Dic 2 2018
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Pol铆tica

G-20: Una declaraci贸n final que esconde la falta de consenso

La cumbre de presidentes del G-20 cerr贸 este s谩bado con una declaraci贸n conjunta que sirvi贸 para evitar el fracaso expl铆cito del encuentro, aunque dej贸 en evidencia las profundas diferencias que separan a Estados Unidos del resto de las potencias en temas centrales de la agenda global como el comercio internacional y la preservaci贸n del medio ambiente.

Por primera vez desde que se reactiv贸 este foro multilateral hace ya diez a帽os el texto no incluy贸 una condena expl铆cita al proteccionismo econ贸mico, dejando en claro c贸mo impacta en los espacios multilaterales el giro que le imprimi贸 Donald Trump a la pol铆tica exterior de su pa铆s.

En la declaraci贸n final incluso se incluy贸 un punto que llama a la reforma de la Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC), entidad que viene siendo duramente cuestionada por Trump. En lo que respecta al medio ambiente, para evitar una ruptura se opt贸 por una decisi贸n salom贸nica consistente en incorporar un p谩rrafo con la posici贸n de quienes respaldan el Acuerdo de Par铆s y otro donde EU 聽marca sus diferencias.

El documento consensuado, un cat谩logo de buenas intenciones, no puede invisibilizar los conflictos del mundo real. Si bien el G-20聽 se autodefine como 鈥渆l principal foro internacional para la cooperaci贸n econ贸mica, financiera y pol铆tica鈥, es el escenario de las principales confrontaciones econ贸micas, financieras y pol铆ticas, entre potencias que coinciden en apoderarse de los recursos, y donde sobresalen la confrontaci贸n comercial de EU con China, y la militar con Rusia.

El documento final hace malabarismos diplom谩ticos 鈥淓l comercio y las inversiones internacionales son motores importantes de crecimiento, productividad, innovaci贸n, creaci贸n de trabajo y desarrollo. Reconocemos la contribuci贸n que el sistema de comercio multilateral ha hecho para este fin鈥, pero no convoca a luchar contra el proteccionismo y cr铆tica a la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC), uno de los engranajes de la arquitectura internacional que Trump tiene en la mira.

鈥淓l sistema actualmente no cumple con sus objetivos y hay espacio para mejorar. Por lo tanto, apoyamos la reforma necesaria de la OMC鈥, se帽ala el texto para optimizar su funcionamiento, revisaremos su progreso en nuestra pr贸xima cumbre.

A pesar de que se cre铆a que el encuentro entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping iba a quedar en un compendio de frases optimistas, finalmente alcanz贸 un acuerdo temporal para aliviar la 鈥済uerra comercial鈥. EU se comprometi贸 a suspender por 90 d铆as la aplicaci贸n de nuevos aranceles a las importaciones de China que entraban en vigor el 1 de enero, mientras que China prometi贸 volver a adquirir productos agr铆colas estadounidenses de inmediato.

La amenaza arancelaria de Trump inclu铆a una suba de la barrera impositiva del 10% al 25% a importaciones chinas por valor de 200 mil millones de d贸lares. La tregua durar谩 90 d铆as, supeditada a un nuevo acuerdo en ese lapso, anunci贸 la Casa Blanca.

Para los analistas, lo 煤nico claro pareciera ser que el modelo de liberalizaci贸n comercial gradual instrumentado a mediados del siglo XX para dejar atr谩s el proteccionismo que deriv贸 en las dos guerras mundiales est谩 en rediscusi贸n, y por eso se puso el foco en la reforma de la OMC. 驴Estos escarceos son solo un reacomodamiento dentro del mismo esquema o un punto de quiebre que le abre las puertas a un escenario todav铆a desconocido?, se preguntan.

Los l铆deres tienen claro que este tipo de reuni贸n tiene alg煤n sentido solo si se llega a un m铆nimo consenso. Pocos d铆as antes, El presidente franc茅s Emmanuel Macron asegur贸 p煤blicamente que 鈥渟i no conseguimos acuerdos concretos, nuestras reuniones internacionales se vuelven in煤tiles鈥. La declaraci贸n dej贸 en claro la falta de consenso: no fue chicha ni limonada, pero fue presentada como un triunfo.

Al presidente argentino Mauricio Macri le fue mejor que a Justin Trudeau hace apenas un semestre, cuando Trump dej贸 la cumbre del G7 con insultos al joven anfitri贸n por sus desacuerdos comerciales; y que a la canciller alemana 脕ngela Merkel, hace un a帽o, en Hamburgo, cuando no se firm贸 un documento de consenso y se exterioriz贸 la divisi贸n 19 a 1.

En ese momento, Trump se neg贸 a cualquier conciliaci贸n sobre el cambio clim谩tico, como proleg贸meno al retiro de su pa铆s del Acuerdo de Par铆s. Diez d铆as antes de Cumbre, la comisi贸n oficial estadounidense sobre el tema public贸 un informe que enumera las cat谩strofes ambientales ya producidas y advierte las que se avecinan, en plazos que se acortan en forma dram谩tica: el calor extremo se generaliza; esto provoca cada vez mayor cantidad de incendios; la elevaci贸n del nivel del mar impondr谩 migraciones masivas y las ciudades costeras no se est谩n preparando como se debe.

El documento se帽ala que 鈥淟os firmantes del Acuerdo de Par铆s, quienes tambi茅n se unieron al Plan de Acci贸n de Hamburgo, reafirman que el Acuerdo de Par铆s es irreversible y se comprometen a su completa implementaci贸n鈥, aclara enseguida que EU reitera su decisi贸n de retirarse del Acuerdo de Par铆s y 鈥渁firma su fuerte compromiso para el crecimiento econ贸mico y accesos a energ铆a y seguridad, utilizando todos las fuentes de energ铆a y tecnolog铆as al tiempo que protege el medio ambiente鈥.

Mientras los medios hegem贸nicos hablan de la cumbre como lanzadora de la reelecci贸n de Macri, Cecilia Nah贸n, profesora de la American University y directora de un programa acad茅mico sobre el G-20, se帽ala que la apuesta a los grandes respaldos internacionales no es nueva, pero no deriv贸 ni en lluvia de inversiones ni en boom exportador, sino en endeudamiento, crisis econ贸mica y un plan de emergencia con el FMI. Los beneficios fueron para unos pocos especuladores, no para la mayor铆a de los argentinos. En el centro del mundo est谩 el G-20 y sus bilaterales, no la Argentina, se帽al贸.

Para nuestra regi贸n, un elemento importante es que parece haberse firmado el acta de defunci贸n del Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Uni贸n Europea, una de las apuestas del gobierno de Macri, que est谩 a contramano de las actuales tendencias proteccionistas.

La primera ministra brit谩nica Theresa May y Macri hablaron de desarrollar un acuerdo de libre comercio, m谩s all谩 de las limitaciones legales del Mercosur, que obliga a sus estados parte a negociar en forma conjunta con terceros pa铆ses. Analizaron los caminos a seguir para profundizar una relaci贸n bilateral que gira en torno al eje que eligieron eludir: la explotaci贸n hidrocarbur铆fera y pesquera del Mar Argentino y de la plataforma continental que rodea a las Islas Malvinas, sobre cuya soberan铆a el presidente argentino olvid贸 reclamar.

Mientras Trump, con un discurso unilateral, reafirm贸 su alianza regional con M茅xico y Canad谩 con el nuevo TLCAN, Argentina lleg贸 sola a la cumbre, con una regi贸n dividida, habiendo debilitado el Mercosur, la Unasur y la Celac, en la falsa ilusi贸n de que subordin谩ndose a Estados Unidos o a Europa se avanzan los intereses nacionales. Pero el mundo de libre comercio que Macri imagina ya no existe m谩s, a帽adi贸 Na贸n.

Entre dos fuegos

Para Macri la doble dependencia de EU y de China es un problema complejo que la cumbre puso en claro. Su agenda de apertura y desregulaci贸n choc贸 con el movimiento opuesto de Trump, de cuyo sost茅n (y su presi贸n para el financiamiento del Fondo Monetario Internacional) precisa para llegar con alg煤n ox铆geno financiero al fin de su mandato a fines de 2019.

Pero tambi茅n necesita de las inversiones y los pr茅stamos de China, cuya impetuosa presencia es la principal preocupaci贸n de 鈥渟eguridad nacional鈥 de Washington. Trump y Macri acordaron enfrentar la 鈥渆conom铆a predatoria鈥 que atribuyeron a China, seg煤n el comunicado oficial de la vocera estadounidense Sarah Huckabee Sanders, pero que los funcionarios argentinos negaron.

La econom铆a predatoria china es la misma expresi贸n que us贸 el jefe del Pent谩gono, general John Mattis, durante su visita de agosto a Brasil y la Argentina. Advirti贸 que los pa铆ses de la regi贸n pod铆an perder ciertos grados de soberan铆a, mediante regalos o pr茅stamos chinos que luego sea imposible devolver y den lugar a condiciones gravosas鈥. A Estados Unidos no le preocupa que esa misma relaci贸n asim茅trica sea entablada con el Fondo Monetario Internacional.

China es un socio estrat茅gico integral de Argentina, dijo el embajador de Macri en Beijing, que espera que en la visita oficial del mandatario chino se firmen 37 acuerdos bilaterales. De ellos dependen la construcci贸n de dos usinas hidroel茅ctricas en la sure帽a provincia de Santa Cruz (por 4.300 millones de d贸lares); dos usinas nucleares (hoy paralizadas por las restricciones presupuestarias impuestas por el FMI) y un centro de observaci贸n satelital en Neuqu茅n, que seg煤n EU tendr铆a funciones militares.

Cada frase de Trump y sus funcionarios sobre el peligro chino est谩 dirigida en forma directa a la Argentina, se帽ala el analista Horacio Verbitski.

*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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