Dic 16 2019
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Ambiente

Grandes emisores y petroleras ganan con el fracaso de COP25

Los decepcionantes pasos que se dieron en la cumbre clim谩tica para cumplir con el Acuerdo de Par铆s dej贸 aplazada una excesiva tarea para el poco plazo que queda antes de su entrada en vigor, mientras el tiempo apremia para contener el recalentamiento del planeta. La Conferencia de las Partes Nr. 25 (COP25) de las Naciones Unidas sobre cambio clim谩tico concluy贸 este domingo 15 en Madrid sin acuerdos preponderantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que los seres humanos lanzan a la atmosfera y que est谩n detr谩s del incremento de las temperaturas.Resultado de imagen para fracaso de COP25

鈥淣o escuchamos de los grandes contaminadores compromisos que nos alejen鈥 de una emergencia clim谩tica, pues 鈥渟olo vinieron a obstaculizar los avances鈥, dijo a IPS 聽Vanessa P茅rez-Cirera, directora de la delegaci贸n del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) en la COP25, en alusi贸n a las posturas de Australia, Arabia Saudita, Brasil, China, Estados Unidos, Jap贸n e India.

La COP25, cuyo lema fue 鈥淭iempo de actuar鈥, se centr贸 en cinco temas, los dos primeros el financiamiento a las pol铆ticas clim谩ticas nacionales y las reglas para los mercados de reducci贸n de emisiones, plasmados sin especificar esquemas en el art铆culo 6 del Acuerdo de Par铆s, suscrito en 2015 y que se aplicar谩 desde diciembre de 2020.

Tambi茅n en 聽la preparaci贸n de la actualizaci贸n de las disminuciones de emanaciones y los recursos del Mecanismo Internacional de Varsovia sobre P茅rdidas y Da帽os, conocido como WIM y dise帽ado para ayudar a las regiones azotadas por desastres clim谩ticos con sus secuelas.

El texto final de la COP25, aprobado por el plenario y en la que las decisiones son consensuadas, solo reitera 鈥渃on gran preocupaci贸n la urgente necesidad de abordar la importante brecha entre el efecto agregado de los esfuerzos de mitigaci贸n de las Partes en t茅rminos de emisiones globales anuales鈥 de GEI para 2020.

El documento, bajo el t铆tulo de 鈥淐hile-Madrid, tiempo de actuar鈥, tambi茅n resalta 鈥渓a urgencia de una mayor ambici贸n para asegurar los mayores esfuerzos de mitigaci贸n y adaptaci贸n鈥 de todos los pa铆ses, sin instarlos a presentar metas clim谩ticas m谩s ambiciosas.

Sobre la operaci贸n de los mercados de carbono, la parte clave del funcionamiento del Acuerdo de Par铆s cuyo cumplimiento debe comenzar en 2020, las partes no lograron avances respecto a la transparencia de los registros y evitar la duplicaci贸n de reducciones, vale decir que tanto un pa铆s vendedor como uno comprador no reporten la contracci贸n como propia.

Adem谩s, tampoco resolvieron la transferencia de los cr茅ditos de carbono de los tres mercados de carbono creados por el Protocolo de Kyoto (PK) de 2005, a los mecanismos contenidos en el Acuerdo de Par铆s, como lo desean naciones como Australia, Brasil y China.

El PK, que expirar谩 al entrar en vigor el Acuerdo de Par铆s, estipula que los pa铆ses industrializados que ten铆an metas obligatorias de reducci贸n de los GEI pod铆an, para lograrlo, adquirir compensaciones de tecnolog铆as limpias de naciones del Sur en desarrollo.

Los esquemas del PK implican la posibilidad de transferir m谩s de 15.000 millones de bonos, que equivalen a m谩s de 20.000 millones de toneladas de di贸xido de carbono, y que debilitar铆an cualquier pol铆tica de control de las emisiones contaminantes, seg煤n varios an谩lisis.

El financiamiento para p茅rdidas y da帽os ocasionados por la crisis clim谩tica tampoco presenta adelantos, pues las partes solo acordaron llamados a que pa铆ses, organizaciones privadas y fondos de inversi贸n contribuyan con aportes al Fondo Verde para el Clima (FVC) para que prosiga con el apoyo a proyectos clim谩ticos.

Pero para ese fin, el FVC deber铆a contar con 100.000 millones de d贸lares anuales a partir de 2020, y hasta ahora solo ha logrado una muy peque帽a fracci贸n de ese monto de parte de los donadores.

Temas como el funcionamiento del mercado de carbono y la gobernanza del Mecanismo de Varsovia quedaron postergados para la COP26, que se celebrar谩 en la聽 ciudad escocesa de Glasgow, en Gran Breta帽a en noviembre de 2020. Antes habr谩 reuniones negociadoras en Londres y Roma.Resultado de imagen para fracaso de COP25

La COP25 ignor贸 a la ciencia que pide aumentar las metas clim谩ticas para estabilizar el calentamiento global en 1,5 grados cent铆grados respecto al periodo preindustrial, y las masivas movilizaciones mundiales, entre ellas de la juventud, que se extendieron por el mundo este a帽o.

En Madrid, donde el tema de la contaminaci贸n de los oc茅anos tuvo tambi茅n atenci贸n preponderante, se dieron cita 29.000 personas, entre unos 50 jefes de Estado y de gobierno, 1.500 periodistas y representantes de 196 delegaciones oficiales y de organizaciones de la sociedad civil.

Las negociaciones, que comenzaron el d铆a 2, se prolongaron un d铆a y medio m谩s, una prorroga que la convirti贸 en la COP m谩s larga de estas conferencias clim谩ticas.

En la COP25, Am茅rica Latina fue incapaz de liderar las negociaciones hacia resultados que respondieran a la emergencia clim谩tica.

Chile, que presidi贸 la COP pero debi贸 ceder la sede a Espa帽a por su crisis social y pol铆tica interna, careci贸 de capacidad pol铆tica para acercar a las partes, M茅xico envi贸 una delegaci贸n de segundo nivel y Brasil se aline贸 con los sospechosos de obstruir cualquier avance.

Imagen relacionadaLa Uni贸n Europea (UE) tampoco pudo imponer su peso colectivo frente a China, Estados Unidos o India, los tres mayores emisores del planeta.

鈥淭enemos que comprometernos a mejorar las ambiciones clim谩ticas, es una decisi贸n cr铆tica para nuestro futuro. La acci贸n clim谩tica es un asunto existencial para los peque帽os estados insulares鈥, declar贸 a IPS Omar Figueroa, ministro de Agricultura, Pesquer铆a, Silvicultura, Ambiente, Desarrollo Sostenible e Inmigraci贸n de Belice, a IPS.

Belice preside la Alianza de los Peque帽os Estados Insulares, integrada por 44 pa铆ses altamente vulnerables a la crisis clim谩tica.

En su Reporte de Brecha de Emisiones 2019, ONU Medio Ambiente alert贸 sobre

la necesidad de recortar las emisiones anualmente en 7,6 por ciento entre 2020 y 2030 para cumplir con mantener el aumento de la temperatura en 1,5 grados cent铆grados, establecido en el 聽Acuerdo de Par铆s.

El mundo est谩 fuera del camino con los objetivos de 聽contraer 45 por ciento de los GEI para 2030 y ser carbono neutral en 2050.

Una muestra de ello es que solo Gab贸n y Nepal, cuya responsabilidad por la emergencia clim谩tica es nula, se apegan a la meta de reducci贸n de 1,5 grados, dentro de las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, en ingl茅s), los planes clim谩ticos voluntarios para cumplir con el Acuerdo de Par铆s en cuanto a reducci贸n de emisiones.

Las medidas de But谩n, Costa Rica, Etiop铆a y Filipinas implican un aumento de 2 grados, mientras que las pol铆ticas del resto de pa铆ses califican de 鈥渋nsuficiente鈥 a 鈥渃r铆ticamente insuficiente鈥, seg煤n la plataforma Monitoreo de la Acci贸n Clim谩tica.

M谩s de 70 pa铆ses ya anunciaron su intenci贸n a mejorar sus NDC, y 73 naciones, 14 regiones, 398 ciudades, 786 empresas y 16 inversores privadas cuentan con programas de transici贸n hacia la neutralidad de carbono para 2050.

Adem谩s, la UE anunci贸 el 11 de diciembre su nuevo pacto verde destinado a lograr la neutralidad del carbono en 2050, vale decir que capture tantos GEI como los que emita.

鈥淓sta proceso ha demostrado que un pu帽ado de pa铆ses quieren dictar la agenda de muchos, con los grandes defraudando a los peque帽os. El hecho de que Estados Unidos y China ya no cooperen con la lucha contra la crisis clim谩tica perjudica no solo a las negociaciones, sino tambi茅n a la econom铆a real鈥, cuestion贸 M贸nica Araya, directora de la no gubernamental Costa Rica Limpia.

鈥淏rasil y M茅xico tambi茅n est谩n defraudando a los pa铆ses m谩s peque帽os al venir y salir de Madrid con las manos vac铆as鈥, sentenci贸.

*Emilo Godoy es periodista de investigaci贸n, reportero de IPS desde 2007. Este art铆culo cont贸 con el respaldo del Programa Latinoamericano de Cobertura Period铆stica COP25.

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Decepci贸n: La cumbre de Madrid no consigue reforzar los compromisos clim谩ticos

Editorial 鈥 El Pa铆s

Se present贸 como la cumbre de la ambici贸n, pero la conferencia de la ONU sobre el cambio clim谩tico, que ayer cerr贸 sus puertas en Madrid tras dos d铆as de pr贸rroga, no ha conseguido culminar con 茅xito su gran objetivo: reforzar los planes de reducci贸n de emisiones. La COP25, que deb铆a haberse celebrado en Chile, es ya historia, y sus resultados no dejan de ser decepcionantes.

Los delegados de los casi 200 pa铆ses participantes han evitado sellar compromisos firmes para reducir los gases de efecto invernadero y tampoco han sido capaces de abordar eficazmente uno de los flecos del Acuerdo de Par铆s, el art铆culo 6, que hace referencia al mercado de intercambio de derechos de emisiones. La resoluci贸n de este espinoso asunto queda pospuesta hasta la cita del pr贸ximo a帽o en Glasgow.

Las dificultades para alcanzar un consenso de m铆nimos han impedido siquiera un t铆mido avance a la hora de fijar las reglas de funcionamiento de los futuros mercados de carbono entre pa铆ses y empresas, un proceso que debe contar con sistemas de verificaci贸n y normas claras para evitar la doble contabilidad, es decir, que las reducciones de gases contaminantes se las anoten simult谩neamente el pa铆s que compra y el que vende. Las negociaciones han puesto de relieve la brecha entre la Uni贸n Europea, partidaria de un mercado transparente, y potencias como China, Estados Unidos y Brasil, contrarias a asumir controles m谩s duros.

La COP25 ha perseguido de manera infatigable que los Gobiernos asumieran la necesidad de llevar a cabo una revisi贸n al alza de sus contribuciones para evitar el calentamiento global. Si se quiere que la temperatura del planeta no suba este siglo m谩s de 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales, los cient铆ficos han advertido de que son necesarias acciones adicionales a las previstas en Par铆s.

Resultado de imagen para fracaso de COP25Mirar hacia otro lado solo contribuir铆a a agravar la crisis clim谩tica a la que irremediablemente se enfrenta la humanidad. Los Estados tienen la obligaci贸n de velar por la salud del planeta. A estas alturas del siglo, pocos pueden dudar de que el coste de no hacer nada ser谩 muy superior al que supone actuar. Son las medidas concretas, y no la palabrer铆a, las que permitir谩n calibrar la voluntad pol铆tica en la lucha contra el cambio clim谩tico.

Si algo ha evidenciado la cumbre de Madrid es la distancia existente entre los pa铆ses preparados para multiplicar sus esfuerzos y aquellos que no est谩n dispuestos a asumir compromisos extra. En el primer bloque se sit煤a de forma muy destacada la Uni贸n Europea y su plan para alcanzar cero emisiones en 2050, apoyado en una inversi贸n de 100.000 millones de euros. Conseguir la descarbonizaci贸n de la econom铆a, no solo en el territorio de la Uni贸n, sino en el resto del mundo, exige una reconversi贸n industrial y tecnol贸gica, muy complicada, y requiere que la transici贸n se realice no solo de manera equilibrada, sino adem谩s justa.

Al margen del escaso balance pol铆tico de la cumbre, lo m谩s interesante de estas jornadas ha sido constatar c贸mo la presi贸n ejercida por la comunidad cient铆fica y por los movimientos ecologistas y colectivos civiles, con las generaciones m谩s j贸venes como ariete, adquiere cada d铆a m谩s intensidad y visibilidad. De esa presi贸n y de esa convicci贸n terminar谩n surgiendo los acuerdos necesarios.

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COP25: fracaso catastr贸fico聽Resultado de imagen para fracaso de la cop 25

Editorial 鈥 La Jornada

De decepcionante calific贸 el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, la declaraci贸n final conseguida a rajatabla y con dos d铆as de retraso en la Conferencia de las Partes de la Convenci贸n Marco de la ONU de Cambio Clim谩tico (COP25), que se llev贸 a cabo en Madrid, tras casi dos semanas de negociaciones entre representantes de 196 pa铆ses.

Ante las alarmantes previsiones de la comunidad cient铆fica internacional, seg煤n las cuales se ha acelerado de manera s煤bita el calentamiento global producido por los gases de efecto invernadero (GEI) emanados por la industria, el transporte, los servicios, el comercio, la agricultura y los usos dom茅sticos, los funcionarios reunidos en la capital espa帽ola no lograron siquiera acordar medidas concretas para asegurar el cumplimiento del Acuerdo de Par铆s (2015), en cuyos t茅rminos todas las partes deben limitar sus emisiones de GEI a fin de impedir que la temperatura planetaria ascienda m谩s de 1.5 grados cent铆grados.

Seg煤n c谩lculos de la ONU, los programas actuales de contenci贸n o reducci贸n de GEI llevar铆an ese incremento a 3.2 grados, lo que se considera una cat谩strofe ambiental en toda la l铆nea.

Por otra parte, el documento surgido de la reuni贸n omiti贸 toda referencia a los mercados de di贸xido de carbono, el mecanismo por el cual estados y empresas intercambian sus cuotas de emisi贸n de ese gas y que puede facilitar el cumplimiento de las metas m铆nimas establecidas en 1997 en Kyoto, Jap贸n.

Asimismo, los firmantes se abstuvieron de incluir en el texto los apartados sobre derechos de los pueblos ind铆genas y la inclusi贸n de una agenda de g茅nero, puntos que fueron defendidos por la delegaci贸n mexicana. En realidad, la 煤nica sustancia de la declaraci贸n de Madrid fue alentar a los gobiernos a que presenten planes m谩s ambiciosos de reducci贸n de emisiones en la reuni贸n 26 de la COP, programada para noviembre en Glasgow, Escocia; apenas algo m谩s que humo.

Ciertamente, 84 pa铆ses, entre ellos el nuestro, se comprometieron a presentar programas m谩s en茅rgicos de reducci贸n de GEI para el pr贸ximo encuentro, pero entre ellos no se encuentran China, Estados Unidos, India ni Rusia, responsables en conjunto de m谩s de la mitad de los GEI que se producen en el mundo; tampoco est谩n Jap贸n, Brasil y Arabia Saudita, que son grandes contaminadores planetarios.

A lo que puede verse, s贸lo una inclusi贸n intensiva del problema ambiental en los temarios pol铆ticos de los pa铆ses (especialmente, los mencionados) puede conseguir un cambio sustancial en la indolente e irresponsable actitud de gobiernos que se niegan a admitir las evidencias cient铆ficas sobre el cambio clim谩tico 鈥揇onald Trump, por ejemplo, ha manifestado que el calentamiento global es un invento de China para ganarle la carrera comercial a Estados Unidos鈥 y a medidas dr谩sticas de reducci贸n de emisiones de GEI.

Ciertamente, una atenuaci贸n significativa de los impactos ambientales generados por las actividades econ贸micas obliga a realizar grandes inversiones y a prescindir de negocios tan lucrativos como contaminantes. Pero salta a la vista que eso es preferible a desencadenar fen贸menos que lleven al mundo a un desastre tras el cual no quede nada que salvar ni negocios por realizar.

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