Feb 2 2016
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Ambiente

Fraude en Par铆s

El acuerdo sobre el calentamiento global, concluido en Par铆s el 12-12-2015, encausa a la humanidad hacia un aumento en la temperatura superficial promedio de 3掳C a 3,5掳C en relaci贸n con la 茅poca pre-industrial, desestima las responsabilidades por las emisiones acumuladas hasta el presente, promueve el comercio global de bonos de carbono y sanciona una pronunciada injusticia inter-generacional.

El acuerdo no s贸lo deja abierta la posibilidad de que nuestros descendientes inmediatos se vean obligados a sobrevivir en un mundo desconocido para la especie humana, sino que sentencia la apropiaci贸n impune, por parte una selecta minor铆a de la poblaci贸n mundial, de la mayor parte de un bien com煤n: la capacidad de la atm贸sfera para albergar gases de efecto invernadero.

Antecedentes

 

La actividad humana, particularmente desde el inicio de la聽 revoluci贸n industrial a finales del siglo 18, ha venido modificando de manera cada vez m谩s pronunciada el equilibrio natural de la atm贸sfera, la biosfera, la cri贸sfera, la hidr贸sfera y la corteza terrestre. El impacto acumulado ha sido de tal magnitud que podemos referirnos a una nueva era geol贸gica: el antropoceno, la edad del humano.

 

Una de las consecuencias de la actividad humana es la acumulaci贸n en la atm贸sfera de gigantescas cantidades de gases que desestabilizan el equilibrio energ茅tico planetario y provocan aumentos de temperatura global: di贸xido de carbono (CO2), metano (CH4), 贸xidos nitrosos (N2O) y fluoro-carbonos (Fg). Estas emisiones han venido aumentando de manera vertiginosa, especialmente a partir de la segunda guerra mundial, superando en el 2014 las 50 giga-toneladas (miles de millones) equivalentes de CO2 por a帽o: 76% CO2, 16% CH4, 6% N2O, 2% Fg.

 

Por tonelada equivalente se entiende la cantidad de CO2 que producir铆a el mismo efecto en un horizonte de tiempo determinado. Por ejemplo, cada tonelada de metano produce un efecto equivalente a 80 toneladas de CO2 durante los primeros 20 a帽os, 30 toneladas de CO2 en 100 a帽os (IPCC AR5 2013). El acuerdo internacional es referirse a un horizonte de 100 a帽os para todos los gases, salvo cuando se especifica alg煤n otro valor. Dada la urgencia de reducir r谩pida y dr谩sticamente las emisiones, el horizonte de 20 a帽os cobra cada vez mayor relevancia.

 

La atenci贸n se centra en el CO2 no s贸lo por representar el 76% de las emisiones anuales en la actualidad, sino por permanecer activo como agente del calentamiento global durante siglos. Mientras que el metano, el segundo gas m谩s importante en cantidad de emisiones, registra una vida activa promedio de 12 a 13 a帽os. 鈥淓l calentamiento provocado por las emisiones de CO2 es efectivamente irreversible por siglos, a no ser que se tomen medidas para removerlo de la atm贸sfera鈥 (IPCC AR5 2013).cop21

 

Las tendencias actuales conducen hacia un aumento en la temperatura superficial promedio del planeta entre 3,7 y 4,8掳C para finales de siglo en relaci贸n con la 茅poca pre-industrial (IPCC 2014). Estas tendencias representan聽 una emergencia planetaria sin precedentes en la historia de la humanidad. Un aumento en la temperatura superficial promedio de 4掳C no se ha registrado desde mediados del Mioceno, hace 10 millones de a帽os. Las tendencias actuales conducen a la transformaci贸n del mundo que le dejamos a nuestros descendientes m谩s inmediatos en un planeta hostil y desconocido por la especie humana (Ref1).

El Acuerdo de Par铆s

La conferencia de Paris condujo a la aprobaci贸n de dos documentos complementarios: las resoluciones de la Conferencia de las Partes (COP 21) y el Acuerdo de Paris sobre el Calentamiento Global (UN FCCC/CP/2015/L.9 de fecha 12/12/2015).

El pre谩mbulo del acuerdo recopila preocupaciones se帽aladas principalmente por pa铆ses en desarrollo y movimientos sociales durante a帽os de negociaciones, en su mayor parte dejadas al margen en el texto del acuerdo: 鈥淟as Partes deber铆an respetar, promover y tener en cuenta sus respectivas obligaciones relativas a los derechos humanos, el derecho a la salud, los derechos de los pueblos ind铆genas, las comunidades locales, los migrantes, los ni帽os, las personas con discapacidad y las personas en situaciones vulnerables y el derecho al desarrollo, as铆 como la igualdad de g茅nero, el empoderamiento de la mujer y la equidad intergeneracional鈥 (subrayado propio). En los borradores anteriores, este p谩rrafo se帽alaba 鈥淟as partes deber谩n鈥︹. Fue modificado a insistencia de las delegaciones de Estados Unidos y la Uni贸n Europea, con el apoyo de Jap贸n y Canad谩. De esta manera se evaden sutilmente responsabilidades relacionadas con el respeto a los derechos humanos, el derecho al desarrollo y la equidad inter-generacional, entre otros aspectos claves vinculados al calentamiento global.cop21 final

 

El pre谩mbulo es un componente declarativo, carente de fuerza legal, un listado de intenciones donde se incluyen aspiraciones leg铆timas de pueblos y pa铆ses sin que el acuerdo incluya medidas efectivas para atenderlas. Aunque reconoce 鈥渓a amenaza apremiante del cambio clim谩tico鈥, que es 鈥渦n problema de toda la humanidad con efectos potencialmente irreversibles para las sociedades humanas y el planeta鈥 y 鈥渓a necesidad de hacer frente al cambio clim谩tico con urgencia鈥, no reconoce, sino s贸lo expresa 鈥渄eseos de hacer realidad 鈥 los principios de equidad y de responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales鈥.

 

Un equipo de abogados y litigantes especializados de Estados Unidos y la Uni贸n Europea fue puesto al servicio de la secretar铆a para asistir en la redacci贸n final del acuerdo. Palabras claves fueron cuidadosamente seleccionadas para proteger intereses sectoriales, en la mayor铆a de los casos con la complicidad de funcionarios de la secretar铆a y de algunas delegaciones de pa铆ses en desarrollo.

 

El pre谩mbulo no reconoce, sino observa 鈥渓a importancia de la protecci贸n de la biodiversidad, reconocida por algunas culturas como la Madre Tierra鈥. Tampoco reconoce, sino observa 鈥渓a importancia que tiene para algunos el concepto de 鈥榡usticia clim谩tica鈥, al adoptar medidas para hacer frente al cambio clim谩tico鈥.聽 Queda as铆 establecido que el concepto de justicia clim谩tica no es compartido por todos, ni es reconocido en el acuerdo. Tampoco tiene por qu茅 ser tomado en consideraci贸n al adoptar medidas para hacer frente al cambio clim谩tico.

Los 2掳Ccambio climatico4

El acuerdo de Par铆s reitera el objetivo establecido en Copenhaguen en el 2009 en cuanto a mantener el aumento en la temperatura superficial promedio por debajo de聽 los 2掳C para finales de siglo en relaci贸n con la 茅poca preindustrial (art铆culo 2). Este es el mismo objetivo al que se refiere el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambios Clim谩ticos (IPCC) en su 煤ltimo informe del 2013. Pero a diferencia del IPCC, el acuerdo de Paris no define ni la estrategia ni la ruta para asegurar su logro.

La 煤ltima vez que la temperatura superficial promedio se acerc贸 a los 2掳C sobre el nivel actual, en el per铆odo interglaciar Emiense hace aproximadamente 125.000 a帽os, la concentraci贸n de CO2 era inferior a las 300 ppm y el nivel del mar superaba por al menos 7 metros el que conocemos (National Academy of Science 2012: Relationship between sea level and climate forcing by CO2 on geological timescales). En la actualidad, la concentraci贸n de CO2 supera las 400 ppm.

El acuerdo de Paris se fundamenta en un collage de contribuciones voluntarias, determinadas por cada pa铆s a su libre albedr铆o, sin coordinaci贸n entre las partes, sin car谩cter vinculante, sin condiciones o penalidades en caso de incumplimiento. En el caso poco probable de que todas estas expresiones voluntarias de colaboraci贸n se cumpliesen a cabalidad, la humanidad quedar铆a encauzada en una ruta tendiente a un aumento de temperatura promedio entre 3掳C y 3,5掳C, lo que provocar铆a un peligroso desequilibrio planetario y聽 amenazar铆a la sobrevivencia de millones de personas, afectar铆a el suministro de agua y alimentos a buena parte de la poblaci贸n mundial聽 y forzar铆a el desplazamiento masivo de personas. Seg煤n la Academia Nacional de la Ciencia de EUA, a mediados del Plioceno, 4 millones de a帽os atr谩s, la temperatura superficial promedio oscilaba entre 2,5潞C y 3掳C sobre el promedio actual y el nivel de mar se encontraba entre 20 y 24 metros sobre el que conocemos. (NAS 鈥 Climate Change: Evidence and Causes 2013).

 

La COP21 reconoce en el numeral 17 de sus conclusiones la incongruencia entre el objetivo de los 2掳C y las contribuciones voluntarias presentadas en Paris: 鈥淟a Conferencia de las Partes聽 observa con preocupaci贸n que los niveles estimados de las emisiones agregadas de gases de efecto invernadero en 2025 y 2030 resultantes de las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional no son compatibles con los escenarios de 2掳C鈥

 

El acuerdo de Par铆s hace referencia a 鈥渞ealizar esfuerzos para limitar el aumento de temperatura a 1,5掳C鈥 (art铆culo 2), un objetivo pr谩cticamente imposible de alcanzar dado que en la actualidad ya se registra un aumento de 1掳C, mientras el planeta soporta un desequilibrio energ茅tico de 326 Terajoules por segundo, lo que implica un inevitable aumento adicional de aproximadamente 0,5掳C para mediados de siglo aunque se detuvieran de inmediato todas las emisiones de gases de efecto invernadero. La posibilidad de evitar un aumento de temperatura de 1,5掳C se reduce a煤n m谩s si se toma en consideraci贸n que el acuerdo de Par铆s s贸lo entra en efecto en el 2020 y que la mayor铆a de los compromisos voluntarios registrar铆an posibles reducciones en emisiones del 2025 al 2030.

 

El objetivo fundamental de descarbonizar la econom铆a, tan duramente debatido en las reuniones preparatorias y destacado como prioritario por el IPCC, qued贸 reducido a una vaga referencia a que 鈥渓as partes se proponen lograr que las emisiones alcancen un punto m谩ximo lo antes posible禄 para luego 鈥渞educir r谩pidamente las emisiones鈥 con la finalidad de 鈥渁lcanzar un equilibrio entre las emisiones antrop贸genas por las fuentes y la absorci贸n antrop贸gena por los sumideros en la segunda mitad del siglo鈥︹ (art铆culo 4). El punto m谩ximo de emisiones puede ser as铆 de cualquier magnitud, con un indefinido margen de tiempo para alcanzarlo, mientras que el alcance del equilibrio entre emisiones y sumideros pudiera extenderse hasta finales de siglo.

 

La vaguedad de tales se帽alamientos luce como una f贸rmula para el desastre. Para lograr el objetivo de los 2掳C con una probabilidad de al menos 66% es necesario que las emisiones acumuladas de todos los gases de efecto invernadero durante el per铆odo 1850-2100 se mantengan por debajo de las 3.670 giga-toneladas de CO2-equivalentes, mientras que s贸lo las de CO2 deben limitarse a un m谩ximo de 3.000 G-ton durante el mismo per铆odo. El presupuesto o cupo m谩ximo de emisiones disponibles para el per铆odo 2015-2100 es de apenas 855 giga-toneladas de CO2, lo que implica dejar al menos dos tercios de las reservas probadas de hidrocarburos bajo tierra (Ref1).

cambio climatico13

El acuerdo fundamenta la aspiraci贸n de evitar un aumento de temperatura superior a los 2掳C en contribuciones nacionales voluntarias progresivamente m谩s ambiciosas, a presentarse cada 5 a帽os (4-9) pero ignorando las responsabilidades acumuladas hasta el presente:

 

Art铆culo 4 (3): 鈥淟a contribuci贸n determinada a nivel nacional sucesiva de cada parte representar谩 una progresi贸n con respecto a la contribuci贸n determinada a nivel nacional que est茅 vigente para esa parte y reflejar谩 la mayor ambici贸n posible, teniendo en cuenta sus responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales鈥.

 

Art铆culo 13 (7): 鈥淐ada Parte deber谩 proporcionar peri贸dicamente la siguiente informaci贸n: a) Un informe sobre el inventario nacional de las emisiones antrop贸genas por las fuentes y la absorci贸n antrop贸gena por los sumideros de gases de efecto invernadero, elaborado utilizando las metodolog铆as para las buenas pr谩cticas aceptadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim谩tico que haya aprobado la Conferencia de las Partes en calidad de reuni贸n de las Partes en el Acuerdo de Par铆s鈥

 

Art铆culo 14 (2): 鈥淟a Conferencia de las Partes en calidad de reuni贸n de las Partes en el Acuerdo de Par铆s har谩 su primer balance mundial en 2023 y a partir de entonces, a menos que decida otra cosa, lo har谩 cada cinco a帽os鈥.

 

La referencia a 鈥渞esponsabilidades comunes pero diferenciadas y sus capacidades respectivas鈥 en el art铆culo 4 entre otros, corresponde a responsabilidades futuras, excluyendo las acumuladas hasta la fecha. Ninguna de las contribuciones voluntarias presentadas por los pa铆ses que m谩s han contribuido a provocar la amenaza clim谩tica que hoy se cierne sobre toda la humanidad incluye referencia alguna a sus responsabilidades acumuladas hasta el presente, mientras que el art铆culo 4 se refiere s贸lo a las contribuciones presentadas en Paris y las sucesivas.

 

El acuerdo excluye las emisiones generadas tanto por la actividad militar como por el transporte a茅reo y mar铆timo, favoreciendo principalmente intereses estrat茅gicos y comerciales de pa铆ses industrializados, mientras que se excluyen excepciones similares a emisiones de pa铆ses empobrecidos aunque correspondan a actividades de sobrevivencia.

 

La palabra de la discordia

Las negociaciones alcanzaron uno de sus puntos cr铆ticos cuando la delegaci贸n de Estados Unidos insisti贸 en cambiar una palabra, amenazando con retirarse de las negociaciones si no se le complac铆a. Esta posici贸n fue apoyada, como de costumbre, por la Uni贸n Europea, Jap贸n, Australia y Canad谩. La misma actitud, catalogada como chantajista por m煤ltiples delegaciones de pa铆ses en desarrollo, se present贸 en variadas ocasiones. La exigencia era cambiar la palabra 鈥渟hall鈥 por 鈥渟hould鈥 en el texto original de negociaci贸n, en el idioma ingl茅s, en el p谩rrafo del art铆culo 4 que se帽alaba:

鈥淒eveloped country Parties shall continue taking the lead by undertaking economy-wide absolute emission reduction targets鈥 (Las partes que son pa铆ses desarrollados deber谩n continuar liderando a trav茅s de la adopci贸n de metas absolutas para la reducci贸n de emisiones para el conjunto de la econom铆a).cambio climatico1

El p谩rrafo se refer铆a a la necesidad de que los pa铆ses industrializados, cuyo desarrollo se ha fundamentado en la acumulaci贸n de gases de efecto invernadero en la atm贸sfera, adoptaran metas para la reducci贸n absoluta de sus emisiones futuras para el conjunto de sus econom铆as. Esta solicitud hab铆a sobrevivido m谩s de 20 a帽os de negociaci贸n y es el principio fundamental en el que se fundamenta el Protocolo de Kioto. La exigencia, finalmente satisfecha como tantas otras, era cambiar la聽 palabra 鈥榮hall鈥欌, que implica una obligaci贸n (deber谩n) por 鈥榮hould鈥欌 (deber铆an, condicional no vinculante). Los pa铆ses industrializados se liberan as铆 de la obligaci贸n establecida en la Convenci贸n Marco para el Cambio Clim谩tico de 1992 y en el Protocolo de Kioto de 1997 de liderar en la reducci贸n de emisiones, debido tanto a su desproporcionadamente elevada contribuci贸n al calentamiento global como a su mayor capacidad t茅cnica y econ贸mica para hacerlo. Tambi茅n se liberan de la obligaci贸n de reducir emisiones en el conjunto de sus econom铆as, quedando en libertad de liberar a sectores econ贸micos seleccionados de tales obligaciones. (En la versi贸n en espa帽ol del documento oficial distribuido por la secretar铆a de la convenci贸n, FCCC/CP/2015/L.9 del 12-12-2015, se mantiene err贸neamente la palabra 鈥渄eber谩n鈥 cuando deber铆a decir 鈥渄eber铆an鈥).

 

La exigencia condujo a una modificaci贸n similar para los pa铆ses en desarrollo: 鈥淟as Partes que son pa铆ses en desarrollo deber铆an seguir aumentando sus esfuerzos de mitigaci贸n, y se las alienta a que, con el tiempo, adopten metas de reducci贸n o limitaci贸n de las emisiones para el conjunto de la econom铆a, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales鈥

 

Combustibles f贸siles

rusia petroleoUna evaluaci贸n del concepto cambio clim谩tico peligroso, publicada en Diciembre 2013 por el Instituto de Estudios Espaciales de la NASA, en colaboraci贸n con la Universidad de Columbia, EUA, el Institut Laplace de Francia, la Universidad de Estocolmo, Suecia, el Instituto Federal de Investigaciones Tecnol贸gicas de Suiza, la Universidad de Harvard y la Universidad de California entre otros, se帽ala lo siguiente: 鈥淯n calentamiento de 3 a 4掳C tendr铆a consecuencias desastrosas. La continuaci贸n de las emisiones provenientes de combustibles f贸siles ser铆a un acto de extraordinaria y deliberada injustica inter-generacional鈥 (Assessing Dangerous Climate Change 2013).

 

El informe m谩s reciente del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambios Clim谩ticos resalta igualmente la ineludible necesidad de reducir r谩pida y dr谩sticamente el consumo de combustibles f贸siles como condici贸n necesaria para alcanzar el objetivo de los 2掳C (IPCC 2013). El consumo de combustibles f贸siles deber铆a reducirse a menos de la mitad de sus niveles actuales para mediados de siglo debido a que son la fuente de casi la totalidad de las emisiones de CO2 y cerca de tres cuartas partes de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, el Acuerdo de Par铆s no menciona ni una sola vez el t茅rmino combustibles f贸siles.

 

Las emisiones de CO2 provienen fundamentalmente del consumo de combustibles f贸siles. En el 2014 superaron las 38 giga-toneladas. De mantenerse las tendencias actuales, a煤n con una modesta tasa de crecimiento del 1% interanual, el cupo disponible de emisiones para evitar un aumento de temperatura superior a los 2掳C se agotar铆a para el 2040. Esta alarmante conclusi贸n es resaltada por 17 instituciones cient铆ficas en un comunicado de Abril 2015, entre las que se destacan: Max Planck Institute, Stockholm Resilience Center, Mercator Research Institute, Grantham Institute, IIASA, World Resources Institute, Scripps Institution,聽 Earth Institute, Potsdam Institute, The South Center, Teri University, Chinese Academy of Sciences (Earth Statement 2015):

 

鈥淓l 2015 es un a帽o cr铆tico para la humanidad. Nuestra civilizaci贸n nunca antes ha enfrentado riesgos existenciales similares a los asociados al calentamiento global, la erosi贸n de la biodiversidad y el agotamiento de recursos 鈥β Es una obligaci贸n moral, en nuestro propio inter茅s, des-carbonizar la econom铆a mundial鈥︹.

 

Los negociadores de la COP 21, bur贸cratas representantes de pa铆ses adictos al consumo de hidrocarburos, no fueron capaces de oponerse a las poderosas industrias transnacionales de los combustibles f贸siles, presentes en las negociaciones. El Acuerdo de Par铆s falla as铆 en uno de sus objetivos fundamentales: impulsar una transici贸n hacia una econom铆a libre de emisiones de CO2, transici贸n que debe efectuarse para mediados de siglo con el fin de limitar las emisiones al presupuesto correspondiente al objetivo de los 2掳C (Ref 2).

 

El p谩rrafo 7 del art铆culo 6 incluido en el borrador del 5 de diciembre 2015 se帽alaba: 鈥淟as partes deber铆an reducir el apoyo internacional a las inversiones con altos niveles de emisiones y aumentar el apoyo internacional a las inversiones dirigidas a soluciones bajas en emisiones鈥. En la versi贸n final, 7 d铆as despu茅s, tal referencia hab铆a desaparecido.

 

Las empresas de hidrocarburo ejercen poderosa influencia sobre funcionarios p煤blicos en Estados Unidos y otros pa铆ses industrializados. S贸lo las empresas que operan en Estados Unidos y Canad谩 registraron ganancias de US$ 257.000 millones en el 2014.

 

Durante el per铆odo legislativo 2013-2014, las empresas de hidrocarburos aportaron 326 millones de d贸lares a miembros del congreso norteamericano para financiar sus campa帽as electorales y para influenciar sus decisiones. Entre los favores recibidos en contrapartida durante ese mismo per铆odo, el congreso otorg贸 subsidios a las empresas de hidrocarburos por US$ 33.700 millones. Por cada d贸lar invertido en el congreso norteamericano las empresas reciben a cambio 102 d贸lares, una tasa de retorno de 10200% (OCI 2015).

La Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos estima un subsidio adicional de US$ 120.000 millones por los costos que se transfieren a la poblaci贸n en su conjunto por efectos sobre la salud derivados de la producci贸n y el consumo de combustibles f贸siles en ese pa铆s聽 (www8.nationalacademies.org/onpinews/newsitem.aspx?RecordID=12794).

A escala global, excluyendo los costos sociales y ambientales, los subsidios a las actividades de producci贸n y consumo de combustibles f贸siles superan los 750.000 millones anuales (OCI 2015).

Seg煤n un an谩lisis conjunto del Instituto para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (ODI) y OilChange International, s贸lo los pa铆ses del G20, las 20 principales econom铆as, canalizan anualmente 450.000 millones de d贸lares de fondos p煤blicos en forma de subsidios hacia las empresas de hidrocarburos. Resultados similares fueron reportados por el Fondo Monetario Internacional en el 2015. Mientras en las negociaciones sobre el calentamiento global los pa铆ses industrializados recurren a todo tipo de argumentos para evitar suministrar una quinta parte de este monto para la mitigaci贸n y la adaptaci贸n al cambio clim谩tico en los pa铆ses en desarrollo. S贸lo el G7 m谩s Australia invierten 80.000 millones anuales en subsidios a los combustibles f贸siles, mientras su contribuci贸n colectiva al Fondo Verde para el Clima聽 (Green Climate Fund) es de apenas 2.000 millones anuales.

 

Durante a帽os de negociaciones, en particular desde la fallida cumbre de Copenhaguen en el 2009, los pa铆ses industrializados han venido sugiriendo voluntad para canalizar US$ 100.000 millones anuales para actividades de mitigaci贸n y adaptaci贸n al calentamiento global en los pa铆ses en desarrollo a partir del a帽o 2020. Sin embargo, se opusieron a que tal compromiso quedara plasmado en el acuerdo de Par铆s. Los recursos se encuentran evidentemente disponibles. Lo que escasea es la voluntad pol铆tica para asumir responsabilidades acordes con su desproporcionada contribuci贸n al calentamiento global.

Seg煤n SIPRI (Stckholm International Peace Research Institute) el presupuesto militar global supera los US$ 1,7 billones anuales (millones de millones). S贸lo el de Estados Unidos supera los 650.000 millones anuales, y el de Europa sobrepasa los 420.000 millones anuales. Pero en las negociaciones sobre el calentamiento global los pa铆ses industrializados evadieron el compromiso de aportar 100.000 millones a los pa铆ses en desarrollo, en donde se encuentra el 80% de la humanidad, para apoyar su contribuci贸n con los objetivos del acuerdo. En su discurso en Paris, John Kerry se mostr贸 particularmente generoso al duplicar el aporte de Estados Unidos al Fondo Verde para el Clima, pasando de 400 a 800 millones, menos del 1% de los 100.000 millones prometidos desde la conferencia de Copenhaguen en el 2009.

Responsabilidad com煤n pero diferenciadaesp cambio de modelo

Articulo 2 (2): 鈥淓l presente Acuerdo se aplicar谩 de modo que refleje la equidad y el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales鈥.

Art铆culo 4 (19): 鈥淭odas las Partes deber铆an esforzarse por formular y comunicar estrategias a largo plazo para un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, teniendo presente el art铆culo 2 y tomando en consideraci贸n sus responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales鈥.

 

El principio de la responsabilidad com煤n pero diferenciada, componente fundamental del Acuerdo Marco sobre el Cambio Clim谩tico de 1992, se refiere a la necesidad de que cada pa铆s asuma una responsabilidad proporcional tanto a su contribuci贸n al calentamiento global como a sus capacidades tecnol贸gicas y econ贸micas.

 

La contribuci贸n de cada parte a la amenaza del calentamiento global no es proporcional a sus emisiones anuales actuales, sino a las emisiones acumuladas al menos desde el a帽o 1900. Esto es particularmente valedero en el caso de las emisiones de CO2, pues su potencial de calentamiento se mantiene activo durante siglos.

 

Partiendo de este principio fundamental, es evidente que a los pa铆ses industrializados les corresponde la mayor parte de la responsabilidad por las emisiones acumuladas hasta el presente. De las 2.145 millones de toneladas de CO2 emitidas a la atm贸sfera entre 1900 y el 2014, el 72% corresponde a los pa铆ses industrializados. La responsabilidad diferenciada es a煤n mayor cuando se toman en consideraci贸n tanto sus potencialidades econ贸micas y tecnol贸gicas, como el hecho de que su poblaci贸n corresponde a s贸lo el 18% de la poblaci贸n mundial.

 

Sin embargo, el acuerdo de Par铆s ignora tales responsabilidades y se limita s贸lo a los compromisos voluntarios, no vinculantes, presentados en el marco de la conferencia. De esta manera, se diluyen las obligaciones econ贸micas y tecnol贸gicas que se derivan de las desproporcionadas emisiones acumuladas por los pa铆ses industrializados hasta el presente.

 

El acuerdo de Par铆s reconoce 鈥渓a necesidad urgente de que las Partes que son pa铆ses desarrollados aumenten la prestaci贸n de un apoyo previsible a las Partes que son pa铆ses en desarrollo en forma de financiaci贸n, tecnolog铆a y fomento de la capacidad, para permitirles reforzar su acci贸n en el per铆odo anterior a 2020鈥.

 

Los compromisos voluntarios presentados por los pa铆ses industrializados implican que continuar谩n acaparando una desproporcionada proporci贸n del cupo atmosf茅rico disponible para finales de siglo. De esta manera, terminar谩n impunemente asegur谩ndose la ocupaci贸n del 60% al 70% del cupo atmosf茅rico disponible para el 2050, a pesar de representar para entonces s贸lo cerca del 15% de la poblaci贸n mundial.

 

De haberse incluido las responsabilidades acumuladas hasta el presente, los art铆culos sobre financiamiento y transferencia tecnol贸gica se habr铆an relacionado con una deuda clim谩tica de aproximadamente 50 billones de d贸lares (millones de millones). Las cuotas anuales de la deuda clim谩tica acumulada por los pa铆ses industrializados hasta el 2014 son al menos 10 veces superiores a los US$ 100.000 millones reiteradamente ofrecidos pero ausentes del acuerdo de Par矛s (Ref 1).

 

El Gobierno de Estados Unidos, con la complicidad de la Uni贸n Europea, Canad谩, Australia y Jap贸n lider贸 la insistencia en una demanda vergonzosa y sin precedentes: que los pa铆ses en desarrollo, menos responsables pero m谩s vulnerables al cambio clim谩tico, renuncien a su derecho legal a demandar a otros pa铆ses por da帽os o p茅rdidas provocados por el calentamiento global. El pronunciamiento de la COP21 (FCCC/CP/2015/L.9) se帽ala expl铆citamente: 鈥淪e conviene en que el art铆culo 8 del acuerdo no implica ni da lugar a ninguna forma de responsabilidad jur铆dica o indemnizaci贸n鈥. El art铆culo 8 se refiere a p茅rdidas y da帽os relacionados con las repercusiones del cambio clim谩tico: 鈥淟as Partes reconocen la importancia de evitar, reducir al m铆nimo y afrontar las p茅rdidas y los da帽os relacionados con los efectos adversos del cambio clim谩tico鈥. Si la solicitud es ins贸lita, lo es m谩s a煤n el que haya sido aceptada por los bur贸cratas delegados de los pa铆ses en desarrollo.

 

Estados Unidos y la Uni贸n Europea boicotean desde hace a帽os el reconocimiento de la deuda clim谩tica acumulada hasta el presente. Se protegen as铆, y protegen a sus empresas, de posibles juicios por da帽os relacionados al calentamiento global, como la desaparici贸n de glaciares, la subida del nivel del mar, la destrucci贸n de fuentes de agua y alimentos, o los da帽os provocados por cada vez m谩s frecuentes e intensos huracanes, tormentas y sequ铆as.

 

Bonos de carbono

cambio climatico

El acuerdo fortalece los mecanismos de mercantilizaci贸n del clima, como los mercados de carbono que favorecen la especulaci贸n, colonizan recursos de pa铆ses en desarrollo y evaden esfuerzos reales para reducir emisiones en pa铆ses industrializados.

 

Art铆culo 4 (2): 鈥滾as Partes procurar谩n adoptar medidas de mitigaci贸n internas con el fin de alcanzar los objetivos de sus contribuciones鈥. Las partes no se comprometen necesariamente a reducir sus emisiones con medidas internas, sino s贸lo a procurar adoptar medidas en ese sentido. Las contribuciones son determinadas a nivel nacional, pero las medidas de mitigaci贸n no tienen necesariamente por qu茅 serlo. Queda as铆 abierta la opci贸n de adoptar medidas de mitigaci贸n en otros pa铆ses, reclamando los cr茅ditos correspondientes.

 

El art铆culo 6 sanciona con mayor claridad el comercio de bonos o cr茅ditos de carbono a escala global y define los mecanismos que se establecer谩n para regularlo:

 

鈥淟as Partes podr谩n optar por cooperar voluntariamente en la aplicaci贸n de sus contribuciones determinadas a nivel nacional鈥︹

 

Se establecer谩n 鈥渆nfoques cooperativos que entra帽en el uso de resultados de mitigaci贸n de transferencia internacional鈥

 

鈥淟a utilizaci贸n de resultados de mitigaci贸n de transferencia internacional para cumplir con las contribuciones determinadas a nivel nacional en virtud del presente Acuerdo ser谩 voluntaria鈥

 

Se crear谩 un mecanismo para 鈥渃ontribuir a la reducci贸n de los niveles de emisi贸n en las Partes de acogida, que se beneficiar谩n de actividades de mitigaci贸n por las que se generar谩n reducciones de emisiones que podr谩 utilizar tambi茅n otra Parte para cumplir con su contribuci贸n determinada a nivel nacional鈥

 

Se聽 鈥渧elar谩 por que una parte de los fondos devengados de las actividades que se realicen en el marco del mecanismo a que se refiere el p谩rrafo 4 del presente art铆culo se utilice para sufragar los gastos administrativos y para ayudar a las Partes que son pa铆ses en desarrollo particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio clim谩tico a hacer frente a los costos de la adaptaci贸n鈥.

 

Bosques

amazonia hidroelectricas

En el pre谩mbulo se hace referencia a 鈥渓a importancia de conservar y aumentar, seg煤n corresponda, los sumideros y reservorios de los gases de efecto invernadero mencionados en la Convenci贸n鈥

 

El art铆culo 5 del acuerdo de Par铆s se refiere a los bosques no s贸lo como sumideros y reservorios de gases de efecto invernadero, sino como instrumentos para la generaci贸n de bonos de carbono espec铆ficamente en pa铆ses en desarrollo:

 

鈥淟as Partes deber铆an adoptar medidas para conservar y aumentar los sumideros y reservorios de gases de efecto invernadero 鈥 incluidos los bosques鈥.

 

鈥淪e alienta a las Partes a que adopten medidas para aplicar y apoyar, tambi茅n mediante los pagos basados en los resultados 鈥 para reducir las emisiones debidas a la deforestaci贸n y la degradaci贸n de los bosques鈥 y el aumento de las reservas forestales de carbono en los pa铆ses en desarrollo鈥︹

 

M煤ltiples organizaciones ambientalistas que durante a帽os hab铆an venido denunciando la comercializaci贸n de bonos de carbono en general, y en particular su aplicaci贸n en la conservaci贸n de bosques o el establecimiento de plantaciones, ahora aplauden la firma del acuerdo de Paris, en el que tales pr谩cticas se formalizan a escala global. Algo similar ocurre con pa铆ses que hab铆an venido denunciando la mercantilizaci贸n de la atm贸sfera y el comercio de bonos de carbono.

 

Impuesto a las emisiones de carbono

 

Un notable grupo de 32 personalidades, liderado por 4 galardonados con el Premio Nobel en econom铆a o f铆sica, solicitaron en Paris que se establecieran impuestos a las emisiones de carbono, tanto para cubrir los costos ambientales y sociales que hoy son transferidos a la sociedad en su conjunto, como para reducir las emisiones e invertir en sistemas energ茅ticos libres de carbono. 鈥淯na pol铆tica de esta naturaleza ofrece el mejor potencial para combatir el calentamiento global a un m铆nimo esfuerzo. Sugerimos 4 principios para combatir el calentamiento global sin afectar la prosperidad econ贸mica:

 

Los impuestos a las emisiones de carbono deben aplicarse a todos los combustibles f贸siles en proporci贸n a su contenido de carbono y aguas arriba en la cadena de distribuci贸n.

 

Los impuestos deben ser bajos al inicio del proceso para facilitar que tanto las personas como las instituciones se adapten, para luego subir sustancial y r谩pidamente a lo largo de una ruta pre-determinada, con el fin de estabilizar las expectativas de inversionistas, consumidores y gobiernos.

Parte de las recaudaciones deber铆an contribuir a aliviar las cargas sobre las familias de bajos ingresos.

Eliminar los subsidios que en la actualidad premian la extracci贸n y el uso de fuentes energ茅ticas intensivas en carbono鈥.

 

Entre los firmantes se destacan: Kenneth J. Arrow, Premio Nobel en Econom铆a 1972; Steven Chu, Premio Nobel en F铆sica 1997 y Secretario de Energ铆a en EUA 2009-2013; Thomas C. Schelling, Premio Nobel en Econom铆a 2005; Joseph Stiglitz, Premio Nobel en Econom铆a 2001; m谩s un selecto grupo de economistas y acad茅micos, como William R. Keenan, Profesor de F铆sica, Stanford University; Joan Kenney Profesor of Econom铆a, Stanford University y autor principal del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambios Clim谩ticos, John Reilly, Co-Director, MIT Joint Program on Science and Policy of Global Change, entre otros.

 

Lawrence Summers, ex-rector de la Universidad de Harvard, Secretario del Tesoro en EUA 1999-2001 y asesor econ贸mico del presidente Obama 2009-2010, sugiri贸 en el Washington Post del 4 de Enero 2015 que un impuesto de US$ 25 a las emisiones de carbono (equivalente a US$ 92 por tonelada de CO2), recabar铆a s贸lo en Estados Unidos m谩s de 100 mil millones de d贸lares cada a帽o, afectando el precio de la gasolina en s贸lo 25 centavos. 鈥淓sta estrategia tendr铆a la virtud de incentivar a otros pa铆ses que quieran evadir el impuesto en Estados Unidos a establecer sus propios impuestos, contribuyendo as铆 a apoyar los esfuerzos para mitigar el cambio clim谩tico鈥.

 

El establecimiento de un precio a las emisiones de carbono fue sugerido por 73 pa铆ses y m谩s de 1.000 empresas de todo el mundo en la cumbre clim谩tica de la ONU en septiembre del 2014, en apoyo a las propuestas en el mismo sentido del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. La lista incluye a todos los pa铆ses miembros de la Uni贸n Europea, donde ya existe un mercado para el comercio de bonos de carbono, as铆 como a China, Rusia y algunos pa铆ses de 脕frica y Am茅rica Latina: Chile, Per煤, M茅xico, Angola, Congo, Ghana, entre otros.

 

Financiamiento y transferencia de tecnolog铆a

tecnologia

En el pre谩mbulo se se帽ala: 鈥淭eniendo plenamente en cuenta las necesidades espec铆ficas y las situaciones especiales de los pa铆ses menos adelantados en lo que respecta a la financiaci贸n y la transferencia de tecnolog铆a鈥.

 

Art铆culo 9: 鈥淟as Partes que son pa铆ses desarrollados deber谩n proporcionar recursos financieros a las Partes que son pa铆ses en desarrollo para prestarles asistencia tanto en la mitigaci贸n como en la adaptaci贸n, y seguir cumpliendo as铆 sus obligaciones en virtud de la Convenci贸n鈥.

 

En este caso, no se objet贸 la palabra 鈥渄eber谩n鈥 (鈥檚hall鈥 en el documento original de discusi贸n en ingl茅s), debido a que no se especifica monto alguno. Los aportes efectivos actuales son insignificantes, apenas superando los 15.000 millones anuales. La modificaci贸n si se presenta en el siguiente p谩rrafo:

 

鈥淟as Partes que son pa铆ses desarrollados deber铆an seguir encabezando los esfuerzos dirigidos a movilizar financiaci贸n para el clima鈥β Esa movilizaci贸n de financiaci贸n para el clima deber铆a representar una progresi贸n con respecto a los esfuerzos anteriores.鈥

 

Los pa铆ses desarrollados evaden as铆 su obligaci贸n, de acuerdo con el principio de la responsabilidad com煤n pero diferenciada, tanto de liderar los esfuerzos para movilizar financiamiento para los pa铆ses en desarrollo, como para que tales esfuerzos se concreten en montos cada vez mayores. Queda a su albedr铆o las acciones a tomar en este sentido.

 

Durante las negociaciones se realizaron reiteradas referencias a la voluntad expresada聽 por los pa铆ses industrializados para aportar al menos US$ 100.000 millones anuales a partir del 2020 como asistencia para actividades de mitigaci贸n y de adaptaci贸n en los pa铆ses en desarrollo. Sin embargo, este compromiso qued贸 excluido del acuerdo de Par铆s. S贸lo se hace la referencia se帽alada: 鈥渓os pa铆ses desarrollados deber谩n proporcionar recursos financieros a las Partes que son pa铆ses en desarrollo鈥︹, quedando los montos a juicio y voluntad de los primeros.

 

En la secci贸n sobre financiamiento de las resoluciones de la COP聽 se establece:

 

鈥渓os pa铆ses desarrollados tienen la intenci贸n de mantener su actual objetivo colectivo cuantificado de movilizaci贸n hasta 2025鈥 Antes de 2025 se establecer谩 un nuevo objetivo colectivo cuantificado que ser谩 como m铆nimo de 100.000 millones de d贸lares anuales, teniendo en cuenta las necesidades y prioridades de los pa铆ses en desarrollo鈥

 

Los pa铆ses en desarrollo han venido adem谩s se帽alando a lo largo de las negociaciones que los pa铆ses desarrollados tienden a sesgar su cooperaci贸n financiera y tecnol贸gica hacia las medidas de mitigaci贸n al calentamiento global, minimizando las necesarias inversiones en pa铆ses en desarrollo para adaptarse y protegerse de los impactos adversos del cambio clim谩tico. Las medidas de mitigaci贸n tienden a beneficiar a ambos grupos de pa铆ses, mientras las de adaptaci贸n benefician principalmente a los pa铆ses recipientes de la cooperaci贸n. Debido a esta tendencia, los pa铆ses en desarrollo han venido reclamando que la cooperaci贸n econ贸mica y tecnol贸gica debe distribuirse equilibradamente en ambos sectores. Sin embargo, el texto final del acuerdo deja a juicio de los donantes el destino final de su cooperaci贸n:

 

鈥淓n el suministro de un mayor nivel de recursos financieros se deber铆a buscar un equilibrio entre la adaptaci贸n y la mitigaci贸n鈥

 

El control de los recursos financieros que se destinen al cumplimiento del acuerdo si queda claramente establecido:

 

鈥淓l Mecanismo Financiero de la Convenci贸n, con las entidades encargadas de su funcionamiento, constituir谩 el mecanismo financiero del presente Acuerdo鈥. Este mecanismo es particularmente dependiente del Fondo Verde administrado por el Banco Mundial, aunque el numeral 59 de las conclusiones de la COP 鈥淒ecide que el Fondo Verde para el Clima y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, entidades encargadas del funcionamiento del Mecanismo Financiero de la Convenci贸n, y el Fondo para los Pa铆ses Menos Adelantados y el Fondo Especial para el Cambio Clim谩tico, administrados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, estar谩n al servicio del Acuerdo鈥

 

Art铆culo 13 (10): 鈥淟as Partes que son pa铆ses en desarrollo deber铆an proporcionar informaci贸n sobre el apoyo en forma de financiaci贸n, transferencia de tecnolog铆a y fomento de la capacidad requerido y recibido con arreglo a lo dispuesto en los art铆culos 9, 10 y 11鈥

 

El principio de responsabilidad com煤n pero diferenciada, parte vital del Convenio Marco sobre el Cambio Clim谩tico de 1992, se refiere no s贸lo a la necesidad de transferencia de recursos econ贸micos de los pa铆ses industrializados a los pa铆ses en desarrollo, sino a la transferencia de tecnolog铆a en t茅rminos preferenciales. Sin embargo, el acuerdo de Par铆s es particularmente vago en este sentido:

 

鈥淟as partes 鈥 deber谩n fortalecer su cooperaci贸n en el desarrollo y la transferencia de tecnolog铆a鈥

 

鈥溾romover y facilitar el fortalecimiento del desarrollo y la transferencia de tecnolog铆a鈥

 

鈥溾mpulsar los enfoques colaborativos en la labor de investigaci贸n y desarrollo y de facilitar el acceso de las Partes que son pa铆ses en desarrollo a la tecnolog铆a鈥︹

 

鈥溾ortalecer la cooperaci贸n en el desarrollo y la transferencia de tecnolog铆a en las distintas etapas del ciclo tecnol贸gico鈥

 

La obligatoria transformaci贸n de la infraestructura energ茅tica de los pa铆ses en desarrollo hacia energ铆as limpias y renovables, sin un acuerdo vinculante sobre la transferencia de recursos financieros y tecnol贸gicos, tiende tanto a profundizar su dependencia econ贸mica y tecnol贸gica, como a fortalecer el injusto orden econ贸mico internacional impuesto desde la segunda guerra mundial. La superaci贸n de esta coyuntura depende principalmente del reconocimiento de la deuda clim谩tica acumulada hasta el presente.

 

El car谩cter no vinculante del acuerdo de Par铆s se aplica tambi茅n a las obligaciones de los pa铆ses en desarrollo, por lo que las fallas u omisiones del acuerdo tampoco son vinculantes. Queda as铆 a煤n abierta la posibilidad de exigir el reconocimiento de la deuda clim谩tica acumulada hasta la fecha, as铆 como la posibilidad de exigir una reducci贸n m谩s pronunciada de las emisiones futuras de los pa铆ses industrializados al menos en proporci贸n con sus respectivas poblaciones. Para lograr estos objetivos es necesario que los delegados de los pa铆ses en desarrollo, en representaci贸n de la inmensa mayor铆a de la poblaci贸n mundial, dejen de comportarse como pordioseros en la mesa de negociaci贸n.

 

El Secretario General de la ONU convocar谩 una ceremonia de alto nivel para la firma del Acuerdo en Nueva York el 22 de abril de 2016.

 

Referencias

  1. La Colonizaci贸n de la Atm贸sfera 鈥 Informe聽聽 https://www.dropbox.com/s/l8cte8fh9w0uy2u/Centeno%20-%20LA%20COLONIZACI%C3%93N%20DE%20LA%20ATM%C3%93SFERA%202015%20-%20Informe.pdf?dl=0
  1. La Colonizaci贸n de la Atm贸sfera 鈥 Presentaci贸n https://www.dropbox.com/s/cwmj8d0jnx8wczi/Centeno%20-%20LA%20COLONIZACION%20DE%20LA%20ATM%C3%93SFERA%202015vfs.pdf?dl=0

*Universidad de Los Andes, Venezuela

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