Ene 19 2013
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Despacito por las piedras

Francia se mete en Mali (¡ay!)

En la República africana de Malí, viven unos 15 millones de personas, en una superficie algo menor a la mitad de la Argentina continental. Hablan diversos dialectos aunque la lengua francesa, país que lo tuvo largos años bajo su dominio colonial, es su idioma oficial. Se independizó en 1960, en los primero años tuvo gobiernos socialistas, cercanos a la Unión Soviética. A medida que ésta perdía influencia los gobiernos de Malí se iban acercando a Europa y los Estados Unidos.

Malí fue un estado históricamente laico. Sin embargo en los últimos tiempos los sectores islámicos comenzaron hacer sentir su creciente influencia. Éstos derivaron en serios conflictos internos a partir de marzo del año pasado. Avanzaron en control territorial y aparecieron perspectivas secesionistas. Esta situación estuvo en directa relación con lo acontecido en Libia. Estos grupos islamistas, los tuareg, habían sido armados para combatir a Muammar Kadaffi. Alcanzado el objetivo se les ordenó regresar a su territorio. Allí se volvieron contra las autoridades identificadas con occidente, tarea no muy difícil dado que más de la mitad de su población está por debajo del nivel de pobreza.

Bajo estas condiciones, en el mes de diciembre, el  Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el envío de una fuerza militar internacional a Malí, a fin de asistir al ejército nacional para liberar los territorios del norte del país africano.

Hace una semana Francia decidió enviar tropas a esa república africana. Lo fundamentó en “razones humanitarias” y de tipo preventivo. El presidente de Francia, François Hollande, calificó la intervención militar en Mali como “necesaria” aseguró que si no se hubiera llevado a cabo habría sido “demasiado tarde” y el país habría “caído en manos de los terroristas”. La OTAN aplaudió la acción de Francia aclarando que no intervendría. Hasta ahora han comprometido su apoyo los belgas, con dinero, y los españoles, éstos enviarían 1 avión de transporte militar y entre 40 a 50 instructores. Francia ya tendría unos 3 mil soldados afectados a esta decisión. El presidente francés ha manifestado que la intervención militar de su país en Mali podría alargarse al menos una semana (es un plazo que es bueno recordar, cuando dentro de algún tiempo volvamos sobre el tema). Con esta intromisión, los países de occidente suman –en los últimos 4 años- su octava intervención en igual número de países contra fuerzas musulmanas. Antes lo hicieron e Irak, Afganistán, Pakistán, Yemen, Libia, Somalia y Filipinas. Nada de ello les impide mantener su discurso, en el sentido que no están en guerra con el mundo islámico.

No parece una cuestión secundaria el hecho que hay importantes cantidades de oro y uranio bajo suelo de Malí. Para explotar el oro, se estima que se emplean entre 20 a 40 mil niños que rondan los 6 años, a esa edad ya manifiestan dolores en el cuerpo por el esfuerzo y los envenenamientos producidos por el mercurio utilizado a esos fines. Respecto al uranio, es conocido que en Francia las tres cuartas partes de su energía provienen de plantas nucleares, inclusive exporta energía. El uranio es imprescindible para hacer funcionar dichas plantas. Al respecto hay que tener presente que Areva, una empresa de energía nuclear francesa, está explotando uranio en Nigeria a solo 150 kilómetros de la frontera con Malí.

Por último en Argelia rebeldes islámicos secuestraron, en protesta por esta acción de Francia en Malí a centenares de personas, entre ellos 132 extranjeros, tomando una planta de gas. Se habrían rescatado unas 650 personas, en estas acciones de desalojo ya se habrían constatado decenas de muertos, varios de ellos extranjeros.

Juan Guahán/Question

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