Jul 12 2014
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CulturaDespacito por las piedras

Galeano/ Si yo fuera palestino

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir a sus gobernantes.
Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamás ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.
Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen. Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamás, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelita usurpó.
Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina.
Ya poca Palestina queda.
Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.
Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera.
Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa.
No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva.
Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania.
Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo.
En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen.

israel-palestina mapa

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12 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. javier seghuram
    15 julio 2014 23:57

    Más claro no hay más.

  2. Ulrico LERNER
    16 julio 2014 1:41

    EL MITO DE PALESTINA Por Francis Nadizi
    (islamólogo y árabe de nacimiento)

    La situación en Medio Oriente parece fácilmente comprensible para todo el mundo: los palestinos quieren una patria y los musulmanes quieren controlar los lugares que consideran sagrados.

    ¿A que es fácil?

    Pues bien, en mi condición de periodista árabe y estadounidense que ha acabado conociendo a fondo la situación en Medio Oriente a punta de comentar lanzamientos de piedras y disparos de mortero, hoy en día puedo afirmar que el origen de tanta violencia y revueltas nada tiene que ver con la reivindicación de una patria por parte de los palestinos, ni tampoco con la decisión de los musulmanes de controlar un puñado de lugares que consideran sagrados.

    ¿Indignados por mis comentarios?

    En ese caso, ¿cómo explican ustedes que, antes de la Guerra de los Seis Días, en 1967, no se manifestara en serio ningún movimiento a favor de la independencia de los palestinos?

    ¿Antes de 1967?, pensarán algunos. “Pero si los israelíes no habían ocupado aún Cisjordania y la ciudad vieja de Jerusalén…”. Y con razón. Pero durante aquella guerra, la razón de que Israel conquistara Judea , Samaria y Jerusalén Este no tuvo que ver con los palestinos o con Yasser Arafat.

    La verdad es que esos territorios habían sido ocupados por el rey Hussein de Jordania en 1948.

    En el tiempo transcurrido desde entonces, ¿quién le ha pedido al soberano hachemita que devuelva a los palestinos esos territorios?

    ¿Acaso las Naciones Unidas han aprobado una sola resolución sobre este tema?

    La respuesta es, llana y simplemente: NO.

    De paso: ¿por qué nadie se pregunta por qué tantos palestinos descubrieron entonces su identidad de la noche a la mañana, justo después de que Israel hubiese ganado aquella guerra?

    ¡La única verdad es que Palestina es un mito!

    El nombre “Palestina” fue utilizado por primera vez en el año 135 de la actual era por el emperador romano Adriano, a quien no le bastó con borrar al pueblo judío de la faz de Judea ( ¡su patria desde hacía nada menos que un millar de años! ), ni tampoco con destruir su Templo en Jerusalén, y que,después de prohibir a los judíos hollar de nuevo su tierra natal, quiso borrar todo rastro de la civilización judía bautizando su antiguo hogar con un nombre acuñado por los filisteos.

    Los filisteos eran ese pueblo al que perteneció Goliat, que siglos antes vencieron los hebreos.

    Con aquel gesto, los romanos buscaban agraviar aúnmás a sus enemigos. También quisieron ponerle otro nombre a Jerusalén

    -“Alea Capitolina”- pero el invento no tuvo éxito.

    Lo cierto es que Palestina, considerada como entidad autónoma, nunca ha tenido existencia histórica.

    ¡Nunca!

    La región ha caído sucesivamente bajo el dominio de romanos, cruzados cristianos, musulmanes ( quienes, por cierto, nunca hicieron de Jerusalén su capital ), otomanos y, durante un breve periodo, británicos, poco después de la Primera Guerra Mundial.

    Después de la Declaración Balfour, en 1917, los británicos se mostraron favorables a una cesión al menos parcial de la región al pueblo judío, para que en ella pudiera establecer un Estado soberano.

    No existe nada parecido a una lengua palestina.

    Ni siquiera existe una cultura específicamente palestina.

    Nunca ha existido una Palestina gobernada por palestinos.

    En realidad, los palestinos son árabes, y son inseparables de los jordanos ( Jordania también fue creada recientemente, en 1922, por los británicos ).

    Ya va siendo hora de que comprendamos que el mundo árabe controla el 99,9 % del territorio de Medio Oriente, y de que Israel apenas representa el 0,1% de su superficie total.

    Pero por lo visto, con esto los árabes no tienen suficiente.

    Lo quieren TODO. Y precisamente esto es el fondo de su rechazo a Israel.

    La avidez.

    La arrogancia.

    Y la envidia.

    La codicia.

    Por eso da igual que Israel haga concesiones: el mundo árabe nunca se dará por satisfecho.

    Pero, ¿y los santuarios del Islam? Pues resulta, sencillamente, que no hay ni uno solo en Jerusalén.

    ¿Que es escandaloso lo que digo?

    Ya lo creo.

    Y es que ningún medio de comunicación internacional se ha atrevido jamás a proferir esta verdad, porque es políticamente incorrecta.

    Y sí, me sé de memoria el argumento: ” la mezquita Al-Aqsa y el Templo de la Roca en Jerusalén, después de La Meca y Medina, son el tercer lugar sagrado de peregrinación para el Islam”.

    Y bien, ya va siendo hora de decirlo:

    ¡Es falso!

    En realidad, Jerusalén no aparece mencionada en el Corán, mientras que La Meca es citada más de un centenar de veces.

    Pero lo que es Jerusalén, ni una sola ( por contraste,su nombre aparece mencionado hasta ¡699 veces! en la Torá.)

    De hecho, no hay ninguna prueba histórica de que el profeta Mahoma haya estado en Jerusalén.

    Siendo esto así, ¿cómo es posible que Jerusalén se haya convertido en el tercer lugar de peregrinación para los musulmanes?

    Actualmente, éstos suelen remitir a un pasaje impreciso del Corán, la sura 17, que lleva por título “El viaje nocturno” (1). Donde se evoca la vez que en sueños Mahoma fue llevado ” del templo sacro al templo más lejano que hemos consagrado a nuestro culto.

    En el siglo VII, los musulmanes identificaron los dos templos mencionados en esta sura como La Meca y Jerusalén.

    Esta tenue base es el único vínculo entre el Islam y Jerusalén que actualmente pueden aducir los musulmanes.

    En otras palabras, un vínculo basado en sueños, imaginación, interpretaciones y mitos.

    Por el contrario, el pueblo judío puede demostrar que su arraigo en Jerusalén se remonta a los tiempos del patriarca Abraham.

    La más reciente oleada de violencia que ha padecido Israel se originó, supuestamente, en una visita del líder del Likud, Ariel Sharon, al Monte del Templo, donde se hallan los cimientos del Templo construido por Salomón.

    Por tanto, el lugar más sagrado del judaísmo. Sharon y su séquito fueron recibidos a pedradas e insultos.

    Sé de lo que hablo, porque estuve ahí.

    ¿Quién no es capaz de imaginar lo que sienten los judíos cuando son amenazados y maltratados, y cuando se les impide el acceso al lugar de culto más importante del judaísmo?

    Llegados a este punto, alguien podría preguntar: ¿cómo llevar la paz a Medio Oriente?

    Francamente, pienso que nadie es capaz de aportar una solución duradera a esta situación.

    Pero si de algo estoy convencido, es que el primer paso debería consistir en decir la verdad.

    Seguir prodigando mentiras sólo puede agravar el caos actual.

    Seguir alegando reivindicaciones espurias para despreciar el legítimo derecho que 5.000 años de historia otorgan a los judíos -un derecho cimentado, además, en pruebas históricas y arqueológicas irrefutables- sólo conduce a agravar la pésima reputación de esta diplomacia de mentirosos.

    *Nota*

    (1) Los musulmanes basan en el Corán sus pretensiones sobre Jerusalén, pero resulta que Jerusalén no aparece mencionada en el Corán ni una sola vez.

    La sura 17 contiene una vaga alusión a “la mezquita más lejana”:

    “Infinito en Su gloria es Aquel que transportó a Su siervo en la noche de la Casa Inviolable de Adoración a la Casa Lejana de Adoración”.

    ¿Acaso hay alguna prueba sólida de que se trata de Jerusalén?

    La respuesta es: ¡No!*

    En tiempos de Mahoma, muerto en 632 de la era cristiana, Jerusalén era una ciudad cristiana del reino bizantino.

    No fue conquistada por el califa Omar hasta seis años después.

    Durante ese periodo, la ciudad sólo albergaba iglesias, y en el Monte del Templo se levantaba la iglesia bizantina deSanta María.

    Hacia el año 711, es decir 80 años después de la muerte de Mahoma, la iglesia fue transformada en mezquita y bautizada Al-Aqsa para así sustanciar la incomprensible sura 17 del Corán.

    Cuando redactó el Corán, por tanto, Mahoma no podía referirse a esta mezquita, fundada tres generaciones después de su muerte.

    Por lo demás, Mahoma no manifestó nunca especial simpatía por Jerusalén.

    En una oportunidad, autorizó a sus seguidores a rezar en dirección a Jerusalén durante unos meses, con la idea de convencer a los judíos de convertirse al Islam.

    Al ver que fracasaba su iniciativa, el12 de febrero de 624 impuso la prohibición de rezar en dirección a Jerusalén.

    Jerusalén nunca fue para los musulmanes un lugar sagrado.

    Observen el mapa, donde el punto rojo en el medio es Israel
    y el verde restante los paises arabes.

    Pensandolo bien, tienen razon de envidiarnos!!!

  3. León
    16 julio 2014 15:20

    La verdad, Lerner, eres un sujeto con memoria histórico-“bíblica” selectiva. O sea, en la jerga popular, un charlatán!!!

  4. jorge miranda.
    16 julio 2014 16:33

    Los humanos no envidian, las bestias saben que cosa es eso.Las bestias se arman hasta los dientes, para combatir a los humanos.Ustedes debieron envidiar a los nazis, ya que se apropiaron de su metodología.Les dieron un lugar para vivir con sus costumbres y religión y a partir de allí,tranzaron con quien fuere para apoderarse de más territorio.Todas las fronteras cambiaron en la historia de la humanidad. La de ustedes debe volver a la prehistoria. Los humanos los desprecian, eso los condena. Las visitas que les llegan sólo les atizan el fuego. Imbéciles.

  5. juan
    16 julio 2014 17:14

    Galeano tremendo antisemita… es una idiotez enorme lo que escribe al igual q toda su “obra” literaria! Idiota!

  6. Manuk
    16 julio 2014 18:21

    Las líneas de Nadizi publicadas por Lerner son una legitimación a los ataques desproporcionados de Israel en tierra palestina, al muro segregacionista y a la violación sistemática (con todo lo que implica la sistematicidad en tal sentido) de los derechos humanos de los palestinos.
    Uno de los argumentos que utiliza es la defensa del territorio judío, que dice constar con 5 mil años de historia demostrada. Si lo de los palestinos es falacia, lo de la historia hebrea no lo es menos.
    “Los cimientos del Templo del rey Salomón”. Si están tan convencidos de que allí están los cimientos del mencionado templo, qué están esperando para demostrarlo empíricamente? Están esperando que alguien ponga esos cimientos, ya que jamás existió ese templo. La arqueología no pudo encontrarlo, ni con todo el dineral puesto por el sionismo financero. En el período del rey Salomón, toda la región que va desde Anatolia hasta Egipto, incluyendo todo el Levante, vio colapsar los sistemas estatales, excepto en Egipto. Eso explica que no exista tal templo, que era el símbolo del poder estatal.
    Justifica la existencia milenaria de una patria judía basándose en dos mitos, el de Abraham y el de David y Goliat. Pero los palestinos no pueden tomar el Corán como demostración. Acompaño que lo segundo no tenga validez, pero lo primero, tampoco la tiene.
    Hay una realidad que es incontrastable, y es que en 1948, cuando la ONU decreta la formación de un Estado de Israel, en ese territorio 2/3 de la población era árabe, no judía. De todos modos, antes de esa resolución, árabes u judío convivían sin demasiados conflictos en ese mismo suelo.
    Nada justifica el accionar de Israel, que, por otra parte, jamás realizó concesiones a los palestinos tras 1967. Otra mentira de Nadizi.

  7. Cesar
    20 julio 2014 4:39

    La historia registra hechos y procesos de la existencia de la humanidad. Cualquiera que sea, los argumentos, eso no justifica, cegar la vida de niñas y niños, peor todavía si producen muerte de ancianas y ancianos. Así no!!!

  8. Mario
    20 julio 2014 10:36

    ¿es realmente este articulo un trabajo cesudo sobre la situación en oriente medio, o se trata sólo de otra producción anti EUA? Porque la forma peyorativa en que habla del estado de Israel, comparandolo con ciertas injusticias ocurridas en El Salvador en los años treinta o el nazismo (como si Rusia no hubiera robado un pedazo de Georgia en 2008 con excusas similares o ahora con la situación en Ucrania, o -el sofisma- de “liberación” de los territorios de Europa Oriental durante la post guerra mundial), no es de otros sino de aquellos que creen, y quieren hacer creer, que las banderas socialistas están en todo lo que no sea afin a norte américa.
    Parece que quien escribe este articulo, olvida (en forma muy conveniente para él) que entre los países de la peninsula arábica, hay unos con un ingreso per cápita altísimo, donde existen gobiernos que a sabiendas de que sus trabajadores son extrangeros (porque sus ciudadanos son tan asquerosamente ricos que no mueven un dedo para nada), les dan el poder a sus empleadores de emitir visa de salida a voluntad.¿acaso que muchos jeques que financien la ji had (o como se escriba) son caudillos socialistas sólo porque su causa es anti EUA, aunque anden en auto de super lujo, tengan propiedades en los mejores lugares del mediterraneo, cuentas en paraisos fiscales, arenes, aviones privados, y todo tipo de cosas increibles?
    Yo no creo que ellos se levanten todos los dás diciendo: “hoy voy a dejar todos mis lujos, sólo quedaré con lo necesario y voy a dejarle todo eso a los palestino que tanto sufren (porque sí sufren, y mucho) para que puedan hacerse a medios legales o de hecho para recuperar lo que suyo”.
    En Palestina, Israel o como quiera llamarle, ocurren muchísimas injusticias, y con este tipo de articulos se demuestra que quien lo escribe simplemente toma una posición, porque quien comete las injusticias es afin a Estados Unidos, haciendo pensar a las personas que todo aquel que no se la lleva con norte américa o sus amigos, está buscando el socialismo.
    Muy bien por la información que presenta, y muy bien que denuncie; pero no pretenda hacernos creer que se estan izando banderas de lo que podría ser un estado mucho más justo.

  9. selvaverde
    25 julio 2014 1:48

    Tanta historia para decir tanto Israel Y PALESTINA tienen gobernantes genocidas. almando para sus beneficios malebolos el mismisimo anticristo gobernante de los dos mandos.porfavor basta de mas Guerras.Paz para el mundo mas humanos ser hermanos

  10. Mary O Grune
    16 agosto 2014 21:00

    Este Galeano nunca ha puesto los ojos en un libro de historia.

  11. Ariel Barrera-Haddad
    12 diciembre 2014 13:32

    lo que dice lerner basandose en el escrito del asalariado del sionismo Nadizi, es una tremenda estupidez, pues no hay mas mito que las narraciones biblicas, la biblia no es libro de historia. el nombre palestina es historico desde 5 siglos a.e.c. ya se conocia, asi se lo coloco herodoto padre de la historia, no hablo ni de filisteos sino de palaistines y de palaistine como una parte de siria, asi mismo fenicia, no hay duda que el nombre palestina es hitorico puede que no aparezca en la biblia pero si en los libros de historia, en cambio Israel no aparece en libros de historia sino unicamente en textos religiosos. el nombre tierra de Israel que aparece en la biblia no indica limites, es solo una palabra para referirse a la tierra que habitan los descendientes de un ancestro eponimo pero que no dice de donde a donde o tambien aparece como un reino que no incluye a Judea, en cambio palestina es demarcada desde fenicia al Sinai y desde el mediterraneo al Jordan, que no haya sido politico hasta el siglo II d.c. no indica que esa region asi se conociera. los asirios le llamaron Palastu, los griegos y romanos Palaistine y Palaestina respectivamente, los arabes Filestin o Falestin.

  12. Ariel Barrera-Haddad
    12 diciembre 2014 13:45

    los Plest o Peleset fueron un grupo humano proveniente del egeo llamados asi por los egipcios, los cuales se mezclaron con los cananeos y se canaanizaron, ellos se establecieron en el litoral cananeo, luego los asirios identifican dos territorios en palestina Humria y Palastu, humria era la actual Samaria y el resto era Palastu(significa que pertenece a los Palast), asi mismo lo tradjueron al griego como Palaistine(perteneciente a los Palaist), los romanos lo llamaron de la forma latina Palaestina, los arabes en su fonetica la toman del griego y la llaman Filestin o Falestin, en castellano tomamos la forma latina Palestina, cuando herodoto llego en el siglo V a.c. no habla de judios ni de Judea , ni de hebreos, ni de israelitas, lo indica que son mas producto de la religiosidad. yehud y samaria, la religion de Judea etc, son mas bien invenciones persas que llevaron su religion monoteista y del dios universal del mazdeismo y la sincretizan con creencias cananeas. los persas crean el mito del pueblo hebreo y de la conquista de canaan, en realidad esos cananeos que no se dejaron imponer las creencias persas son los que la biblia describe como cananaeos idolatras(como los jebuzeos, los amorreos, los amonitas, moabitas), todos ellos eran palestinos cananeos de lengua y cultura, que con el curso de la historia hoy son palestinos arabes, antes los fueron arameos y helenicos de cultura. esos son los verdaderos habitants de lo que fue el distrito persa de yehud(Judea)no los invasores colonialistas del sionismo