l√≠der en cuanto a presencia de internautas en las redes sociales. De los cien sitios m√°s populares en la regi√≥n, solo 21 corresponden a contenidos locales: quiere decir que en lugar de crear riqueza para la regi√≥n, el continente est√° transmitiendo riquezas todos los d√≠as a Estados Unidos, donde est√°n alojadas las grandes empresas de Internet‚ÄĚ.

Como dijo Darcy Ribeiro, es una colonizaci√≥n en curso de la mano de una tecnolog√≠a revolucionaria, y EU est√° cumpliendo su papel con enorme eficacia en el sentido de buscar complementariedades que nos har√°n dependientes permanentemente de ellos. Elizalde recalc√≥ que ‚Äúen ning√ļn caso las llamadas plataformas sociales son un servicio neutral que explota un servicio gen√©rico, sino que se fundan en cimientos tecnol√≥gicos e ideol√≥gicos y son sistemas institucionalizados que inevitablemente dise√Īan y manipulan las conexiones‚ÄĚ.

Varios delegados coincidieron en la falta de estrategias y programas que permitan a la izquierda desafiar e intervenir las pol√≠ticas p√ļblicas, y generar l√≠neas de acci√≥n y trabajo definidas para construir un modelo verdaderamente soberano de la informaci√≥n y la comunicaci√≥n. Es m√°s, ¬†a√ļn no se ha logrado concretar en la regi√≥n el proyecto de un canal propio de fibra √≥ptica que fue un sue√Īo de UNASUR.

La izquierda en la UE y en Latinoamérica

Los delegados de los Partido de la Izquierda Europea y los miembros del Foro de Sao Paulo abogaron por un frente com√ļn para enfrentar las amenazas a uno y otro lado del Atl√°ntico que sufren los movimientos progresistas y contrarios al estatus quo. Pablo Gonz√°lez, del Frente Amplio de Uruguay, dijo que existen desaf√≠os nuevos y que es necesario construir respuestas efectivas. ¬†‚ÄúNuestra incapacidad de discutir estos temas es una ventaja para la derecha‚ÄĚ, dijo,

La delegada italiana Ana Campos Silveiro explicó que, del lado europeo, el problema mayor es una integración bajo presupuestos económicos, militares y comerciales, y no sobre la base de la justicia y la democracia. Denunció que su país cuenta con más de 30 bases militares de Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que implica un tipo nuevo de colonización y subordinación.

‚ÄúHay que tener m√°s coraje para proponer modelos diferentes‚ÄĚ, dijo Campos, quien critic√≥ a la socialdemocracia europea por plegarse a los intereses econ√≥micos del gran capital, mientras la diputada alemana Heike Haense, vicepresidenta del Partido de la Izquierda (Die Linke), critic√≥ la injerencia de EU y la Uni√≥n Europea (UE) en asuntos internos de diferentes pa√≠ses, as√≠ como el distanciamiento de gobiernos progresistas con algunos sectores de la poblaci√≥n y de los movimientos de base.

En Europa, aseguró, el fortalecimiento de la derecha significa el fracaso de los partidos socialdemócratas y socialistas que dejan a su vez un vacío político, que ocupan generalmente los partidos de derecha radical o neonazi.

*Periodista cubano asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la

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